sábado, 28 de marzo de 2015

La importancia de la economía taurina

La tauromaquia generó más de 1.100 millones de euros en 2013, según un estudio del economista Juan Medina en Cuadernos de Tauromaquia

Juan Medina, profesor de Teoría Económica de la Universidad de Extremadura, acaba de publicar un extenso artículo en el último número de la revista trimestral ‘Cuadernos de Tauromaquia’ sobre la repercusión económica del fenómeno taurino en la economía y que ha titulado ‘El impacto económico de las corridas de toros en España’. Así, y según este trabajo elaborado con datos oficiales de distintas administraciones, los 15.000 espectáculos taurinos de todo tipo celebrados en España en 2013 generaron en la economía del país, a pesar de la crisis, un impacto de 1.100 millones de euros y 60 millones en concepto de IVA. Además, este estudio fue presentado con el título ‘The economic impact of bulffighting in Spain’ (»El impacto económico de las corridas de toros en España») en la V Conferencia de Estudios Culturales de Asia El profesor Medina calcula que los festejos taurinos –tanto corridas de toros, como festejos de rejones y novilladas como populares– organizados ese año de 2013 en todas las comunidades autónomas, salvo en Canarias, contaron con 24 millones de espectadores. Por otro lado, el volumen de negocio directo de los toros en ese mismo año alcanzó los 282,4 millones de euros, de los que 156 los fueron por ingresos de taquilla. Conviene advertir que esta cantidad es más del doble, y cuatro veces más en concepto de IVA, de la recaudada por el cine español, que cuenta con subvenciones directas por parte del Ministerio de Cultura, de las que no disfruta, en cambio, la tauromaquia. Como se recoge en ‘Taurología.com’, para el cómputo general, a ese volumen de ingresos se le añaden los 248 millones de euros de impacto indirecto que, según el Instituto Nacional de Estadística, los espectadores de toros generaron en restauración, transporte y alojamiento. Pero si, además, se tienen en cuenta los efectos inducidos de los festejos  la cantidad definitiva generada por los espectáculos taurinos se sitúa en 1.100 millones de euros, como demuestra el estudio del profesor Medina. Como se sabe, estos efectos inducidos se refieren, entre otras partidas, al aumento de producción, que se estima valorado en 569,6 millones de euros, y se concentran en sectores como la agricultura y la ganadería, los transportes, los servicios y las actividades culturales.

Espectáculo de masas
Para Juan Medina, estas cifras «evidencian por sí mismas que el toreo es un espectáculo de masas de manera incontestable, pero si las comparamos con las que arrojan otras actividades culturales llegan a resultar demoledoras». «Los toros –prosigue Juan Medina–constituyen el segundo acontecimiento cultural en número de espectadores de España, sólo superado por la exhibición de cine extranjero». A efectos comparativos y según las estadísticas del Ministerio de Cultura, este informe recuerda muy oportunamente que en el mismo 2013 la música popular tuvo cerca de 23 millones de espectadores, 11,16 el teatro, 10,72 el cine español, 4,5 la música clásica, 0,9 la danza y 0,74 la ópera y la zarzuela. Los ingresos directos de la tauromaquia supusieron para las arcas del Estado un total de 59´3 millones de euros en concepto de IVA, lo que supuso un 18 por ciento más que la suma de lo generado por el cine español, las artes escénicas y la música clásica. El estudio de Juan Medina, que utiliza datos del Ministerio de Cultura, la Junta de Andalucía, la Generalitat de Valencia y la Junta de Castilla y León con la metodología instituida para estudios de impacto de fenómenos culturales, analiza asimismo lo que las corridas de 2013 generaron en varias de las ciudades donde se celebraron. De estos los cálculos se concluye que la feria de San Isidro dejó en Madrid, a lo largo de todo un mes, un total de 61,8 millones de euros, por los 26,2 de los Sanfermines de Pamplona, los 17,9 de la feria de Abril de Sevilla y los 13,2 de las Corridas Generales de Bilbao. Incluso abonos más cortos, como los de Huelva o Huesca, tuvieron un impacto de más de dos millones de euros, lo que deriva en la conclusión de que por cada euro ingresado en taquilla los espectadores taurinos generaron 2,4 en la economía de cada lugar donde asistieron a los festejos.  Con todos estos datos, el profesor Juan Medina asegura y fundamenta en su estudio una conclusión incontestable: «la inclusión de la tauromaquia dentro de la política cultural de las administraciones públicas no sólo se justifica como protección de un patrimonio histórico con tanto arraigo social, como demuestran esos 24 millones de espectadores, sino también por el impacto positivo que genera sobre la economía». o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

