Baltasar Ibán se llevó el premio del año pasado y el cartel de esta tarde es uno de los más esperados de la feria
Tras la huelga de ayer, la Feria del Zapato de Oro retoma su protagonismo con uno de los capítulos más esperados por los excelentes aficionados de la ciudad del Calzado, los toros de Baltasar Ibán, a los que se han apuntado dos de los novilleros más prometedores del escalafón (Saúl Jiménez Fortes y Jual del Álamo), además de José Miguel Valiente, que fue el vencedor del Bolsín Taurino de La Rioja del año pasado y que ha debutado esta temporada con los del castoreño. Saúl Jiménez Fortes es hijo del empresario Gaspar Jiménez y de la torera Mary Fortes. Acaba de proclamarse triunfador del ciclo de novilladas ‘Ocho Naciones’, celebrado en la plaza de toros monumental madrileña de Las Ventas durante los últimos cinco domingos. Durante su corta trayectoria ha sufrido dos percances de consideración. La pasada campaña toreó en Antequera, Estepona, Málaga, Guadarrama y se presentó en la Real Maestranza de Sevilla, causando una magnifica impresión, tras lidiar un encierro del Conde de la Maza. Dirige su carrera el que fuera matador de toros salmantino Julián Guerra. Por su parte, Juan del Álamo, nacido en el taurinísimo pueblo de Ciudad Rodrigo, Jonathan Sánchez Peix es la última gran esperanza de la afición salmantina, con el permiso de Daniel Castaño. Nos encontramos ante un proyecto de novillero sólido que practica un toreo empacado y reunido, manejando los engaños con personalidad, expresión y soltura. Después de triunfar en Olivenza y hacerse notar en la Feria de Fallas, hoy torea Arnedo s con vitola de futurible para demostrar que no son exageradas las expectativas que la afición tiene depositadas en él. Esta temporada ha dado buena muestra de su calidad en cosos como Madrid o Dax. Su pero más importante es la irregularidad con la espada.
o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja. La foto es de FRANÇOIS 'SOLYSOMBRA' BRUSCHET.
jueves 30 de septiembre de 2010
UN SINDICALISMO INSOPORTABLE
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| La concurrida demostración sindical de ayer en Logroño. |
o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja en una serie que aparece los jueves y que se titula Mira por dónde. La foto es de Jonathan Herreros y corresponde a la manifestación sindical de ayer en Logroño.
miércoles 29 de septiembre de 2010
Pajarraco, un bravo novillo de Piedraescrita en Arnedo
Dos novillos para soñar el toreo. Exactamente así salieron 'Jarandero' y 'Pajarraco', especialmente este último, lidiado por José Arévalo en segundo lugar de un festejo deslucido que se fue apagando poco a poco por el escaso relieve de tres novilleros que anduvieron sin decir apenas nada y un resto de astados manejables pero sin ese fondo suficiente para seguir las telas con el verdadero empuje del toro bravo. Sin embargo, 'Pajarraco' le puso el Zapato de Oro a José Arévalo en las manos y el joven novillero de Valencia se entretuvo en una faena efectista, colorista, rápida y fácil ante un animal que no paraba de embestir incansablemente cuantas veces era citado. El público arnedano, frío como una piedra cuando no brota el toreo, miraba atónito la faena de Arévalo que no se le ocurrió otra cosa que pedir a la banda de música que atronara el pasodoble. Y el pasodoble atronó mientras el valenciano seguía con su peculiar sentido del toreo: muletazos rápidos con la parte exterior del engaño, el viaje del morlaco hacia las afueras y cuando el animal había pasado, componer la figura barroca con el mentón metido hacia los adentros, pero el toro por las afueras. Muchas series, todas cortas, hasta que cuando se fue a por la espada, la música paró de improviso. Al regresar a la cara del utrero, Arévalo pidió más pasodoble. Y los profesores, allí que te voy con el tarará. Y Arévalo otra vez a destorear taquicárdicamente, como si tuviera prisa. 'Pajarraco', ausente de la faena que le estaban recetando, siguió embistiendo hasta ser despenado y el valenciano, incrédulo, esperaba un manantial de orejas en sus manos pero todo había quedado en una ovación saludada. 'Jarandero' fue otra cosa, quizás lastimado de una mano, no pudo demostrar en la muleta de mexicano Angelino de Arriaga todo su enorme potencial, la frescura de su embestida, el temple que derrochaba por los dos pitones. Angelino torea más pausado que Arévalo pero careció ayer ese temple que equilibra o dar poder y ritmo a los toros. La faena, larga, se fue esfumando a pesar de la bondad del novillo y del empeño de un torero ágil y vertical que quiere gustarse pero que adolece de profundidad. Víctor Barrio, el tercero de la terna, es un torero espigadísimo al que se le adivinan ciertas cosas. Pero ayer tuvo la negra, un primer enemigo muy soso y sin nada de fondo y un manso descastado que parecía que se quería comer el mundo de salida con sus arreones despavoridos, pero que acabó deshinchándose como un globo cuando Carlos Ávila le pudo con el capote en una brega extraordinaria y eficaz con la que resolvió todas las dificultades del primer tercio. El toro se desfondó de puro manso y se refugió al lado del burladero de matadores, donde Barrio, valiente y vertical, le dio fiesta en un arrimón importante pero sin eco. El toro estaba íntimamente derrotado y aunque le sobraban las fuerzas para seguir el trazo de la franela, se fue hundiendo poco a poco en su falta de casta, en esa indolencia de los que parecían alguien y no eran nada. (Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Poyatos).
o 2ª Novillada de la Feria del Zapato de Oro de Arnedo. Media plaza. Novillos de Piedraescrita, bien presentados. Embestidores aunque sin demasiadas fuerzas. Destacó el segundo, por su nobleza y movilidad; el cuart, bueno, aunque lastimado de una mano y el tercero, tan noble como desprovechados. El peor lote se lo llevó Víctor Barrio. Angelino de Arriaga: saludos y silencio; José Arévalo: saludos y silencio con algún pito. Víctor Barrio: silencio en su lote.
o Vídeo de Burladero.com de la segunda novillada de Arnedo.
martes 28 de septiembre de 2010
EL CONTRATO DE LA DISCORDIA DE ALEJANDRO TALAVANTE EN ALFARO
Manuel Martínez Erice 'Choperita' presenta el contrato de Alejandro Talavante para la corrida de Alfaro con toros de Martín Lorca, aunque el empresario, Manolo Martín, había anunciado en los carteles una corrida de Baltasar Ibán
Manuel Martínez Erice, apoderado de Alejandro Talavante y empresario de la plaza de toros de Las Ventas, manifestó durante la pasada feria de San Mateo que su torero jamás había llegado a un acuerdo con Manolo Martín, empresario de la plaza de Alfaro, para actuar ante toros de Baltasar Ibán, tal y como se reflejaba en los carteles anunciadores de la feria. El mismo Martínez Erice se comprometió a presentar el contrato para que los lectores de este periódico «conocieran la realidad de los hechos y que los toros pactados eran los de Martín Lorca». En el correo electrónico enviado, Martínez Erice explica que «como quedamos, le mando el contrato de Alejandro Talavante para la actuación de Alfaro. Como se puede comprobar la parte de la empresa está sin rellenar, el motivo es el siguiente: los apoderados enviamos los documentos a las empresas de esta manera y ellos deberían rellenarlo, firmarlo y devolvérnoslo, cosa que nunca hacen. Pero éste es el contrato que el empresario tuvo que utilizar para obtener los permisos correspondientes para la celebración del festejo». La concejala de festejos del Ayuntamiento de Alfaro, Visitación Sáenz, mostró su sorpresa a Diario LA RIOJA tras recibir el documento que ilustra esta información: «En principio me parece algo increíble, pero antes de tomar alguna decisión voy a esperar a hablar con Manolo Martín para conocer su versión de los hechos». Manolo Martín, dos días antes de la feria, le dijo a la concejala que Alejandro Talavante había dicho que no vendría a Alfaro si no se cambiaban los toros de Baltasar Ibán, que eran los anunciados en los carteles, pero que por lo que señala este documento, no eran los mismos que había pactado con el propio torero. El empresario, sin dar los motivos ni a los medios de comunicación ni a los aficionados, cambió la corrida anunciada y al ruedo de la ciudad de las cigüeñas saltó el día 16 una corrida muy mal presentada de astados de Martín Lorca y Martín Escribano. (Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja).
Para saber más:
1. El caso Talavante.
2. Prosigue el lío de la corrida de Baltasar Ibán que se cambió en Alfaro.
Manuel Martínez Erice, apoderado de Alejandro Talavante y empresario de la plaza de toros de Las Ventas, manifestó durante la pasada feria de San Mateo que su torero jamás había llegado a un acuerdo con Manolo Martín, empresario de la plaza de Alfaro, para actuar ante toros de Baltasar Ibán, tal y como se reflejaba en los carteles anunciadores de la feria. El mismo Martínez Erice se comprometió a presentar el contrato para que los lectores de este periódico «conocieran la realidad de los hechos y que los toros pactados eran los de Martín Lorca». En el correo electrónico enviado, Martínez Erice explica que «como quedamos, le mando el contrato de Alejandro Talavante para la actuación de Alfaro. Como se puede comprobar la parte de la empresa está sin rellenar, el motivo es el siguiente: los apoderados enviamos los documentos a las empresas de esta manera y ellos deberían rellenarlo, firmarlo y devolvérnoslo, cosa que nunca hacen. Pero éste es el contrato que el empresario tuvo que utilizar para obtener los permisos correspondientes para la celebración del festejo». La concejala de festejos del Ayuntamiento de Alfaro, Visitación Sáenz, mostró su sorpresa a Diario LA RIOJA tras recibir el documento que ilustra esta información: «En principio me parece algo increíble, pero antes de tomar alguna decisión voy a esperar a hablar con Manolo Martín para conocer su versión de los hechos». Manolo Martín, dos días antes de la feria, le dijo a la concejala que Alejandro Talavante había dicho que no vendría a Alfaro si no se cambiaban los toros de Baltasar Ibán, que eran los anunciados en los carteles, pero que por lo que señala este documento, no eran los mismos que había pactado con el propio torero. El empresario, sin dar los motivos ni a los medios de comunicación ni a los aficionados, cambió la corrida anunciada y al ruedo de la ciudad de las cigüeñas saltó el día 16 una corrida muy mal presentada de astados de Martín Lorca y Martín Escribano. (Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja).
