jueves, 14 de abril de 2011

MI VACÍO SIN JOSÉ TOMÁS


Foto: Manuel Francisco Pérez Pérez
En apenas unos días se cumplirá un año desde que el toro Navegante, de la ganadería De Santiago, propinara una brutal cornada a José Tomás en el coso de Aguascalientes. Todos los indicadores periodísticos y rumorológicos apuntan a que el maestro está a punto de anunciar su regreso a los ruedos tras una recuperación dura, durísima, en la que volvió a ser operado para liberar diferentes paquetes nerviosos de la pierna izquierda. No sé cómo explicarles el vacío que siento como ser humano y aficionado ante su ausencia. Es cierto que hay otros diestros, varios de ellos excelentes, pero el de Galapagar marca diferencias con todos y cada uno de los demás compañeros por el compromiso radical (en su sentido etimológico) que ha adquirido con la esencia de lo que significa ser torero, con la rebeldía intrínseca que supone ser dueño de su vida para ejercer la libertad como casi ningún otro hombre es capaz de hacerlo. José Tomás es un tipo misterioso, vive alejado de los focos, pero demuestra su compromiso social con el desarrollo de una fundación que lleva su nombre y que él financia, en la que a través de distintas iniciativas se compromete contra la violencia de género, apoya a estudiantes mexicanos con diferentes becas o se involucra en el estudio de lo que significó la Constitución de 1812. Pero no se me olvida ni por un segundo de cada día de mi vida que José Tomás adquiere en cada corrida un compromiso brutal, asume un destino implacable, vive el toreo en cada lance como si el tiempo mismo se fuera a detener. De ahí su grandeza mítica y legendaria, de ahí que muchos chalados –como el arribafirmante– contemos con ansia infinita los segundos que quedan hasta su regreso como si nos fuera la misma vida en ello.

o Este artículo lo he publicado hoy en Diario LA RIOJA en una sección que sale los jueves y que se titula Mira por dónde. La impresionante imagen que lo ilustra es obra de Manuel Francisco Pérez Pérez y la he encontrado en la web El ojo del fotógrafo.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Pablo, bellísimo. No puedo estar más deacuerdo. Enhorabuena. Ya nos queda menos a muchos chalados

Ramón Arrieta

Marcos M. dijo...

Tenemos hambre de JT, sin duda

javier dijo...

No, si luego somos nosotros los del mantra.

Pablo García-Mancha dijo...

Javier, veo que sigues sin entender casi nada; aunque te confieso que no me sorprende. Dicho sea sin acritud pero con cariño.

Don Pantuflo dijo...

Está visto que el lobby no descansa!!!

Anónimo dijo...

José Tomás camina derecho donde la mayoría patina...

I.V.S.

Anónimo dijo...

Felicidades por un texto que suscribo de pe a pa.Sin JT falta emoción,riesgo,pureza...aunque sus detractores,amparados por ese nuevo amo del toreo en los despachos llamado Molés,no cejan en su campaña de insidias,rencores y mentiras.

El toreo es grandeza dijo...

Las patrañas son propias de los mediocres.

Anónimo dijo...

¿Y el toro, don Pablo? ¿Donde queda el toro? ¿Hace falta repetir que sólo mata lo que todos?¿Hace falta repetir que tiene en exclusiva la inmunda camada del Cuvillo? ¿Habrá que volver a decir que sin toro nada tiene importancia?
Este año se cumple el X aniversario de la corrida de Adolfo martín en la que Tomás se dehjó vivo al toro 'Lagartijo'. ¡Qué casualidad que de dos toros de Adolfo que ha 'matado' en su vida, uno se le haya ido vivo!
Hay dos Tomás, aunque la secta no lo quiera ver: el de antes de la retirada y el de después. El segundo es de marketing -excepcion acaso de aquella tarde en Madrid-, pero él sabe que los toros hacen daño y el cuerpo se defiende. Lacogida de Aguascalientes fue de gorilón, por no darle importancia la toro. Un accidente.

Un cordial saludo.

Pablo García-Mancha dijo...

Excepcion acaso de aquella tarde en Madrid... Qué quiere que le diga.

En fin. Reciba, no osbtante, un cordial saludo de mi parte

gracias por visitar toroprensa.com

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