RAMÍREZ, EL FRED ASTAIRE DEL FLAMENCO

Gran velada flamenca en la Sala Room con la danza de un maestro y la fuerza de la bailaora logroñesa Cristina García-Mancha

Cuando apareció en las tablas de la Sala Room Juan Ramírez, el legendario maestro Ramírez tantas veces al lado de Paco de Lucía y otros grandes maestros del flamenco, y comenzó a disparar su metralleta, el público se conmovió de tal manera que se hizo el silencio más profundo para escuchar el baile. Y es que la danza de Ramírez se oye, se escucha, se siente como una infinidad de latidos de increíble velocidad y asolerado compás como nadie lo ha hecho en el flamenco. Ramírez en la Sala Room, increíble pero cierto, un bailaor legendario, con su conspicua pureza, con sus tres pinceladas (y basta) recordando el baile macho; bailar en hombre, enhiesta la plata, como un ciprés, las manos apenas se mueven, danza la columna vertebral, el fémur, la tibia, el peroné y ese infinito conglomerado de huesos del tobillo para mover los pies con la precisión casi incontable de la matemática del compás más inalcanzable, álgebra pura para los tiempos y los contratiempos, los tacones, las planta, la puntera. Una percusión increíble, una velocidad endiablada que corta la respiración y que deja atónitos a unos espectadores que en su mayoría no podían ni imaginar lo que estaban a punto de contemplar con sus propios ojos. Juan Ramírez parece un tipo de otro tiempo, casi de otra dimensión, con su traje de mil batallas, su duende inmarcesible, su seriedad congénita: ni la más mínima concesión a la galería. Danza hacia los adentros, como crujiéndose de sí mismo, al compás del cante del logroñés Miguel Jiménez y el notable toque de Rafael Borja. Un amigo mío gitano y muy buen aficionado me dijo: «Es el Fred Astaire del flamenco, algo único». Y no le falta razón al caló. Ramírez taconea con la aguja del genio de Nebraska pero como nació en Mérida en vez de hacer claqué se fijó en Farruco y en Carmen Amaya. La otra gran sorpresa de la noche la dio Cristina García-Mancha, logroñesa, profesora de la Academia López Infante, bailaora vocacional y hermana de este cronista (para que nadie se lleve a engaños). Y qué decir: bailó superiormente por tientos teloneando a un genio y con el corazón en un puño. Bailó con el alma, con el compás magmático de su devoción por el flamenco. Salió espoleada, nos hizo disfrutar y rayó la felicidad que supone subirse a un escenario y dejarse la piel. Eso por encima de todo. o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

Cristina García-Mancha, por tientos from Pablo García-Mancha on Vimeo.


Juan Ramírez, en la Sala Room from Pablo García-Mancha on Vimeo.

