jueves, 25 de agosto de 2016

Urdiales, lehendakari del toreo en Bilbao

Foto: Arjona
El riojano dibuja una colosal faena a un toro de Alcurrucén y vuelve a abrir la Puerta Grande de Vista Alegre

Maravillosa faena, casi impensable por su dificultad. Medida, mecida, perfecta y honda. Urdiales repitió la hazaña de Bilbao, en otro año, en otras circunstancias y en otros mundos de torería. Una corrida de Alcurrucén difícilmente salvable sino se hubiera vivido la conjunción astral entre un torero que venía de una temporada muy dura y un toro vistoso y con mucho fondo -de los que nadie o casi nadie quiere en los corrales por la mañana-, que le planteó al riojano tan buen número de enigmas como de posibilidades para desenmarañar el entuerto. No fue fácil, el toro había soltado la cara al finalizar cada lance con el capote y en el caballo la batalla había sido casi inexistente. Pero allí estaba Urdiales, con el sabor en la boca de ese Bilbao con el que parece haber establecido una especie de idilio inconmensurable, como el lehendakari del toreo en el Botxo que ya ha enamorado para siempre a su afición con el riojano. El toro era una belleza: berrendo en colorao, largo de viga, hondo, recogido de cuerna y pesadote en su forma de caminar. Urdiales lo brindó al público, lo maceró por alto sacándoselo del abrigo de las tablas a la boca de riego con inusitada suavidad. Había visto algo el riojano y comenzó el toreo. Impacto súbito, decisión, armonía en cada paso y la muleta presentada con una franqueza deslumbrante. Tres series en redondo, de menos a más, aguantando en el segundo muletazo de cada una de ellas en el sitio para ligar y hacerlo por abajo, allá donde duele, en el mismo foso de la bravura, donde cantan los mansos.
Y esa técnica verdadera e inapelable, la de entregarse todo, la de poner la cintura al servicio del arte, acogotó a una afición que comenzó a berrear con esa manera de quedarse en el sitio, de arriesgar por derecho para ligar tras soltar, con la muleta mecida, sin estridencias. Todo muy a compás, como el vino hondo envejecido en fudres apasionantes. El toro no era fácil, pero pareció mejor al natural. Hubo una serie sencillamente antológica y majestuosa, una serie que vale una tarde, una temporada, una vida. Se llevó Urdiales al toro a las rayas con muletazos de orfebrería por abajo y antes del estoconazo inapelable, logró varios naturales al ralentí a pies juntos, con el sabor de los maestros inmortales de Sevilla, una de sus fuentes. Matías no lo dudó. Y como el año pasado lanzó sus dos pañuelos del tirón. Se había consumado el toreo en Bilbao con Urdiales como lehendakari con la makila del mando en forma de muleta. La locura. La vuelta al ruedo con las dos orejas fue apoteósica. Urdiales en sazón y los muchos seguidores del diestro de Arnedo, alucinando. ¡Es tan difícil cortar dos orejas en Bilbao! Conviene recordar que Diego Urdiales es el único torero del escalafón que ha desorejado de manera consecutiva dos astados en esta plaza. Una barbaridad para un diestro al que nunca le han acompañado las estadísticas. Lástima el segundo de su lote, un sobrero del mismo hierro, que estuvo en la línea del resto de la corrida: manso, descastado y con muy poco recorrido.
Y si Urdiales vivió la gloria, Morante de la Puebla paladeó la hiel de la sima más profunda, especialmente con el cuarto de la tarde, con el que escuchó una bronca tremebunda por parte del público. Morante no estuvo, ésa es la realidad, pero ninguno de sus toros le dio la más mínima opción: ni el bellísimo primero ni el segundo de su lote, un animal que lo desarmó con el capote y la muleta y que tuvo cero opciones de lucimiento. Ginés Marín, que sustituía a Roca Rey, dio una gran tarde con otro lote horrible. Es más, pudo cortar una oreja de ley al sexto, con el que se jugó la vida sin matices. Pero ayer, como el año pasado, Bilbao fue para Urdiales.

Corridas Generales (Bilbao)
Toros de Alcurrucén (el quinto jugado como sobrero), bien aunque desigualmente presentados. Serios, hondos y en general de un juego bastante pobre. La corrida no peleó en varas y desarrolló sentido y peligro. El mejor, con diferencia, fue el toro ‘Atrevido’ (como el mítico toro blanco de Antoñete de la histórica tarde en Madrid), muy bello y espectacular de pelaje. Berrendo en colorao, aparejado, coletero. Una pintura que tuvo un comportamiento regular en el caballo, y que fue en la muleta donde sacó lo mejor de sí  mismo gracias al toreo de Urdiales, ya que soltaba la cara al final del muletazo. Pero tuvo un fondo muy bueno que hizo que el presidente Matías González decidiera premiarle con la vuelta al ruedo póstuma. Morante de la Puebla: silencio y bronca. Diego Urdiales: dos orejas y silencio (salió por la Puerta Grande). Ginés Marín: ovación y vuelta al ruedo.
Plaza de toros de Vista Alegre. Quinta de feria. Tres cuartos de entrada. Miércoles, 24 de agosto de 2016. Esta crónica la he publicado en Diario La Rioja

martes, 23 de agosto de 2016

La genialidad de Chapresto

«Lo consideramos un pionero de la imagen y un hombre que se codeó con los artistas más grandes de su época», afirma Alejandro Lerena

La peña 'El Quite' organiza una muestra sobre el fotógrafo y su obra taurina

La peña taurina 'El Quite' prosigue por su decidida apuesta cultural y ya tiene ultimada la columna vertebral de las actividades que va a realizar durante San Mateo: el Concurso Nacional de Pintura, dotado con 1.800 euros y que este año llega a su XV edición; una exposición sobre el cartel taurino desde el prisma del creador aragonés Juan Iranzo, y 'Famosos en el Tendido', una exposición que estará en la Biblioteca de La Rioja, y que girará en torno a la obra del riojano Esteban Chapresto. Su obra es una radiografía perfecta de la sociedad española del siglo XX, incluyendo la fiesta de los toros. Y es que Chapresto tuvo oportunidad de retratar a un heterogéneo grupo de intelectuales y artistas, todos ellos aficionados a los toros, entre los que se incluyen Picasso, Jean Cocteau, Lucía Bosé, Audrey Hepburn, Lauren Bacall, Carmen Sevilla, Ernest Hemingway o Grace Kelly. Ninguno de ellos tuvo problema alguno en exteriorizar su afición al mundo de toro. La exposición está realizada con los fondos de la Casa de la Imagen, y como explica Jesús Rocandio en el catálogo, Esteban Chapresto «tiene de siempre un buen conocimiento del críptico mundo taurino, y se vale de el para realizar buenos reportajes. Como pocos otros fotógrafos sabe distinguir el grano de la paja, detectar y fotografiar los buenos o los malos lances de cualquier faena; sabe tratar con arte y tiento a las figuras, a los subalternos y los aficionados, se siente cómodo entre los peculiares personajes del mundillo y ellos le aprecian». Tanto es así, que está considerado como el primer 'paparazzi' español. Y prosigue Rocandio: «Esteban Chapresto no desdeñó ningún tipo de trabajo fotográfico; de la arquitectura, al industrial pasando por la fotografía social y sus pasos hacia colaboraciones en prensa. Trabajó para Nueva Rioja y para diversas agencias gráficas; Fotografía gentes y sobre todo acontecimientos, aunque el repertorio de estos está bastante constreñido en la década de los cuarenta: actividades deportivas, fiestas populares, actualidad política, sucesos, algunos espectáculos... y entre estos y sobre todos: la fiesta de los toros». En cuanto al trabajo de Juan Iranzo, es colaborador del portal Cultoro y un artista muy personal que ha renovado por completo el diseño de carteles taurinos. Es autor, entre otros, del cartel anunciador de la corrida Extraordinaria de Beneficencia del año 2015, así como de la cartelería de plazas como Castellón, Guadalajara, Jerez, Teruel o Valladolid. En Logroño se podrá contemplar una selección de sus mejores trabajos en la exposición que tendrá en el Instituto Riojano de la Juventud. La sala de arte Navarrete El Mudo de Ibercaja (San Antón, 3) acogerá las obras finalistas del concurso nacional de pintura. o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

sábado, 20 de agosto de 2016

Arte, emociones, riqueza y economía

Los 47.000 espectadores de la Semana Grande taurina dejan casi 15 millones de euros en San Sebastián

