lunes 28 de febrero de 2011
MADRID TUVO SEIS LETRAS
El 19 de marzo se conmemora el centenario del nacimiento del cantante logroñés Pepe Blanco, uno de los más grandes de la música popular españolaEn esta foto tomada en las fiestas de San Mateo de 1954, aparece el cantante Pepe Blanco, con miembros de la peña Los Chachis arropando a Antonio Chenel Antoñete y al novillero Chicuelo II.
Para muchos españoles de la época fue un Dios, una especie ángel inalcanzable y varonil, un tipo elegante, medio torero, cantaor, encantador, sublime y chuleta. Fue capaz de convertirse en inmortal con un cuplé titulado 'Madrid tiene seis letras', rodar cine con estrellas como Pepe Isbert, Estrellita Castro o Lolita Sevilla, y cuando se fue a Buenos Aires, cautivar a la prensa argentina para que llegara a escribir sobre él que había sido el mejor extranjero en hacer suya el alma de los arrabales a pesar de que no había nacido en ninguna orilla del río Salado bonaerense. No, su cuna era Logroño, concretamente la Rúa Vieja y tan castizamente nació que fue a que lo parieran exactamente frente a la ermita de San Gregorio. De aquel evento se cumplirá el 19 de marzo la friolera de cien años, aunque si uno pone su nombre en Youtube y le da al click, descubrirá al instante que este logroñés poseía el raro don de los elegidos. Pepe Blanco es inmortal. ¡Tararí que te vi!, como él acostumbraba a decir. La vida de Pepe Blanco, sin embargo, no fue un camino de rosas, tal y como demuestra el hecho de que se tuviera que dedicar desde chavea, con esos pantalones cortos de pitillo, las medias blancas y los mofletes relamidos de escarcha, a acarrear grava y arena a los tajos de los obreros, y cuando acababan estas mercancías, a mercar vino de los pueblos a los colmados de la ciudad, de aquel Logroño de la preguerra que ahora costaría imaginar para los críos que a su edad van de los institutos a sus casas sin ese frío pelón que reflejan las fotografías en blanco y negro de aquellas épocas casi olvidadas. Con 18 años tuvo el coraje de sacarse el carnet de conducir, ponerse por su cuenta y trabajar para la acomodada familia Casto Barrio, e incluso para hacer de chófer particular del alcalde de Logroño. Se casó en Cenicero con Rosa Sistiaga, donde trabajó de taxista y servía vinos y vermuts en el bar de Casino. Pepe Blanco cantaba, imitaba al gran Marchena y le llamaban Marchenita. Tras la Guerra Civil volvió a Logroño con su taxi para cantar entre carrera y carrera en el café Ibiza del Espolón, acompañado por la guitarra de Sebastián Trapero. Relataban las crónicas que era uno de los hombres más populares de la ciudad, hasta que contratado por Juan Carcellé, el clarividente director del Circo Price, su fama se extendió por toda España como la pólvora, desde que abrió la boca por primera vez en el foro para enfilar con ese chorro suyo de voz toda la fuerza telúrica e inmaterial que no se resignaba a guardar en su garganta para cantarle sólo a su querida Rosita. El éxito le llegó de inmediato un sábado de gloria de 1942 -año en el que se estrenó la película 'Casablanca'- y a la vez que Manolo Caracol y Lola Flores triunfaban en el cine y en la canción, en el celebérrimo Chicote de la Gran Vía y en algún que otra alcoba de folklóricas y toreros, Pepe Blanco grabó su primer disco en 1945, tras hacerse con toda la fama del Madrid de los años duros de la autarquía en su pintoresco teatro Fontalba. El empresario del Maravillas, el señor Tarraman, tuvo la genial idea de unir en su escenario al galán riojano, que ya sobrepasaba los treinta años, con la jovencísima catalana Carmen Morell (Rosa Ferrando Galindo en el DNI). Saltaron chispas en una unión artística y sentimental marcada por la trabazón de un sinfín de alegrías, fama, dinero, y también de decepciones y desengaños. Pepe Blanco y Carmen Morell fundaron un año después su propia compañía, grabaron discos y canciones en solitario y formaron un dúo de piques con canciones -coplas, fandangos, cuplés, jotas, zarzuelas- escritos y compuestos por la crema de los ideólogos musicales del momento: don Rafael de León, Manuel Gordillo Ladrón de Guevara, Antonio Quintero y Francisco Cordoñer, entre otros muchos destacados adalides del acervo musical español. El cantaor gaditano desaparecido Chano Lobato recordó en una vieja entrevista aquellos tiempos: «Cuando salí de Cádiz mis primeros dineros como profesional los gané en la compañía de Pepe Blanco y Carmen Morell; Pepe era un monstruo en todos los sentidos, tanto como artista, porque llenaba todo el escenario con su personalidad, como por su talento humano. Yo siempre le estaré agradecido por la oportunidad que me dio. A partir de ahí ya no me faltó el trabajo nunca», reconocía.
En 1951 Carmen Morell y Pepe Blanco hicieron una gira por Suramérica inacabable: nueve meses en Buenos Aires y después, Venezuela, México, Perú, Cuba, Chile y Brasil. De hecho, muy pocos conocen que entre las más de 150 canciones que llegó a grabar existe un precioso long-play dedicado al tango que escuchándolo ahora no ha perdido ni la frescura ni la emoción del temblor porteño que logró imprimir en un estilo de tan difícil ejecución. Pepe y Carmen también dejaron su huella en el celuloide con tres películas, 'La mujer, el torero y el toro', de 1950, en la que se acompañaron del poeta y matador barcelonés Mario Cabré, famoso por su participación en 'El holandés errante', con la bellísima Ava Gadner; 'Amor sobre ruedas', que fue un largometraje dirigido por Ramón Torrado en el que participaron primeros espadas como Pepe Isbert o José Luis Ozores, y la comedia musical 'Maravilla', grabada en 1957. El artista logroñés, ya en solitario, rodó varias películas como 'La mentira de la gloria', de Julio Fleischner, y 'Un marido a precio fijo', con la bogotana Ana María Campoy. A principios de los sesenta, la pareja de Pepe y Carmen se rompió, tanto en lo artístico como en lo personal. El cantante logroñés, lejos de venirse abajo, retornó a los brazos de aquella Rosita Sistiaga de Cenicero y comenzó una fecunda carrera artística en solitario actuando en teatros, bolos en televisiones, festivales y toda suerte de giras por salas de fiestas junto a artistas como Porrinas de Badajoz, Tomás de Antequera, Lilián de Celis, Antonio Molina y Juanito Valderrama. Enrique Morente, admiraba su voz y su persona: «Me hubiera encantado conocerle porque hablaban maravillas de él», declaró en una entrevista. Pepe Blanco, el del 'Cocidito madrileño, '¡Ay mi sombrero'!, 'En La Rioja nací' y tantas otras melodías irrepetibles murió en 1981. Desde aquel día Madrid, la capital de España, dejó de tener para siempre seis letras.
o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja; la foto es de Chapresto.
domingo 27 de febrero de 2011
CREMITA DE CIGALA
El tango de Diego El Cigala abarrota Riojafórum en un concierto que se pasó en un suspiro pero al que le faltó la emoción de las grandes noches
Es difícil explicar cómo un gran concierto, cuajado de músicos extraordinarios y de un ramillete de canciones excepcionales, no tuvo el suficiente cuajo para que el público que abarrotó Riojafórum no saliera encandilado por esas aventuras formales –quizás demasiado formales– entre el alma flamenca de Dieguito El Cigala, más reguapo que un pincel con su elegantísimo traje corte-armani, y el trepidante sonido latin jazz donde afloraba por momentos el rumor de un tango y la guitarra honda de Diego del Morao, aunque rara y lejana en sus sonidos demasiado metálicos y un punto espesos a pesar de las múltiples escaramuzas que mantuvo con los técnicos desde el minuto uno de la actuación hasta que terminó mano a mano con el Cigala para despedir la función con un brevísimo guiño a la flamencura por los tangos de La Niña de los Peines y su inmortal Gurugú. ‘Lágrimas Negras’ fue un disco excepcional, una obra maestra que supuso un auténtico descubrimiento, un viaje iniciático: jaleo y compás, Paquito D’Rivera, Jerry González y los piratas del flamenco, Nueva York, la Habana y Cádiz; el Rastro de Madrid, Alcalá de Guadaira, Camagüey... Todo ello conjugado con la tímbrica y poderosa voz de Diego El Cigala y el piano misterioso y brutal de Bebo Valdés: compás y son, punto y aparte. Dos artistas que conjugaron el ritmo de muchos amaneceres: los de los reservados de Madrid y los de los clubs de la Calle 42, los de la caña de azúcar y los de los que corrían delante de los jundunares pasando tabaco por la raya de Portugal a Huelva. Los negros y los gitanos, como aquella canción del Bongó de Nicolás Guillén que tan singularmente cantó Enrique Morente con el Niño Josele en un estudio de grabación en Nueva York y que corre por Youtube, de ordenador en ordenador, como la falsa moneda. Sin embargo, este ‘Cigala & Tango’, bien resuelto en sus composiciones y arreglos, prosigue las veredas abiertas por las negras lágrimas pero carece del soporte musical de éstas: las canciones son buenas, alguna sensacional como ‘Nostalgia’ o ‘Alfonsina y el mar’, pero no llegan a la contundencia armónica ni musical de aquella aventura colosal que revolucionó el flamenco, el jazz y la vida misma de un Diego El Cigala, mucho más resuelto ahora que antaño, más artista porque lo llena todo, pero a la vez más previsible en sus giros y más monótono en sus lamentos, a pesar de su voz de marfil. ‘Youkali’ es un tango en tono de habanera que suena un punto peruano, como la milonga de los Hermanos –preciosa–, o esa belleza de ‘El día que me quieras’. Diego El Cigala también coqueteó con la copla, con el flamenco, con un abanico imponente de espacios musicales sin ahondar quizás en ninguno de ellos, hasta que llegó el éxtasis de sus oscuras lágrimas pedidas casi por aclamación desde un afectuoso y entregado patio de butacas. Fue una pena no poder escuchar como se merecía a Diego del Morao, un guitarrista de Jerez que acaba de grabar ‘Orate’, un gran disco, pero que se perdía en ocasiones entre la lujuria de la banda y cuando sonó en solitario no terminó de encontrar el temple de sonido suficiente para entusiasmar. El cubano Yesli Heredia encandiló con el contrabajo en una actuación esencialmente rítmica y Jaime Calabuig ‘Jumitus’, al piano, nos devolvió a la esencia de ese sonido trepidante que le dan a los teclados estos hombrecillos increíbles de las Antillas.
o El concierto: Voz. Diego El Cigala. Grupo. Jaime Calabuig ‘Jumitus’ (piano), Yesly Heredia (contrabajo), Diego del Morao (guitarra), Diego Sánchez (violonchelo) y Sabu Suárez (percusión). Lugar. Auditorio de Riojafórum (lleno). Sábado, 26 de febrero de 2011. Esta crónica la he publicado hoy en Diario La Rioja; la foto es de Jonathan Herreros.
sábado 26 de febrero de 2011
El Cigala: «Tengo mucha hambre de cantar»
‘Cigala & Tango’ es la última propuesta del cantaor madrileño que trae aromas porteños y flamencos esta noche a Riojafórum
Diego El Cigala lleva casi diez años en la cúspide, desde que casi por casualidad se uniera con el pianista cubano Bebo Valdés para grabar uno de los discos más exitosos de la década: ‘Lágrimas negras’ (2003). El Cigala logró con el excelso teclista cubano un Grammy, tres Premios de la Música, un Ondas, cinco Premios Amigo, tres discos de Platino en España y varios más en Argentina, México y Venezuela. Pero además, ‘The New York Times’ lo tituló como el mejor disco del año. A partir de ahí, la revolución del flamenco y del Latin Jazz. Pero Diego, sobrino del gran Rafael Farina, no olvida ni por un segundo sus orígenes en el rastro de Madrid y recuerda con absoluta nitidez su presentación en Logroño en invierno de 1999, en los Jueves Flamencos del Salón de Columnas, con el Niño Josele a la guitarra, y en un ciclo en el que compartió cartel con La Macanita, Enrique de Melchor y Esperanza Fernández, entre otros.