Una noche mágica

David Palomar ofreció el jueves un concierto extraordinario en su presentación en Logroño, una actuación que cautivó al público desde las cantiñas por caracoles del inicio hasta el final fandanguero, con la afición puesta en pie para reconocer la categoría de un joven artista que fue capaz de traer todos los aromas de Cádiz al abarrotado Salón de Columnas. Y se dice Cádiz y se habla de sus cantaores, especialmente Mariana Cornejo, Pedro Bancalero y Chano Lobato, el gran y añorado Chano, que el jueves y por momentos, parecía que se había unido a la velada propuesta por un David Palomar enciclopédico, sabio y rebuscador de la esencia de la bahía con la que dota de jondura a los palos rítmicos y de inusitada belleza a los cantes ‘ad libitum’, como la siguiriya y especialmente su soleá gaditana, la del Mellizo, la de Paquirri ‘El Guanté’ y la de Ramón Jarana. Un compendio de artistas que dotó al flamenco de buena parte de su infinita riqueza. El homenaje a Juan Ramírez fue transversal en toda la actuación, pero hubo dos cantes donde se nos apareció de forma conmovedora aquella mágica sutileza del maestro: el garrotín y los tanguillos, tan cantados como expresados y dichos, frescos de toda frescura y paradójicamente también dotados de ese desgarrador dolor que es capaz de subrayar una alegría de una pena casi milenaria, inaudita en la sonrisa y que se apodera del cante todo como un mensaje irreversible. Rafael Rodríguez, al toque, bordó el acompañamiento tanto rítmicamente como en falsetas y juguetillos. Un guitarrista de la vieja escuela, con la fragancia de la sevillanía del Niño Ricardo y su inmortal escuela del toque para cantar, del compás medido como un reloj atómico, de una rara sencillez y de una capacidad para sorprender a los aficionados por la parte alta del mástil en tonos graves de una profunda armonía. En definitiva, un concierto para el recuerdo y para la memoria flamenca de un ciclo que colecciona  grandes noches para el cante.

o XIX Jueves Flamencos del Teatro Bretón de Logroño: Cante: David Palomar. Toque: Rafael Rodríguez. Salón de Columnas del Teatro Bretón (localidades agotados). Jueves, 19 de marzo de 2015. o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

viernes, 20 de marzo de 2015

David Palomar: «Los cantes de Cádiz son como sonrisas que se desangran»

El cantaor gaditano actúa esta noche en el Salón de Columnas con el toque de Rafael Rodríguez 

David Palomar es una de las voces más personales de la últimísima hornada de cantaores. Gaditano, del barrio del la Viña (cantón independiente, que dice) y poseedor de esa malla del compás de la bahía casi indescifrable pero que atrapa por algo que como asegura tiene que ver con una paradigmática paradoja: «Cádiz es como una risa que se desangra, nuestro cante es rítimico, nuestra idiosincrasia es ésa, como que se rebosa, pero hacemos jondos los tanguillos, tan dolientes acaso como una siguiriya de Chocolate».
-Pero además, existe una dulzura muy especial en los cantes gaditanos. ¿Cómo los define?
-Es otra forma de sentir, hay un compás distinto al de la campiña o al de Jerez, y aunque tengamos un tronco común, existe como un acento diferente, más dulce, como más sutil. Muchas veces pienso que nosotros decimos el cante, como si lo deletrearamos. Es como cuando se habla de cantaores payos o gitanos. Yo pienso como Chano Lobato o como el maestro Juanito Villar, que me dijo el otro día que si me llegas al alma me da igual cómo seas. Lo que vale es el talento de cada cual, su cante, su expresión, lo que es capaz de transmitir, mucho más allá de razas y de cosas de ésas.
-Ha nombrado a Chano Lobato... ¡Qué cantaor más admirable!
-Chano era un maestro consumado en todos lo sentidos, poseedor de un duende muy especial, ese ritmo tan de Cádiz, ese compás. Y es que esta ciudad ha tenido maestros de una talla increíble, como Manolo Vargas, La Perla, Beni o Mariana Cornejo.
-Tiene tres discos, con el último ‘Denominación de Origen’ recién publicado, ¿cuáles son las claves de cada uno de ellos?
-El primero nació como homenaje a todas personas que confiaron en mi cuando gané los premios nacionales. El de ‘La Viña, cantón independiente’, fue un trabajo más heterodoxo, más personal, y este último es como una confirmación de lo que busco, de mi esencia como cantaor, como gaditano, como artista. Yo compongo casi todo, música y letras. Me gusta mucho escribir y quiero dotar a todo lo que hago de mi sentimiento, de mi forma de pensar.
-¿Cómo va a plantear la actuación de esta noche?
-Siempre aspiro a transmitir a los aficionados las verdades que siento. Sé de la devoción que tienen ustedes por Chano Lobato y obviamente haré alguna de esas cosas suyas tan hermosas. Sonará a Cádiz, a sus barrios, al Mentidero. Además vengo acompañado por un extraordinario guitarrista como es Rafael Rodríguez.
-¿Aparte del flamenco, siente interés por otro tipo de músicas?
-Desde luego, me gusta mucho la música latina de calidad, troveros cubanos como Beny Moré o Elíades Ochoa. Me gusta el bolero, los tangos, las rancheras y me bebo en el coche un montón discos de jazz. Es curioso, en Cádiz hay una gran inquietud jazzística, con músicos extraordinarios.
-¿Y los cantaores que más le han influido?
-En primer lugar los grandes de mi entorno, después he ido conociendo la grandeza del flamenco y cuando descubrí siendo un niño a Camarón me causó un impacto brutal. Era un compendio absoluto de todo.

