domingo, 1 de marzo de 2020

«Un cantaor cuando se acomoda se marchita porque la inquietud es el motor de un artista»

Marina Heredia regresa al Bretón (20.30h) para hacer cante clásico con el toque de ‘Bolita’ y el compás de Anabel Rivera y Fita Heredia

«Llevo cantando desde que tengo doce años, existen rasgos en la personalidad de cada artista que están presentes desde el principio; luego los vas puliendo, vas creciendo y evolucionando, pero siempre quedan cosas del principio», explica la cantaora granadina Marina Heredia, que a pesar de su juventud, debutó hace veinte años en Logroño en una de las primeras ediciones de los Jueves Flamencos con el toque de Emilio Maya y en un ciclo que abrió una leyenda del cante: José Menese. «Parece mentira que haya pasado tanto tiempo pero es maravilloso que se siga haciendo este ciclo. Me acuerdo de la sala de columnas y de la afición tan respetuosa de esta ciudad».
-¿Sigue presente en su forma cantar todo lo que le ha transmitido su padre Jaime ‘El Parrón’, un cantaor tan personal y con un metal tan singular?
-Sin duda, lo tengo siempre a mi lado y todas las cuestiones que se me presentan él me ayuda a resolverlas. O por lo menos, las hablamos y las compartimos.
-¿Qué busca en el cante?
-Persigo disfrutar y que me siga poniendo nerviosa a la hora de trabajar porque eso es señal de que todavía te inquieta lo que estás haciendo. Un artista cuando se acomoda se marchita. La inquietud es la fuente y el motor de un artista. Yo creo que no debemos nunca dejar de investigar y de crear. Y es que en la vida hay momentos en los que necesitas cantar por soleá para disfrutar y otros en los que buscas otras sensaciones diferentes.
-¿Para un flamenco resulta más compleja la evolución personal y creativa?
-Depende de cada uno. La clave reside en no dejarse manejar y yo siempre he sido muy rebelde, y más con los años porque quizá con el tiempo disfrutas más de lo que llevas dentro y del propio cante. Los flamencos hemos tenido siempre una facilidad para acercarnos a otras músicas; la verdad es que no he visto nunca a un cantante de pop sentarse y cantar por siguiriyas.
-¿Le influyó lo que dijera la ortodoxia a la hora de establecer sus caminos como artista?
-Quizás hubo momento que sí me importaba que me dieran ese visto bueno. Pero una vez que superas esa etapa las cosas son distintas. En mi casa se vive la mezcla constantemente, por mi abuela, por mi padre y, además, mi madre no es gitana y eso en casa se nota. Además, la amplitud de miras de mi padre nos ha llevado en casa a codearnos con artistas de fuera del flamenco. Recuerdo de niña ver a Pedro Almodóvar, pintores, poetas...
-¿Define tanto el estilo de un cantaor el hecho de ser gitano?
-Yo creo que sí. No digo que sea mejor ni peor. Eso está claro. Pero tenemos unas formas de impostar la voz, de interpretar el cante y de expresarlo diferentes. Yo reconozco cuando es un cantaor gitano y cuando no, para bueno y para malo. E incluso, dentro del cante gitano, te das cuenta si es de Jerez o no, porque posee unos detalles que marcan diferencias. Pero este fenómeno no sólo es con el cante: escuchas una guitarra de Granada y la identificas al instante.
-¿La diversidad del flamenco es una de sus riquezas?
-Sin duda, es maravilloso.
-¿Se siente cantaora gitana?
-Sí, es lo que me gusta y lo que defiendo, entre otras cosas... No tiene nada que ver el apellido para ser buen o mal artista.
-¿Y comprometida con el flamenco?
-Hago muchas cosas fuera del cante; acabo de estar con Noa, he colaborado con Mónica Naranjo y disfruto al máximo cantando a Falla, pero yo siempre me siento cantaora flamenca. Estas colaboraciones y el roce con otras músicas lo que hace es enriquecerte como artista.



‘Bolita’, una de las grandes guitarras contemporáneas
José Quevedo ‘Bolita’ (Jerez, 1974) se ha convertido en una de las referencias de la nueva guitarra flamenca contemporánea. En Logroño lo hemos disfrutado con Argentina, además de con Marina Heredia o Miguel Poveda. Comenzó tocando para bailar en la academia de la bailaora Angelita Gómez y en el Ballet Albarizuela. Además, produce discos para algunos de los artistas a los que acompaña y formó un grupo de Jazz como UHF. El año pasado explicaba en una entrevista que: «Yo empecé como guitarrista flamenco, y al igual que hay gente que se queda sólo con el acompañamiento, que es algo necesario, yo he querido ir más allá. En mi caso, me he criado acompañando al baile, que reúne todo lo que un guitarrista debe conocer, el acompañamiento al baile, la parte rítmica, acompañamiento al cante y luego tu faceta como compositor. Entonces, todo eso a mí me ha llevado a otros caminos, y si eres inquieto, lo demás viene solo». ‘Bolita’ es uno de los grandes de la actualidad.