Casi 15 millones de euros. Este es el balance del impacto económico (directo e indirecto) de las cuatro corridas de la pasada Semana Grande de San Sebastián, en el que el coso de Illumbe ha registrado la nada despreciable cifra de 47.088 espectadores en el conjunto de los festejos. «Los datos son abrumadores y explican por sí solos la fuerza del espectáculo de pago más importante de las fiestas donostiarras y toda la riqueza que generan para la ciudad», explica a Diario LA RIOJA Óscar Martínez 'Chopera', empresario del coso donostiarra. «Los datos los hemos elaborado junto con la Cámara de Comercio y demuestran claramente la importancia económica de la Semana Grande Taurina, y no sólo este año con la presencia de José Tomás, sino como un evento consolidado, puesto que el año pasado contamos con 32.108 espectadores y la repercusión casi llegó a los diez millones de euros, cifra nada despreciable». Pero más allá de la mera economía, el resultado artístico de la feria ha resultado muy satisfactorio. José Tomás, que sólo cortó una oreja, dejó dos grandes actuaciones y en el segundo de sus toros logró dos cumbres: una en su recibo de capote por delantales y otra al final de la faena con su toreo al natural. En esa corrida salió a hombros 'El Juli', al igual que López Simón en la última tarde. Uno de los toreros que mejor sabor de boca en la feria ha sido Diego Urdiales, que cortó una oreja al primer toro de Fuente Ymbro de la corrida inaugural. También pasaron a gran nivel Alejandro Talavante, autor de una faena preciosista, y Andrés Roca Rey, que emocionó a los espectadores con su enorme valor. Las corridas estuvieron muy bien presentadas en líneas generales y la de peor juego fue la de Fuente Ymbro. Las otras tres ganaderías (Garcigrande, Zalduendo y Juan Pedro) cumplieron y permitieron el espectáculo. o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

lunes, 15 de agosto de 2016

Los naturales del silencio de José Tomás

‘El Juli’ cortó dos orejas tras una actuación mayúscula y el de Galapagar, sin espada, dejó la faena de la tarde

Hubo naturales de puro silencio de José Tomás al astifinísimo ‘Carrillón’, naturales apolíneos, naturales de un tipo de cimientos sedimentados en mármol pero que parecían fluir con esa media muleta casi como un levísimo escorzo desentrañando los secretos del toro y si se me apura del toreo. Naturales sin música rota tras la voltereta, naturales con el compás de los sueños como si José Tomás estuviera encerrado en sí mismo y no fuera el punto exacto de las miles de miradas concéntricas que le observaban ayer en Illunbe como si se tratara de una aparición. La sublime lentitud de la segunda parte de la faena tiene visos de pasar a los anales de la tauromaquia más destilada posible. Toreo en tono de belleza, con ese clamor de los oles rotos, se oían las pisadas del torero, la respiración del toro, como si la plaza estuviera toda ella embebida en una comunión laica con el toreo, extraño silencio acorazado entre la muchedumbre atónita. Era el José Tomás más genuino, el de siempre, el de antes de su agujero más negro; José Tomás inalcanzable, sin otro sonido que el de su toreo mecido al compás de su misterio. Y la realidad es que hubo dos faenas en una. La primera de acople, con un toreo de aguante pero sin llegar a romper por ese palo ‘tomista’ y único, faena a derechas que había comenzado por estatuarios y que continuó después en un fragor más rectilíneo de lo habitual en el diestro de Galapagar. Antes, con el capote, había sublimado el toreo al delantal. Primero recibió al toro rodilla en tierra, con un sabor a Ordóñez con aroma a los años cincuenta del genio de Ronda. Después, se incorporó, ganó terreno y fue parsimonioso ligando los lances con una suavidad llevando la esclavina pegada a la cintura enroscándose la embestida del toro una y otra vez hasta rematar con una media verónica monumental. Qué manera de torear, que despacio todo, bárbaro el tiempo de cada lance, toreo de muñecas antiguas, de un genio que hace de cada tarde una aventura única hacia lo desconocido. La espada le privó de la segunda oreja, pero el toreo ahí había quedado, la revelación de un José Tomás insondable al natural. ‘El Juli’ se llevó el toro de la corrida, un sobrero de clase de Garcigrande, con el que dibujó una faena irrefutable, mayúscula en el orden ‘juliano’ y marcada por la rotundidad de sus lances, el ritmo sostenido de toda ella y el estocadón –salto incluido– inapelable.  El torero de San Blas sacó esa raza suya de figurón máximo, de capacidad de batalla, y de toda la raza que ha marcado su carrera desde que era un niño. Toreo ligado en redondo y culminación con esa danza de las luquesinas. ‘El Juli’ como un torrente que no se quería dejar la batalla ni por su sombra y sacó todos sus argumentos ante José Tomás. El que esperara a un convidado de piedra no conoce quién en este torero, que tuvo el valor de responder a un escalofriante quite por gaoneras de José Tomás por zapopinas, ese lance colorido y mexicano que cuando llegó de México bautizaron con el apellido del propio diestro. Fue como la culminación de la batalla entre dos mundos, dos concepciones artísticas y dos estilos que marcan el toreo contemporáneo.

SEMANA GRANDE (SAN SEBASTIÁN) 
Toros de Fermín Bohórquez, hondos, nobles y sin apenas chispa; Garcigrande (el 6º y el sobrero, que fue extraordinario y que tuvo clase, recorrido y duración.) y Domingo Hernández (2º, 3º -devuelto- y 5º), de buenas hechuras y muy astifinos. El primero de José Tomás, noble y sin  fondo y el segundo de El Juli, muy deslucido. El 5º, un toro noble, de preciosa y serias hechuras; bueno y que tuvo un gran pitón izquierdo. Pablo Hermoso de Mendoza: Silencio y ovación. José Tomás: Ovación y oreja. ‘El Juli’: Dos orejas y silencio. o Esta crónica la he publicado en Diario La Rioja

sábado, 13 de agosto de 2016

Diego Urdiales inunda de clasicismo San Sebastián

Logra la primera oreja de la Semana Grande tras una faena de su sello y sufre una espeluznante voltereta

El cuarto de Fuente Ymbro cogió a Diego Urdiales de mala manera en los medios. Hachazo seco en la pierna, derrote brutal que levantó al riojano por los aires en unos instantes de violencia incontenible. Luego, en el suelo, 'Impostor', que así se llamaba el regalito de Ricardo Gallardo, lo pisó por todos los parajes del atlas de su anatomía, especialmente en la cara, donde se llevó un fortísimo golpe propinado por los cuartos traseros. Fue un milagro que saliera vivo Urdiales de semejante trance; un milagro porque la fuerza del reservón estaba intacta y el cuerpo del riojano desmadejado. En realidad, el toro no le había dado buenas noticias a nadie, especialmente con el capote, donde ya comenzó a escarbar y a esconder la cara entre las manos en actitud defensiva, como si en el fondo de su ser se adivinaran ya dos detalles: su cobardía y su falta de entrega. Pero poco pareció importarle a Urdiales, que tras unos doblones suaves en los terrenos del tendido diez, se lo sacó a los medios para comenzar la faena en redondo. Dio la sensación de que rebosaba confianza el torero, plantado en el platillo y poniendo la muleta como si el toro de Fuente Ymbro fuera bueno y no un marrajo. Y quizás ahí llegó la voltereta, producto de esa forma de correr riesgos que engrandece a los que se visten de torero y que saben que en cada tarde está su vida pendiente de ese hilo invisible que en realidad es esta fiesta inigualable. Y si con 'Impostor' le había deparado a Urdiales la cruz más amarga de la moneda, con el primero de la tarde y de la feria, las cosas habían sido radicalmente distintas: faena de triunfo, faena de clase y actuación trufada de esa torería tan particular del diestro del Cidacos; o dicho de otra forma, clasicismo inmortal. Con el capote ya dejó momentos de inspiración, con una media preciosa y dibujada, rebozándose con el toro a cámara lenta. Fue a buscarle a los medios con la muleta, y el toro, medido en las embestidas, se desplazaba bien en los dos primeros lances de cada tanda. Al tercero se lo pensaba y venía como dormido tras la franela del torero. Hubo dos series con la derecha que hicieron crujir a Illumbe. La planta quieta, el engaño por delante y esa forma de quedarse en el sitio para soltar con el vuelo la embestida. El toro tenía más forma que fondo y Urdiales fue capaz de conseguir pasajes de gran belleza y naturales de entidad, lanzando el vuelo y aprovechando al máximo la inercia de 'Bullicioso', un toro hondo que sin ser un dechado de bravura, le dio ese poquito que tantas veces se le ha negado al riojano. Hubo momentos de disfrute e incluso de relajación y la estocada casi entera en la yema sirvió para que el público donostiarra le otorgara una oreja más en un coso en el que casi nunca falla el riojano. El mejor de la corrida, llamado 'Turulato', le tocó Adame y el mexicano le plantó cara en una faena rápida y desigual. Los muletazos se acumulaban como los tantos en un partido de baloncesto. El toro fue realmente bueno y el diestro de Aguascalientes no pasó de voluntarioso. La oreja llegó por lo espectacular de la estocada, poco más. Ureña tuvo un lote poco propicio. Se la jugó el murciano, pero no terminó de sacar nada en limpio. Ayer la tarde de Illumbe tuvo el sabor de un torero de Arnedo que hizo de su clasicismo su sello de identidad. o Esta crónica la he publicado en Diario La Rioja

