jueves, 8 de octubre de 2009

Melancolía

Los partidos políticos en las denominadas democracias occidentales se han convertido, para desgracia de los ciudadanos y también por nuestra culpa, en meras máquinas electorales donde únicamente prima el acceso al poder, su control y su posterior utilización. Sí, ya sé que toda suerte de generalizaciones lleva implícita una gran carga de injusticia porque es evidente que todos los políticos no son iguales y que, probablemente, la mayoría de ellos sean personas cabales y honradas, trabajadoras y con un supremo ideal que les mueve a meterse en ese laberinto que es la 'cosa pública'. Sin embargo, el corazón se le hace a uno trizas con todos esos escándalos que asoman en los papeles y que en estos tiempos de crisis, paro y pesadumbre, no hacen más que larvar las conciencias hasta sumir al ciudadano en un profundo desencanto, en un desinterés perfumado por lo que parece la melancolía ante lo irreversible.

Recuerdo que cuando se casó la hija de Aznar en El Escorial pensaba que era materialmente imposible que aquel despliegue de pijotería fina fuera protagonizado por personas con similar militancia que Gregorio Ordóñez, Manuel Zamarreño (aún recuerdo su cuerpo desangrado en el suelo) o Miguel Ángel Blanco. No me cabía en la cabeza que el 'agagismo' aquel tuviera nada que ver con el PP abnegado, heroico y ejemplar que se desangraba en Euskadi por nuestra libertad, por nuestros derechos y por nuestra decencia. No puede ser lo mismo pero echo en falta una reacción inequívoca de los dirigentes populares para desmarcarse de los corruptos, señalarlos sin ambages y recapacitar sobre el camino que ha tomado la Democracia en España con un partido que parece esperar agazapado a que Zapatero cometa su enésimo error para volver a la Moncloa, aunque sea por los pelos. El PP a estas alturas de la película sólo genera dudas y toneladas de melancolía.

o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja en una serie que sale los jueves y que se titula Mira por dónde.

4 comentarios:

Ramón Martínez dijo...

Cuanta verdad en tus palabras Pablo. Que diferencia de personas verdad?. Cuanta vergüenza y cuanto cara dura que no son capaces ni siquiera de ser hombres y reconocer su delito cuando los han pillado. Y aún se les sigue defendiendo. Me niego a creer que el género humano es así por naturaleza

Anónimo dijo...

Pablo, desde que leí el jueves este artículo, estoy pensando en darte la enhorabuena. Me ha encantado y comparto contigo mucho de lo que dices.
Un abrazo. Nos vemos mañana.
(Soy Isidro, el prourador al que tú bautizaste con nombre de toro "notario")

Nano dijo...

cuantas tonterias dices, amigo. Comparar a Miguel Ángel Blanco o mejor dicho su memoria porque no creo que lo conocieras , y a estos ladrones, para decir que el PP es una gran cosa. Que huevos también los tuyos pablito

carlos gonzález ximenéz dijo...

Aqui en España se ha robado mucho, en cada pueblo, en cada ciudad, ante nuestros ojos, los políticos han consentido destrozar nuestros pueblos, nuestras ciudades y nuestros paisajes; se ha construido en espacios naturales, en las costas, en las montañas,no ha habido obstaculos... se han tapado vistas a los monumentos, y todo con el visto bueno de esos alcaldes corruptos, de esos presidentes de comunidad, de esos presidentes del gobierno que consienten ser financiados por corruptos e impresentables personajes del pelotazo, de esos políticos que sudan billetes de 500 €, que se han aliado con constructores y banquero, que han llevado a la ruina a este pais,... como se van a desligar de los corruptos si ha sido una cosa generalizada y han sido parte del delito??.
Lo que si harán esos politicos corruptos para lavar la cara de sus partidos, es echar mano de las victimas del terrorismo, como echa mano la iglesia de sus misioneras para lavar la suya.

Un saludo d. Pablo, y enhorabuena por ese premio de la Academia Española de la Radio.

gracias por visitar toroprensa.com

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