jueves, 19 de octubre de 2023

MEMORIA RIOJANA DEL TERRORISMO

Diez historias de riojanos marcados por el terrorismo

La dentellada del terrorismo no pasó de largo por La Rioja: 18 muertos nacidos en nuestra región dan fe de un fenómeno que vivió sus momentos más álgidos en 1980, con los atentados de la calle Ollerías y el ataque a un destacamento de la Guardia Civil en Villamediana. La bomba de Ollerías -el atentado más sangriento de ETA en La Rioja- se saldó con tres víctimas mortales: el comisario Carlos Valcárcel y los empresarios Miguel Ángel San Martín y Joaquín Martínez. Ese mismo año ETA atentó contra un convoy de la Guardia Civil que se dirigía a hacer prácticas en las obras de la Autopista Vasco-Aragonesa. El artefacto, compuesto por 45 kilos de Goma 2, amonal y metralla, acabó con la vida del teniente Francisco López Bescos e hirió a otros 32 guardias civiles, dos de ellos de extrema gravedad.
El resto de los riojanos asesinados perecieron fuera de la región y todavía existen tres casos sin resolver, sin juicio y sin sentencia, tal y como recogen los datos elaborados por la Asociación Riojana del Víctimas del Terrorismo. El origen de los 18 asesinados es toda La Rioja, puesto que hay fallecidos de Logroño, Aldeanueva, Alfaro, Berceo, Cihuri, El Redal, Enciso, Igea, Pradejón y Tudelilla. En este sangriento recuento tampoco faltan otros tipos de víctimas: heridos, amenazados y secuestrados, también recogidos en los archivos de una asociación que cuenta en nuestra comunidad con 84 personas y que fue fundada en el año 2010. Además, aunque la mayor parte de estos atentados mortales han sido obra de ETA, también aparecen víctimas de otras organizaciones terroristas como el Grapo, Comandos Autónomos Anticapitalistas, diversos grupos de extrema derecha y la Yihad islámica.
Diario LA RIOJA recorre diez historias de riojanos que han vivido en sus carnes el durísimo golpe de un atentado, el antes y el después que supone para una persona o sus familiares más cercanos vivir un acontecimiento tan duro, en ocasiones ignorado por buena parte de la sociedad y las dificultades que entraña superarlo y rehacer su vida. Diez historias marcadas por la superación y el esfuerzo, por el dolor y también por la esperanza que supone el reencuentro con la vida y la convivencia. Diez historias en las que no se clama venganza, sino justicia y que no se pase la hoja de la historia ante lo inolvidable. / Pablo García-Mancha. Martes, 17 abril 2018, 14:58