viernes, 12 de agosto de 2016

San Mateo se viste de lujo taurino

Cinco tardes con las principales figuras marcan una feria de Logroño a la que vuelve Victorino

Morante, Enrique Ponce, El Juli, Talavante, Perera, Hermoso, Castella, Roca Rey, López Simón y Diego Urdiales, único torero en dos tardes del abono

«Estamos orgullosos de la feria de este año y del tono más 'torista' que hemos conseguido». Así describió Óscar Martínez 'Chopera', empresario del coso de 'La Ribera', sus sensaciones al presentar ayer los carteles de la próxima Feria de San Mateo. Cinco corridas, una de ellas mixta con la presencia de Pablo Hermoso de Mendoza, un manojo de figuras deslumbrante (sólo faltan José Tomás y José María Manzanares) y el regreso a Logroño del hierro de Victorino Martín, que abrirá el ciclo el próximo sábado 17 de septiembre. Y es que como relató el propio empresario, «la feria tiene un tono más 'torista' que otras temporadas», merced a los astados de la 'A' coronada, que vuelven tras tres años de ausencia y que completarán su vigésima corrida en Logroño. En esa esfera 'torista' también colocó Óscar Martínez a la tarde del 21 de septiembre, en la que el hierro de Fuente Ymbro dirimirá el duelo entre Diego Urdiales y Sebastián Castella, exactamente el mismo cartel de la catarsis del año pasado, una de las tardes más inolvidables que ha vivido la afición de La Rioja en los últimos años. La nómina de toreros es excelente: Enrique Ponce, Morante de la Puebla, Julián López 'El Juli', Alejandro Talavante, Miguel Ángel Perera, Sebastián Castella; además de las dos grandes novedades del año: Andrés Roca Rey, López Simón. Diego Urdiales es el único diestro que tiene el privilegio de hacer el paseíllo dos tardes y en dos fechas estratégicas: el domingo, con Morante y 'El Juli', y el mano a mano del 21 del día de San Mateo. Para la corrida de Victorino, el cartel tiene un cariz de matadores diferente: el debut de jienense Curro Díaz en La Ribera en el mejor año de su carrera; 'El Cid', dicen que renacido tras el indulto de Santander, y Paco Ureña, un matador que conmovió los cimientos de Madrid en Otoño y San Isidro. Por cierto, Urdiales pidió la corrida de Victorino y un mano a mano con ella, pero el desarrollo de la confección de la feria lo ha hecho imposible. Por otra parte, al no haber festejo de rejones, Sergio Domínguez -rejoneador de Calahorra y habitual de San Mateo- salta de los carteles. Y la mixta resultante, con el jinete navarro como prólogo y eje en la taquilla, contará con un duelo entre los dos toreros jóvenes que han sido capaces de abrirse paso en las ferias a triunfo casi diario en todos los cosos, con sendas salidas por la puerta grande de Madrid en San Isidro. Por una parte el peruano Roca Rey, que ya gustó el año pasado, y por otra Alberto López Simón, que se presentará en 'La Ribera'. Los toros serán de Jandilla, propiedad de Borja Domecq, un hierro de campanillas pero con una temporada realmente irregular a pesar del extraordinario ejemplar que se llevó el premio al más toro bravo de la Feria del Toro de Pamplona. La realidad es que Morante entró en los carteles en el último momento, y con él varios reajustes en los carteles y los toros de Vellosino, la ganadería con la que ha venido los dos años precedentes a Logroño. «No es una imposición de Morante porque todo entra dentro de una negociación mucho más compleja. Es una ganadería que le gusta a Morante y también a 'El Juli'», recalcó 'Chopera'. La realidad es que un sector de la afición es muy reacio a este hierro salmantino. El cartel del martes 19 es también extraordinario e inapelable, con toros de 'El Pilar', uno de esos hierros esenciales en la carrera de José Tomás, y con un cartel de enorme peso específico: Enrique Ponce (que vuelve a la única plaza de su dilatadísima carrera en la que no ha sido capaz de salir a hombros), Miguel Ángel Perera y el torero en mejor momento del escalafón, Alejandro Talavante, autor de varias de las faenas más interesantes de la temporada, como la del manso de Cuvillo en San Isidro, un prodigio absoluto de decisión y técnica. Sobre las ausencias, 'Chopera' fue por partes: «Con José Tomás comenzamos a hablar en enero de cara a nuestras plazas, y entre ellas Logroño. Él decidió San Sebastián y declinó el resto». Sobre Manzanares, «el propio torero nos dijo a principios de año que prefería no venir esta temporada. Esperemos poder contar con ambos más adelante», recalcó. o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

domingo, 7 de agosto de 2016

Urdiales convierte en balsámico su toreo

Foto: Miguel Pérez Aradros
El diestro de Arnedo ofrece una gran tarde en Vitoria y corta una oreja de entidad a un toro medio de Vegahermosa

vitoria.  Le hacía falta a Diego Urdiales disfrutar en un ruedo y aunque la dicha no pudo ser completa, el torero de Arnedo dejó sobre el Iradier Arena vitoriano ese sello personal y único que lo hacen distinguirse de casi toda la torería andante. Hubo momentos extraordinarios tanto con el primero de su lote -un toro medio de Vegahermosa, pero el que más le ha embestido esta temporada- como con el cuarto, un mansísimo ejemplar que aprovechó en la primera parte de cada embestida para torearlo a media altura y a la velocidad de los caracoles, quizá una de las cuestiones técnicas más inaccesibles del complejo galimatías que ordenan la gramática oscura de la embestida de un toro. Diego Urdiales cortó el primer trofeo de la amenazada feria vitoriana merced a una faena llena de sutilezas, de temple y de manejo exquisito de los vuelos. El toro se movió con nobleza pero con muy poca clase, sin rebosarse nunca en la muleta y pasando por la jurisdicción del riojano con escaso interés por tomarla por abajo. Y precisamente ahí salieron las virtudes técnicas que adornaron la labor del diestro, ya que fue capaz de macerarlo en tres series con la mano derecha en las que logró momentos de gran belleza quedándose en el sitio y acompañando con la cintura el anodino viaje del burel de la laguna de la Janda. Quizás el secreto de esta parte de la faena pudo residir en la forma en la que esperó entre cada lance para dar tiempo al toro a que tomara el engaño sin obligarle a repetir y que acabara saliendo suelto al final de cada viaje. Fue la piedra angular de la faena. Después llegarían varios instantes buenísimos y gozosos al natural.  Diego sabía a la perfección que iba a resultar imposible lograrlos ligados y optó por dárselos de uno en uno, ofreciendo la muleta desde la media distancia y aprovechando la inercia del toro. Hubo alguno fantástico, de esos suyos que tienen tempo y temple, dulzura y ritmo, y sobre todo, esa personalidad tan especial que imprime a su tauromaquia. El estoconazo fue de libro y la oreja viajó a su esportón con suma facilidad. Y si el toro ni hubiera tardado en rodar quién sabe lo que hubiera pasado, ya que parte de la afición pidió el segundo trofeo.