–¡Qué tiempos aquellos!
–Íbamos de otra forma, pero felices, con mucha ilusión y con ganas de trabajar, de cantar, de hacer flamenco, de jugar con la música...
–¿Podía imaginar en aquellos años el éxito de Lágrimas Negras?
–Para nada... Eso sí, siempre he tenido una gran confianza en mí mismo y me ha encantado abrir puertas nuevas a mis oídos. He logrado cosas que no podía ni imaginar, pero ahora, con la perspectiva que me otorga el tiempo, lo mejor de todo ha sido conocer al gran Bebo Valdés, tanto por lo que me ha aportado como músico como por su forma de ser como persona. También estoy muy orgulloso de haber logrado esa simbiosis entre el flamenco y el Jazz y la música afrocubana, donde hemos tenido la oportunidad de descubrir y trabajar junto a músicos realmente extraordinarios, muchos de ellos desconocidos hasta ese momento en Europa.
–¿Ha entendido todo el flamenco estos nuevos caminos?
–Algunos no, pero da igual. Tampoco a Enrique Morente, que era un verdadero genio, le entendieron en muchas ocasiones; yo he bebido en sus fuentes ytengo pensado hacer algo con ‘El Pastor Bobo’ del disco ‘Omega’. A estas alturas paso de los flamencólicos, como él llamaba a las personas que siempre decían no a cualquier aventura musical que implicara buscar nuevos horizontes.
–¿Le da pereza empezar ahora una gira tan larga por América Latina?
–Un poco sí... pero estoy deseando empezar. Aunque no he parado de hacer cosas, estoy muy descansado y siento hambre de cantar, del contacto con el escenario, con los músicos, con el público. Es un privilegio y así lo vivo... Lo que abruma son los viajes, los aeropuertos, el escenario me ofrece un calor indómito.
–¿Por qué tangos?
–La historia surgió en Buenos Aires, en un bis para terminar un concierto, me dio por hacer una cosita por ahí y después de las ovaciones de la gente ya no pude parar. De alguna manera el flamenco y el tango suponen el látido íntimo de un dolor que acosa: existe aventura, amor, desconsuelos, rabias, mucho corazón, mucha noche que se desparrama. Al fin y al cabo son músicas que nacen del alma.
–¿Sigue rebuscando en su interior la música?
–Siempre, pero con los oídos muy abiertos hacia lo que pasa fuera. Ahora estoy como muy flipado con Óscar de León. ¡Cómo canta este tío! Es increíble... Él hace una especie de ranchera que ha cantado en España María Jiménez y que no paro de pensarla poniéndole mi propio ritmo flamenco por rumba. Por cierto ¿han oído a Óscar de León? Es que es increíble como canta.
o «No paro de hacer cosas; me dicen que estoy loco». «La música como alimento del alma es el fundamento de ‘Cigala Music’, que así se llama el sello discográfico que acabo de lanzar. La verdad es que no paro de hacer cosas y todos me dicen que estoy loco, pero como músico me apetece y siento la necesidad de meterme esas aventuras», dice Diego. Una de los discos es ‘Orate’, de Diego del Morao, heredero de una de las sagas de tocaores más importantes de Jerez: «No veas cómo suena, es impresionante y estoy muy orgulloso de colaborar con él». ‘Guantánamo changüí’, es obra del contrabajista de su banda Yelsy Heredia (Santiago de Cuba, 1978): «Es un cubano aflamencao». También hay otro disco de Jerry González (Nueva York, 1949), un saxofonista afincado en España desde 2000 con el que colaboró en su disco ‘Jerry y los piratas del flamenco’: «Este tipo es un crack», pero hay más ya que previstos del sello serán en clave de flamenco: los nuevos álbumes del guitarrista Manuel Parrilla (que actuó hace unos días con Pansequito en Logroño), y de la cantaora Remedios Amaya.
o Esta entrevista la he publicado hoy en Diario La Rioja.
Diego El Cigala lleva casi diez años en la cúspide, desde que casi por casualidad se uniera con el pianista cubano Bebo Valdés para grabar uno de los discos más exitosos de la década: ‘Lágrimas negras’ (2003). El Cigala logró con el excelso teclista cubano un Grammy, tres Premios de la Música, un Ondas, cinco Premios Amigo, tres discos de Platino en España y varios más en Argentina, México y Venezuela. Pero además, ‘The New York Times’ lo tituló como el mejor disco del año. A partir de ahí, la revolución del flamenco y del Latin Jazz. Pero Diego, sobrino del gran Rafael Farina, no olvida ni por un segundo sus orígenes en el rastro de Madrid y recuerda con absoluta nitidez su presentación en Logroño en invierno de 1999, en los Jueves Flamencos del Salón de Columnas, con el Niño Josele a la guitarra, y en un ciclo en el que compartió cartel con La Macanita, Enrique de Melchor y Esperanza Fernández, entre otros.
–¡Qué tiempos aquellos!
–Íbamos de otra forma, pero felices, con mucha ilusión y con ganas de trabajar, de cantar, de hacer flamenco, de jugar con la música...
–¿Podía imaginar en aquellos años el éxito de Lágrimas Negras?
–Para nada... Eso sí, siempre he tenido una gran confianza en mí mismo y me ha encantado abrir puertas nuevas a mis oídos. He logrado cosas que no podía ni imaginar, pero ahora, con la perspectiva que me otorga el tiempo, lo mejor de todo ha sido conocer al gran Bebo Valdés, tanto por lo que me ha aportado como músico como por su forma de ser como persona. También estoy muy orgulloso de haber logrado esa simbiosis entre el flamenco y el Jazz y la música afrocubana, donde hemos tenido la oportunidad de descubrir y trabajar junto a músicos realmente extraordinarios, muchos de ellos desconocidos hasta ese momento en Europa.
–¿Ha entendido todo el flamenco estos nuevos caminos?
–Algunos no, pero da igual. Tampoco a Enrique Morente, que era un verdadero genio, le entendieron en muchas ocasiones; yo he bebido en sus fuentes ytengo pensado hacer algo con ‘El Pastor Bobo’ del disco ‘Omega’. A estas alturas paso de los flamencólicos, como él llamaba a las personas que siempre decían no a cualquier aventura musical que implicara buscar nuevos horizontes.
–¿Le da pereza empezar ahora una gira tan larga por América Latina?
–Un poco sí... pero estoy deseando empezar. Aunque no he parado de hacer cosas, estoy muy descansado y siento hambre de cantar, del contacto con el escenario, con los músicos, con el público. Es un privilegio y así lo vivo... Lo que abruma son los viajes, los aeropuertos, el escenario me ofrece un calor indómito.
–¿Por qué tangos?
–La historia surgió en Buenos Aires, en un bis para terminar un concierto, me dio por hacer una cosita por ahí y después de las ovaciones de la gente ya no pude parar. De alguna manera el flamenco y el tango suponen el látido íntimo de un dolor que acosa: existe aventura, amor, desconsuelos, rabias, mucho corazón, mucha noche que se desparrama. Al fin y al cabo son músicas que nacen del alma.
–¿Sigue rebuscando en su interior la música?
–Siempre, pero con los oídos muy abiertos hacia lo que pasa fuera. Ahora estoy como muy flipado con Óscar de León. ¡Cómo canta este tío! Es increíble... Él hace una especie de ranchera que ha cantado en España María Jiménez y que no paro de pensarla poniéndole mi propio ritmo flamenco por rumba. Por cierto ¿han oído a Óscar de León? Es que es increíble como canta.
o «No paro de hacer cosas; me dicen que estoy loco». «La música como alimento del alma es el fundamento de ‘Cigala Music’, que así se llama el sello discográfico que acabo de lanzar. La verdad es que no paro de hacer cosas y todos me dicen que estoy loco, pero como músico me apetece y siento la necesidad de meterme esas aventuras», dice Diego. Una de los discos es ‘Orate’, de Diego del Morao, heredero de una de las sagas de tocaores más importantes de Jerez: «No veas cómo suena, es impresionante y estoy muy orgulloso de colaborar con él». ‘Guantánamo changüí’, es obra del contrabajista de su banda Yelsy Heredia (Santiago de Cuba, 1978): «Es un cubano aflamencao». También hay otro disco de Jerry González (Nueva York, 1949), un saxofonista afincado en España desde 2000 con el que colaboró en su disco ‘Jerry y los piratas del flamenco’: «Este tipo es un crack», pero hay más ya que previstos del sello serán en clave de flamenco: los nuevos álbumes del guitarrista Manuel Parrilla (que actuó hace unos días con Pansequito en Logroño), y de la cantaora Remedios Amaya.
o Esta entrevista la he publicado hoy en Diario La Rioja.
