domingo, 17 de febrero de 2008

El talavantazo (*)

Alejandro Talavante se apunta a los toros de Adolfo Martín en San Isidro, Pamplona descarta a José Tomás por caro y en Santander habrá dos corridas de rejones

Un periodista se acercó a Alejandro Talavante hace tres años en Arnedo. Acababa de cortar una oreja a un encastado novillo sobrero de Santafé Martón pero era un absoluto desconocido: «Me halaga que me comparen con José Tomás», dijo. Unos meses después, ante la ausencia del mito y su irrupción novilleril en San Isidro, fue proclamado como el sucesor en vida del de Galapagar. «Tiene la misma caída de hombros», se llegó a escuchar en televisión. Pero no era un bluff. No. El año pasado realizó un inicio de temporada inconmensurable y se anotó –ante la perplejidad general– la Puerta del Príncipe de Sevilla, y las grandes de Madrid y Valencia. Todo en menos de un mes. Es verdad que después la temporada se le puso cuesta arriba y por Logroño volvió a pasar algo parecido a su sombra. Y ahora, sucede lo más inaudito: como hiciera José Tomás en su momento, el joven torero de Badajoz se apunta a la corrida de Adolfo Martín en San Isidro. Todo un gesto, o un reto o un desafío, ya que precisamente José Tomás se dejó un Adolfo vivo en Madrid cuando realizó semejante apuesta. Su apoderado segura que lo hace por «puro romanticismo», porque se lo prometió en un tentadero: «Cuando pueda elegir toros elegiré los suyos». O sea que Talavante, el romántico, quiere dar el aldabonazo en Las Ventas y promociona su alarde con los albaserradas. El talavantazo han denominado el gesto en alguna bitácora taurina de la red.

Guerras soterradas
Y es que la temporada, aunque todavía está en mantillas, vive guerras soterradas en los despachos. Será difícil asistir a ferias en las que estén todos los que son. Ponce ha dicho que quiere torear con José Tomás, y que el problema lo van a tener los empresarios. Y es cierto, ya que Tomás resulta inaccesible, de momento, para plazas como Sevilla, Zaragoza o Pamplona. No va por caro o por la televisión. O el caso de Morante de la Puebla, que también ha sucumbido a la calidad: «Quiero torear menos pero mejor». Y también se va aquedar fuera de muchas ferias, como Sebastián Castella y desde luego, parece imposible encontrar un abono de una semana que sea capaz de contentar las pretensiones de las máximas figuras. Y Santander da el primer aviso con dos corridas de rejones en su feria de julio: «El público las pide», asegura el empresario.

o José Tomás está a la cabeza de las exigencias, tanto en selección de ganaderías como en honorarios y compañeros de cartel. Se hace lo que él manda y coloca por delante y por detrás o nada.
o Sebastián Castella se ha ido con los Lozano para pedir más dinero y se quedará fuera varias ferias importantes.
o Morante de la Puebla dice que va a torear unos 25 festejos con un dinero muy alto. Sólo lo conseguirá si ve reflejadas en las taquillas sus exigencias monetarias.
o Cayetano quiere negociar los derechos de imagen con las teles y se ha quedado fuera de Sevilla.
o El Juli y Ponce, bases de las ferias hasta ahora, guardan silencio.


(*) Un comentario anónimo a este artículo me acusa de copiar lo de Talavantazo. Esta semana, Andrés Verdaguer escribió un estupendo artículo titulado igual, pero que yo no había visto. Sin embargo, el origen más antiguo del vocablo que he encontrado es obra de David Plaza (pinchad aquí para verlo), y lo descubrí el año pasado en un comentario que le hizo a Israel Cuchillo en un artículo suyo, precioso, titulado Ecce homo Talavante.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El título de este artículo es copiado, y lo sabes. Eso no está bien.

Andrés Verdeguer dijo...

Pablo, totalmente de acuerdo. A mi simplemente me hizo gracia la coincidencia. Las disculpas no hacían falta, hombre. Pero así ya está todo claro. Un saludo.

gracias por visitar toroprensa.com

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