A Luis Domínguez
El segundo toro, esta vez del hierro titular, fue un manso huidizo y desentendido al que logró dibujar una buena serie de verónicas, especialmente una por el pitón derecho que tuvo un singular compás y que hizo crujir los cimientos donde se sustentaba la escasa bravura del astado. Diego brindó a Luis Domínguez, uno de esos amigos del alma que siempre le acompañan y aun cuando no se le ve está. El toro se desentendía de la muleta y Diego limó su querencia a tablas para dar con un terreno, alejado de chiqueros, donde logró el pequeño milagro de torear a la altura que pedía el toro con singular sentido del temple. A pesar de la mansedumbre, Urdiales disfrutó al toro y lo pasaportó con una media en todo lo alto. El público le hizo saludar una gran ovación. Talavante cortó una oreja sin demasiada historia en el primero y se las vio con un quinto, el sobrero, complejo y dificultoso en extremo. El peruano Roca Rey demostró una vez más su valor extraordinario y un sentido de la quietud casi increíble. Sin embargo, sus faenas fueron similares: mínima distancia y poco toreo en la parte central de las mismas. o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

viernes, 5 de agosto de 2016

Diego Urdiales: «El triunfo sólo llegará toreando como siento»

El diestro de Arnedo actúa hoy en Vitoria con Talavante y Roca Rey ante toros de Jandilla

Diego Urdiales estrena esta tarde en el Iradier Arena de Vitoria un mes de agosto con siete tardes en plazas de primerísimo nivel. Y pesar de la mala suerte en los lotes que parece perseguirle, llega a este tramo de la temporada con la moral intacta: «Ha habido corridas en las que ni me lo he podido creer, pero tengo por delante una serie de tardes en cosos como Vitoria, Donosti, Málaga, Bèziers o Bilbao que me llenan de esperanza».
–¿La temporada está siendo más complicada de lo que esperaba?
–En esta profesión no es bueno hacerse planes porque todo puede cambiar en un instante. Si mi primer toro de Sevilla hubiera aguantado dos tandas más antes de pararse las cosas se verían de otra forma. No me quejo de nada, aprieto los dientes y sigo hacia adelante.
–¿Le obsesiona triunfar?
–Es más que eso, me obsesiona torear... Es que casi desde la feria de Olivenza no he tenido la oportunidad de disfrutar un poco con el capote. A pesar de todo, busco cada vez más el toreo, que es el refugio y el espacio donde me siento más realizado.
–¿Pero se le exige las orejas?
–En mi manera de concebir esta profesión el triunfo sólo puede llegar a través de lo que yo siento que es el toreo.
–Hoy el cartel es de una exigencia máxima.
–Es extraordinario. Alejandro Talavante es un torero que personalmente me encanta y que está en un momento increíble. Roca Rey tiene un valor y una firmeza impropia de un diestro tan nuevo. Creo que tiene muchos alicientes de cara a los aficionados.
–Y otra vez jandillas...
–A la tercera será la vencida. Es una ganadería muy buena y el toro de Talavante se llevó todos los premios.
–En algunos foros se le achaca que ha abandonado sus ganaderías clásicas tipo ‘Victorino’.
–En absoluto. En Madrid pedimos la de Adolfo y ya estaba hecha. He toreado todo tipo de corridas y volveré a torearlas, de eso no me cabe ninguna duda. En Bilbao he lidiado ocho años seguidos la de Victorino y he triunfado todos los años menos uno. Yo no divido los toros por encastes, me gusta el toro bravo en todas sus dimensiones. Me emocionó el toro ‘Cobradiezmos’ de Victorino de Sevilla y el otro día en Mont de Marsan me hizo llorar la forma de embestir de un toro de Nuñez del Cuvillo porque era la perfección absoluta en la embestida.
–¿Sabe algo de su situación en la Feria de San Mateo?
–Son cosas que llevan mis apoderados y yo me mantengo al margen.
–Le ha dolido quedarse fuera de Alfaro.
–Bastante, ésa es la verdad.
o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

lunes, 1 de agosto de 2016

La cultura taurina vuelve a la Universidad de La Rioja

Bernardo Sánchez, por Justo Rodríguez
José Ignacio Ruiz de Palacios logra que el curso taurino de la UR llegue a su décima edición con un programa repleto de ponentes de primer nivel

Bernardo Sánchez hablará de las «percepciones de un aficionado cinéfilo desde su butaca en el burladero»

El fiscal Enrique Stern abordará el delito del odio desde la perspectiva de la muerte de Víctor Barrio

José Ignacio Ruiz de Palacios, profesor de Derecho de la UR, ha conseguido que el curso de Verano ‘Derecho, toros y sociedad’ alcance su décima edición (es el más longevo de cuantos se celebran en España junto con el Aula Taurina de la Universidad San Pablo) con un programa renovado y repleto de ponencias interesantes como varios grandes nombres que sobresalen este año François Zumbiehl, Diego Urdiales, Enrique Stern y Bernardo Sánchez. François Zumbiehl es doctor en Antropología Cultural (Université de Bordeaux 2), catedrático de Letras Clásicas y coordinador del Comité Científico del Observatorio Francés de las Culturas Taurinas. Su ponencia se titulará ‘La tauromaquia; un patrimonio cultural frente a la censura y a su propio futuro’. Bernardo Sánchez, profesor de Teoría de la Literatura de la Universidad de La Rioja, escritor y dramaturgo, hablará sobre ‘Toros y cine o toros desde el cine: percepciones de un aficionado cinéfilo desde su butaca en el burladero’. El torero de Arnedo Diego Urdiales debutará como ponente en el curso y Enrique Stern Briones, fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja, abordará en su ponencia un tema muy candente: ‘El delito de odio y figuras afines, la perspectiva desde el fallecimiento del torero Víctor Barrio’.
‘Humanismo versus animalismo’ será el título de la conferencia de Carlos Ruiz Villasuso, periodista de TVE’; Yolanda Fernández Fernández-Cuesta hablará sobre el asociacionismo taurino y Eloy Marino Hernando lo hará desde su doble perspectiva de veterinario y aficionado. Esa ambivalencia también será tratada por el arquitecto  Juan Sánchez-Fabrés, uno de esos ganaderos apasionados.

Programa del Curso 'Derecho, toros y sociedad, de la Universidad de La Rioja
o Día 2 de septiembre. Los ponentes serán François Zumbiehl, doctor en Antropología Cultural; Diego Urdiales, matador de toros y Enrique Stern, fiscal.
o Día 3 de septiembre. Juan Sánchez-Fabrés, arquitecto y ganadero y José Ignacio Ruiz de Palacios, que hablará sobre las ILP’s.
o Día 9 de septiembre. Bernardo Sánchez, profesor de Teoría de la Literatura de la Universidad de La Rioja; Carlos Ruiz Villasuso, periodista de TVE ‘Tendido Cero’
o Día 10 de septiembre. Yolanda Fernández Fernández-Cuesta, doctora en Historia Moderna  y Eloy Marino Hernando. Veterinario, Técnico Superior del Observatorio de Alimentación de la Comunidad de Madrid. / o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

lunes, 25 de julio de 2016

El toreo se vuelca con Víctor Barrio

Padilla, José Tomás, Morante , El Juli, Manzanares y Talavante harán un paseíllo histórico en Valladolid 

La idea de agrupar a todos los toreros surgió de José Tomás, que se fue poniendo en contacto con cada uno

Los fondos íntegros de la taquilla irán a la Fundación del Toro de Lidia y para encargar a un artista de prestigio de una obra-homenaje a Víctor Barrio