Para saber más:
1. El caso Talavante.
2. Prosigue el lío de la corrida de Baltasar Ibán que se cambió en Alfaro.
DAMIÁN CASTAÑO QUIERE SER GENTE
El salmantino se centra con un gran novillo de La Quinta, corta una oreja con petición de la segunda y ofrece una gran dimensión con la muleta
Se dice ser gente en el toro cuando te conocen, cuando no se pasa inadvertido, cuando leen tu nombre y en un apellido se encierra un mensaje. De hecho hay apellidos de toreros valientes, de diestros con empaque, de matadores con coraje, con arrestos, con aroma. En el toro te apellidas González, por ejemplo, y eres sinónimo de temple, gracias al maestro Dámaso, aquel manchego diminuto al que ningún mozo de espadas fue capaz de abotonarle el último broche de la camisa, pero que con la muleta hipnotizaba a los toros como nadie, con el corbatín hecho unos zorros, pero con la pañosa inalcanzable. El Juli se apellida López, y Damián Castaño, que estuvo superior ayer en Arnedo, quiere ser alguien a toda costa y salió al ruedo con la intensidad de los novilleros con hambre, pero además, con destellos de torero caro y con una muleta mandona que arrastró por debajo con temple para poder a las encastadas embestidas de Cubanero, el precioso sexto, que persiguió la muleta con bravura desde que Damián se la puso de lejos en una faena de gran temple y emocionante profundidad. Es cierto que pudo haber algún desacople, pero este novillero hermano de torero salió decidido a triunfar, a sobreponerse a una tarde con temple pero sin brío. Basó la faena en la mano derecha, pero sobresalió algún natural llevado hasta atrás que fue coreado hasta por las peñas por el desgarro de su muletita y por la intensidad de la acometida. El jueves torea en Madrid, donde hace unas semanas había dejado su tarjeta de buen torero y de mucha verdad, de un arrojo seco y de la búsqueda continua de las distancias y de la profundidad más allá de esa estética preconcebida que arruinó la disposición del francés Duffau, que tiene buen corte, planta, valor, quietud, pero que en ocasiones peca de no dar importancia a los novillos que tiene. Buena tarde en Arnedo, con casta y bondad santacolomeña y con un torero que quiere ser gente. Esta artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Poyatos.
o 1ª Novillada de la Feria del Zapato de Oro de Arnedo. Media plaza.
Novillos de La Quinta, bien presentados, los tres primeros más chicos aunque muy astifinos. 3º bueno y 6º, de encastada nobleza. Los dos primeros y el cuarto a menos y flojos, aunque este último tuvo calidad. El 5º, manso, pero encastado, embistió a arreones. Cristian Escribano: silencio y silencio tras aviso. Thomas Duffau: silencio y saludos tras aviso. Damián Castaño: oreja y oreja con petición de la segunda y dos vueltas al ruedo.
Se dice ser gente en el toro cuando te conocen, cuando no se pasa inadvertido, cuando leen tu nombre y en un apellido se encierra un mensaje. De hecho hay apellidos de toreros valientes, de diestros con empaque, de matadores con coraje, con arrestos, con aroma. En el toro te apellidas González, por ejemplo, y eres sinónimo de temple, gracias al maestro Dámaso, aquel manchego diminuto al que ningún mozo de espadas fue capaz de abotonarle el último broche de la camisa, pero que con la muleta hipnotizaba a los toros como nadie, con el corbatín hecho unos zorros, pero con la pañosa inalcanzable. El Juli se apellida López, y Damián Castaño, que estuvo superior ayer en Arnedo, quiere ser alguien a toda costa y salió al ruedo con la intensidad de los novilleros con hambre, pero además, con destellos de torero caro y con una muleta mandona que arrastró por debajo con temple para poder a las encastadas embestidas de Cubanero, el precioso sexto, que persiguió la muleta con bravura desde que Damián se la puso de lejos en una faena de gran temple y emocionante profundidad. Es cierto que pudo haber algún desacople, pero este novillero hermano de torero salió decidido a triunfar, a sobreponerse a una tarde con temple pero sin brío. Basó la faena en la mano derecha, pero sobresalió algún natural llevado hasta atrás que fue coreado hasta por las peñas por el desgarro de su muletita y por la intensidad de la acometida. El jueves torea en Madrid, donde hace unas semanas había dejado su tarjeta de buen torero y de mucha verdad, de un arrojo seco y de la búsqueda continua de las distancias y de la profundidad más allá de esa estética preconcebida que arruinó la disposición del francés Duffau, que tiene buen corte, planta, valor, quietud, pero que en ocasiones peca de no dar importancia a los novillos que tiene. Buena tarde en Arnedo, con casta y bondad santacolomeña y con un torero que quiere ser gente. Esta artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Poyatos.
o 1ª Novillada de la Feria del Zapato de Oro de Arnedo. Media plaza.
Novillos de La Quinta, bien presentados, los tres primeros más chicos aunque muy astifinos. 3º bueno y 6º, de encastada nobleza. Los dos primeros y el cuarto a menos y flojos, aunque este último tuvo calidad. El 5º, manso, pero encastado, embistió a arreones. Cristian Escribano: silencio y silencio tras aviso. Thomas Duffau: silencio y saludos tras aviso. Damián Castaño: oreja y oreja con petición de la segunda y dos vueltas al ruedo.
lunes 27 de septiembre de 2010
HOY EMPIEZA ARNEDO: SE ABRE EL TEATRO DE LOS SUEÑOS
El Zapato de Oro de Arnedo comienza hoy con reses de La Quinta para Cristian Escribano, Thomas Duffau y Damián Castaño
Comienza la 37ª edición del Zapato de Oro esta tarde a partir de las 17,30 horas, con novillos de La Quinta para Cristian Escribano, Thomas Duffau y Damián Castaño. Se pone en marcha así el más prestigioso certamen novilleril de cuantos se celebran en España y que esta temporada cuenta además con el aliciente de ser el primer año que tendrá como sede el imponente ‘Arnedo Arena’, el teatro de los sueños de quince jóvenes aspirantes a la gloria que saben que en esta ciudad se cuidan al máximo todos los detalles para que brote de sus yemas el toreo y puedan colocar su nombre junto a los históricos ganadores de anteriores ediciones, diestros tan importantes como El Yiyo, Enrique Ponce, Finito de Córdoba, Morante de la Puebla, Diego Urdiales o el último torero en lograrlo, el sevillano Esaú Fernández, que hace unos días estuvo a punto de abrir la Puerta del Príncipe de Sevilla y que actuará en la feria en la última corrida, que se celebrará el próximo sábado. Este año otra de las novedades es la reducción de un festejo, provocada por dos motivos: la crisis económica y la necesidad de ahorro del Ayuntamiento arnedano y también, por la huelga general del día 29. Así que la feria tendrá dos tramos (lunes y martes, se parará el 29, y se reiniciará de nuevo el jueves hasta el colofón del sábado). Ese mismo día, tras la celebración de la novillada, se reunirán los miembros del jurado para en votación personal y secreta, dictaminar el nombre del ganador del Zapato. La organización técnica de la feria –el empresario es el Ayuntamiento de la ciudad– recae en una Comisión en la que están representadas las tres peñas (La Chispa, Lubumbas y Tao), el Club Taurino y el propio consistorio. Las responsabilidad de este organismo es seleccionar las divisas, elegir a los novilleros y confeccionar por último los carteles definitivos.
En este punto es donde se han generado las inevitables polémicas, ya que los novilleros prefieren actuar en los últimos días de la feria que en los iniciales, ya que estiman que el público está más «caliente» y pude resultar más fácil cortar orejas. Es curioso, pero esta temporada, dos de los novilleros más importantes del escalafón: Jiménez Fortes y Juan del Álamo, junto a José Miguel Valiente, se las van a ver con una de las ganaderías más exigentes, la de Baltasar Ibán, que sin ir más lejos fue la triunfadora del año pasado. El novillero que obtuvo en marzo el Zapato de Plata (que se otorga a novilleros sin caballos) ha elegido realizar el paseíllo justamente en el último festejo, con toros de Valdefresno y con Esaú Fernández y Miguel de Pablo en el cartel. Sólo queda una incógnita, el sustituto de Mario Alcalde, que se ha lesionado y no podrá torear el viernes uno de octubre.
o Variedad ganadera: cinco divisas con cinco encastes diferentes. La feria tiene desde el aspecto ganadero mucho interés, ya que en tiempos en el que la sangre Domecq monopoliza la mayor parte de los festejos, el Zapato de Oro ha decidido abrir las líneas genealógicas de las ganaderías. La feria comienza esta tarde con una novillada de La Quinta,es decir, encaste Santacoloma por la línea pura de Joaquín Buendía. El martes debutan los pupilos de la divisa de Piedraescrita, una gandería procedente de Núñez del Cuvillo, que es algo así como una amalgama de las mejores sangres de Juan Pedro y Núñez, con su punto de Osborne. El jueves llega Baltasar Ibán, encaste Contreras, que es una rareza exclusiva que aúna calidad y bravura. La feria un punto de interés el viernes con los toros de El Cubo, una ganadería murubeña, encaste que casi siempre se lidia en rejones. Acabará el ciclo con Valdefresno, es decir encaste Atanasio.
o De El Yiyo a Esaú Fernández, pasando por Ponce, Morante o Diego Urdiales. Es impresionante ver los nombres de los ganadores del Zapato de Oro desde que el francés Richar Millian lo obtuviera en 1979 en la que se considera como la primera edición del trofeo de foma continuada. Al año siguiente lo obtuvo ‘El Yiyo’, quien unos años después, cuando estaba cerca ya de ser uno de los líderes del escalafón, encontraría hace 25 años su muerte entre las astas de ‘Burlero’ en Colmenar Viejo. Otros nombres que se han llevado el Zapato son tan fundamentales como Enrique Ponce (88), Jesulín (89), Finito (90) y una de las votaciones más claras y unánimes tuvo lugar en 1996 con José Antonio Morante de la Puebla. En la feria de 1997 barrió y fue el justo ganador Diego Urdiales, que se había quedado en dos ocasiones anteriores a punto. El hecho sucedió en 1998 que lo ganó con la práctica unanimidad de los miembros del jurado.
o Lunes, 27 de septiembre. Novillos de La Quinta, encaste Santa Coloma, para Cristian Escribano, Thomas Duffau y Damián Castaño.
o Martes, 28 de septiembre. Utreros de Piedrascrita (debuta en la feria) y de procedencia de Núñez del Cuvillo para Angelino de Arriaga, José Arévalo y Víctor Barrio.
o Jueves, 30 de septiembre. Novillos de Baltasar Ibán (divisa triunfadora el año pasado), con procedencia Contreras para Jiménez Fortes, Juan del Álamo y José Miguel Valiente,
o Viernes, 1 de octubre. Novillos de El Cubo (debuta en la feria), de procedencia Murube para Arturo Saldívar, David Galván y Mario Alcalde,
o Sábado, 2 de octubre. Novillos de Valdefresno, de procedencia Atanasio Fernández y Lisardo Sánchez, para Esaú Fernández (Ganador del Zapato de Oro, de 2009), Miguel de Pablo y Alberto López Simón (Ganador de Zapato de Plata de 2010). Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Justo Rodríguez.