viernes 25 de febrero de 2011
EN MEMORIA DE DIEGO CARASA
Sergio Hernando se proclamó ayer Campeón de La Rioja de Cocina
Alumno de la Escuela de Santo Domingo, trabaja en La Cueva de Doña Isabela y participará en el Campeonato de España
Sergio Hernando Díez, del restaurante La Cueva de Doña Isabela, de Casalarreina, se proclamó Campeón de La Rioja de Cocina -III Memorial Diego Carasa- que se celebró ayer en la Escuela de Hostelería de Santo Domingo de la Calzada y que se resolvió a última hora de la tarde en el restaurante 'Comedor Kabanova', donde trabajaba el joven cocinero logroñés al que se homenajea en cada edición de este certamen. En esta entrega, organizada por la Asociación Riojana Calidad en la Mesa (Ricamesa) y en la que han colaborado el Gobierno de La Rioja (Educación y Turismo), se presentaron siete jóvenes cocineros, dos de ellos chicas, quienes desde la diez de la mañana se enzarzaron en un concurso que les proponía los siguientes temas: un plato de pescado (salmón fresco noruego), con tres guarniciones para servir cinco raciones; y un plato de carne (riñones y mollejas de cordero), con sus correspondientes tres guarniciones. El nuevo campeón de La Rioja elaboró un salmón ahumado tibio con pisto y compota de tomate y jengibre, manzana Granny Smith y aceite de vainilla, acompañado de estrellas de chipirón encebollado con vinagreta de pistacho, cebollino y salmorejo. Para el plato de carne, el cocinero de Quintanar apostó por un solomillo de cordero con alcachofa frita, langostinos al whisky con crema de pera al ajo, acompañado de espuma de leche de oveja con puré de ciruelas y ensalada templada de sesos con avellanas y lecherillas con alioli de mebrillo. Pero además de este gran premio, y tal y como resaltó Ángel Pérez Aguilar, presidente de Ricamesa, hubo otros dos trofeos que reconocían al mejor plato de carne y al pescado más logrado. El primero de ellos fue a parar a la cocinera María del Carmen Cuesta, del restaurante 'Singularis' del Riojafórum, que presentó un cordero en dos texturas con boniato glaseado, cristales de patata violeta y gnochi de ricota y espinaca. El trofeo al plato de pescado fue a parar a Briones, al restaurante 'Dinastía Vivanco', desde donde el joven Joaquín Aragón dibujó un suculento salmón con merengue de tomate y anises, velo de jengibre y cítrico con capuchino de raifort. «Sergio tiene madera de cocinero», admitió sin ambages Nicolás Fuentes, jefe de cocina de La Cueva de Doña Isabela, que estaba realmente satisfecho tras conocerse el nombre de ganador: «Es una persona muy inquieta, trabajadora, con sus ideas y, que además se deja aconsejar; le gusta la cocina y si sigue por este camino le auguro un buen futuro». Sergio estaba tan contento como emocionado: «He trabajado duro pero no me podía esperar algo así. Me dicen que tengo que representar a La Rioja en el Campeonato de España y estoy seguro de que esta noche mismo voy a empeza a pensar cosas». El joven premiado tuvo muy claro desde niño que quería dedicarse a la restauración -«quizás por mi abuela que era una estupenda cocinera»- pero el impulso se lo dio su abuelo: «En mi casa no lo veían claro, pero él me dijo que hiciera lo que hiciera en la vida tratara de ser el mejor». Uno de los momentos más emocionantes de la noche fue el recuerdo hacia Diego Carasa. Sus padres, presentes en la entrega de los premios, dijeron que ésta era «la mejor forma de tener presente su memoria, los jóvenes cocineros».
o Solomillo de cordero con alcachofa frita, langostinos al whisky con crema de pera al ajo, acompañado de espuma de leche de oveja con puré de ciruelas y ensalada templada de sesos con avellanas y lecherillas con alioli de mebrillo.
o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja; las fotos son de JPEG Estudio. o Pinchar aquí para ver una galería del concurso en la web de Diario La Rioja.
jueves 24 de febrero de 2011
EUROPA SIGUE SIENDO NADA
El norte de África, tal y como lo hemos entendido en los últimos treinta años, se está desmoronando. Túnez y Egipto ya han caído, aunque no se sepa muy bien dónde, y las noticias que llegan de Libia no pueden ser más desalentadoras. Y tal y como sucedió con el desmoronamiento de Yugoslavia en los años noventa y el reguero de guerras, muertes civiles y la proclamación por la fuerza de varias independencias con la sangre de varias generaciones a cuestas y algún que otro genocidio, la sucinta Europa se mantiene en silencio, distante, apenas vigilante de los precios de los carburantes y sin capacidad de liderazgo en una zona absolutamente crucial para el porvenir de nuestra orilla del Mediterráneo. Da lo mismo que Gadafi dispare a sus propios súbditos con ese ejército de diseño que alimenta con su propia guardia de corps subsaharianos; no le importa a nadie ni en Bruselas, ni en Berlín –y ni mucho menos en Roma, Londres o París– que detrás de todas estas olas de descontento pueda estar la mano de los imames de Al Qaeda meciendo la desilusión de muchas generaciones de norteafricanos que ven cómo sus dictadorzuelos –es decir, los cabrones que ha ido poniendo occidente al mando de estas dictaduras alfombradas de sangre para tapar los aullidos de los minaretes– se han hecho inmensamente ricos mientras ellos no tienen más futuro que la emigración a Eurabia (tal y como decía Oriana Fallaci) o vender fruta en las malolientes calles de sus atestadas megaciudades. África es una olla a presión, y a mí estas revoluciones de Twitter y Facebook me dan muy mala espina, básicamente porque los fanáticos islamistas se manejan de cine en estos lodos y porque en la ruina del futuro se pueden sembrar casi todos los cuerpos con chalecos repletos de bombas.
o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja en una serie que aparece los jueves y que se denomina Mira por dónde.
miércoles 23 de febrero de 2011
¿QUÉ ES TOREAR?
Siempre he mantenido que el toreo es un sentimiento antiguo, que pervive por desposeerse de cualquier artificio y por ofrecer al toro la vida abandonándose uno mismo de su propia existencia. A estas alturas resulta ocioso decir que Diego Urdiales es mi torero porque comulgo con él en su concepto ético de la profesión, en su camino libre tanto de prejuicios como como de padrinos. Diego discurre por su vereda buscando la utopía que persigue cada día desde que se levanta hasta que se acuesta toreando. Exactamente lo que refleja esta foto de su actuación en la Santamaría de Bogotá, ese clasicismo indeleble, esa manera de enroscarse en la embestida sin el más mínimo trazo de afectación, con la pierna contraria levísimamente adelantada para cargar la suerte sustentando todo el aplomo en los talones.
Mecánica precisa en su toreo con una muleta que vuela sin tensiones ni estridencias, sintiendo con compás el vuelo de pañosa -los flecos- con la yemita de los dedos, y sujetando la espada con la parte contraria de los nudillos.
El toro de Santa Bárbara no rompe a humillar, pero sigue fijo el engaño de un torero que sin crujirse da la senSación de que se paladea a sí mismo.
No hay rigor pero sí ese punto de abandono que nos indica a los que degustamos el arte que el muletazo tiene un trazo poderosamente largo, aromático, con ese retrogusto nasal de la garnacha de Rioja Baja por donde a veces pasea este torero recogiendo fragancias de la Vega del Cidacos para seguir ahormando su experiencia con más y depuradísmos matices cada día.
Tenía pensado escribir un artículo de la injusticia de los empresarios de Sevilla (Canorea y Valencia), de Valencia (Simón Casas) y de Castellón (Enrique Patón), pero no me sale de las narices explicarles a estos leguleyos insípidos del la fiesta lo que jamás alcanzarán a entender: no es lo mismo arte que estilismo, no es lo mismo organizar una feria con sustancia que intercambiar caras de toreos como si fueran cromos de futbolistas. No lo ponen, allá ellos. El año que viene hablaremos.
martes 22 de febrero de 2011
ANTONIO BRIONES, LA HUELLA DE UN GANADERO
Un paseo con Antonio Briones por su dehesa de Extremadura, sus toros y las pasiones de un empresario de Tirgo, filántropo e impulsor de la mejor biblioteca taurina del planeta
Antonio Briones es un personaje poliédrico, cultivado, exquisito y rodeado siempre de libros
En Madrid, el Dos de Mayo
Los toros de Carriquiri, que este año volverán a Las Ventas a la corrida del Dos de Mayo, han protagonizado varias tardes memorables en San Isidro con la salida a hombros de Antonio Ferrera -torero extremeño muy vinculado a la ganadería- y Rafael de Julia. «Mi deseo es volver a esa senda de triunfos y regularidad, pero es algo realmente complejo porque la crianza del toro bravo es especial y extremadamente azarosa», subraya María, hija de Antonio, ganadera, veterinaria y enamorada del campo de Extremadura. «Esto es un regalo para los ojos y para el corazón. Me impresiona ver los toros tan de cerca», confiesa mientras conduce un todoterreno entre los más de diez galanes apartados para Madrid que triscan y ramonean a su libre albedrío moviendo perezosamente sus amplios corpachones y refugiándose entre las encinas tanto de la mirada indiscreta del objetivo fotográfico como de los comentarios de admiración en torno a su majestuoso trapío. Antonio Briones, que es un empresario de éxito a través de sus negocios del Grupo Génova y que hasta el año 2000 dirigió los hoteles Tryp, con casi cien establecimientos en explotación entre España, Cuba, Marruecos y Túnez, sin embargo bebió los vientos como aficionado por un torero palentino de clase excepcional pero que no llegó a ser casi nada de lo que por sus condiciones podía esperarse. «Marcos de Celis era torero, torero»; apura la conversación entornando los ojos y rememorando, sin duda, los desdichados avatares de aquel novillero de Palencia. «El día que Marcos se decida, acaba con el cuadro», auguraban sus partidarios. Pero Marcos no terminó nunca de decidirse y antes de una desafortunada reaparición, en 1961 abandonó los ruedos y emigró a Bélgica para trabajar en una mina durante dos años. Torero y minero, buscador de un anhelo imposible para un matador que por su pellizco parecía nacido en el Albaycín y no en la dura estepa palentina. Antonio Briones ha apoyado a todos los toreros riojanos, desde Pedro Carra a Diego Urdiales, que siempre han encontrado abiertas las puertas de su casa y a su disposición las embestidas de sus toros y vacas, tanto en la plaza de tientas de Alconchel como en los festejos benéficos en los que no ha dudado nunca en colaborar. Porque este riojano singular, abogado por la Facultad de Derecho de Madrid, tiene una vertiente filantrópica que le ha llevado a involucrarse en organizaciones solidarias como Ymca, de la que fue presidente, o ser patrono de la Fundación Tutelar de Extremadura. Y es que su éxito en los negocios siempre ha ido de la mano con su vocación hacia los demás: «Las inversiones que he realizado como empresario que han estado destinadas a crear renta social han sido las que me han generado más satisfacción». Y sin medias tintas asegura que para que «un empresario sea digno ha de dedicar parte de sus esfuerzos a la parte social, sin personas no hay empresas». Antonio Briones ha cedido un edificio singular al Ayuntamiento de Haro para fines sociales y decora su casa con recuerdos a su tierra: «La Rioja siempre se encuentra en mi corazón porque tengo presente de donde vengo. De hecho el sonido del reloj del Espolón -'Ya se van los pastores a la Extremadura / ya se queda la sierra triste y oscura'- lo escuché de niño junto a mi padre cuando tenía diez años y me impresionó enormemente. El tiempo ha querido mucho después que establezca unos lazos muy profundos con una tierra a la que no me unía más que aquel recuerdo infantil y de la que ahora me siento profundamente enamorado. Extremadura es una gran desconocida, es una tierra hermosa, el territorio de la península ibérica con más costa de agua dulce». Antonio Briones es un personaje poliédrico, cultivado, exquisito, amante de ciudades como la Habana, de la navegación fluvial -«necesito ver las orillas»-, rendido a sus tres mujeres -«mi madre, mi esposa y mi hija»-, y trabajador incasable porque como los grandes emprendedores tiene muy claro que «cuanto más cosas hago más soy consciente de todo lo que me falta por hacer».