El domingo cuatro de septiembre el toreo va a unir sus fuerzas al máximo para la celebración, en el marco de la mejor feria taurina de Valladolid de las últimas décadas, de una corrida sin precedentes, un festejo en el que se las verán Juan José Padilla, José Tomás, Morante de la Puebla, El Juli, José María Manzanares y Alejandro Talavante ante astados de diferentes ganaderías para homenajear a Víctor Barrio y con los fondos que se recauden realizar dos acciones específicas: dotar a la Fundación del Toro de Lidia (entidad en la que están unidos todos los estamentos taurinos para la promoción y defensa de la cultura taurina) y el encargo a un artista de prestigio de una obra-homenaje a la figura del diestro recientemente desaparecido. La idea de agrupar a todos los toreros (participen o no en la corrida) surgió de José Tomás, que se fue poniendo en contacto con los diestros y la empresa del coso vallisoletano para entre todos lograr que dicha fecha sea un hito en la tauromaquia contemporánea. Cada uno de los seis diestros actuará gratuitamente, se pagará su propio toro, asumirá los honorarios de las cuadrillas y el empresario del coso hará lo mismo con los gastos de la apertura de la plaza. Es decir, todo el dinero de la taquilla irá a los fines de una corrida en la que se contará con diversas generaciones de figuras en los tendidos, músicos, artistas, intelectuales y escritores que quieran participar de una cita que tiene voluntad de ser simbólica para la fiesta.  Los seis diestros de la corrida inaugural harán doblete en la feria de la capital de Pisuerga, en la que se espera que el ‘efecto José Tomás’ de la impresionante venta de abonos de ferias como Jerez, Alicante, Huelva o San Sebastián (donde ha agotado todas las localidades) se repita y se cuelgue el ‘no hay billetes’ las cinco tardes. o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

FERIA DE VALLADOLID
o Domingo, 4 de septiembre. Homenaje a Víctor Barrio. Toros de distintas ganaderías para Juan José Padilla, José Tomás, Morante de la Puebla, El Juli, José María Manzanares y Alejandro Talavante
o Jueves 8. Toros de Zalduendo para Morante de la Puebla, Sebastián Castella y López Simón.
o Viernes 9. Dos toros de Luis Terrón (rejones) y cuatro toros de Núñez del Cuvillo (lidia ordinaria) para Leonardo Hernández, José Tomás y José María Manzanares.
o Sábado 10. Toros de El Pilar para El Juli, Alejandro Talavante y Roca Rey.
o Domingo 11. Toros de Hermanos García Jiménez y Olga Jiménez para Curro Díaz, El Fandi y José Garrido.

sábado, 23 de julio de 2016

Azul oscuro, casi negro

Foto de: Terres Taurines-Roland Costedoat
Diego Urdiales vuelve a la rutina de los toros imposibles y vive una tarde sin opciones en Mont de Marsan ante una mansada de Fuente Ymbro

Azul oscuro, casi negro. Así llegó Diego Urdiales vestido de oro a la rebosante plaza de toros de Plumançon (con su llenazo habitual) y así transcurrió y finalizó la corrida para él. Azul oscuro casi negro de mala suerte en un nuevo lote plomizo, imposible, insoportable. Dos toracos de Fuente Ymbro, eso sí. El primero, enceladísimo en la montura de su picador Manuel Burgos, de la que no se quería ir de ninguna manera posible, pero absolutamente manso en la muleta, de la que huía despavorido literalmente cuando se la presentaba el riojano por derecho, al natural o recurriendo a cualquier otra estrategia. Un toro cambiante y engañador que parecía que se iba a comer el mundo en el caballo, pero que en el tercio esencial mostró esa clase de los mansos de Gallardo en algún esbozo de muletazo, pero que se desentendía de todo hasta llegar a las tablas movido por su absoluta falta de raza o condición. Diego lo intentó al abrigo de la querencia profunda del animal y una vez resuelto que iba a ser imposible, logró los momentos más lúcidos de la tarde obligando al toro por abajo en esos muletazos de castigo flexionando las piernas, tan toreros como antiguos, para sonsacar esa rabia que nacía de la impotencia.  El segundo de sus toros era otro tío. Hondo, acucharado de pitones, con un prominente morrillo y un cuello diseñado por Gallardo para embestir. Pero no. El astado metía la cara hocicando, sin desplazarse, con ese aire de derrota que comenzó a acariciar después del intento de saludo con el capote. Allí me pareció poca cosa, aunque la voluntad del cronista multiplicó demasiado las potencialidades de un toro que en realidad no era nada. En el caballo apretó con un pitón y se salió de la suerte en los dos encuentros. El obligatorio primero y la rutina del segundo puyazo. ‘El Víctor’ pasó dos veces por la cara del toro y no pudo clavar ni una sola banderilla. Se cambió con los dos palos del siempre eficaz Juan Carlos Tirado, y Urdiales fue al toro sabiendo que aquella empresa rayaba lo imposible. Manso, reservón, soltando la cara, insufrible animal por perezoso, descastado toro de la factoría de Fuente Ymbro que envió ayer a Mont de Marsan una corrida con trapío de plaza de primera y con bravura de regional, astados de pedernal, querencia pura de matadero. Y ésa fue la tarde de Urdiales, un quererlo todo y un no poder materializar absolutamente nada. Azul oscuro, casi negro, bordado en oro llegó al coso galo, y azul oscuro, negro infinito, se fue con la hierba en la boca de incredulidad. Sebastián Castella, que aquí es un ídolo, cortó una oreja facilona y simple al quinto, un coloradito más terciadito que sus hermanos, que se movió por el ruedo sin decir nada. Ambos callaron. Castella efectista y eléctrico en una de sus faenas monocordes y mil veces vista y el toro, obediente como un carretón. En su primero me gustó mucho más el de Bèziers, básicamente porque cuando le dejaba la muleta en la cara, el toro respondía con emoción y el galo se lo pasó por la faja. Iván Fandiño cortó una merecida oreja al sexto, un buen toro de Fuente Ymbro que salió como sobrero. Valiente el vasco y muy entregado, sin duda en la búsqueda de lo que había sido antes de la encerrona de Madrid del año pasado. La faena tuvo su firma: no busquen clase, encuentren emoción y riesgo, colocación y entereza para pasarse los toros cerca y tirarse como un león tras la espada. Y no conviene olvidar que con el tercero hizo un esfuerzo, un animal que se le venía al pecho directo y que estuvo a punto de mandarlo a la enfermería.

FERIA DE MONT DE MARSAN 
Toros de Fuente Ymbro, bien presentados, serios, hondos y armados. En general, mansos y descastados. Huidizos y cobardes. El lote de Urdiales fue lastimoso: rajado y hudizo el que abrió plaza y muy parado el 4º. El más peligroso fue el tercero bis, una prenda. El 5º se movió sin clase ni malicia y el 6º (sobrero, del mismo hierro) tuvo codicia y humilló en la muleta. Diego Urdiales: silencio en su lote. Iván Fandiño: silencio y oreja tras aviso. Sebastián Castella: ovación y oreja. Arenès du Plumaçon (Feria de la Madaleine): lleno de no hay billetes. Tarde nublada y ventosa. Viernes, 22 de julio de 2016. o Esta crónica la he publicado en Diario La Rioja

jueves, 21 de julio de 2016

Roca Rey, viaje directo al podium del toreo

El joven diestro peruano arrasa también en San Fermín y confirma que está llamado a ser máxima figura

Desde la irrupción de ‘El Juli’ no se recuerda un torero como Roca Rey que haya sido capaz de derribar las principales puertas del toreo