«Es un orgullo cantar con Rafael Rodríguez»
 Uno de los grandes atractivos para el concierto de esta noche en el Salón de Columnas es la presencia en el escenario del tocaor sevillano Rafael Rodríguez, conocido como el ‘Cabeza’, un guitarrista de la vieja escuela, veterano, y dotado de un compás muy especial y sevillano que se acopla a la perfección con el ritmo gaditano de David Palomar. Y éste también es uno de los atractivos de la velada flamenca. Rafael Rodríguez comenzó a tocar la guitarra a los trece años de la mano de Andrés Vázquez, un maestro de la escuela del Niño Ricardo. Desde entonces su formación ha sido completamente autodidacta. Como profesional ha sido y es asiduo de artistas de la talla de bailaores y cantaores como Milagros Mengíbar, Bernarda de Utrera, Farruco, Israel Galván, El Cabrero, Concha Vargas, Sordera de Jerez, Gaspar de Utrera, Pepa de Benito, Pepa de Utrera, con los que ha recorrido los principales teatros y festivales flamencos del mundo. Rafael es hoy por hoy uno de los guitarristas más experimentados y versátiles del panorama flamenco. Su justeza en el acompañamiento al cante y el baile hacen que sea muy demandado en todos los circuitos y propuestas escénicas que conviven en la actual época de desarrollo del cante flamenco. Para el propio David Palomar supone un enorme orgullo actuar con un guitarra de su categoría: «Es maravilloso encontrar alguien de su sensiblidad y de su conocimiento. Personalmente tenía muchas ganas de actuar en la Gira del Norte porque tiene mucho predicamento entre los profesionales y hacerlo con un tocaor de su talla es un privilegio», asegura. o Esta entrevista la he publicado en Diario La Rioja.