La gran joya de la bibliografía taurina: la Biblioteca Carriquiri
No es aventurado asegurar que Antonio Briones posee un tesoro de un valor incalculable: la Biblioteca Carriquiri, quizás la biblioteca taurina más importante del mundo tanto por la cantidad de volúmenes que posee como por la calidad y la organización de los mismos. Hasta hace unos años el empresario riojano la tenía en una de sus fincas extremeñas, pero ahora ocupa un formidable piso en el centro de la capital de España donde se guardan más de 14.000 volúmenes, teniendo en cuenta que existen referencias como el Cossío de 12 tomos o El Redondel, con 67, por lo que el número total de libros resulta más impotente todavía. Cuenta Briones que comenzó recopilando libros por su afán lector y también como legado de una herencia familiar que recibió. Para comprender la calidad y la magnitud de esta biblioteca baste decir que la primera obra que guarda es de 1559 y entre las muchas joyas que atesora destaca especialmente una tauromaquia original de Goya, una primera edición datada en 1816, que adquirió en Nueva York. El bibliófilo taurino, fotógrafo y escritor José María Sotomayor es una de las personas que más a fondo conoce este espacio mítico para la historia del toreo: «Es increíble lo que hay en esta casa, la organización que tiene y la disposición que alberga Antonio Briones para conservarla y aumentarla cada día con más ejemplares». El centro de la sala se encuentra ocupado por una mesa de trabajo con vitrinas, donde diferentes estudiosos del mundo taurino como André Viard bucean regularmente en la historia escrita y fotografiada del mundo del toreo.
'El Cordobés', amigo y zahorí inefable
Varias cerámicas recuerdan en Vega de Hornillo la presencia de un genio llamado Manuel Benítez 'El Cordobés'. Pero no por sus hazañas en los ruedos ni por su singular capacidad para atisbar la bravura de un novillo concreto en uno de los escarbaderos de la finca... y acertar sí o sí. La razón estriba en sus increíbles dotes de zahorí: «Nos ha ayudado a descubrir los mejores lugares para sacar agua del subsuelo de la dehesa. Es todo un espectáculo ver colocarse las varillas, contemplar cómo lee el terreno, caminar hasta encontrar la veta donde está el mejor manantial». Benítez, tal y como recuerda María Briones, «tiene una sensibilidad natural para este menester y cuando él decía aquí era aquí. Es un amante de los animales, de las plantas, conoce el pálpito de la tierra y arrebata con su personalidad».
o Este artículo lo he publicado el domingo en Diario La Rioja (las fotos son de Francisco Pimienta, del Hoy, de Badajoz)
lunes 21 de febrero de 2011
Santísima Trinidad, un libro para paladear la vida, por Carlos Abella en 'El Imparcial'
Pablo García-Mancha (Logroño, 1968) es un joven periodista de La Rioja que ha escrito un gran libro sobre tres de sus pasiones: el vino, el flamenco y los toros. Santísima Trinidad. Flamenco, Toros, Vino (Ediciones Bodegas Ontañón, diciembre 2010) es un libro audaz, denso, que hay que paladear como un buen caldo de La Rioja Alta y en el que hay mucha calidad literaria, gran sensibilidad descriptiva y una gran riqueza conceptual. Pablo G. Mancha es periodista y en el periódico La Rioja escribe de toros y de alguna de esas pasiones ya descritas, pero es ante todo un escritor. Y digo escritor en el sentido más plural y hondo del término. No es un crítico solamente de toros o de gastronomía. Hace pocos años —cuando le descubrí— leí una inteligente, audaz y razonada defensa del diestro José Tomás, el torero que más ha sido capaz de entusiasmar a los españoles, sean o no aficionados. Y en esa defensa percibí que Pablo G. Mancha hacía de ella una “causa”, porque Pablo necesita que escribir tenga algo de militancia, de combate, de argumento dialéctico, de convicción intima. Gracias a este magnífico libro, los lectores van a descubrir no solo la clave del misterio de José Tomás, sino la entraña de su Rioja, verdadero paraíso terrenal de las materias primas más elementales y terráqueas. Gracias también a su generosa capacidad descriptiva, Pablo G. Mancha nos deja en este libro pasajes tan bellos como éste, que reproduzco: “Hay parajes en La Rioja donde los colores de los viñedos son especialmente caprichosos: cada majuelo un tono, casi cada renque, cada planta dispone de su propia paleta para desafiar al repertorio inagotable del color, a la intensidad de los marrones que desfilaban en una increíble gama que se alzaba carmesí e incluso rosa para resbalar con eficacia por una indescriptible traza de violetas, añiles, cerezas, rosas palo, marrones mil veces entreverados, ocres, rojos, anaranjados, amarillos pajizos, amarillos que coqueteaban con el ámbar o con el negro más oscuro e indefinible en hojas que estaban a punto de rodar yertas por el suelo a los pies de las vides”. Este libro es un viaje personal hacia tres manifestaciones culturales: el flamenco, los toros y el vino. En este libro hay erudición sobre el vino, su crianza, su historia, y su intima conexión con la civilización cristiana y la Ruta Jacobea, en ese iniciático Camino de Santiago de Compostela, tan fecundo en sabiduría. En este libro paladeas el color y el sabor de los grandes tintos riojanos, su compleja y precisa elaboración, y también el cristalino matiz de los pálidos blancos. Hay en Pablo G. Mancha claras herencias del gran Néstor Luján, uno de los hombres más ricos en saber, en paladar, en conversación, en sabiduría, en capacidad para narrar, para relatar y para divulgar cuanto de apasionante hay en el vino, en la historia, en los viajes, en los toros, el boxeo, en la gastronomía. Como él, tiene Pablo G. Mancha todo ese don para compartir su pasión con una pluma profunda, un estilo con la grandeza de la sencillez, con el adorno necesario y sin pedantería.
Decir que el toreo es un ejercicio del alma, como dice y escribe Pablo, es el mejor antídoto contra las versiones chatas del inculto antitaurino, además de ignorante incapaz de captar cuanto de bello hay en la genética taurina, de impresionante en la embestida de un toro bravo y de hermoso, hondo y auténtico en la verónica mecida de Morante de la Puebla o en un majestuoso estatuario de Cagancho. Y por último, hay en este libro la sensibilidad que el cante de Camarón, las guitarras de Vicente Amigo o de Rafael Riqueni, a la que define como “lenta, parsimoniosa, sensible y cabal, compleja y delicada, sutil y tremebunda”. Pablo G. Mancha demuestra en este libro que hay tipos capaces de estremecer nuestra alma con un capote o una cuerda, de hacer brotar nuestra reprimida lágrima y de devolvernos la confianza, la fe y la ilusión en la capacidad creativa del ser humano para hacernos felices, a sorbos de caldos, de mágicas visiones toreras, de exquisitas degustaciones de manjares sencillos y bien condimentados, de escuchar rasgueos de púas sobre finísimas cuerdas y roncas gargantas que dicen cuanto se puede sufrir y amar en esta vida. Enhorabuena al autor y a Bodegas Ontañón, porque ha sido una feliz iniciativa celebrar el 25 aniversario de su bodega con este regalo.
o Pablo García-Mancha: Santísima Trinidad. Flamenco, Toros, Vino. Ediciones Bodegas Ontañón. Logroño, 2010. 572 páginas. 24,90 € (CRÓNICA DE EL IMPARCIAL, ENLACE AQUÍ).
domingo 20 de febrero de 2011
LOS LÍOS QUE SEVILLA NO MERECE
La composición de los carteles de la Feria de Abril se convierte en un mercadeo entre los intereses de empresas y apoderados
Los portales taurinos llevan una semana intercambiando exclusivas, nombres de toreros, gestas y combinaciones sobre los carteles definitivos de la Feria de Abril de Sevilla, que a la vista de las distintas informaciones y rumores, cuentos de apoderados y silencios administrativos, se han vuelto a convertir en un oscuro mercadeo entre los intereses de las empresas y los dictámenes de los apoderados más poderosos. Sevilla, que este año ha reducido dos corridas de la feria por motivos del calendario litúrgico, vuelve a caer un año más en manos de los intereses de las empresas dejando fuera de los carteles toreros que han demostrado en el ruedo que merecen un sitio en una de las ferias más importantes de España: entre los probables ausentes destacan tres nombres: Diego Urdiales, que el año pasado fue apartado a última hora de la corrida de Victorino Martín y que se las vio en una tarde de vuelta al ruedo con la durísima divisa del Conde de la Maza; Morenito de Aranda, autor de una de las mejores faenas al natural del año pasado en Las Ventas, y Sergio Aguilar, que hace dos temporadas probó toda la hiel de la corrida de Palha jugándose literalmente la vida entre los pitones obteniendo a cambio el pago de la indiferencia. Pero para más inri, existe un significativo número de toreros que sin venir a cuento su contratación se ven de nuevo anunciados en abril sin más motivo que tener a sus espaldas una empresa que intercambia con Ramón Valencia y Eduardo Canorea –empresarios del Baratillo– sus nombres como cromos para situarse después en otras ferias a cambio de los favores debidos. Cayetano se sitúa en la cúspide de los que tienen mucho más de lo que merece por lo obtenido en el ruedo. Está fijo en la corrida de Garcigrande con Ponce y Juli y se baraja su nombre para la de Torrehandilla, junto a Daniel Luque –apoderado por Casas, empresario de Nimes y que el año fracasó en las tres tardes que actuó (una de ellas mano a mano)– y El Cid, que va a cuatro tardes: la de Victorino (con Padilla y Cortés y en la que parece imposible que entre Diego Urdiales por el empeño que han puesto los apoderados del diestro de Salteras en que no se cruce con el riojano) y tres corridas más con figuras. Juan Mora, que fue el gran triunfador del año pasado en Madrid, cada día está más lejos del abono sevillano: razón económica parece el desencuentro ypor ello le han ofrecido su hueco para que Esaú Fernández tome la alternativa. Oliva Soto también puede quedarse fuera y entre los diestros intercambiables aparecen César Jiménez, Antonio Barrera, Matías Tejela, quienes cuentan su aparición por Sevilla en similares circunstancias por fracasos. Eso sí, la mayoría vienen avalados por apoderados con plaza. Para la corrida del Conde la Maza se barajan los nombres de Luis Bolívar, Iván Fandiño y Antonio Nazaré, mientras que para la de Alcurrucén suenan Leandro, Antonio Fererra, Rubén Pinar o Miguel Tendero. Eso sí, parece que Morante puede rematar su año el 12 de octubre fuera de abono con seis en La Maestranza. ¿Será verdad?