Dos salidas a hombros en la recién finalizada Feria del Toro de Pamplona vuelven a poner en órbita a Andrés Roca Rey, el jovencísimo torero peruano de 19 años y menos de una temporada de alternativa que causa sensación allí donde torea por su increíble valor y que camina como un cohete hacia la cúspide máxima del toreo. Y es que desde la irrupción de ‘El Juli’ en el escalafón de matadores no se recuerda un caso igual de precocidad, valor y capacidad para andar y desenvolverse frente al toro como el de este jovencísimo diestro limeño que tomó la alternativa en septiembre del año pasado en Nimes (Francia) y que esta temporada ha marcado su territorio desde el mano a mano de Valencia con Talavante, el valor derrochado en Sevilla o la Puerta Grande de Las Ventas en la tarde de los toros de Núñez del Cuvillo. Dicen los cronistas que asusta al miedo con su toreo, y es verdad. En su primera tarde de Pamplona, ante astados de Fuente Ymbro, recibió una cornada en el escroto toreando en redondo de rodillas, pasó a la enfermería, donde fue suturada la lesión, y salió para cortar dos orejas al sexto de la tarde. En su segunda comparecencia recibió dos tremebundas volteretas. Roca Rey no se miró, siguió toreando y cortó dos orejas al tercero. Después, con el sexto, un animal de juego muy incierto, volvió a demostrar que pisa el sitio prohibitivo de los elegidos, que torea siempre en un campo de minas, con olor a napalm en su taleguilla. Máximos trofeos en Pamplona, todos los premios en el esportón y sigue para él una temporada que puede ser histórica y en la que le esperan dos plazas riojanas: Alfaro y Logroño, que aunque no ha cerrado todavía sus carteles, parece que hay un sitio asegurado para un diestro que el año pasado eligió el coso de La Ribera para hacer su presentación como matador de toros en España en una tarde en la que además se subió a las barbas del mismísimo Julián López ‘El Juli’. Otras plazas en las que ha triunfado por todo lo alto han sido Olivenza, Alicante, Burgos, Badajoz, además de un bueno número de cosos mexicanos y franceses. Todo esto en menos de un año, lo que indica la capacidad de este descollante diestro. Andrés Roca Rey nació en Lima el 21 de octubre de 1996, en el seno de una familia acomodada y taurina: su madre es asesora financiera y su padre es empresario del algodón. Además, su hermano es matador de toros y su tío empresario del coso de Acho. La siguiente generación de figuras la liderará un torero andino que asombra por su valor sin límites y su absoluta capacidad. o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

viernes, 15 de julio de 2016

ODIO

Cuando ETA asesinó al periodista José Luis López de Lacalle, los muros de Andoáin se llenaron de pintadas brutales jaleando la matanza de aquel hombre que había bajado de casa con su paraguas a comprar el pan. No era la primera vez que el sañudo entorno etarra alentaba el desprecio de la memoria de un muerto, pero aquella deshumanización me pareció la expresión más inequívoca del odio que había visto en mi vida. Odio descarnado, odio sin contemplaciones, odio como materia tangible de la absoluta falta de compasión, de la más mínima brizna de humanidad. Odio sin fronteras, sin excusas, sin otra cosa que no fuera odio en sí mismo; odio destilado en puro odio, odio inconcebible pero odio nacido y mecido por la vileza de aquella gente, de un entorno putrefacto y endogámico. Estos días, asomándome a twitter, he tenido el mismo escalofrío que sentí al leer las pintadas sobre José Luis López de Lacalle. Odio, bajeza moral e intelectual para escribir –mejor dicho, vomitar– toda suerte de salvajadas, insultos y aberraciones en las redes sociales hacia la memoria de Víctor Barrio o de su propia viuda, una mujer que ha demostrado una entereza sencillamente colosal. ¿Pero de dónde surge tanta vileza? Cómo es posible que en una sociedad conectada, interconectada y con todos los accesos posibles a la cultura y el conocimiento se concentre tanta rabia y las mismas toneladas de odio que aquel entorno cerrado y concentrado del más agobiante Gohierri pro-etarra guipuzcoano. Es el mismo fenómeno: la alabanza de la muerte y el desprecio al muerto, la intoxicación como arma de destrucción masiva, la estupidez congénita como referente de la basura más reaccionaria. Y no son ‘trolls’, los tipos lo firman con nombres, apellidos y ponen su carita para que quede todo bien clarito. o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

martes, 12 de julio de 2016

Ni el mulo ni el ciervo

Talavante roza la puerta grande tras una buena faena al quinto, un toro de grandísma clase, y López Simón paseó una oreja 'pamplonica'

Diego Urdiales se estrella en Pamplona con un lote insoportable de Jandilla

Ni el mulo que abrió la corrida ni el ciervo colorado de Jandilla que salió en el turno de la merienda. Ni el hondo primero llamado 'Fenicio' ni el disparatado cuarto -que parecía un venado por lo aparatoso de su encornadura color caramelo- dieron la más mínima opción a Diego Urdiales de materializar algo parecido a su tauromaquia ayer en Pamplona, en la primera corrida de figuras en la que el riojano ha hecho el paseíllo en La Monumental y de la que se fue con el sabor a hiel de ese desdichado idilio que parece haber pactado con el infortunio en los lotes. De seis hubo cuatro toros para poder torear y uno de ellos realmente excepcional, el quinto, bautizado 'Decana' y que derrochó clase, humillación, ritmo y una enorme profundidad. Este toro es ya candidato al premio al cornúpeta más bravo de la feria y Alejandro Talavante (que perdió las dos orejas por la espada) demostró con su embestida el gran momento por el que atraviesa. Su faena de fue de auténtico impacto, de mucho ritmo pero en la que quizás faltó la profundidad que desparramaba el nobilísimo toro. Talavante dibujó muletazos sedosos, largos, reunidos, pero quedó, como en casi toda su temporada, una extraña sensación de ligereza. El diestro extremeño está en un nivel casi inalcanzable, anda por el ruedo con una facilidad exultante pero no cuaja a los toros, especialmente con la mano izquierda, con esa hondura y la profundidad que lo convertirían en un torero extraordinario y único. Aunque hizo cosas increíbles, como la arrucina de rodillas con la que comenzó la faena al primero: porque hay que tenerlos de amianto para colocarse en el centro del ruedo de Pamplona y esperar al torazo aquél con la muleta de rodillas por la espalda y dejarle pasar por el costado con toda la furia intacta. A mí me levantó del sillón este Talavante rampante como un león, valiente y torero como pocos y que ensaya cosas realmente inauditas.
 La pena es que Urdiales apenas pudo hacer algo más que nada. El primero se paró a las primeras de cambio; se puede decir que no lo picó, pero echó la persiana tras el brindis del riojano al cielo de Víctor Barrio. En el cuarto, el alce que salió cuando la merienda, sucedió algo parecido. No le metieron las cuerdas y se desinfló en la primera serie. Diego lo intentó baldíamente por ambos pitones ante una embestida totalmente hueca. A los dos toros los pasaportó con habilidad y la tarde se le fue con más pena que gloria. López Simón cortó una orejita fácil al tercero y a punto estuvo de cortar otra más facilona al sexto. o Esta crónica la he publicado en Diario La Rioja

lunes, 11 de julio de 2016

VÍCTOR BARRIO Y UN VACÍO INFINITO

Víctor Barrio, tentando en Alfaro. Por Luis Fernández
La relación del torero con la muerte es rutinaria y lejana. Siempre está ahí, acechando, a la vuelta de una esquina que ninguno quiere doblar pero que espera en cada tarde de corrida, en cada tentadero, incluso en el lance menos comprometido. El torero asume la cornada antes, incluso, de haber recibido la primera. Se sabe de ella y a veces se anhela para conocer íntimamente si se es capaz de superarla. Sin embargo, la muerte de un torero es un tabú para los toreros, que la apartan a las alcobas más lejanas del alma porque no pensar en ella produce una analgésica inconsciencia que permite ceñirse el vestido y pasarse los cuernos de un animal de quinientos kilos lo más lentamente posible a milímetros de las espinillas. Con la muerte en Teruel de Víctor Barrio (Gragera, 1987-Teruel, 2016) el toreo vuelve a pasar su inapelable factura, la que nadie quiere que le cobren y en la que ni un solo matador quiere tener tiempo para depositar ni un segundo de su más fugaz pensamiento.

Pero cualquier torero se sabe hombre muerto y hombre vivo a la vez. Los pitones cuando taladran la piel no atienden a ninguna lógica predecible. Y los cuernos del toro 'Lorenzo' (de la ganadería aragonesa de Los Maños) rompieron la frágil aorta de Víctor Barrio guiados por ese mismo instinto con el que el propio Barrio lo lanceaba unos segundos antes al natural siendo el tipo más feliz del mundo, porque torear produce para los que son capaces de hacerlo verdaderos cataclismos en el alma. Y Víctor era uno de esos elegidos.