DIEGO URDIALES MARCA DIFERENCIAS CON SU TOREO

En mitad de un páramo de vulgaridad se apareció la figura de Diego Urdiales y se puso a torear. La planta quieta de toda lentitud, acumulando silencios en el fragor de una Valencia congelada (sin rastro del ‘caloret) y ruidosa de petardos y de fallas gigantescas a la espera de la noche más hermosa. Había un torero en el ruedo que marcaba diferencias. De Arnedo, para más señas, sobrio, firme, mandón, poseedor de todas las sutilezas, de aromas impropios del toreo contemporáneo, toreo antiguo, de muñecas desmayadas, de imperiosas necesidades de sentir lo que hace en cada lance, casi a cada paso, a pesar del frío, de los cohetes, de las prisas, de los toros ruinosos. Todo en él es un alegato contra lo preconcebido; el valor de lo imprevisible es la magia de su toreo, huérfano de cualquier atisbo de impostura. Salió con la muleta y se puso a torear al primero de su lote por abajo, doblones iniciales como surgidos de una nebulosa pero dichos con tal naturalidad que parecían, por su asombrosa profundidad, nacidos de otro tiempo, casi imposibles, como si flotara el toreo por encima del propio toro, un animal sin clase alguna al que dibujó la faena más hermosa de la tarde y de muchas tardes. Diego siguió con la mano derecha en dos series de trazo limpio, sin obligar al toro para mantener su resuello a la espera de lo que tan sólo él sabía que estaba a punto de suceder. Tomó la franela con la mano izquierda y comenzó a brotar la luminosidad del natural interminable: la tela casi muerta, adormecida, pegada al albero. La colocación acentuada en el sitio pero sin la más mínima afectación, el vuelo, los vuelos, el engaño en los belfos y el viaje consumado en tres series impresionantes, mecidas por el rumor del toreo más clásico, más desusado; el toreo jondo, el toreo que en la actualidad está en las manos de dos o tres elegidos. No más, se lo juro. Urdiales en sazón. El toreo puro como un clamoroso llanto de melancolía. Toro y torero hechos de la misma materia, sin frugalidades, sin banalidades. Valencia lo vio, toda España fue testigo de que la pureza ahora, en la tauromaquia, ha tomado carta de naturaleza en un diestro de Arnedo que es capaz, como nadie, de desafiar al tiempo, de caminar por un alambre tan fino, tan arriesgado, tan sin asideros, que marca las diferencias entre él y casi el resto. Un pinchazo le privó de una oreja, un pinchazo; como un descabello en el sexto después de una estocada en la cruz al cinqueño sexto, reunido de pitones, basto de hechuras, huidizo, pero al que le sopló un saludo por verónicas sencillamente impresionante, especialmente dos lapas por el izquierdo de una enorme dimensión. Grandísima tarde en Valencia, más allá de las estadísticas, de las orejas. Amigo lector, al que no conozco, permítame avisarle de que nos esperan este año tardes de gloria, veladas de toreo único, emociones que contarán con el valor de la imprevisibilidad, del toreo inusitado de Urdiales. Y eso que la corrida de Alcurrucén apenas dio opciones. El primero fue, de largo, el mejor. Padilla estuvo como en él es habitual, afanoso, voluntarioso, decoroso, pero aburridamente profesional. Un toro noble en extremo al que muleteó despegado y precavido y al que no quiso poner banderillas. Se resarció en el cuarto en el tercio de las frías, kilométrico y entregado. Pero hasta ahí, el toro evidenció su falta de raza y acabó echándose. Miguel Abellán volvía a Valencia con su habitual terno blanco y plata y sólo este detalle resultó reconocible en su tauromaquia. Con el segundo de la tarde, el otro astado manejable de la tarde, guardó en exceso sus ropajes y se manifestó en la periferia de las embestidas, fuera de sitio, con la muleta volandera, y con demasiados pocos argumentos para convencer. El público, festivalero, le premio con una vuelta al ruedo a todas luces excesivas. Tampoco anduvo mucho mejor en el quinto, un manso de libro que sacó motor y con el que se le vieron, desgraciadamente todas las costuras. Decepcionante Miguel Abellán al que le esperan tres tardes en San Isidro. Lo mejor de la corrida vino de la mano de Diego Urdiales, que sin lograr un triunfo numérico, dejó constancia de que ahora mismo marca las diferencias, que su toreo es el más puro e íntimo de la torería. Dicen que fue ‘Trendic Topic’. Pues eso, a un paso de la cima.