o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja.
sábado 19 de febrero de 2011
FLAMENCO QUE SALE DEL ALMA
Me dijo el miércoles Pansequito que en el flamenco por muchas academias que existan, por mucha técnica que utilicen los cantaores, por muchos estudios que emprendan, existe una cosa que tiene que brotar desde lo más adentro del artista y que nadie, absolutamente nadie, la puede enseñar. Esa cosa, sin duda, era el alma, los famosos e insondables ventiún gramos donde anidan cuestiones inexplicables, asuntos que turban la razón, que la sobrevuelan y que la superan. Y Pansequito, el jueves, ante una afición que se deslizó en el concierto con mesura, fue arrebatando al personal con una estrategia única: el cante flamenco sin tapujos dictado a golpes de corazón; es decir, la misma alma con la que hizo una taranta sencillamente memorable por su dulzura, por ese rebuscar el sentido rítmico del compás en cada respiración para ir contagiando a los aficionados de ese peculiar atavismo que posee el flamenco para embriagar con su magnífico porte de águila imperial. Panseco, como le llaman sus partidarios, comenzó por alegrías solemnes, sin darse coba después en una soleá larga, kilómetrica que puso a prueba a una afición demasiado acostumbrada a cantes mucho más cortos que pasan como un suspiro y que apenas dejan comprobar el ánimo de la flamencura y los recursos melódicos disponibles. En el concierto del jueves sucedió exactamente todo lo contrario, ya que hasta la siguiriya se extendió mucho más de lo acostumbrado en estos lares para alborozo de un público que se fue calentando a medida de que Pansequito iba sintiendo cómo le devolvían con olés y largas ovaciones ese derroche de entrega que dejó desde el primer tercio, desde la inicial respiración sobre el escenario.
La taranta supuso un punto de inflexión en la noche porque el cantaor de la Línea se desmelenó por derecho y la emoción cantaora penetró definitivamente en nuestras epidermis, al igual que unos tientos magnifícos que al final se fueron por tangos rememorando ese quejido envolvente de Pepe Pinto, de Pastora Pavón y de Manolo Caracol. Hizo fandangos trepidantes, bulerías finales de asomobroso compás y terminó con su novia morena de Andalucía sabiendo que su actuación había sido un verdadero primor en este invierno de fríos y escabechinas.
o Jueves Flamencos del Teatro Bretón de Logroño. Cante: José Cortés Jiménez, ‘Pansequito’ Toque: Manuel Parrilla. Lugar: Salón de Columnas del Teatro Bretón (lleno). Jueves, 17 de febrero de 2011. (Esta crónica la he publicado hoy en Diario La Rioja).
viernes 18 de febrero de 2011
«La prensa no morirá pero tiene que reinventarse»
El nuevo concepto del medio en Internet y la reinvención del modelo comunicativo centró la ponencia de Juan Luis Moreno, director de Estrategia de Internet de Vocento, en el Club de Márketing
Juan Luis Moreno, director de estrategia de Internet de Vocento, ofreció ayer una conferencia en el Club de Marketing sobre el futuro de los medios de comunicación en la era digital, básicamente ante la revolución que está suponiendo la aparición en los últimos años de nuevos dispositivos de acceso a toda suerte de contenidos: tablets, Ipads y teléfonos móviles con aplicaciones digitales y máxima conectividad, los llamados smartphones: «Todo este fenómeno está suponiendo cada día cambios en el consumo de noticias e información, tanto en los hábitos como en los medios; es decir, que no basta con volcar en Internet los contenidos de los periódicos, hay que ir mucho más allá porque los perfiles de los intereses de los consumidores han variado sustancialmente, sobre todo en los de las personas que han nacido en la época digital». Sin embargo, Juan Luis Moreno está convencido de que el periódico tradicional no está condenado a la desaparición: «La prensa escrita no morirá pero tiene que reaccionar ante estos cambios reinventándose. Las redacciones están sufriendo un cambio cultural porque el lenguaje no sólo va a ser escrito. De hecho, las nuevas generaciones buscan contenidos cada vez mucho más audiovisuales, de consumo más ágil, sencillo e infinitamente más veloz. Casi nadie se lee una noticia completa en Internet; sin embargo sí se ven los vídeos hasta el final y esto abre muchas posibilidades de cara a la introducción de publicidad. Ahora se puede lanzar publicidad segmentada por cada usuario sólo conociendo sus costumbres de navegación». El director de estrategia de Internet de Grupo Vocento, –al que pertenece Diario LA RIOJA– fue presentado por Ramón Alonso, gerente de larioja.com, y subrayó el vertiginoso cambio de las costumbres desde la aparición del Ipad apenas hace un año: «Este dispositivo ha canibalizado a muchos otros canales y se ha convertido en un tiempo récord en el sistema preferente para acceder a Internet en muchos países, incluso se han creado periódicos ad hoc para él como The Daily, o versiones específicas de otras cabeceras para optimizar su navegabilidad y los múltiples recursos que ofrece tanto por su calidad de imagen como por su versatilidad gracias al número increíble de aplicaciones que se han generado». Moreno expuso las estrategias de diferentes cabeceras internacionales: desde las que ofrecen todo su contenido en abierto o las que han decidido crear su propia aplicación para Iphone, Android e Ipad, preguntándose a su vez si es posible que estos medios alcancen rentabilidad bajando la audiencia al ofrecer sus contenidos en formato premium, es decir, pagando: «Tenemos que ser capaces de cambiar la percepción de los usuarios ante lo que antes consideraban como un servicio gratuito. Pongo el ejemplo de Itunes, donde se ha logrado que millones de usuarios del todo el planeta paguen por descargarse música». Moreno lo explicó gráficamente con el agua: «Aunque no es verdad, tenemos la percepción de que el agua del grifo es gratuita; en ocasiones nos la subvencionan en esos dispensadores que existen en las empresas, pero en restaurantes somos capaces de pagar mucho dinero cuando nos la ofrecen en una carta y con una presentación atractiva. Es el mismo producto pero cambia radicalmente nuestra percepción». Moreno también ofreció un dato revelador: los usuarios consumen más de 90 minutos al día en su Ipad o Smartphone, y el 56% de ese tiempo lo hace consultando noticias: «El camino que se está abriendo a los medios es muy importante y la marca del medio, su prestigio, resulta un aliciente fundamente, un valor, y la esencia de nosotros mismos como periódicos». El ponente terminó hablando de las redes sociales: «Tenemos que contar con ellas, aunque nadie sabe qué funciona y qué no funciona en este ámbito»
o Esta entrevista la he publicado hoy en Diario La Rioja; la foto es de Jonathan Herreros.
Juan Luis Moreno, director de estrategia de Internet de Vocento, ofreció ayer una conferencia en el Club de Marketing sobre el futuro de los medios de comunicación en la era digital, básicamente ante la revolución que está suponiendo la aparición en los últimos años de nuevos dispositivos de acceso a toda suerte de contenidos: tablets, Ipads y teléfonos móviles con aplicaciones digitales y máxima conectividad, los llamados smartphones: «Todo este fenómeno está suponiendo cada día cambios en el consumo de noticias e información, tanto en los hábitos como en los medios; es decir, que no basta con volcar en Internet los contenidos de los periódicos, hay que ir mucho más allá porque los perfiles de los intereses de los consumidores han variado sustancialmente, sobre todo en los de las personas que han nacido en la época digital». Sin embargo, Juan Luis Moreno está convencido de que el periódico tradicional no está condenado a la desaparición: «La prensa escrita no morirá pero tiene que reaccionar ante estos cambios reinventándose. Las redacciones están sufriendo un cambio cultural porque el lenguaje no sólo va a ser escrito. De hecho, las nuevas generaciones buscan contenidos cada vez mucho más audiovisuales, de consumo más ágil, sencillo e infinitamente más veloz. Casi nadie se lee una noticia completa en Internet; sin embargo sí se ven los vídeos hasta el final y esto abre muchas posibilidades de cara a la introducción de publicidad. Ahora se puede lanzar publicidad segmentada por cada usuario sólo conociendo sus costumbres de navegación». El director de estrategia de Internet de Grupo Vocento, –al que pertenece Diario LA RIOJA– fue presentado por Ramón Alonso, gerente de larioja.com, y subrayó el vertiginoso cambio de las costumbres desde la aparición del Ipad apenas hace un año: «Este dispositivo ha canibalizado a muchos otros canales y se ha convertido en un tiempo récord en el sistema preferente para acceder a Internet en muchos países, incluso se han creado periódicos ad hoc para él como The Daily, o versiones específicas de otras cabeceras para optimizar su navegabilidad y los múltiples recursos que ofrece tanto por su calidad de imagen como por su versatilidad gracias al número increíble de aplicaciones que se han generado». Moreno expuso las estrategias de diferentes cabeceras internacionales: desde las que ofrecen todo su contenido en abierto o las que han decidido crear su propia aplicación para Iphone, Android e Ipad, preguntándose a su vez si es posible que estos medios alcancen rentabilidad bajando la audiencia al ofrecer sus contenidos en formato premium, es decir, pagando: «Tenemos que ser capaces de cambiar la percepción de los usuarios ante lo que antes consideraban como un servicio gratuito. Pongo el ejemplo de Itunes, donde se ha logrado que millones de usuarios del todo el planeta paguen por descargarse música». Moreno lo explicó gráficamente con el agua: «Aunque no es verdad, tenemos la percepción de que el agua del grifo es gratuita; en ocasiones nos la subvencionan en esos dispensadores que existen en las empresas, pero en restaurantes somos capaces de pagar mucho dinero cuando nos la ofrecen en una carta y con una presentación atractiva. Es el mismo producto pero cambia radicalmente nuestra percepción». Moreno también ofreció un dato revelador: los usuarios consumen más de 90 minutos al día en su Ipad o Smartphone, y el 56% de ese tiempo lo hace consultando noticias: «El camino que se está abriendo a los medios es muy importante y la marca del medio, su prestigio, resulta un aliciente fundamente, un valor, y la esencia de nosotros mismos como periódicos». El ponente terminó hablando de las redes sociales: «Tenemos que contar con ellas, aunque nadie sabe qué funciona y qué no funciona en este ámbito»o Esta entrevista la he publicado hoy en Diario La Rioja; la foto es de Jonathan Herreros.