La muerte le sobrevino a Víctor Barrio toda ella a la vez, en un instante de irremediable espanto, y sin darse cuenta lo que le estaba pasando ya había cerrado los ojos, como si continuara sin pensar en ella ni un segundo más que como había hecho ese mismo día para ponerse la piel de torero sobre su propia piel humana.

Un día me contó mi amigo Diego Urdiales que el vestido te transmuta, no por el brillo de alamar chillón, sino por esa manera que tiene de soldarse como una ventosa al cuerpo: epidermis de seda que se entrevera a tu propio forro natural para ser uno mismo, la misma cosa que te define y te protege con la exacta fragilidad de no llevar nada encima, sólo el peso místico y ético del rito salvaje y sublime del toreo. No existe más explicación que la del arte por el arte, no hay retruécano posible a este intercambio de identidades. Dar la vida por aquello que se cree y se ama puede parecer una temeridad, pero es imposible no hacerlo cuando se ha vivido el misterio inexplicable del toreo en tus carnes, en el espacio más recóndito e indescifrable de tu alma. Te atrapa, sencillamente y paradójicamente ya eres incapaz de vivir sin él aunque sepas que tú puedas ser el siguiente en pagar la puta factura que en ocasiones se cobra el destino.

Víctor Barrio fue el triunfador de la pasada feria de Calahorra en una corrida en la que sustituyó a Saúl Jiménez Fortes, que acababa de sufrir la segunda cornada en el cuello en la misma temporada y de la que increíblemente volvió a salir vivo. Llegó Víctor a Calahorra y cortó tres orejas, las que le habían dado la oportunidad de volver esta misma temporada a la capital de La Rioja Baja en su feria de agosto, donde ya no podrá hacer el paseíllo a pesar de que muchos de sus amigos de Alfaro lo hagan por él, porque Víctor Barrio era uno de los toreros habituales de los tentaderos de 'El Piteo' en el coso de las Cigüeñas, donde muchas mañanas de invierno se enfrentaba a las singulares ‘vacotas’ de este hierro riojano para preparar su alma y su cuerpo para las durísimas tardes de corrida.

Existe un vacío sin aliento en el cartel de la próxima feria de Calahorra, un vacío infinito de mirada de torero, de alma y corazón de un diestro que siempre estará en nuestra memoria.

El torero segoviano fue el último triunfador de la feria de Calahorra, donde estaba anunciado el próximo 28 de agosto

Era un diestro habitual de los tentaderos de la ganadería de Alfaro ‘El Piteo’, ciudad en la que contaba con un buen número de amigos y partidarios

Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja / La foto es de Luis Fernández

domingo, 3 de julio de 2016

Diego Urdiales debutará en Málaga en la 'Picassiana' del 17 de agosto

Diego Urdiales va a ver cumplido uno de sus sueños puesto que el próximo 17 de agosto debutará como matador de toros en el coso de La Malagueta en plena feria y en la Corrida Picassiana, que además será televisada por las cámaras de Canal Sur. El torero de Arnedo actuará ante toros de Torrealta con Miguel Ángel Perera, Joselito Adame y Saúl Jiménez Fortes en un cartel 'monstruo' de cuatro matadores. Los diestros Miguel Ángel Perera y Morante de la Puebla son los únicos que actuarán dos tardes y el resto de figuras contratadas son Enrique Ponce, Julián López El Juli, José María Manzanares, Alejandro Talavante y Cayetano Rivera. En la parte 'torista' del abono sobresale la corrida de Partido de Resina para Fernando Robleño, Domingo López Chaves y Javier Jiménez. Además, en la corrida de rejones se las verán cara a cara Pablo Hermoso de Mendoza y Diego Ventura, en un festejo en el que también actuará Manuel Manzanares. o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

Perera entra en la feria de Alfaro con Padilla y Roca Rey, y Urdiales sale del cartel

El empresario Fontecha achaca la baja del diestro riojano a su presencia en Málaga y José Cutiño, su apoderado, asegura que «no hubo acuerdo económico»

«Diego Urdiales no viene a Alfaro como consecuencia de la feria de Málaga», así explica a Diario LA RIOJA Julio Fontecha, nuevo empresario del coso de la ciudad de las Cigüeñas, el cambio de última hora del diestro riojano por Miguel Ángel Perera en el cartel presentado ayer oficialmente para la corrida de la feria del próximo 16 de agosto. «No se ha debido a un tema económico, puesto que había llegado prácticamente a un acuerdo con su apoderado José Cutiño, pero se barajó la fecha del día 16 como entrada de Urdiales en Málaga y no podíamos esperar», declaró. Sin embargo, José Cutiño, representante de Fusión Internacional de Tauromaquia (FIT), apoderado de Diego Urdiales y a su vez empresario de Málaga, no está de acuerdo con las declaraciones de Julio Fontecha, ya que asegura que «no hemos llegado a un acuerdo económico con la empresa de Alfaro y nunca habíamos cerrado la contratación de Urdiales para esta feria. Lo que sí hubo es disponibilidad para esa fecha, pero nunca se cerró el acuerdo económico», recalcó. Cuestionado como empresario de Málaga si la corrida del día 17 en la que actuará el diestro riojano había entrado en conflicto con Alfaro, Cutiño desmiente dicha afirmación de Julio Fontecha: «En ningún caso, Urdiales tiene libre la fecha del día 16 y además, se da la circunstancia de que Perera actuará con Diego en La Malagueta el día 17 de agosto». El caso es que en la corrida presentada ayer el puesto que finalmente no tiene el torero de Arnedo será ocupado por Miguel Ángel Perera, siendo así ésta la única variación del cartel publicado por Diario LA RIOJA hace unas semanas y el que aparece en la web del Ayuntamiento de Alfaro en la plica presentada por Julio Fontecha, que a la postre fue la que más puntos obtuvo en las valoraciones de la mesa de contratación. Este periódico también ha conocido que el Ayuntamiento sabía desde mediados de junio que el cartel iba a sufrir cambios con respecto al original y que el apoderado de Perera hace unos 15 días que había enviado el contrato a Julio Fontecha. o Este artículo lo he publicado en Diario LA RIOJA el sábado 2 de julio de 2016

Muere Juan Habichuela, patriarca del toque flamenco

Juan Carmona 'Habichuela' (Granada, 1933) falleció el jueves por la noche en la capital de España aunque será enterrado en su ciudad natal, donde era un flamenco legendario, patriarca y heredero de una saga de tocaores legendarios, como su abuelo 'Habichuela el Viejo' o su hermano Pepe, que hace unos días actuó con su hijo en Bodegas Muga de Haro. Juan, curiosamente, se inició como bailaor con Mario Maya, y después se presentó en Madrid danzando aunque acabó actuando ya con la guitarra en míticos escenarios como Torres Bermejas o El Duende. En Logroño actuó en varias ocasiones, con su hermano y acompañando a cantaores como Rancapino o Chano Lobato, con el que le unía un sentimiento flamenco muy especial. La última vez que estuvo en La Rioja data del año 2001, cuando actuó en el Salón de Columnas en un concierto en el que le acompañó al cante 'Guadiana'. Su toque era muy flamenco y estaba en la línea de maestros a los que admiraba, tales como Manolo de Huelva, Niño Ricardo y especialmente Sabicas, personaje por el que sentía una devoción muy especial. Juan era el padre de Juan José Carmona, 'El Camborio', y Antonio Carmona, del grupo 'Ketama'

domingo, 26 de junio de 2016

Mueve masas, corazones y dividendos

José Tomás apabulló el cielo del toreo el viernes en Alicante y generó un impacto de 8.325.000 euros 

El hecho de que el mítico torero de Galapagar haya agotado el abono de toda la feria de Alicante ha producido un movimiento económico insólito 