Comienza la 37ª edición del Zapato de Oro esta tarde a partir de las 17,30 horas, con novillos de La Quinta para Cristian Escribano, Thomas Duffau y Damián Castaño. Se pone en marcha así el más prestigioso certamen novilleril de cuantos se celebran en España y que esta temporada cuenta además con el aliciente de ser el primer año que tendrá como sede el imponente ‘Arnedo Arena’, el teatro de los sueños de quince jóvenes aspirantes a la gloria que saben que en esta ciudad se cuidan al máximo todos los detalles para que brote de sus yemas el toreo y puedan colocar su nombre junto a los históricos ganadores de anteriores ediciones, diestros tan importantes como El Yiyo, Enrique Ponce, Finito de Córdoba, Morante de la Puebla, Diego Urdiales o el último torero en lograrlo, el sevillano Esaú Fernández, que hace unos días estuvo a punto de abrir la Puerta del Príncipe de Sevilla y que actuará en la feria en la última corrida, que se celebrará el próximo sábado. Este año otra de las novedades es la reducción de un festejo, provocada por dos motivos: la crisis económica y la necesidad de ahorro del Ayuntamiento arnedano y también, por la huelga general del día 29. Así que la feria tendrá dos tramos (lunes y martes, se parará el 29, y se reiniciará de nuevo el jueves hasta el colofón del sábado). Ese mismo día, tras la celebración de la novillada, se reunirán los miembros del jurado para en votación personal y secreta, dictaminar el nombre del ganador del Zapato. La organización técnica de la feria –el empresario es el Ayuntamiento de la ciudad– recae en una Comisión en la que están representadas las tres peñas (La Chispa, Lubumbas y Tao), el Club Taurino y el propio consistorio. Las responsabilidad de este organismo es seleccionar las divisas, elegir a los novilleros y confeccionar por último los carteles definitivos.
En este punto es donde se han generado las inevitables polémicas, ya que los novilleros prefieren actuar en los últimos días de la feria que en los iniciales, ya que estiman que el público está más «caliente» y pude resultar más fácil cortar orejas. Es curioso, pero esta temporada, dos de los novilleros más importantes del escalafón: Jiménez Fortes y Juan del Álamo, junto a José Miguel Valiente, se las van a ver con una de las ganaderías más exigentes, la de Baltasar Ibán, que sin ir más lejos fue la triunfadora del año pasado. El novillero que obtuvo en marzo el Zapato de Plata (que se otorga a novilleros sin caballos) ha elegido realizar el paseíllo justamente en el último festejo, con toros de Valdefresno y con Esaú Fernández y Miguel de Pablo en el cartel. Sólo queda una incógnita, el sustituto de Mario Alcalde, que se ha lesionado y no podrá torear el viernes uno de octubre.
o Variedad ganadera: cinco divisas con cinco encastes diferentes. La feria tiene desde el aspecto ganadero mucho interés, ya que en tiempos en el que la sangre Domecq monopoliza la mayor parte de los festejos, el Zapato de Oro ha decidido abrir las líneas genealógicas de las ganaderías. La feria comienza esta tarde con una novillada de La Quinta,es decir, encaste Santacoloma por la línea pura de Joaquín Buendía. El martes debutan los pupilos de la divisa de Piedraescrita, una gandería procedente de Núñez del Cuvillo, que es algo así como una amalgama de las mejores sangres de Juan Pedro y Núñez, con su punto de Osborne. El jueves llega Baltasar Ibán, encaste Contreras, que es una rareza exclusiva que aúna calidad y bravura. La feria un punto de interés el viernes con los toros de El Cubo, una ganadería murubeña, encaste que casi siempre se lidia en rejones. Acabará el ciclo con Valdefresno, es decir encaste Atanasio.
o De El Yiyo a Esaú Fernández, pasando por Ponce, Morante o Diego Urdiales. Es impresionante ver los nombres de los ganadores del Zapato de Oro desde que el francés Richar Millian lo obtuviera en 1979 en la que se considera como la primera edición del trofeo de foma continuada. Al año siguiente lo obtuvo ‘El Yiyo’, quien unos años después, cuando estaba cerca ya de ser uno de los líderes del escalafón, encontraría hace 25 años su muerte entre las astas de ‘Burlero’ en Colmenar Viejo. Otros nombres que se han llevado el Zapato son tan fundamentales como Enrique Ponce (88), Jesulín (89), Finito (90) y una de las votaciones más claras y unánimes tuvo lugar en 1996 con José Antonio Morante de la Puebla. En la feria de 1997 barrió y fue el justo ganador Diego Urdiales, que se había quedado en dos ocasiones anteriores a punto. El hecho sucedió en 1998 que lo ganó con la práctica unanimidad de los miembros del jurado.
o Lunes, 27 de septiembre. Novillos de La Quinta, encaste Santa Coloma, para Cristian Escribano, Thomas Duffau y Damián Castaño.
o Martes, 28 de septiembre. Utreros de Piedrascrita (debuta en la feria) y de procedencia de Núñez del Cuvillo para Angelino de Arriaga, José Arévalo y Víctor Barrio.
o Jueves, 30 de septiembre. Novillos de Baltasar Ibán (divisa triunfadora el año pasado), con procedencia Contreras para Jiménez Fortes, Juan del Álamo y José Miguel Valiente,
o Viernes, 1 de octubre. Novillos de El Cubo (debuta en la feria), de procedencia Murube para Arturo Saldívar, David Galván y Mario Alcalde,
o Sábado, 2 de octubre. Novillos de Valdefresno, de procedencia Atanasio Fernández y Lisardo Sánchez, para Esaú Fernández (Ganador del Zapato de Oro, de 2009), Miguel de Pablo y Alberto López Simón (Ganador de Zapato de Plata de 2010). Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Justo Rodríguez.
EL SAN MATEO DE EL JULI
La ganadería salmantina del Pilar lidió el día 20 la mejor corrida del abono
El Juli, El Cid y Rubén Pinar cortaron dos orejas; y Morante, El Fandi, Hermoso de Mendoza y Sergio Domíguez una por coleta
Ningún torero, ni de a pie ni a caballo, ha sido capaz de cortar dos orejas a un mismo toro en la Feria de San Mateo a pesar de que ha habido más de una faena que pesaba su intensidad en ese oro de la Puerta Grande, coto vedado en una feria en la que han saltado al ruedo un número alto de toros con posiblidades de triunfo. Quizás la mejor faena de la feria ha sido la que protagonizó Julián López ‘El Juli’ ante el primer astado de la corrida de Victoriano del Río. El trasteo contó con intensidad y brillo ojedista en una segunda parte en la que el torero de Velilla de San Antonio se montó literalmente encima del animal en un trasteo Marcado por la distancia y la intensidad. Cayó la estocada baja y el premio de las dos orejas se quedó en una por la seriedad que han demostrado los dos presidentes de la plaza de La Ribera: Manuel y Antonio González. El Juli marcó distancias y aunque no logró redondear, también puso muy alto el listón en la corrida de Núñez del Cuvillo con la que se hizo presente en la feria. La otra faena que tenía el peso de las dos orejas al final se quedó e una ovación. Su autor fue el riojano Diego Urdiales y la maceró ante el toro más exigente de la feria: el segundo de la corrida de ‘El Pilar’ del día 20. Fue un faenón por el peso del encastadísimo ejemplar y por la solvencia de la mejor faena del arnedano en la plaza de Logroño. La estocada se fue contraria y Urdiales se perdió con los descabellos. Pero la obra estuvo ahí y la plaza vibró como sólo lo iba a hacer después con la actuación de El Juli. En esa misma corrida, la más importante del abono, pasaron muchas cosas: desde las dos medidas faenas de El Cid ante un gran lote con el que estuvo bien, pero sin enamorar, hasta el reencuentro de Morante, que cortó una oreja a un animal sin entrega, y que después realizó un quite por chicuelinas sencillamente memorable al sexto. Pinar cortó dos orejas (una a cada toro) en la corrida de Victoriano del Río. Toreó de manera muy efectista y culminó sus faenas con sendas estocadas. El día antes El Fandi también cortó una oreja –aunque le pidieron dos– al mejor Torrestrella de una tarde marcada por el decepcionante juego de los astados. En la corrida de rejones brillaron los tres toreros y tocaron pelo Pablo Hermoso de Mendoza y Sergio Domíguez, al que tras su mejor tarde en La Ribera, le sobró un pinchazo para haber salido por la Puerta Grande. La feria matea ha propiciado la presencia de muchos toros embestidores. Uno en la peor corrida, la de José Escolar; cuatro en la de El Pilar; cinco en la de Núñez del Cuvillo; uno en la de Fuente Ymbro y otro en la Torrestrella y cuatro en la de Victoriano del Río. Este balance numérico es realemente sorprendente por escaso número de orejas logrado por los matadores. Y es que muchos toreros han fallado clamorosamente con la espada o el verduguillo: El Juli y Diego Urdiales a la cabeza de un grupo de diestros como Leandro o El Tato. El público ha sido fiel a una feria en la que no se ha llenado la plaza ningún día pero que menos en el primer festejo ha contado con buenas entradas.
o Dos toros de los hierros de Torrestrella y Victoriano del Río, sospechosos de afeitado: El equipo gubernativo ha decidido enviar a analizar, por detectar indicios de manipulación fraudulenta en sus astas, los pitones del toro nº 40 de Torrestrella, lidiado en tercer lugar por El Fandi, y los del primero de la corrida de Victoriano del Río; el nº 16, despachado como primero por Enrique Ponce. A pesar de esto, la feria de San Mateo ha tenido un nivel ganadero importantísimo. La corrida de El Pilar del día 20 rayó la perfección en cuanto a presentación y juego porque la diversidad del comportamiento de los seis astados hizo que cada toro fuera una aventura diferente. El prólogo torista de José Escolar constituyó una enorme decepción y sólo Sergio Aguilar pudo sacar algo en limpio con una sólida actuación con la mano izquierda al mejor animal de aquella corrida. Los toros de Núñez del Cuvillo, bien presentados, cumplieron en líneas generales aunque ninguno terminó de romper a embestir. Fue desigual en todo, pero a gran nivel. La corrida de Fuente Ymbro decepcionó a pesar de lidiar un primer astado excelente, ante el que no se acopló del todo Leandro, que admás falló con la espada. La corrida de Torrestrella, honda y gorda, sin embargo no tenía demasiado aparato por delante y se apagó demasiado pronto. El mejor lote se lo llevó El Fandi, que cortó una oreja a su primero, y se borró con el sexto, un animal muy exigente. El Cid no hizo apenas nada y Diego Urdiales, ante el peor lote, volvió a dar una excelente dimensión a pesar de que el público no se metió nunca en harina tras desfonarse con El Fandi. En la corrida de Victoriano del Río se lidió el animal más chico de la feria, el segundo de El Juli, y fue, de largo el conjunto más terciado del abono.
o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja; la foto es de Miguel Herreros.