jueves 17 de febrero de 2011
LA ENFERMEDAD DEL NACIONALISMO
El nacionalismo es una enfermedad. De eso me di cuenta hace muchos años, en el Campus de Lejona, donde por poner un ejemplo, un día llegó a clase indignado un profesor de Teoría General de la Información porque el conductor del autobús le ponía Radiolé. Comenzó su clase argumentando que aquello era «colonialismo cultural español», y yo, que llevaba una camiseta de Camarón y el clasificador lleno de fotos de Rafael de Paula, no me mondaba con sus gilipolleces porque en su discurso se amparaba en el terror de ETA y sus secuaces del PNV, tan laxos con la estrategia cegadora terrorista y tan duros con las víctimas del totalitarismo comunista situándose en una indignante equidistancia, lugar en el que me temo que todavía siguen estando. Pasa el tiempo y veo las mismas cosas, la misma enfermedad multiplicada por mil en España a través de una ridícula espiral, tan lamentable como esos ‘chikilicuatres’ del autodenominado ‘Front Unitari per l’Emancipació de la Terra’, de Olot, que malgastan su tiempo secuestrando un cuadro del Rey de la sala de plenos del Ayuntamiento y exigiendo para su liberación que sean eliminados «los títulos nobiliarios, retirados todos los símbolos fascistas, incluido el del monarca, y se declare la república catalana». Así anda este país, inoculado de una fiebre disgregadora que se ha venido fomentando desde las instituciones autonómicas a través de una educación sólo interesada deslegitimar cualquier valor que ensalzara los principios de la Constitución. Todo vale, cualquier mamarrachada es lícita para sostener esa aldea nacionalista de la prevaricación, del cohecho de las ideas, de la malversación tenaz de la inteligencia. Todo les vale, pero lo que más miedo me da es que sea demasiado tarde para echar atrás, para desandar el camino más desafortunado que ha emprendido España desde que se murió Franco, un gran nacionalista, por cierto.
o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja en una serie que aparece los jueves y que se denomina Mira por dónde.
Pansequito: «Sólo hay una cosa en el cante que no se puede aprender, y es el alma»
El cantaor de La Línea actúa hoy en los Jueves Flamencos con el eco del toque de Manuel Parilla: «Vengo a cantar por lo más clásico»José Cortés Jiménez ‘Pansequito’ nació en La Línea de la Concepción (1946) aunque desde muy chico se trasladó al Puerto de Santa María, donde bebió en las fuentes del cante iniciando una aventura que le llevó a Málaga. Allí conoció a su ídolo, el legendario Manolo Caracol: «Era un monstruo, con una personalidad extraordinaria, una auténtica fuerza de la naturaleza. Para mí lo ha sido todo en el flamenco», confesaba desde su casa ayer mismo con un pie puesto en el AVE de la estación de Santa Justa para cantar hoy en el Salón de Columnas.
–¿Por qué era tan grande Caracol?
–Era un cantaor impresionante, tenía compás, ritmo, duende, conocía el flamenco de forma enciclopédica... Lo tenía todo y le sobraba alma, quizás la única cosa en el flamenco que no se pueda enseñar ni aprender. A mí me dejó huella desde la primera vez que lo escuché.
–A Caracol también le impresionó su voz...
–Me llevó a su tablao de Madrid, a Los Canasteros en 1963, a la inauguración. Anduve por allí muchos años y en Torres Bermejas conicidí con Camarón de la Isla, otro genio impresionante. Aquellos años fueron fundamentales para nosotros y cambiamos muchas cosas en el mundo del cante.
–En el Concurso de Córdoba de 1974 dejó boquiabierto al jurado y le dieron un premio especial a la creatividad.
–Se armó una polémica increíble, muchos dijeron que estaban locos, pero yo hacía mis cosas y gustaron.
–Y vendió medio millón de discos ese mismo año.
–Cuando se dice esa cifra se echa uno a temblar; creo que ahora sería imposible por muchas circunstancias, pero lo hecho hecho está.
–Acaba de grabar un nuevo disco. ¿Por qué suena tan fresco?
–Suena a mi voz. Yo canto como hablo, no engaño a nadie porque mi naturalidad es ésa, cantar sin enmascarar el sentimiento, sin traicionarse. En el concierto de esta noche haré cositas del disco y otras clásicas. Que nadie espere la Lola se va a los Puertos porque eso no es lo mío.
–Le acaban de dar el Giraldillo del Cante de la Bienal de Sevilla.
–Lo voy a recoger cuando termine mi última gira y me ha llenado de emoción y alegría. He cantado por todo el mundo con los más grandes gitarritas; he tenido la oportunidad de compartir escenario con los cantaores más importantes, llevo medio siglo en este mundo del flamenco con más de 35 discos y me llena de orgullo que se reconozca todo este camino.
o Cante: José Cortés Jiménez ‘Pansequito’. Toque: Manuel Parrilla, que sustiyue a Diego Amaya.o Lugar: Salón de Columnas, a las 22 horas. (Esta entrevista la he publicado hoy en Diario La Rioja).
lunes 14 de febrero de 2011
domingo 13 de febrero de 2011
DE LIBROS, AMIGOS, VINOS Y TOROS
Llevo unos días de locura desde la presentación del libro Santísima Trinidad del miércoles en el Centro Riojano de Madrid, el programa de vinos con Miguel Ángel de Gregorio de Finca Allende o la charla que ofrecí con Diego Urdiales el viernes gracias a los amigos del Club Taurino de Alfaro. Pongo en el blog varios enlaces a estas historias personales, que para un servidor tienen rango de acontecimiento, y doy de nuevo las gracias a todas las personas que han asistido a las charlas tanto de Madrid como a la de la Ciudad de las Cigüeñas.
o Ganaderos y toreros arropan a García-Mancha, (crónica de Diario La Rioja -obra de Laly Ramos- sobre la presentación en Madrid).
o Se presenta hoy en Madrid 'Santísima Trinidad', un libro de Pablo García Mancha, obra de Gonzalo Ortigosa Yoldi, en Opinión y Toros.
o Alfaroafición, crónica de Isidro del Pino de la charla alfareña en su blog 'El monosabio'
o Próximas presentaciones confirmadas: 19 de febrero en Arles y 11 de marzo en Alfaro.
jueves 10 de febrero de 2011
ESTATUAS Y OTRAS PUTREFACCIONES
Tengo para mí la rara convicción de que para muchos de nuestros políticos el dinero público no existe; que es algo así como una rara entelequia que resbala de las manos como la espuma de mar o que flota en el aire como los nenúfares de Rubén Darío en aquellos románticos estanques donde siempre aparecía el reflejo de alguna de sus amadas. En el Ayuntamiento de Logroño las estatuas vuelan, desaparecen en la niebla, en el arca del una agencia de publicidad que, mande quien mande, tiene el negocio asegurado; mejor dicho, troceado para que no cante en la chacinería de los contables. Con el PP, hemos sabido que Jazz Group se llevaba los contratos por entregas, como una mala telenovela mexicana en la que el amor siempre deriva en llanto. Con el bipartito municipal de Santos y Varea –O tempora, o mores!–, la misma agencia construye estatuas invisibles pero que valen su peso en oro aunque nadie sepa a ciencia cierta quién las esculpió ni en qué almacén sueñan con un eclipse como la fantástica e ilustrada figura del Jardín Botánico de Radio Futura. Lo más triste de todo es que cuando uno de nuestros representantes saca a paseo una maledicencia del enemigo, el enemigo abre un cajón y nos ofrece a los periodistas un surtido muestrario de putrefacciones del otro. Me pregunto qué creen que pensamos los ciudadanos. A veces intuyo que barruntan que nos chupamos el dedo, que la opción del todo vale es lo más lícito en la arena de la política. Sin embargo, creo lo contrario, que la gente de la calle está hasta los tímpanos de ese devenir belicoso del uno contra el otro bailando en el lodo del derroche mutuo o de las reiteradas suspicacias. Dan ganas de votar en blanco, o de atizar a estas máquinas electorales con las urnas yertas y vacías de nuestro descontento, tan vacías por cierto, como han dejado las arcas públicas.
o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja en una serie que aparece los jueves y que se denomina Mira por dónde. La viñeta es de Tris.
miércoles 9 de febrero de 2011
ESTA TARDE SE PRESENTA EN MADRID 'SANTÍSIMA TRINIDAD, FLAMENCO TOROS Y VINO'
Esta tarde, a partir de las 19,30 horas, el Centro Riojano de Madrid acogerá la presentación del libro 'Satísima Trinidad. Flamenco, toros y vino'. Mi amigo Carlos Abella, escritor y biógrafo de personajes como Adolfo Suárez, Luis Miguel Dominguín, Paco Camino o José Tomás, va a hacerme el favor de presentarme en el foro. Él me dio la oportunidad de moderar una mesa redonda en Las Ventas sobre Curro Romero en la que intervinieron personajes como Pedrés, 'El Viti' o Juan Mora; y además, ha tenido el detalle de prologarme el libro. El acto tiene entrada libre y el Centro Riojano está en la calle Serrano, 25.
Os pongo dos enlaces que me han hecho especial ilusión. El eco que se hace el periódico en el que trabajo (Diario La Rioja) de la presentación del libro en Madrid y lo que ha escrito Noelia Jiménez en su blog Devezencuandario Ciclotómico. A Noelia la conozco virtualmente desde hace muchos años; es decir, de leerla en Internet y de verla en la tele. Siempre me ha tratado con especial cariño y espero compartir con ella esta tarde alguna disquisición sobre la pureza y una copa de Ontañón, la bodega que ha tenido el detalle de editar el libro en su 25 aniversario
o García-Mancha 'lidia' en Madrid su libro de toros, flamenco y vino (Artículo de Diario La Rioja)
o Una cita para mañana (Bitácora de Noelia Jiménez -Devezencuandario ciclotímico-). «No he creído nunca en la pureza como concepto artístico porque el arte, por definición, es mestizo....». Me interesa el concepto, pero tengo que debatir con Pablo sobre esto: pureza no es lo contrario de mezcla. Va más allá. Es casi un concepto filosófico. Una manera de ir por la vida a calzón quitado. Y a mí, personalmente, me conmueve. Dice Noelia....