Según un informe de Anoet (Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos) la Feria de Hogueras tendrá un impacto económico de 8.325.000 euros en la ciudad de Alicante. Los datos hablan de un acontecimiento sin precedentes, ya que durante los seis días en los que hay programados festejos taurinos (el ciclo termina hoy) se prevé una asistencia de 65.000 espectadores, muchos de los cuales han llegado de distintos rincones del planeta al reclamo de José Tomás, que compartió cartel con los hermanos Manzanares este viernes y que cuajó una actuación clamorosa más allá de las tres orejas cortadas. Barquerito, en Colpisa, la describió de esta forma: «Cuatro tandas con la zurda por todo extraordinarias: el dibujo en semicírculo, una muñeca milagrosa, bragueta, la mano baja, muleta en vuelo raso. Toro soltado y tomado, y vuelto a soltar y a tomar. Una de cinco, otra de seis, otra más de cuatro y tres, y una penúltima casi igual. Remates distintos pero en cascada: la trincherilla cosida con un cambio de mano, o con un natural de propina y el de pecho a pies juntos, en dos tiempos, memorable. Pues, entre tanta cosecha, lo mejor estaba por llegar, y fue la coda de la faena a pies juntos, de perfil, intercalando muletazos por las dos manos, de una gracia muy particular, y al fin un desplante casi magnético, no encima sino separado José Tomás del toro. Entonces se vino abajo la plaza». Pero si es grande en el ruedo, fuera de él todo se multiplica. Según reza el informe de la patronal taurina, la masiva asistencia se debe en gran parte al llamado ‘efecto José Tomás’. El hecho de que el diestro de Galapagar se haya anunciado en el abono de Hogueras ha producido un movimiento económico insólito, que no sólo transciende al día de su actuación, sino a la feria completa, que cuenta con 10.000 abonos vendidos, algo que nunca antes había sucedido en la historia de la plaza de toros de Alicante. Para hacerse una idea de la magnitud del ‘efecto Tomás’, el informe de Anoet estima que sólo durante el 24 de junio, día de su actuación, la ciudad de Alicante habrá conseguido una inyección económica de 2.788.000 euros. La próxima corrida de José Tomás será en Huelva el cinco de agosto, y la siguiente –de momento– se celebrará el 14 agosto. Pues bien, el coso de Illumbe, que celebra cuatro festejos, está prácticamente vendido en su totalidad para las cuatro tardes. En la web de la plaza sólo se pueden comprar abonos de la filas 22 a 26 en la zona de sombra, por lo que el efecto de José Tomás se repetirá en San Sebastián en su semana grande. José Tomás decide cuándo torea y las noticias de las confirmaciones suelen llegar en el último momento. Todos los empresarios de España y Francia se lo disputan y tiene sobre su mesa una oferta de la empresa ‘Chopera’ –que lo ha contratado para San Sebastián– para venir a Logroño. Parece que puede cerrar su temporada en Nimes, plaza que compite con ‘La Ribera’. La afición riojana suspira porque cambie de idea. o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

sábado, 25 de junio de 2016

Urdiales, El Fandi, Víctor Barrio, Sergio Domínguez y Sergio Galán, en los carteles de agosto de Calahorra

Por primera vez las corridas se celebran el fin de semana y para el día 31 se ha programado un festival con Jesulín y la matadora Conchi Ríos

La empresa Tauroemoción ya tiene prácticamente ultimados los carteles de la próxima feria taurina de Calahorra, que se dividirá en dos partes: dos corridas (una de rejones) el sábado y el domingo 27 y 28 de agosto, y un festival taurino en formato 'mano a mano' para el día grande de las fiestas (miércoles 31 de agosto) entre Jesulín de Ubrique y la recién alternativada torera murciana Conchi Ríos, una matadora que impresionó en su presentación como novillera en Arnedo y que después fue capaz de abrir la Puerta Grande de Las Ventas. Los festejos 'mayores' de la feria se dejan por vez primera para el fin de semana y están repletos de atractivos para los aficionados, ya que la empresa 'Tauroemoción', consciente de las dificultades que atraviesa el coso de Calahorra, ha diseñado dos carteles que tienen alicientes para poder disfrutar de ellos. La corrida del 27 cuenta con la presencia de Diego Urdiales, que vuelve a este coso después de cinco años (la última vez que hizo el paseíllo aquí fue en 2011 y salió por la puerta grande tras cortar dos orejas a un toro de Santi Domecq), David Fandila 'El Fandi' y Víctor Barrio, triunfador del año pasado, que además está apoderado por la empresa. Barrio es un torero vertical, de valor y con muchos argumentos para los aficionados. El domingo todo apunta a que habrá una corrida de rejones y en formato 'mano a mano' entre Sergio Galán y Sergio Domínguez, uno de los triunfadores de Madrid y el torero de casa que sigue en la lucha a pesar de los pocos contratos de los que últimamente disfruta. Sergio es un rejoneador con mucho que decir en el toreo y en Calahorra ha dejado tardes inolvidables. La idea de la empresa es seguir con la misma política de precios (Calahorra es una de las plazas más baratas del norte de España) y con políticas de máxima promoción de una feria que es importante en el calendario riojano y que lucha por salir de la decadencia de los últimos años. En ese sentido, tal y como ha podido saber Diario LA RIOJA, la empresa quiere organizar para el próximo día 15 de julio un acto de presentación de los carteles definitivos del ciclo en la propia plaza de toros con diferentes atractivos de cara al público. o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

domingo, 19 de junio de 2016

Soliloquio con la belleza en la Costa Azul

Olivier Causse
«Necesitaba tener sensaciones buenas por mí mismo y por alguno más», dijo Urdiales en Canal Plus 

El torero de Arnedo se reencuentra con su mejor versión en Istres en una corrida en la que volvió a pechar con el lote con menos posibilidades

Tuvo la actuación de Diego Urdiales ayer en Istres algo de soliloquio, de reflexión interior y en ocasiones a solas a pesar de estar en el centro del ruedo del repleto coso de ‘El Palio’ y que la corrida fuera emitida por Canal Plus Toros. El torero de Arnedo comenzaba campaña en Francia después de un inicio de temporada extremadamente duro, sin opciones de triunfo ni en Madrid ni en Sevilla en un año del que se espera todo del maestro arnedano. Hay quien ha llegado a aventar en un medio regional que el paso de Urdiales por Las Ventas había sido «horrible»... Muchas cosas se precipitaban en la cabeza de un torero absolutamente fiel a un concepto tan destilado, que en ocasiones su severidad gestual (cada vez más acentuada) le llega a pasar factura por torear sin la menor adjetivación que no sea necesaria. Los cuchillos ‘cachicuernos’ le sobrevuelan mientras él torea. Y ayer, en esta coqueta plaza de la Costa Azul, a cincuenta kilómetros de Marsella, dejó un recado en los micrófonos de Canal Plus con muchas lecturas: «Necesitaba tener sensaciones buenas por mí mismo y por alguno más…». Y dio los mejores muletazos de la tarde al lote con menos opciones del encierro de ‘El Tajo’ y ‘La Reina’, propiedad de Joselito. Dos astados nobles, sin gas y sin apenas fondo. El toro de la corrida fue el segundo, un ejemplar soberbio al que desorejó el galo Joubert en una faena de entrega pero de poco toreo. Él mismo fue su mejor crítico: «Creo que lo puedo hacer mucho mejor. Ha sido un toro bravo y nunca se puede estar satisfecho». Urdiales demostró su calidad con el capote en un precioso quite por chicuelinas al primero y en dos verónicas al cuarto. Después, en dos faenas en las que tuvo que ayudar mucho a sus toros, se gustó con la mano derecha en varias series de ésas que él es capaz de mecer, toreando para adentro, con lentitud y una reunión tan desusada como difícil de ejecutar. Marca diferencias Urdiales en su concepto y en la mala suerte en los lotes. Es su sino y agarrado a él vive con oregullo. Tras pasaportar a su primero, declaró en la tele que había «disfrutado mucho, al toro le ha faltado fondo. El toro requería torearlo por fuera porque profundo le podías hacer las cosas muy justitas. He sentido el cariño de esta plaza». Y tras despenar al cuarto, no se anduvo con rodeos y manifestó, con media sonrisa en los labios: «El toro le ha costado romper para adelante, ha habido momentos en los que he disfrutado, necesitaba tener sensaciones buenas por mí mismo y por alguno más…». o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

Diego Urdiales en Istres, por Olivier Causse

Diego Urdiales - Istres 18.06.16

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