El Juli, El Cid y Rubén Pinar cortaron dos orejas; y Morante, El Fandi, Hermoso de Mendoza y Sergio Domíguez una por coleta
Ningún torero, ni de a pie ni a caballo, ha sido capaz de cortar dos orejas a un mismo toro en la Feria de San Mateo a pesar de que ha habido más de una faena que pesaba su intensidad en ese oro de la Puerta Grande, coto vedado en una feria en la que han saltado al ruedo un número alto de toros con posiblidades de triunfo. Quizás la mejor faena de la feria ha sido la que protagonizó Julián López ‘El Juli’ ante el primer astado de la corrida de Victoriano del Río. El trasteo contó con intensidad y brillo ojedista en una segunda parte en la que el torero de Velilla de San Antonio se montó literalmente encima del animal en un trasteo Marcado por la distancia y la intensidad. Cayó la estocada baja y el premio de las dos orejas se quedó en una por la seriedad que han demostrado los dos presidentes de la plaza de La Ribera: Manuel y Antonio González. El Juli marcó distancias y aunque no logró redondear, también puso muy alto el listón en la corrida de Núñez del Cuvillo con la que se hizo presente en la feria. La otra faena que tenía el peso de las dos orejas al final se quedó e una ovación. Su autor fue el riojano Diego Urdiales y la maceró ante el toro más exigente de la feria: el segundo de la corrida de ‘El Pilar’ del día 20. Fue un faenón por el peso del encastadísimo ejemplar y por la solvencia de la mejor faena del arnedano en la plaza de Logroño. La estocada se fue contraria y Urdiales se perdió con los descabellos. Pero la obra estuvo ahí y la plaza vibró como sólo lo iba a hacer después con la actuación de El Juli. En esa misma corrida, la más importante del abono, pasaron muchas cosas: desde las dos medidas faenas de El Cid ante un gran lote con el que estuvo bien, pero sin enamorar, hasta el reencuentro de Morante, que cortó una oreja a un animal sin entrega, y que después realizó un quite por chicuelinas sencillamente memorable al sexto. Pinar cortó dos orejas (una a cada toro) en la corrida de Victoriano del Río. Toreó de manera muy efectista y culminó sus faenas con sendas estocadas. El día antes El Fandi también cortó una oreja –aunque le pidieron dos– al mejor Torrestrella de una tarde marcada por el decepcionante juego de los astados. En la corrida de rejones brillaron los tres toreros y tocaron pelo Pablo Hermoso de Mendoza y Sergio Domíguez, al que tras su mejor tarde en La Ribera, le sobró un pinchazo para haber salido por la Puerta Grande. La feria matea ha propiciado la presencia de muchos toros embestidores. Uno en la peor corrida, la de José Escolar; cuatro en la de El Pilar; cinco en la de Núñez del Cuvillo; uno en la de Fuente Ymbro y otro en la Torrestrella y cuatro en la de Victoriano del Río. Este balance numérico es realemente sorprendente por escaso número de orejas logrado por los matadores. Y es que muchos toreros han fallado clamorosamente con la espada o el verduguillo: El Juli y Diego Urdiales a la cabeza de un grupo de diestros como Leandro o El Tato. El público ha sido fiel a una feria en la que no se ha llenado la plaza ningún día pero que menos en el primer festejo ha contado con buenas entradas.
o Dos toros de los hierros de Torrestrella y Victoriano del Río, sospechosos de afeitado: El equipo gubernativo ha decidido enviar a analizar, por detectar indicios de manipulación fraudulenta en sus astas, los pitones del toro nº 40 de Torrestrella, lidiado en tercer lugar por El Fandi, y los del primero de la corrida de Victoriano del Río; el nº 16, despachado como primero por Enrique Ponce. A pesar de esto, la feria de San Mateo ha tenido un nivel ganadero importantísimo. La corrida de El Pilar del día 20 rayó la perfección en cuanto a presentación y juego porque la diversidad del comportamiento de los seis astados hizo que cada toro fuera una aventura diferente. El prólogo torista de José Escolar constituyó una enorme decepción y sólo Sergio Aguilar pudo sacar algo en limpio con una sólida actuación con la mano izquierda al mejor animal de aquella corrida. Los toros de Núñez del Cuvillo, bien presentados, cumplieron en líneas generales aunque ninguno terminó de romper a embestir. Fue desigual en todo, pero a gran nivel. La corrida de Fuente Ymbro decepcionó a pesar de lidiar un primer astado excelente, ante el que no se acopló del todo Leandro, que admás falló con la espada. La corrida de Torrestrella, honda y gorda, sin embargo no tenía demasiado aparato por delante y se apagó demasiado pronto. El mejor lote se lo llevó El Fandi, que cortó una oreja a su primero, y se borró con el sexto, un animal muy exigente. El Cid no hizo apenas nada y Diego Urdiales, ante el peor lote, volvió a dar una excelente dimensión a pesar de que el público no se metió nunca en harina tras desfonarse con El Fandi. En la corrida de Victoriano del Río se lidió el animal más chico de la feria, el segundo de El Juli, y fue, de largo el conjunto más terciado del abono.
o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja; la foto es de Miguel Herreros.
domingo 26 de septiembre de 2010
RONDA Y GALLITO, TAN TORERA Y TAN GITANO
Sergio Domínguez cuajó su mejor faena en La Ribera en una tarde en la que Pablo Hermoso de Mendoza tiró de su alma y Joao Moura bordó el toreo en su primero
Existen tardes claves en la vida de un torero, momentos en los que mucho más allá de las orejas o de los triunfos, se definen por ser o no ser capaz de sobreponerse a las circunstancias, a los muchos envites que asesta una temporada y a la inseguridad que puede apoderarse de uno mismo cuando montado en un caballo hay que superar todos los malos recuerdos, y en el momento culminante de una corrida ¬–el del tercio final, sin duda–, clavar en todo lo alto para reafirmase interiormente en que el camino emprendido no tenía vuelta atrás. Y ayer, Sergio Domínguez, tras la mejor faena que ha realizado en toda su vida en Logroño, dejó una estocada superior, precedida de un pinchazo, que le supo a gloria y que va a servirle para empezar a eliminar de una vez por todas esos terribles fantasmas que le atosigaban cuando asía el rejón de muerte. Sergio, que no había tenido suerte con el primer astado del noble y terciado encierro de Luis Terrón, cautivó a la afición de La Ribera en una faena cimentada en dos caballos, la peculiar Ronda, tan torera, y en Gallito, tan gitano. La primera cocinó las embestidas del bello Narciso, que así se llamaba el toro, con ceñidas batidas en las que sin obligar mucho al murubeño ejemplar, fue poco a poco consintiendo y dejando al animal con un punto de velocidad en la embestida perfecta para que saliera Gallito y con sus mágicas pinceladas, su quiebros en el abismo, y ese alma de hoplita que de cuando en vez aflora, emocionar a los espectadores en un tercio notabilísimo, en el que abundó la entrega, el ritmo y la perfección en los embroques y la colocación de las banderillas. Sergio se sintió y cuando un torero atraviesa ese momento de gracia, el público conecta de inmediato. Y exactamente eso es lo que sucedió ayer: conexión y torería. Antonio González Superviola no le concedió la segunda oreja; el precedente de El Juli pesaba mucho y el palco, una vez más, se mantuvo en su sitio salvaguardando el prestigio de una plaza que todavía quiere ser seria. Pablo Hermoso de Mendoza tiró de todo su arsenal anímico para que no se le fuera la feria tras haber sucedido lo inaudito: tres silencios en sus últimos toros en La Ribera. Sin embargo, con el primer astado, noble pero venido a menos, había vuelto a dar una lección de sutileza a lomos de Chenel, cuánta belleza desparrame este caballo, cuánto compás, cuánta hondura... Pablo se alió con Pirata para levantar una faena que sólo alguien con su tesón es capaz de remontar. No sería justo olvidar que quizás, los momentos de más empaque de la tarde los había dado Joao Moura en su primero con Marlboro y Castella. Resulta casi imposible torear mejor a caballo. Y le llaman viejo...
o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja y la foto es de Miguel Herreros.
Existen tardes claves en la vida de un torero, momentos en los que mucho más allá de las orejas o de los triunfos, se definen por ser o no ser capaz de sobreponerse a las circunstancias, a los muchos envites que asesta una temporada y a la inseguridad que puede apoderarse de uno mismo cuando montado en un caballo hay que superar todos los malos recuerdos, y en el momento culminante de una corrida ¬–el del tercio final, sin duda–, clavar en todo lo alto para reafirmase interiormente en que el camino emprendido no tenía vuelta atrás. Y ayer, Sergio Domínguez, tras la mejor faena que ha realizado en toda su vida en Logroño, dejó una estocada superior, precedida de un pinchazo, que le supo a gloria y que va a servirle para empezar a eliminar de una vez por todas esos terribles fantasmas que le atosigaban cuando asía el rejón de muerte. Sergio, que no había tenido suerte con el primer astado del noble y terciado encierro de Luis Terrón, cautivó a la afición de La Ribera en una faena cimentada en dos caballos, la peculiar Ronda, tan torera, y en Gallito, tan gitano. La primera cocinó las embestidas del bello Narciso, que así se llamaba el toro, con ceñidas batidas en las que sin obligar mucho al murubeño ejemplar, fue poco a poco consintiendo y dejando al animal con un punto de velocidad en la embestida perfecta para que saliera Gallito y con sus mágicas pinceladas, su quiebros en el abismo, y ese alma de hoplita que de cuando en vez aflora, emocionar a los espectadores en un tercio notabilísimo, en el que abundó la entrega, el ritmo y la perfección en los embroques y la colocación de las banderillas. Sergio se sintió y cuando un torero atraviesa ese momento de gracia, el público conecta de inmediato. Y exactamente eso es lo que sucedió ayer: conexión y torería. Antonio González Superviola no le concedió la segunda oreja; el precedente de El Juli pesaba mucho y el palco, una vez más, se mantuvo en su sitio salvaguardando el prestigio de una plaza que todavía quiere ser seria. Pablo Hermoso de Mendoza tiró de todo su arsenal anímico para que no se le fuera la feria tras haber sucedido lo inaudito: tres silencios en sus últimos toros en La Ribera. Sin embargo, con el primer astado, noble pero venido a menos, había vuelto a dar una lección de sutileza a lomos de Chenel, cuánta belleza desparrame este caballo, cuánto compás, cuánta hondura... Pablo se alió con Pirata para levantar una faena que sólo alguien con su tesón es capaz de remontar. No sería justo olvidar que quizás, los momentos de más empaque de la tarde los había dado Joao Moura en su primero con Marlboro y Castella. Resulta casi imposible torear mejor a caballo. Y le llaman viejo...
o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja y la foto es de Miguel Herreros.