La financiación antitaurina, al desnudo

Cientos de miles de euros entran desde Holanda a través de ‘CAS International’ para financiar actividades antitaurinas 

 ‘La financiación antitaurina’, al desnudo. Así se titula un trabajo publicado por la plataforma ‘La Economía del Toro’, que ha desvelado que una organización llamada ‘CAS International’, con sede en Holanda, financia diferentes iniciativas que tienen como fin acabar con las corridas de toros en España, Portugal y en todos los países taurinos de Hispanoamérica. Y es que la sospecha de que estas acciones cuentan con respaldo financiero llegado de otros países quedaron confirmadas cuando se demostró que el activismo antitaurino en Cataluña contaba con el apoyo de la fundación FFW, con sede en Suiza. El Observatorio de las Culturas Taurinas, que dirige André Viard, ha reforzado estas informaciones, elaborando diferentes estudios que subrayan los cientos de millones de euros que «maneja el ‘lobby’ animalista a nivel global». Datos al descubierto Tras meses de trabajo, dicha plataforma taurina ha conseguido acceder a la Memoria Financiera 2013 de ‘CAS International’, una organización que consigna miles de euros a todo tipo de ataques contra la tauromaquia. Así, por ejemplo, en el año 2013 contó con unos ingresos de 245.000 euros y financió actividades antitaurinas por valor de 228.000 euros. «Asumiendo una cifra similar para los últimos cinco años, se puede hablar de 1,14 millones de euros inyectados en los países taurinos para luchar contra el toreo», explica Diego de la Cruz, co-fundador de ‘La Economía del Toro’ y su portavoz. Otras acciones de ‘CAS International’ han sido el gasto en ‘lobby’ político y legislativo que asume esta organización y que llega a 37.000 euros. Además, ha destinado 25.000 euros en campañas dirigidas a recibir donaciones de herencias. A nivel internacional, promueven boicots comerciales contra la fiesta a través de un ‘embargo turístico’, al que consignan 30.000 euros. La ‘newsletter’ de la organización cuesta 9.000 euros anuales y presupuesto para desplazamientos se lleva 6.300 euros. Cada año, ‘CAS International’ invierte 25.000 euros en eventos o actos antitaurinos, así como 4.000 euros en manifestaciones o 60.000 euros en campañas de comunicación contra los toros. Su dirección gana 45.000 euros anuales; el número dos cobra 28.500 euros por ejercicio y el coordinador de campaña recibe 31.000 euros por temporada. En total, el personal de ‘CAS International’ recibe 90.000 euros en sueldos. En 2013, sus acciones de ‘lobby’ contra la tauromaquia se centraron en atacar a la Fiesta ante el Parlamento Europeo, la Xunta de Galicia, la UNESCO… así como el Parlamento del Perú y otros países de Sudamérica. La Federación Portuguesa de Tauromaquia, ‘Prótoiro’, también ha asegurado que este tipo de financiación llegada del extranjero también existe en Portugal, lo que confirma la amenaza global que supone este ‘lobby’ animalista para las corridas de toros. André Viard explicó hace dos semanas en el I Congreso Internacional de Tauromaquia que «el dinero para prohibir la tauromaquia en Cataluña vino desde Suiza; de allí llegaron los profesionales que trabajaron a tiempo completo durante cuatro años, mano a mano con los políticos que acabaron prohibiendo los toros». En Francia el Observatorio de las Culturas Taurinas ha creado un plan privado para la defensa de la fiesta. No recibe ninguna ayuda pública para ello y la idea es que el público aporte un uno por ciento al fondo que financiará este plan; además de empresarios, toreros y ganaderos, que harán lo propio.

La empresa y el ganadero El empresario taurino Nacho Lloret también profundizó en dicho congreso en las medidas de defensa que puede tomar el propio sector: «Un déficit de la industria taurina es que hasta muy recientemente no hemos tratado el toreo como patrimonio cultural. La fiesta ahora sí está reconocida como tal, una noticia impensable hace unos pocos años; ahora hay que dar más pasos hacia adelante, pasando a gestionar el mundo del toro como una industria cultural que apuesta por el futuro y sabe responder a los retos de la sociedad actual. Hay que contar lo que genera el mundo del toro en términos de riqueza económica. Las ferias son un gran evento para muchas ciudades de España. Pensemos que en Madrid a lo largo de un mes, San Isidro convoca a diario unos 25.000 espectadores». El ganadero Victorino Martín también denuncia la discriminación fiscal que sufre el ganado de lidia: «Y todo ello con las numerosas trabas con las que cuenta. ¿Sabía usted que un toro destinado a la lidia se grava con un 21 por ciento y si es para carne con el 10? El toro de lidia es el único producto agrario de ganadería extensiva que paga un 21 por ciento de IVA, porque nos consideran como un servicio no como una explotación», explicaba Victorino en el diario ‘Abc’ hace unos días. o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja.

