sábado, 15 de febrero de 2020

Enorme Pedro El Granaíno

El cante flamenco tiene la rara y extraña capacidad de poner a hervir el alma, de condensar en unos instantes una buena ración de sentimientos, de voluntades y de esperanzas. Y eso, exactamente eso, es lo que sucedió el jueves en la actuación de Pedro El Granaíno y Antonio de Patrocinio desde que se abrió de capote con el himno gitano ‘Djelem, djelem’, que cantó en romaní y que expuso la singular belleza de este canto de origen búlgaro que en la voz de Pedro hizo crepitar por pura esencia el misterio quejumbroso de un pueblo tantas veces despreciado como incomprendido. Y llegó la soleá, gitana de Alcalá, sevillana y morentiana en un final que fue como un caramelito que nos puso sobre aviso de lo que nos iba a deparar la velada. El cante y el alma, el arte en suma de un artista impresionante que ahonda en los acentos y los ecos como en las voluntades. Cantó con una expresividad remota, añeja la siguiriya, con un remate asombroso de poderío, sinceridad y sutileza en el que el toque de Antonio de Patrocinio comenzó a tomar tintes descomunales, tanto por la pulsación de sus dedos como por esa serie de paisajes imaginarios con los que fue meciendo la voz de Pedro El Granaíno, un cantaor que se presentaba en Logroño con fama rutilante y que no dejó a nadie indiferente por la devocional entrega que mostró sobre el escenario y porque cuando se canta como cantó el jueves es imposible no llegar al alma de cualquiera, fuera aficionado al mundo jondo o espectador ocasional. Hubo tintes absolutamente hermosos en la granaína, con ese macho abandolao, o la canción por bulería, en la que se introdujo con naturalidad en los territorios de Manuel Molina. Todo lo que canta lo convierte en oro, como las canciones de Lorca de Enrique, donde de pronto brotaban ecos camaroneros o de Tomás Pavón. Todo con belleza, con elegancia máxima. O el final por bulerías antes de los fandangos que regaló en el bis aclamado. ¡La gente puesta en pie! Felices de cante, repletos de gracia. Dos artistas que estuvieron redondos y a los que desde ya echamos de menos.

XXIV Jueves Flamencos Cante: Pedro El Granaíno. Toque: Antonio de Patrocinio. Teatro Bretón de los Herreros. Lleno. Tercer concierto del ciclo. 13 de febrero de 2020.