sábado 25 de septiembre de 2010
DE LO SUBLIME A LO VULGAR
El Juli vuelve a dar una lección en una faena de aroma ojedista en la que perdió los máximos trofeos al fallar con la espada. Pinar, facilón, cortó una orejita a cada toro
En el toreo, como en la vida misma, todo no es igual porque no pesa lo mismo la paja ni el acero, el vino bueno vale y el malo cuesta; y en la corrida de ayer hubo toreo caro, toreo perfumado, hondura, precisión milimétrica en los engaños, toques perfectos, valor y una envidiable puesta en escena… y también, una vulgaridad sin límites, un ejercicio desmesurado de ventajas para hacer pasar por bueno lo que no lo era ni por asomo en un afán desmedido por cortar orejas a toda costa. El primero fue El Juli, que dio una nueva lección; y el segundo Rubén Pinar, un torero poseedor de una espada inapelable, pero que dibujó dos faenas repletas de ventajas ante dos toros, especialmente el sexto, que reclamaban cante grande, buenas dosis de temple, y un poquito de colocación. Pero vayamos a lo que vale, a lo que pesa, que fue la actuación de Julián López, un torerazo que está alcanzado una dimensión en su tauromaquia realmente sobrecogedora, en la que a un valor imponente, suma una colección de recursos éticos y estéticos a la que no parece adivinársele fondo. El primer toro de El Juli tenía nobleza y humillación pero le faltó ese punto de suficiencia para que la faena alcanzara la ligazón que el diestro pretendía por los adentros. Hubo series emotivas en redondo y al natural en las que fue capaz de coser la embestida a su muleta con verdadero primor. Y cuando el toro no pudo más, Julián se sacó del alma un concepto ojedista con el que introdujo a la plaza en ese éxtasis que provoca pasarse los pitones por la barriga obligando al morlaco a repetir en un espacio inaudito, colocándose siempre a milímetros de la cornamenta, robándole al animal su íntimo espacio vital en una faena sencillamente coreada pero que emborronó con una estocada caída que volvió a poner a la presidencia en un brete de aúpa. Si el jueves acertó el palco, ayer hizo lo mismo Antonio González Suberviola, aunque resulte ocioso decir que no existe comparación posible entre aquella oreja de El Fandi o las dos que cortó ayer Pinar, basadas precisamente en un factor que le pasó una mala jugada a El Juli, su espada inapelable, su firma de acero. Si lo hubiera matado, los dos orejas se hubieran quedado quizás cortas, pero el toreo estaba dicho y hecho, cantado al ralentí y es un placer ver a El Juli, el número uno actual, con tanta ansia de triunfo, con tanta vergüenza torera.
viernes 24 de septiembre de 2010
UN PRESIDENTE PARA ENMARCAR
Manuel González mantuvo el prestigio de la plaza de Logroño al no conceder a El Fandi la segunda oreja tras una faena vulgar y una estocada caída
Un presidente en una plaza de toros tiene muchísima más importancia de lo que la mayoría de los taurinos pregona. Es más, la mayor parte de las veces que los taurinos hablan de los que habitan los palcos lo hacen para cuestionar algo tan íntimo como es su ‘sensibilidad’; que es como muchos profesionales denominan a la facilidad con la que sueltan los pañuelos para conceder orejas: a más trofeos más sensible les parece el usía, aunque no hayan hablado con él en su vida ni para comentar, por ejemplo, algún pasaje de ‘Platero y yo’, la inmortal obra de Juan Ramón Jiménez: «Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos», recitan muchos taurinos que yo me sé como salmodia ante su apabullante alma sensible por todos los callejones cuando las corridas les parecen tan aburridas como la que deparó la divisa de Torrestrella.
Pero hablando de la importancia de un presidente, ayer Manuel González dio una verdadera lección de coherencia y salvó con la decisión de no conceder la segunda oreja a David Fandila ‘El Fandi’ el prestigio acumulado en años de seriedad de nuestro imponente coso. A veces la mesura es un grado, pero tras una faena tan tibia como la que facturó el granadino al único buen toro de la corrida y una estocada tan desprendida, la decisión de Manuel González mantuvo en su sitio el pabellón de una plaza que si pide el toro serio y el segundo puyazo no puede caer por el precipicio de la vulgaridad y la tómbola orejil que se consigue con tanta petición insulsa tras una faena demagógica en la que dio infinidad de muletazos pero prácticamente ninguno reseseñable. Manuel González se llevó una pitada, apenas un grupo de aficionados le aplaudió después, y aunque a muchos taurinos les parezca un hombre sin corazón, yo me quito mi imaginario sombrero para alabar su coherencia en el palco, su criterio y su capacidad para no dejarse influir por los denominados factores externos. Por cierto, me decepcionó profundamente la corrida de Torrestrella por la fragilidad de su ánimo y por el poco fondo que sacó en su conjunto. Excepto el tercero, que tuvo mucha movilidad, casta a raudales aunque no anduvo sobrado de clase, todos los toros acabaron viniéndose literalmente abajo, especialmente el lote de Diego Urdiales.
o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Justo Rodríguez.
Un presidente en una plaza de toros tiene muchísima más importancia de lo que la mayoría de los taurinos pregona. Es más, la mayor parte de las veces que los taurinos hablan de los que habitan los palcos lo hacen para cuestionar algo tan íntimo como es su ‘sensibilidad’; que es como muchos profesionales denominan a la facilidad con la que sueltan los pañuelos para conceder orejas: a más trofeos más sensible les parece el usía, aunque no hayan hablado con él en su vida ni para comentar, por ejemplo, algún pasaje de ‘Platero y yo’, la inmortal obra de Juan Ramón Jiménez: «Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos», recitan muchos taurinos que yo me sé como salmodia ante su apabullante alma sensible por todos los callejones cuando las corridas les parecen tan aburridas como la que deparó la divisa de Torrestrella.
Pero hablando de la importancia de un presidente, ayer Manuel González dio una verdadera lección de coherencia y salvó con la decisión de no conceder la segunda oreja a David Fandila ‘El Fandi’ el prestigio acumulado en años de seriedad de nuestro imponente coso. A veces la mesura es un grado, pero tras una faena tan tibia como la que facturó el granadino al único buen toro de la corrida y una estocada tan desprendida, la decisión de Manuel González mantuvo en su sitio el pabellón de una plaza que si pide el toro serio y el segundo puyazo no puede caer por el precipicio de la vulgaridad y la tómbola orejil que se consigue con tanta petición insulsa tras una faena demagógica en la que dio infinidad de muletazos pero prácticamente ninguno reseseñable. Manuel González se llevó una pitada, apenas un grupo de aficionados le aplaudió después, y aunque a muchos taurinos les parezca un hombre sin corazón, yo me quito mi imaginario sombrero para alabar su coherencia en el palco, su criterio y su capacidad para no dejarse influir por los denominados factores externos. Por cierto, me decepcionó profundamente la corrida de Torrestrella por la fragilidad de su ánimo y por el poco fondo que sacó en su conjunto. Excepto el tercero, que tuvo mucha movilidad, casta a raudales aunque no anduvo sobrado de clase, todos los toros acabaron viniéndose literalmente abajo, especialmente el lote de Diego Urdiales.
o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Justo Rodríguez.
jueves 23 de septiembre de 2010
AROMAS DE SAN MATEO
Logroño en San Mateo se rezuma aromáticamente, sobre todo en estos días de bochorno lánguido de un sol que cuando calienta todavía pica pero que deja las tardes suaves y mansas y las noches tan romas de frío que es un placer sentarse en una terraza en mangas de camisa y conversar. La ciudad que se confabula consigo misma por la noche en una sorprendente confusión de melodías, edades y conversaciones, amanece en los barrios modernos de las afueras casi como un fantasma: largas avenidas sin coches en las aceras, algún lejano ciclista y un rumor que se parece a la vida pero que indica que son las diez y que la gente todavía sigue soñando. El Espolón hierve, como la San Juan, con una pareja de japoneses que no paraba de cuchichear llevándose las manos a la cabeza ante una barrica de esas que ponen en las calles con más argumentos gastronómicos que cualquier simposio internacional de periodistas del ramo. Ahora que lo pienso, no sé muy bien si eran chinos o japoneses porque después los vi a los dos con sendas camiseta de la selección española, una cámara de fotos y un retrato de El Juli en un tendido de sol pero regurgitando en mandarín. No sé muy bien las razones, pero por el parque de Gallarza huele a tomillo y aunque busco por los jardines sus semillas desparramadas tengo para mí que tanta confusión se deba quizás al vino, a un gin tonic levemente cargado al que me invitó un buen amigo o al esfuerzo que supone caminar hacia casa cuando las calles de la ciudad continúan repletas de primavera, con gente que canta como si mañana no hubiera que trabajar, como si la crisis y las deudas se hubieran esfumado por arte de birlibirloque. Es San Mateo, la ciudad huele a cilantro y a comino, a uva negra, a orejas del Perchas. ¿Se puede pedir más?
o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja en una serie que aparece los jueves y que se titula Mira por dónde, la foto es de Alfredo Iglesias.
o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja en una serie que aparece los jueves y que se titula Mira por dónde, la foto es de Alfredo Iglesias.
CINISMO A LA CATALANA
Decepcionante corrida de toros en La Ribera mientras en Cataluña el Parlament toma la decisión de blindar los llamados correbous. ¡Con un par!
Mientras Pablo Hermoso de Mendoza a caballo y Leandro y Daniel Luque, al alimón cos sus respectivos toros, aburrían a la afición logroñesa en la tarde de ayer, los señores parlamentarios nacionalistas de la Cámara catalana tomaron una decisión tan histórica como cínica: blindar los correbous dos meses después de prohibir las corridas de toros. Con un par; es decir, la materialización legal de un auténtico ejercicio del peor maquiavelismo político que pone bien a las claras ese amor de sus señorías por la especie bovina de lidia a la que aseguran amar, defender y lo que es peor, proteger. Si alguien tenía alguna duda de que el prohibicionismo catalán residía sólo en una decisión de carácter político, entre ellos al parecer José Luis Rodríguez Zapatero, que pidió desde la Moncloa al Partido Popular que no tratara de hacer causa electoral con este asunto, con esta soberana medida queda resuelto el enigma: los toros escuecen porque desde la torva versión de nacionalismo catalán excluyente –aunque nacionalismo y excluyente me temo que son palabras sinónimas– son españoles, centralistas y si se me apura hasta del Real Madrid, que es lo peor en ese imaginario catalanista ridículo y pacato que se ha establecido en la que fue una de las sociedades más liberales de España. Con esta votación queda meridianamente claro que la decisión nacionalista había ido al tuétano de lo que ellos consideran como lo español, sin detenerse un segundo acaso en que el toreo es una manifestación cultural universal (se dan corridas en Francia, Portugal, México, Colombia, Perú, Ecuador, Venezuela y Bolivia) y que se puede ser perfectamente español, incluso nacionalista español, y tan antitaurino como Espido Freire, o tan mexicana, antitaurina y contertulia de Federico Jiménez Losantos como Olvido Gara, que se desnudó de espaldas para hacer un anuncio en la que a guisa de San Sebastián, pero al revés, aparecía asaeteada por un grupito de lánguidas banderillas de colores. El correbous son encierros con sueltas de toros por las calles, pero en las tierras del Ebro concitan el interés y son una tradición catalana y por lo tanto nada tienen ver con España. Es alucinante la perversión moral del asunto y la falta de decisión política del PSOE, tanto de lo que queda de él en Cataluña como en el resto de España, donde se sitúa de perfil sin decir claramente a sus electores lo que piensa del asunto. Hace unos días Trinidad Jiménez iba a los toros en una barrera en San Sebastián de los Reyes, y ayer mismo se destapó asegurando con calculada ambigüedad que «con carácter general» está de acuerdo con la asociación que quiere plantear la prohibición de las corridas en la Comunidad de Madrid. Trini es el archiejemplo (si se me permite el palabro) de ese doble lenguaje socialista que cada día me pone más nervioso. Por otra parte, la corrida de ayer fue un tostón: Pablo no tuvo toros, Leandro tuvo uno bueno y no se acopló y el sevillano Daniel Luque deambuló por el ruedo sin alma y, además, se puso muy pesado.
o Esta crónica la he publicado en Diario La Rioja; la foto es de Justo Rodríguez.