lunes, 16 de marzo de 2015

Tres tardes grandes en San Isidro

Urdiales hará triplete en Madrid y actuará con figuras como Talavante y Castella

Las ganaderías serán las de Núñez del Cuvillo, Victoriano del Río y de Adolfo Martín

Diego Urdiales hará tres tardes el paseíllo en la próxima Feria de San Isidro, que será presentada el próximo lunes y que la empresa ‘Taurodelta’ tiene prácticamente rematada a falta de la contratación de Enrique Ponce y de los carteles de las novilladas y los festejos de rejones. Para el diestro riojano es, sobre el papel y de largo, el mejor San Isidro de su vida. Y no sólo por el número de tardes sino por entrar en dos de ellas con figuras en la terna, lo que marca una diferencia acusadísima con respecto a los anteriores ciclos isidriles en los que viene participando sin solución de continuidad desde el 13 de mayo de 2008, cuando cortó su primera oreja en Madrid en una corrida en la que entró por vía de una sustitución. Y además, a todo ello hay que sumar la importancia de las propias ganaderías, ya que sin abandonar la de sus últimos triunfos en Madrid –la de Adolfo Martín, a la que cada año se apunta una figura–, se las verá con dos de los hierros predilectos de los primeros espadas del escalafón: Núñez del Cuvillo, en uno de los carteles más fuertes de la feria con Castella y Talavante como compañeros de terna. Y la de Victoriano del Río, con ‘El Fandi’ e Iván Fandiño, precisamente uno de los matadores que el año pasado abrió la Puerta Grande de Las Ventas en San Isidro.  La ganadería de Victoriano del Río, encastada en Domecq y que pasta en la sierra de Madrid, es una de las divisas predilectas de José Tomás, que logró con estos toros su apoteósica tarde de las cuatro orejas en Madrid en 2008, o el extraordinario ejemplar ‘Cantapájaros’, con el que Julián López ‘El Juli’ realizó su mejor faena en Las Ventas, que a la postre le valió para su única salida a hombros en este coso. El otro hierro es el de Núñez Cuvillo, una ganadería larga, frondosa y desigual, pero muy del gusto de diestros como Morante o el propio José Tomás, que indultó en Barcelona al famoso ‘Idílico’. El hierro torista es el de Adolfo Martín, sobrino de Victorino, con el mismo encaste Saltillo-Albaserrada, y con el que el riojano cortó su última oreja en Madrid en la pasada Feria de Otoño. Además de Diego Urdiales, los toreros que estarán tres tardes en Madrid serán Miguel Ángel Perera, Alejandro Talavante, Sebastián Castella y Miguel Abellán, y aunque todavía no se ha cerrado, parece muy complicado que finalmente Enrique Ponce entre en la feria, aunque todavía quedan varios días para poder cerrarlo. Llama la atención que no haya ninguna alternativa y que Morante de la Puebla y José María Manzanares hayan decidido actuar una sola corrida. También se ha confirmado la encerrona de Manuel Jesús ‘El Cid’ con los toros de Victorino Martín en lo que será el colofón torista del abono, ya que se lidiarán en esa última semana las corridas de Baltasara Ibán, Partido de Resina, Miura, Cuadri y la de Adolfo Martín.
Además de Madrid, Diego Urdiales ya tiene cerradas varias corridas en Francia en verano, tanto en cosos donde ha triunfado como en los que hará su presentación. o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja.

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