Os pongo dos enlaces que me han hecho especial ilusión. El eco que se hace el periódico en el que trabajo (Diario La Rioja) de la presentación del libro en Madrid y lo que ha escrito Noelia Jiménez en su blog Devezencuandario Ciclotómico. A Noelia la conozco virtualmente desde hace muchos años; es decir, de leerla en Internet y de verla en la tele. Siempre me ha tratado con especial cariño y espero compartir con ella esta tarde alguna disquisición sobre la pureza y una copa de Ontañón, la bodega que ha tenido el detalle de editar el libro en su 25 aniversario
o García-Mancha 'lidia' en Madrid su libro de toros, flamenco y vino (Artículo de Diario La Rioja)
o Una cita para mañana (Bitácora de Noelia Jiménez -Devezencuandario ciclotímico-). «No he creído nunca en la pureza como concepto artístico porque el arte, por definición, es mestizo....». Me interesa el concepto, pero tengo que debatir con Pablo sobre esto: pureza no es lo contrario de mezcla. Va más allá. Es casi un concepto filosófico. Una manera de ir por la vida a calzón quitado. Y a mí, personalmente, me conmueve. Dice Noelia....
martes 8 de febrero de 2011
DIEGO URDIALES ENTUSIASMA EN BOGOTÁ
El arnedano cortó una oreja en su debut en la Santamaría y cautiva con su estilo a la prensa colombiana
Diego Urdiales logró entusiasmar el domingo a los aficinados bogotanos en su presentación en la plaza de toros de la capital de Colombia: «Bastaron esos lances en que acompañó cada verónica con la cintura para que la gente le abriera el corazón. Enseguida, con esa muleta larga que no parece tener fin, sacó los olés más castizos de la plaza. Hubo transmisión con un toro al que había que llevar con paciencia, sin perder el ritmo, y Diego sabe de eso. Oreja y tarjeta en blanco. Palmas al toro». Así comenzaba la crónica de la corrida Víctor Diusabá en el periódico ‘El Espectador’, una de las cabeceras más importantes de esta república hispanoamericana. Diusabá iba más allá y valoraba de esta forma la actuación del arnedano ante «un toro –el segundo de su lote– que tenía peligro sordo y con el que no se podían cometer errores. El riojano sembró en cada muletazo de tanteo para luego cosechar lo poco que podía dar la tierra. Espadazo y ovación. Al partir, la gente le reconoció el esfuerzo y le gritó ¡torero!, como lo hace sólo con los suyos». Tampoco le regatearon elogios desde el rotativo ‘El Tiempo’, donde su cronista Luis Noé Ochoa describía con su florida prosa la presentación de Diego Urdiales en la Santamaría: «Diego Urdiales, como San Pedro, debutó cortando oreja a un toro de 531 kilos, al que le pegó tres verónicas quietas. Era un toro galopante, que embestía bajo. Por eso, las estupendas tandas por la derecha, largas, barriendo la arena, y una de naturales, magnífica. Una faena seria a un toro serio. Lástima que la estocada cayó desprendida, pero con ella cayó la justa oreja. El sexto, brindado a César Rincón, se llamaba ‘Manchego’. Y fue un queso rancio, que ni con un Rioja pasaba. Parado o yendo de mala gana. Y con todo, a base de exponer, porfiar, dar distancias, casi corta la oreja. La tarde terminó fría. Pero al principio vimos muy buen toreo. Y toros». Javier Baquero, del portal colombiano ‘Voyalostoros.com’ tampoco se quedó corto en elogios al diestro arnedano: «Con el primero de la tarde, Centauro de nombre, visó su pasaporte para las plazas nacionales, buenas verónicas ganando terreno al centro y media en la boca de riego dieron inicio a su labor con la capa. Con la muleta muy planchada citó de frente y con tandas templadas hilvano una faena interesante en la que un toreo ortodoxo fue el común denominador». En el otro portal, ‘Revista de Toros’, el cronista no ahorró en calificativos: «El debutante, Diego Urdiales, estuvo decidido y limpio con los lances de recibo, en su confirmación de alternativa, a un toro desatento y que tuvo actitud de manso en el caballo. Total entendimiento entre toro y torero, el comportamiento del ejemplar mejoró en la pañosa, y aunque fue encastado faltó motor; la faena fue templada, poderosa y técnica. Gran estocada, en lo alto y hasta la empuñadura».
o El Tiempo: «Estupendas tandas por la derecha, largas, barriendo la arena, y una de naturales, magnífica (...) El sexto fue un queso rancio, que ni con un Rioja pasaba. Y con todo, a base de exponer, porfiar, dar distancias, casi corta la oreja». o El Espectador: «Bastaron esos lances en que acompañó cada verónica con la cintura para que la gente le abriera el corazón. Enseguida, con esa muleta larga que no parece tener fin, sacó los olés más castizos de la plaza. Hubo transmisión con un toro al que había que llevar con paciencia, sin perder el ritmo, y Diego sabe de eso. Oreja y tarjeta en blanco. Palmas al toro». (Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja)
Diego Urdiales logró entusiasmar el domingo a los aficinados bogotanos en su presentación en la plaza de toros de la capital de Colombia: «Bastaron esos lances en que acompañó cada verónica con la cintura para que la gente le abriera el corazón. Enseguida, con esa muleta larga que no parece tener fin, sacó los olés más castizos de la plaza. Hubo transmisión con un toro al que había que llevar con paciencia, sin perder el ritmo, y Diego sabe de eso. Oreja y tarjeta en blanco. Palmas al toro». Así comenzaba la crónica de la corrida Víctor Diusabá en el periódico ‘El Espectador’, una de las cabeceras más importantes de esta república hispanoamericana. Diusabá iba más allá y valoraba de esta forma la actuación del arnedano ante «un toro –el segundo de su lote– que tenía peligro sordo y con el que no se podían cometer errores. El riojano sembró en cada muletazo de tanteo para luego cosechar lo poco que podía dar la tierra. Espadazo y ovación. Al partir, la gente le reconoció el esfuerzo y le gritó ¡torero!, como lo hace sólo con los suyos». Tampoco le regatearon elogios desde el rotativo ‘El Tiempo’, donde su cronista Luis Noé Ochoa describía con su florida prosa la presentación de Diego Urdiales en la Santamaría: «Diego Urdiales, como San Pedro, debutó cortando oreja a un toro de 531 kilos, al que le pegó tres verónicas quietas. Era un toro galopante, que embestía bajo. Por eso, las estupendas tandas por la derecha, largas, barriendo la arena, y una de naturales, magnífica. Una faena seria a un toro serio. Lástima que la estocada cayó desprendida, pero con ella cayó la justa oreja. El sexto, brindado a César Rincón, se llamaba ‘Manchego’. Y fue un queso rancio, que ni con un Rioja pasaba. Parado o yendo de mala gana. Y con todo, a base de exponer, porfiar, dar distancias, casi corta la oreja. La tarde terminó fría. Pero al principio vimos muy buen toreo. Y toros». Javier Baquero, del portal colombiano ‘Voyalostoros.com’ tampoco se quedó corto en elogios al diestro arnedano: «Con el primero de la tarde, Centauro de nombre, visó su pasaporte para las plazas nacionales, buenas verónicas ganando terreno al centro y media en la boca de riego dieron inicio a su labor con la capa. Con la muleta muy planchada citó de frente y con tandas templadas hilvano una faena interesante en la que un toreo ortodoxo fue el común denominador». En el otro portal, ‘Revista de Toros’, el cronista no ahorró en calificativos: «El debutante, Diego Urdiales, estuvo decidido y limpio con los lances de recibo, en su confirmación de alternativa, a un toro desatento y que tuvo actitud de manso en el caballo. Total entendimiento entre toro y torero, el comportamiento del ejemplar mejoró en la pañosa, y aunque fue encastado faltó motor; la faena fue templada, poderosa y técnica. Gran estocada, en lo alto y hasta la empuñadura».
o El Tiempo: «Estupendas tandas por la derecha, largas, barriendo la arena, y una de naturales, magnífica (...) El sexto fue un queso rancio, que ni con un Rioja pasaba. Y con todo, a base de exponer, porfiar, dar distancias, casi corta la oreja». o El Espectador: «Bastaron esos lances en que acompañó cada verónica con la cintura para que la gente le abriera el corazón. Enseguida, con esa muleta larga que no parece tener fin, sacó los olés más castizos de la plaza. Hubo transmisión con un toro al que había que llevar con paciencia, sin perder el ritmo, y Diego sabe de eso. Oreja y tarjeta en blanco. Palmas al toro». (Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja)
lunes 7 de febrero de 2011
domingo 6 de febrero de 2011
Tomás Prieto de la Cal: «Todas las ganaderías de origen Domecq me parecen la misma cosa»
El propietario de los últimos Veraguas apuesta por una fiesta definida por su diversidad genética y la integridad del toro
Tomás Prieto de la Cal es un ganadero singular. Posee un tesoro único en La Ruiza, su bellísima finca onubense sita en la desembocadura del Río Tinto: los últimos toros procedentes del hierro de Veragua, astados singulares por sus impresionantes hechuras, por sus pelos jaboneros, melocotones, chorreados, berrendos... y también especiales por pertenecer a una estirpe única que lucha contra la uniformización que la modernidad ha traído al toreo, el monoencaste de origen Domecq que acapara la mayor parte de las ferias. Tomás Prieto de la Cal deleitó a un abarrotado auditorio cuajado de aficionados el viernes por la noche en el salón abacial del Ayuntamiento de Alfaro.
-¿Qué supone para usted mantener la llama de una ganadería tan peculiar?
-Los toros me llegaron por cuestión familiar, por mis padres, pero en la vida existe un momento en el que te das cuenta del tesoro genético que poseemos, de la maravilla con la que contamos en casa y la responsabilidad que se asume cuando tienes que gestionar algo así. La ganadería es nuestra pero es patrimonio de la diversidad de la fiesta.
-Una diversidad cada vez más amenazada...
-Ahí reside uno de los grandes males del toreo actual. Casi todos los toros son iguales en su comportamiento y desgraciadamente en sus pocas exigencias. Perder patrimonio genético es perder la biodiversidad natural de la fiesta: los encastes representan uno de los valores más poderosos del toreo.
-¿Por qué las figuras no quieren saber nada de sus toros?
-Porque son exigentes... Pero eso pasa ahora porque a mis toros y a otras ganaderías peculiares como la nuestra siempre las han matado las figuras. A Manolete lo mató un Miura en Linares. ¿Se imagina a una gran figura actual anunciado con estas ganaderías en Linares?
-¿Qué le parece el paso a Cultura?
-Creo que se tendrían que resolver cosas más importantes desde dentro del toreo. Que unos señores vayan a un Ministerio tengan que irse después a un hotel a dar la rueda de prensa no lo veo nada lógico.
-¿Cree que todos los ganaderos que crían astados de origen Domecq son iguales?
-Bueno, pueden existir diferencias porque hay unas ganaderías con más empuje que otras; eso lo reconozco. Pero en el fondo todas me parecen la misma cosa y las meto en el mismo saco.
-¿Ha cruzado alguna vez con otros encastes?
- Jamás. Además, nosotros no podemos disimular algo así porque las hechuras y el comportamiento de nuestros animales nos delataría de inmediato.
-¿Qué opina de todas las normativas de la Unión Europea con respecto al toro de lidia?