Mientras Pablo Hermoso de Mendoza a caballo y Leandro y Daniel Luque, al alimón cos sus respectivos toros, aburrían a la afición logroñesa en la tarde de ayer, los señores parlamentarios nacionalistas de la Cámara catalana tomaron una decisión tan histórica como cínica: blindar los correbous dos meses después de prohibir las corridas de toros. Con un par; es decir, la materialización legal de un auténtico ejercicio del peor maquiavelismo político que pone bien a las claras ese amor de sus señorías por la especie bovina de lidia a la que aseguran amar, defender y lo que es peor, proteger. Si alguien tenía alguna duda de que el prohibicionismo catalán residía sólo en una decisión de carácter político, entre ellos al parecer José Luis Rodríguez Zapatero, que pidió desde la Moncloa al Partido Popular que no tratara de hacer causa electoral con este asunto, con esta soberana medida queda resuelto el enigma: los toros escuecen porque desde la torva versión de nacionalismo catalán excluyente –aunque nacionalismo y excluyente me temo que son palabras sinónimas– son españoles, centralistas y si se me apura hasta del Real Madrid, que es lo peor en ese imaginario catalanista ridículo y pacato que se ha establecido en la que fue una de las sociedades más liberales de España. Con esta votación queda meridianamente claro que la decisión nacionalista había ido al tuétano de lo que ellos consideran como lo español, sin detenerse un segundo acaso en que el toreo es una manifestación cultural universal (se dan corridas en Francia, Portugal, México, Colombia, Perú, Ecuador, Venezuela y Bolivia) y que se puede ser perfectamente español, incluso nacionalista español, y tan antitaurino como Espido Freire, o tan mexicana, antitaurina y contertulia de Federico Jiménez Losantos como Olvido Gara, que se desnudó de espaldas para hacer un anuncio en la que a guisa de San Sebastián, pero al revés, aparecía asaeteada por un grupito de lánguidas banderillas de colores. El correbous son encierros con sueltas de toros por las calles, pero en las tierras del Ebro concitan el interés y son una tradición catalana y por lo tanto nada tienen ver con España. Es alucinante la perversión moral del asunto y la falta de decisión política del PSOE, tanto de lo que queda de él en Cataluña como en el resto de España, donde se sitúa de perfil sin decir claramente a sus electores lo que piensa del asunto. Hace unos días Trinidad Jiménez iba a los toros en una barrera en San Sebastián de los Reyes, y ayer mismo se destapó asegurando con calculada ambigüedad que «con carácter general» está de acuerdo con la asociación que quiere plantear la prohibición de las corridas en la Comunidad de Madrid. Trini es el archiejemplo (si se me permite el palabro) de ese doble lenguaje socialista que cada día me pone más nervioso. Por otra parte, la corrida de ayer fue un tostón: Pablo no tuvo toros, Leandro tuvo uno bueno y no se acopló y el sevillano Daniel Luque deambuló por el ruedo sin alma y, además, se puso muy pesado.
o Esta crónica la he publicado en Diario La Rioja; la foto es de Justo Rodríguez.
miércoles 22 de septiembre de 2010
Prosigue el lío de la corrida de Baltasar Ibán que se cambió en Alfaro
Choperita: «Manolo Martín nos firmó el contrato con astados de Martín Lorca, nunca estuvimos anunciados con toros de Ibán; los carteles mentían»Alejandro Talavante protagonizó indirectamente en la pasada feria de Alfaro una de las polémicas más sórdidas de los últimos tiempos. En los carteles figuraba una corrida de Baltasar Ibán, pero la realidad decía, según manifestaciones de su apoderado, Manuel Martínez Erice ‘Choperita’, que los toros que se había comprometido a torear en el coso de las cigüeñas eran los que finalmente se lidiaron, los de Martín Lorca y Martín Escribano: «Yo tengo el contrato y se lo voy a enviar por correo electrónico para que no quede la más mínima duda sobre mi palabra», dijo ayer entre barreras mientras Julián López ‘El Juli’ paseaba la oreja del quinto de la tarde. En los carteles que Manolo Martín presentó al Ayuntamiento de Alfaro y que después se hicieron públicos, figuraba claramente la corrida de Baltasar Ibán: «No sé las razones por las que lo hizo, pero en nuestro contrato se especifican toros de Martín Lorca». Dos días antes de celebrarse aquella corrida, Manolo Martín le comentó a la concejala de festejos que Alejandro Talavante no quería los toros de Baltasar Ibán y que si no se cambiaba la ganadería no iba a actuar en Alfaro. Al final, se lidió una corrida de Martín Lorca, muy mal presentada, por cierto, sin que el empresario explicara a nadie ni lo del contrato ni las razones del cambio. Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja.
EL JULI COMUNICA CON SU TOREO
Tarde importante del madrileño en la que destaca ante dos toros diferentes de una buena corrida de Núñez del Cuvillo que debió irse con menos orejas al desolladero
El Juli es un torero descomunal, deslumbrante, un torero que no necesita que nadie explique la rotundidad de su mensaje porque tiene una innata capacidad comunicativa: primero empapa a los toros con su muleta, los convence después hasta terminar exprimiéndoles para lograr lances inauditamente largos, cabalmente profundos, singularmente templados. De inmediato, todo el catálogo de públicos que acude al coso: aficionados sesudos, buenas gentes de aluvión, niños y niñas, degustadores de la fiesta que van a los toros después de comer, los que siempre llegan tarde porque las comidas pantagruélicas son habituales en estas fechas, los que van por la cara, los acreditados, los conspicuos, los que no paran de darles a las pipas, todos, hasta los críticos… conectan al unísono con esa forma que tiene de implicarse con el toreo, de superarse cada tarde desplegando un arsenal incombustible de razones para ser el actual número uno sin ningún tipo de cortapisas, sin que nadie sea capaz, hoy por hoy y a la espera de que José Tomás vuelva a los ruedos, de subirse a su estela, de torear con más profundidad a un número desorbitado de toros. Hay quien ha llegado a escribir que El Juli es al toreo lo que Julia Navarro a la literatura; hay quien quiere negar las evidencias más comprometedoras para situarse siempre a más altura de lo que se juzga o, mejor dicho, se sojuzga. Es el arma del crítico sin argumentos: poner mal lo que no se entiende, descalificar la realidad cuando no cuadra con ese mundo ideal en el que se padece de la peor versión de la melancolía: echar de menos un amor que nunca existió, un beso no recibido, un vino que jamás fue probado. Ayer El Juli cortó una oreja al quinto y perdió otra en el primero de su lote tras dos faenas diametralmente distintas en las que primero sedujo a un toro con guante de seda para arrastrar finalmente la muleta por el suelo y obligar al máximo a un animal noble al que fue limando sus dudas básicamente por el pitón derecho. La labor premiada tuvo un recorrido técnico sorprendente porque fue el propio concepto del torero el que fue convenciendo poco a poco al toro limando todas sus asperezas. A mí la faena me supo a poco, ya que las dos últimas tandas se recrecieron en intensidad y en ese momento se fue a por la espada para cobrar una estocada caída contra la que el animal luchó lo indecible para resistirse a la muerte. Cayó la oreja, una oreja de peso, pero más allá del triunfo, La Ribera disfrutó con la torería de un matador rico, pero hambriento de toreo y de gloria. El Tato volvía a La Ribera tras nueve años de ausencia y el público se mostró muy cariñoso con él a pesar de que ha llovido mucho desde aquella sensacional faena del agua en el desaparecido coso de La Manzanera. Le costó acoplarse al primer toro pero obtuvo pasajes más que notables con la mano derecha ante el cuarto. El Tato se iba despatarrando a medida de que iba creciendo en él su interior convencimiento. Volvió al toreo y ayer disfrutó en el ruedo en una tarde mucho más que digna.
o Esta crónica la he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Juan Marín.
