lunes, 15 de diciembre de 2008

Zenón Goitia, matador de toros (un pequeño relato)

Logroño en la posguerra era una ciudad cárdena, como la tonalidad de la piel de los legendarios saltillos. También era oscura, aunque menos de lo que lo fueron otras como Madrid, o, sin ir más lejos, Burgos. La miseria era el estado normal de la mayor parte de sus habitantes. Y en aquel ambiente de mediocridad y desesperación lo mejor era ser torero. Al menos, así lo pensaba Zenón Goitia, novillero de Albelda, que estaba empeñado en que le saliera todo mal, y encima tenía un bajío desolador...

o Para seguir leyendo, pinchar aquí.

o Este cuentecillo lo publiqué en el libro Relatos Riojanos, editado por Diario La Rioja en 1995. (El dibujo es de Leza)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Preciosa historia; me ha emocionado.

Ramón Arrieta

Raúl Adrada dijo...

Pablo, qué maravilla... Muchas gracias por dejarnos compartir esta historia.

CT dijo...

Qué historia más terrible...

Adela (la de la razón incorpórea) dijo...

Estoy impresionada; me recuerda a un cuadro de Vázquez Díaz

Anónimo dijo...

Terrible, la España negra toda ella, las taifas...

gracias por visitar toroprensa.com

Blog de ideas de Pablo G. Mancha. (Copyleft) –año 2005/06/07/08–

Queda permitida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta bitácora, en cualquier forma o modalidad (Siempre y cuando se cite al autor)