-Ése es uno de los mayores desastres que estamos sufriendo. Toda la panoplia legal comunitaria trata al toro como un animal estabulado. El toro es un animal salvaje, su manejo es algo complicadísimo que nada tiene que ver con una vaca lechera holandesa. Cada dos por tres hay que realizar saneamientos absurdos en los que hay que meter a los animales en mangas, molestarles y, de alguna forma, en el fondo domesticarles. Nosotros no tocamos para nada al toro, empezando por no poner fundas, que me parece algo horroroso. Mire, se han realizado diferentes estudios genéticos a mi ganadería y los resultados de ADN han dejado claro que estos animales tienen muchos más rasgos en común con un antílope africano que con un vaca lechera. Ese estudio está en la Unión de Criadores de Toros de Lidia para explicar en Europa la singularidad de este animal y de su crianza. Pero lo tienen en un cajón.
-¿Cómo es la novillada de Arnedo?
-Tenemos bastantes animales apartados en un cercado para ella. Estará muy bien presentada y será muy variada. Tengo muchas esperanzas depositadas en ese festejo.
-Este año debutan en una feria de plaza de primera...
-Desde que estoy al frente de la vacada hemos lidiado en muchas plazas de primera pero nunca en feria. Zaragoza será la primera vez que los hagamos y estamos muy ilusionados.
-En su casa ha tentado Diego Urdiales ¿Qué le pareció?
-En la última década ha sido uno de los mejores toreros que ha pasado por nuestra plaza. Así de claro lo puedo decir. Me parece enorme por su calidad, su temple, su conocimiento de los terrenos y su valor. (Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja).
¡CAMARÓN VIVE!
Juan Cortés Duquende concelebró el jueves junto a la afición de Logroño un bellísimo y sentido homenaje a la figura de Camarón de la Isla en un gran concierto. El cantaor catalán transitó por los palos claves de la esencia camaronera imprimiendo en casi cada compás, en cada tercio, en cada rajo, ese sentimiento gitano del que se hizo estandarte aquel gitanillo rubio que pasó a la leyenda sin proponerse otra cosa que no fuera cantar con ese ansia de dulce aventura con el que fue desgajando su vida como el que se come una naranja, gajo a gajo, como si el primero fuera el último, como si el último el primero. El jueves, en el primer concierto del ciclo que se celebra en el Salón de Columnas, Duquende, que admira a Camarón y que le canta por su vereda como nadie lo ha hecho, ofreció un recital enorme con momentos especialmente hondos como esa soleá por bulerías con el golpe de inspiración en los dedos de Chicuelo, y en su garganta para poner, por momentos, un nudo en el alma de los aficionados que suspiran por Camarón –que somos muchos– y que al cerrar los ojos parecían trasladarse a otros tiempos y otros escenarios que se han convertido en míticos e insondables. Hubo tangos, fandangos y unas bellísmas alegrías de Cádiz en las que literalmente se salió Duquende trasladando el mismísimo malecón de la Tacita de Plata hasta la fuente de Canaletas, sin un esfuerzo, sin un golpe de respiración aleatorio, logrando hacernos palpitar en una de esas siguriyas que no se olvidan, en la que lo bordó cantando el «Dicen de mí / que me amenaza el tiempo / dicen de mí / que si yo estoy vivo o muerto / y yo les digo, les digo y digo / Mientras mi corazoncillo hierva / yo voy a vencer a mi enemigo». Duquende cantó también algún requiebro de Paco de Lucía, una bellísima malagueña en tono de granaína, la del Jardín de Venus, y paseó, en fin, por casi todas las esquinas de los imaginarios salones del cante flamenco, del cante que conmueve porque tiene el sello de lo auténtico, de lo que no se puede definir porque es en esencia indefinible. Y ¡viva Camarón!, que revive cada día en el cante de este gitanito catalán, también menudo y también rubio.
o Esta crítica la he publicado en Diario La Rioja.
sábado 5 de febrero de 2011
DIEGO MIRA AMERICA DESDE CARRIQUIRI
Diego Urdiales, que actúa mañana en Bogotá, intensifica su preparación para las primeras corridas de la temporada
La placita de tientas de Carriquirri, en el corazón de la dehesa extremeña, acogió el martes la puesta a punto de Urdiales
Alconchel (Badajoz). La mañana es fría pero soleada. Una fina película de rocío se ha convertido en hielo que desaparece con el primer fogonazo de sol en un paraje emboscado entre un infinito de encinas centenarias y alcornoques, suaves lomas, riachuelos mansos y un verde deslumbrante de invierno en una Extremadura que coquetea en los linderos con Portugal pero que mantiene acento riojano por el idilio de Antonio Briones –el ganadero de Carriquiri– con todo lo que le recuerde a su tierra natal. La finca se llama Vega de Hornillo por la virgen jarrera, y en su recoleta placita de tientas otro riojano, Diego Urdiales, se dispone a lidiar tres novillos que aspiran a sementales. El matador arnedano intensificó esta semanas su preparación de cara a la corrida de mañana en la plaza de toros La Santamaría de Bogotá, coso en el que confirmará su alternativa de manos del colombiano Sebastián Vargas y del madrileño Miguel Abellán, ante astados de la divisa del Verjón Alto de Santa Bárbara: «Es bonito regresar a América a una plaza tan importante; la primera vez que estuve en Colombia fue en 2008 en Lenguazaque, un coso del segundo circuito donde pude triunfar, y el domingo me espera la plaza más relevante de un país muy taurino donde se vive el toreo con una pasión increíble». El diestro riojano no esconde la importancia que tiene este primer festejo de 2011: «Bogotá es una de las citas claves de la temporada americana, un triunfo allí puede abrir muchas puertas y a eso voy, a sabiendas de que la situación es muy complicada y yo funciono por libre, sin el apoyo de ninguna casa empresarial por detrás», subraya el torero, que cogió ayer mismo el avión con destino a América: «No he ido con más días de antelación para no sufrir mucho la altura, la ciudad está a 2.600 metros y otros compañeros que han estado allí me han recomendado llegar, estar una jornada y al día siguiente torear. El año pasado en Ambato (Ecuador) no noté nada en la corrida, pero el día antes tuve un tentadero y casi no podía respirar». La experiencia como matador en América, más allá de su época de novillero en la que actuó en Perú y México, tuvo su mejor momento el año pasado en Ecuador: «Toreé un corrida y me proclamé triunfador de la feria de Nuestra Señora de la Merced. Me gustan estas ferias y espero tener la misma suerte el domingo».
Convencidos. Antonio Briones y su hija María están convencidos de que para lograr triunfos como ganaderos hay que ser muy exigentes en la selección de los reproductores: «Este año vamos a quemar unos quince machos para sacar un semental», asegura María. Y la primera cita fue el pasado martes, mañana en la que Diego Urdiales se las vio ante tres utreros de Carriquiri. Ninguno pasó la prueba pero el tercero le dejó al riojano lograr lances de mucho relieve con la mano izquierda: «El toro de Núñez no es fácil, es un animal exigente, que mide, pero cuando sale bueno tiene un tranco en su embestida que nos encanta. Los dos primeros se han parado demasiado pronto, pero el tercero ha tenido la virtud de ser agradecido, y con la mano izquierda me ha valido mucho porque aunque no regalaba nada, a base de consentirle me ha ofrecido varias arrancadas buenas». Pero para la ganadera no sirvió: «Si quieres que los toros embistan hay que ser muy exigentes en los tentaderos, tanto en el caballo como en la muleta», asegura. Diego Urdiales se lastimó la mano al romperse un estaquillador en un derrote. Fue un corte limpio pero del que manó sangre en abundancia. Víctor García ‘El Víctor’, que anduvo superior con el capote en la brega y que acompaña al arnedano en Bogotá, solucionó la herida en un periquete: «Entreno todos los días con él, veo su constancia, su entrega y la verdad es que hay pocos toreros con su afición y su seguridad. Estoy convencido de que pronto va a pasar algo grande».
o La Santamaría de Bogotá celebra esta temporada su 8o aniversario. Tras la celebración de las ferias de Cali y Manizales, la temporada colombiana sigue su curso con el desarrollo de la temporada en Bogotá, donde Pablo Hermoso de Mendoza ha logrado dos llenos consecutivos y un triunfo histórico. La feria capitalina consta de seis corridas de toros y una novillada picada y se celebra los domingos de enero y febrero. Esta temporada es especial porque se conmemora el 80 aniversario de una plaza bellísima que está rodeada por una multitud de rascacielos. La corrida de mañana será abierta por Sebastián Vargas, que concederá la alternativa a Urdiales en presencia de Miguel Abellán. Los toros de Santa Bárbara tienen procedencia Domecq y Núñez, y a pesar de que el hierro se fundó en 1985, es una de las divisas de mayores garantías de América, ya que ha obtenido importantes triunfos en cosos como Medelllín o la propia Santamaría bogotana.
o «En España casi todo depende de lo que suceda en Madrid». Diego Urdiales es un tipo realista. Los cantos de sirena no le interesan: «En esta profesión no vale nada más que lo que hagas con el capote o la muleta. Yo lo sé muy bien porque no me arropa ninguna empresa ni entro en cambios de cromos. En España casi todo lo que haga dependerá de cómo vayan las cosas en Madrid; mis triunfos en Bilbao, San Sebastián, Vitoria o Dax me sirven para volver a esas plazas, pero apenas me han dado más réditos».
-¿Cómo se presenta la temporada?
-Este va a ser uno de los años más difíciles de la historia del toreo. Castellón lo he dado por imposible después de muchas promesas; en Valencia todavía no he debutado y espero volver a Sevilla antes de Madrid en San Isidro. De las primeras ferias de la temporada sólo tengo segura Las Ventas y de estas corridas depende en gran medida mi futuro.
-¿Cree que las empresas no le tratan como se merece?
- El año pasado toreé unas 20 corridas de toros, la mayoría en plazas como Madrid, Bilbao, Sevilla, San Sebastián, Logroño o Francia. Si hubiera querido hubiera toreado otras 20 en pueblos, pero las condiciones que ofrecían eran indignas para la profesión. Creo que he hecho merecimientos para entrar en más ferias, desde luego, pero ir sin el apoyo de una gran empresa detrás tiene éstas cosas.
-¿Se arrepiente de haber dicho no a alguna casa grande?
-En absoluto, lo que me proponían no entraba en mi concepto y punto.
-¿Qué opinión le merecen todos los movimientos que se están desarrollando en la fiesta?
-Que los toreros nos hayamos unido es bueno y necesario, pero creo que la cuestión va mucho más allá de todo eso; existe un problema de base, de estructura, de profesionalización de un sistema que tal y como está no se sostiene.
-¿Es duro que todo el futuro pueda depender de una o dos corridas?
-Estoy acostumbrado, pero no que un sector muy importante de los aficionados confían en mi forma de torear y que cada vez se me respeta más. Estoy deseando que llegue la temporada para torear en esas plazas tan importantes; es lo que más me gusta. (Este reportaje lo he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Paco Pimienta)
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