El Juli es un torero descomunal, deslumbrante, un torero que no necesita que nadie explique la rotundidad de su mensaje porque tiene una innata capacidad comunicativa: primero empapa a los toros con su muleta, los convence después hasta terminar exprimiéndoles para lograr lances inauditamente largos, cabalmente profundos, singularmente templados. De inmediato, todo el catálogo de públicos que acude al coso: aficionados sesudos, buenas gentes de aluvión, niños y niñas, degustadores de la fiesta que van a los toros después de comer, los que siempre llegan tarde porque las comidas pantagruélicas son habituales en estas fechas, los que van por la cara, los acreditados, los conspicuos, los que no paran de darles a las pipas, todos, hasta los críticos… conectan al unísono con esa forma que tiene de implicarse con el toreo, de superarse cada tarde desplegando un arsenal incombustible de razones para ser el actual número uno sin ningún tipo de cortapisas, sin que nadie sea capaz, hoy por hoy y a la espera de que José Tomás vuelva a los ruedos, de subirse a su estela, de torear con más profundidad a un número desorbitado de toros. Hay quien ha llegado a escribir que El Juli es al toreo lo que Julia Navarro a la literatura; hay quien quiere negar las evidencias más comprometedoras para situarse siempre a más altura de lo que se juzga o, mejor dicho, se sojuzga. Es el arma del crítico sin argumentos: poner mal lo que no se entiende, descalificar la realidad cuando no cuadra con ese mundo ideal en el que se padece de la peor versión de la melancolía: echar de menos un amor que nunca existió, un beso no recibido, un vino que jamás fue probado. Ayer El Juli cortó una oreja al quinto y perdió otra en el primero de su lote tras dos faenas diametralmente distintas en las que primero sedujo a un toro con guante de seda para arrastrar finalmente la muleta por el suelo y obligar al máximo a un animal noble al que fue limando sus dudas básicamente por el pitón derecho. La labor premiada tuvo un recorrido técnico sorprendente porque fue el propio concepto del torero el que fue convenciendo poco a poco al toro limando todas sus asperezas. A mí la faena me supo a poco, ya que las dos últimas tandas se recrecieron en intensidad y en ese momento se fue a por la espada para cobrar una estocada caída contra la que el animal luchó lo indecible para resistirse a la muerte. Cayó la oreja, una oreja de peso, pero más allá del triunfo, La Ribera disfrutó con la torería de un matador rico, pero hambriento de toreo y de gloria. El Tato volvía a La Ribera tras nueve años de ausencia y el público se mostró muy cariñoso con él a pesar de que ha llovido mucho desde aquella sensacional faena del agua en el desaparecido coso de La Manzanera. Le costó acoplarse al primer toro pero obtuvo pasajes más que notables con la mano derecha ante el cuarto. El Tato se iba despatarrando a medida de que iba creciendo en él su interior convencimiento. Volvió al toreo y ayer disfrutó en el ruedo en una tarde mucho más que digna.
o Esta crónica la he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Juan Marín.
martes 21 de septiembre de 2010
EL TOREO Y SU SINO
Diego Urdiales cuajó a un encastadísimo toro de El Pilar en una tarde que perdió un triunfo memorable con la espada tras una estocada que cayó contraria y fallar con el descabello
El toreo es tan hermosamente bello como la vida; a veces tan cruel como la existencia misma, porque en una tarde de toros, en apenas un segundo, todo puede cambiar y dar vueltas hasta el infinito, como le sucedió ayer a Diego Urdiales, que tocó el cielo en un faenón impresionante a Medilonillo, el toro más exigente de una notabilísima corrida de El Pilar que ayer dejó a los aficionados con agujetas, con ese sentimiento que tan maravillosamente explicó Ramón Gómez de la Serna en su inolvidable joya literaria del torero Caracho; agujetas de ver torear como lo hizo el arnedano ayer en La Ribera, en una tarde excelente en la que Morante, sin ir más lejos, le dibujó al sexto un acompasado quite por chicuelinas que parecía que no se iba a terminar nunca por la sublime lentitud de su trazo, por esa forma de enroscarse con el toro en el lance como un delviche, con una parsimonia primaveral en este verano que le está dando por acabarse sin saber que el toreo tenía una cita implacable con nuestro coso. Y ayer era el día, toreo bueno, toreo caro, toreo profundo en una tarde para el recuerdo. Decía que el toreo también tiene un punto de crueldad en su sino. Y ayer se cebó con Diego Urdiales en una tarde en la que las estadísticas están condenadas a mentir de manera implacable. Debajo de las multiplicaciones había una gota de sangre de pato, escribió Lorca en Poeta en Nueva York. Y ayer, la hubo. Miren, es difícil estar mejor con un animal tan exigente como el segundo de la corrida de El Pilar, un toro bravo en la máxima extensión del concepto de la bravura, un astado que no permitía la más mínima duda y al que cuajó con una hondura soberbia por el pitón derecho a base de tandas tan ligadas como mandonas, de muletazos de trazo extraordinariamente largos, pisando un terreno cercano al precipicio sin apenas despeinarse, sabiéndose, sintiéndose torero ante dos figuras consumadas frente las que demostró, una vez más, que no tiene nada que envidiar a nadie: compás, ritmo, empaque, torería y una monomanía que lo convierten en un torero singular: lo cerquita que se los pasa, la lentitud con la que torea con el capote y el valor que tiene para jugarse después la vida con un torazo como Dudero, el inmenso y descomunal quinto con instinto asesino que se le venía al pecho buscándole directamente el corazón. Y con ese tampoco se puso ni una sola vez de perfil. Sin embargo, en el momento crucial de la inolvidable faena, se atracó de toro, la estocada cayó contraria y el marcador estadístico se quedó en blanco. Como mi propio corazón –para qué lo voy a negar a estas alturas– que casi paró de latir en ese trance después de haber carburado como el del mismísimo Rey Ricardo en esos olés roncos que propinaba por lo bajini cuando Urdiales le echaba la muleta a los belfos a tan encastado ejemplar. Diego volvió a sus cuarteles del callejón, a relamirse, sin duda, a sabiendas de que el toreo estaba dicho y que la plaza toda había entrado en éxtasis con él en una faena tan honda como cruel en su desenlace definitivo.
o Esta crónica la he publicado en Diario La Rioja, la foto es de Miguel Pérez-Aradros.
El toreo es tan hermosamente bello como la vida; a veces tan cruel como la existencia misma, porque en una tarde de toros, en apenas un segundo, todo puede cambiar y dar vueltas hasta el infinito, como le sucedió ayer a Diego Urdiales, que tocó el cielo en un faenón impresionante a Medilonillo, el toro más exigente de una notabilísima corrida de El Pilar que ayer dejó a los aficionados con agujetas, con ese sentimiento que tan maravillosamente explicó Ramón Gómez de la Serna en su inolvidable joya literaria del torero Caracho; agujetas de ver torear como lo hizo el arnedano ayer en La Ribera, en una tarde excelente en la que Morante, sin ir más lejos, le dibujó al sexto un acompasado quite por chicuelinas que parecía que no se iba a terminar nunca por la sublime lentitud de su trazo, por esa forma de enroscarse con el toro en el lance como un delviche, con una parsimonia primaveral en este verano que le está dando por acabarse sin saber que el toreo tenía una cita implacable con nuestro coso. Y ayer era el día, toreo bueno, toreo caro, toreo profundo en una tarde para el recuerdo. Decía que el toreo también tiene un punto de crueldad en su sino. Y ayer se cebó con Diego Urdiales en una tarde en la que las estadísticas están condenadas a mentir de manera implacable. Debajo de las multiplicaciones había una gota de sangre de pato, escribió Lorca en Poeta en Nueva York. Y ayer, la hubo. Miren, es difícil estar mejor con un animal tan exigente como el segundo de la corrida de El Pilar, un toro bravo en la máxima extensión del concepto de la bravura, un astado que no permitía la más mínima duda y al que cuajó con una hondura soberbia por el pitón derecho a base de tandas tan ligadas como mandonas, de muletazos de trazo extraordinariamente largos, pisando un terreno cercano al precipicio sin apenas despeinarse, sabiéndose, sintiéndose torero ante dos figuras consumadas frente las que demostró, una vez más, que no tiene nada que envidiar a nadie: compás, ritmo, empaque, torería y una monomanía que lo convierten en un torero singular: lo cerquita que se los pasa, la lentitud con la que torea con el capote y el valor que tiene para jugarse después la vida con un torazo como Dudero, el inmenso y descomunal quinto con instinto asesino que se le venía al pecho buscándole directamente el corazón. Y con ese tampoco se puso ni una sola vez de perfil. Sin embargo, en el momento crucial de la inolvidable faena, se atracó de toro, la estocada cayó contraria y el marcador estadístico se quedó en blanco. Como mi propio corazón –para qué lo voy a negar a estas alturas– que casi paró de latir en ese trance después de haber carburado como el del mismísimo Rey Ricardo en esos olés roncos que propinaba por lo bajini cuando Urdiales le echaba la muleta a los belfos a tan encastado ejemplar. Diego volvió a sus cuarteles del callejón, a relamirse, sin duda, a sabiendas de que el toreo estaba dicho y que la plaza toda había entrado en éxtasis con él en una faena tan honda como cruel en su desenlace definitivo.
o Esta crónica la he publicado en Diario La Rioja, la foto es de Miguel Pérez-Aradros.
lunes 20 de septiembre de 2010
EL FALSO MITO DEL TORISMO
Decepcionante corrida de José Escolar en Logroño ante la que emergió la profundidad de los naturales de Sergio Aguilar
El torismo es un falso mito: hay toros buenos y malos; y los de ayer, que tenían sello de toristas, fueron sencillamente una porquería, una colección de animales que se desfondaban en el primer muletazo, y que excepto el segundo de la tarde, bravo y noble, constituyeron un perfecto catálogo de toda suerte de mansedumbres y bravuconerías. Por ejemplo, el quinto, un impresionante galán armado hasta los dientes con dos pavorosos puñales cornivueltos, que se comportó como una prenda, colándose, defendiéndose y tragándose la muerte misma vendiendo tan cara su piel como una roca de granito. Aguantó un mundo con un estoconazo hasta la bola. El mito tiene que ser el toro, es el toro, no sus remedos. El toro bravo no amaga, embiste; el toro bravo no se desentiende de la muleta al salir de cada lance apuntando con sus pitones a la cubierta fractal de La Ribera ; el toro bravo, en fin, vende cara su piel pero por derecho, no escondiéndose en arreones brutales como hizo el tercero tras un pinchazo de Alberto Aguilar, que se libró por los pelos de un revolcón irreversible cuando le vio desarmado. O el sexto, largo como un tren, astifino como un bisturí, y tan vacío por dentro como un Donut. Así casi hasta seis, porque el segundo, no se sabe muy bien si por equivocación o porque la genética está regida por leyes tan complejas que parecen retruécanos, le dio por embestir con dulzura por el pitón izquierdo. Y allí se plantó con la muleta Sergio Aguilar para labrar varias tandas con la mano zocata mandonas, secas como seco es este torero vallecano que parece no azorarse nunca, rígido como un palo, tieso, enhiesto e impávido. Y le sacó algún natural larguísimo, algún lance inopinadamente bello, suavemente dictado con un empaque que bien le hubiera valido la primera oreja de la feria. Pero falló con la espada y a pesar de que salió feamente volteado de la estocada con la que rubricó su faena, se tuvo con conformar con una vuelta al ruedo que supo a poco después de semejante esfuerzo.El Fundi no tuvo opciones con un primer torazo que parecía que se iba a comer el mundo en el caballo pero que acabó precipitándose después en una tremenda abulia. Sin embargo, no se apretó con el cuarto, un toro que no humillaba pero que pasaba alrededor del torero sin demasiada ansia. Aguilar, en este caso Alberto, no tuvo opciones con su lote porque se enfrentó a un primero que embestía a sórdidos taponazos y un sexto destemplado que salía de cada suerte mirando a los tendidos. Intentó aprovechar los viajes, y hasta le sonó la música. Pero fue un espejismo porque el toro no tenía en su interior nada parecido ni de lejos a la bravura. Sólo fachada... La feria ha comenzado mal, con una muy pobre entrada en los tendidos (la peor que se recuerda en las últimas ferias mateas) y con unas paupérrimas sensación en el ruedo. Sin embargo, hoy hay un cartel extraordinario: Morante de la Puebla, Diego Urdiales y Manuel Jesús ‘El Cid’. ¿Responderá la plaza como se merece tal evento?
o Esta crónica la he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Poyatos.
El torismo es un falso mito: hay toros buenos y malos; y los de ayer, que tenían sello de toristas, fueron sencillamente una porquería, una colección de animales que se desfondaban en el primer muletazo, y que excepto el segundo de la tarde, bravo y noble, constituyeron un perfecto catálogo de toda suerte de mansedumbres y bravuconerías. Por ejemplo, el quinto, un impresionante galán armado hasta los dientes con dos pavorosos puñales cornivueltos, que se comportó como una prenda, colándose, defendiéndose y tragándose la muerte misma vendiendo tan cara su piel como una roca de granito. Aguantó un mundo con un estoconazo hasta la bola. El mito tiene que ser el toro, es el toro, no sus remedos. El toro bravo no amaga, embiste; el toro bravo no se desentiende de la muleta al salir de cada lance apuntando con sus pitones a la cubierta fractal de La Ribera ; el toro bravo, en fin, vende cara su piel pero por derecho, no escondiéndose en arreones brutales como hizo el tercero tras un pinchazo de Alberto Aguilar, que se libró por los pelos de un revolcón irreversible cuando le vio desarmado. O el sexto, largo como un tren, astifino como un bisturí, y tan vacío por dentro como un Donut. Así casi hasta seis, porque el segundo, no se sabe muy bien si por equivocación o porque la genética está regida por leyes tan complejas que parecen retruécanos, le dio por embestir con dulzura por el pitón izquierdo. Y allí se plantó con la muleta Sergio Aguilar para labrar varias tandas con la mano zocata mandonas, secas como seco es este torero vallecano que parece no azorarse nunca, rígido como un palo, tieso, enhiesto e impávido. Y le sacó algún natural larguísimo, algún lance inopinadamente bello, suavemente dictado con un empaque que bien le hubiera valido la primera oreja de la feria. Pero falló con la espada y a pesar de que salió feamente volteado de la estocada con la que rubricó su faena, se tuvo con conformar con una vuelta al ruedo que supo a poco después de semejante esfuerzo.El Fundi no tuvo opciones con un primer torazo que parecía que se iba a comer el mundo en el caballo pero que acabó precipitándose después en una tremenda abulia. Sin embargo, no se apretó con el cuarto, un toro que no humillaba pero que pasaba alrededor del torero sin demasiada ansia. Aguilar, en este caso Alberto, no tuvo opciones con su lote porque se enfrentó a un primero que embestía a sórdidos taponazos y un sexto destemplado que salía de cada suerte mirando a los tendidos. Intentó aprovechar los viajes, y hasta le sonó la música. Pero fue un espejismo porque el toro no tenía en su interior nada parecido ni de lejos a la bravura. Sólo fachada... La feria ha comenzado mal, con una muy pobre entrada en los tendidos (la peor que se recuerda en las últimas ferias mateas) y con unas paupérrimas sensación en el ruedo. Sin embargo, hoy hay un cartel extraordinario: Morante de la Puebla, Diego Urdiales y Manuel Jesús ‘El Cid’. ¿Responderá la plaza como se merece tal evento?
o Esta crónica la he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Poyatos.
domingo 19 de septiembre de 2010
Torismo para abrir boca en la Feria de Logroño
El Fundi, Sergio Aguilar y Alberto Aguilar abren esta tarde a las 18 horas la feria de San Mateo ante toros de José Escolar
A Sergio Aguilar un toro de Alcurrucén le traspasó el cuello en las pasadas Corridas Generales de Bilbao. Apenas dos o tres minutos antes, el mismo toro le había propinado una importante cornada en la pierna de la que ni se miró ni por asomo. Con una dignidad sorprendente, el torero de Madrid se fue a la enfermería para ser operado. En una entrevista dijo que en un primer momento pensó aguantar y matar él mismo al toro. La cornada fue gravísima, pero antes había dibujado varios de los mejores naturales de la temporada con esa quietud y un hieratismo frío y seco que definen a un matador rocoso pero atrevido, a un torero que si le dejaran anunciarse un poco más con ganaderías que embisten de verdad y por derecho, posiblemente estaría en la cima del escalafón. Pero lo han encasillado en las duras y en este proceloso mar se abre paso a dentelladas para demostrar a los poderes fácticos del toreo que con él se han equivocado. Sergio Aguilar regresa a Logroño con dos toreros que deben mucho a Francia en sus respectivas trayectorias: José Pedro Prados El Fundi y Alberto Aguilar.
A Sergio Aguilar un toro de Alcurrucén le traspasó el cuello en las pasadas Corridas Generales de Bilbao. Apenas dos o tres minutos antes, el mismo toro le había propinado una importante cornada en la pierna de la que ni se miró ni por asomo. Con una dignidad sorprendente, el torero de Madrid se fue a la enfermería para ser operado. En una entrevista dijo que en un primer momento pensó aguantar y matar él mismo al toro. La cornada fue gravísima, pero antes había dibujado varios de los mejores naturales de la temporada con esa quietud y un hieratismo frío y seco que definen a un matador rocoso pero atrevido, a un torero que si le dejaran anunciarse un poco más con ganaderías que embisten de verdad y por derecho, posiblemente estaría en la cima del escalafón. Pero lo han encasillado en las duras y en este proceloso mar se abre paso a dentelladas para demostrar a los poderes fácticos del toreo que con él se han equivocado. Sergio Aguilar regresa a Logroño con dos toreros que deben mucho a Francia en sus respectivas trayectorias: José Pedro Prados El Fundi y Alberto Aguilar.
Un maestro. ‘El Fundi’ es un maestro de la tauromaquia, uno de esos veteranos toreros que da gusto verlos andar por el ruedo a pesar de que en su juventud fuera uno de los matadores más contestados por parte de muchos sectores de aficionados. Se refugió en Francia, y allí, respetado y querido, fue abriéndose un importante hueco con las ganaderías más duras: desayunos de Miuras, meriendas de Pablorromeros y cenas de Cebadasgago. En este menú, el mismo en la que la mayoría naufragan, el torero de Fuenlabrada comenzó a crecer de manera inusitada. Sus triunfos galos empezaron a tener eco en España y hasta Madrid acabó por rendirse a la evidencia de su maestría, de un oficio largo, poderoso y cabal que se había forjado en el más duro de los aceros: ese tipo de corridas amargas en las que en muchas ocasiones el toreo es una utopía. Sin embargo, cuando estaba a punto de obtener la mayor recompensa, el año que mejor colocado estaba en San Isidro, sufrió un accidente montando a caballo y se fracturó el cráneo. Aquello paró todo, a pesar de que en Bayona el año pasado diera una verdadera lección ante toros de El Pilar, en una correosa corrida de esta ganadería tildada como comercial. Estuvo en Logroño el año pasado con los victorinos y volvió a dar una gran lección. El otro torero que viene de Francia también es de Madrid. Alberto Aguilar, uno de esos matadores arrumbados por las empresas que logró triunfar ante una gigantesca corrida de Victorino en Beaucaire. Era su único contrato y sacó la cabeza como un tejón. En dos años ha conquistado Francia merced a su valor y en Dax, Arles, Vic Fezensac y Ceret lo adoran. Hoy saldrá a por todas.
o Primera de Feria (18 h.). Toros de José Escolar (Albaserrada) para los madrileños El Fundi, Sergio Aguilar y Alberto Aguilar. La foto es de Ana García.
o Primera de Feria (18 h.). Toros de José Escolar (Albaserrada) para los madrileños El Fundi, Sergio Aguilar y Alberto Aguilar. La foto es de Ana García.
LA IRREPROCHABLE APUESTA GANADERA DE LA FERIA DE SAN MATEO
Los hierros seleccionados en esta feria matea poseen un común denominador: su gran momento, su regularidad contrastada en las grandes ferias con ejemplares de lujo pero con muchos toros medios de gran juego. Tres de las mejores divisas de la temporada estarán en la feria matea: El Pilar, Cuvillo y Victoriano del Río
o José Escolar La ración torista
La feria de San Mateo comienza esta tarde con una ración torista, la que protagonizarán los astados de la ganadería de José Escolar, una divisa que debuta en Logroño y que sustituye el hueco de los astados de Victorino Martín. Y es precisamente en este origen donde hunde sus raíces el hierro de Escolar, en un lote de veinte vacas y un semental que vendió Victorino en 1977 a Gabriel Picazo y con el que fundo Escolar su divisa, agregando después animales de origen Santacoloma. Debutó en Madrid en 1984 y el año pasado lidió una de las mejores corridas de la temporada venteña. Este año se quedó fuera de San Isidro por desavenencias con la empresa y ha lidiado varios festejos en cosos de los hermanos Pablo y Óscar ‘Chopera’, como el magnífico del 22 de mayo en Vic Fezensac, donde embistieron muchos astados e incluso al tercero se le dio la vuelta al ruedo. La segunda corrida de la temporada la jugó en Ceret. Salió más dura y el quinto también fue premiado con la vuelta. La última tarde de esta divisa fue en Bilbao, donde lidió un festejo muy bien presentado pero al que le faltó casta en líneas generales.
o El Pilar Aldeanuevas de lujo
La divisa salmantina, propiedad de Moisés Fraile, es una de las ganaderías estrellas de las últimas temporadas tal y como lo demuestra el número de triunfos que ha propiciado a las principales figuras del toreo. El último toro premiado corresponde a un extraordinario ejemplar lidiado hace unos días en Salamanca y que se ha llevado todos los premios de la capital charra. La primera corrida de la temporada la lidió en el Arnedo Arena y quizás ha sido la más floja del año, ya que después arrasó con un maravilloso envío en Sevilla y triunfó plenamente en Pamplona con un lote sensacional. En Almería lidió un toro excelente que propició el triunfo a Morante y en Dax jugó una buena corrida con ocho toros. El último gran triunfo de esta divisa ha sido en Salamanca, donde ha vuelto a demostrarse la calidad de la divisa.
o Núñez del Cuvillo Regularidad
La ganadería de Núñez del Cuvillo es una de las que más lidian en plazas de primera categoría. Este año ha triunfado en cosos como Bilbao, donde en mayo presentó un lote completísimo; dos tardes en Madrid (y otra más en Vistalegre en febrero, además de tres toros el Domingo de Resurrección), Valencia, Nimes, Granada, Málaga, Bayona, Vitoria, Béziers y San Sebastián, hasta completar los 27 festejos, con 130 reses lidiadas, 84 orejas y cuatro rabos, además de un indulto. Ha presentado la friolera de 62 astados en plazas de primera categoría, 51 en cosos de segunda y tan sólo 17 en recintos de tercera. Uno de los mejores momentos del año, la tarde de los quites entre Morante y Luque, se realizó ante uno de sus astados y Morante de la Puebla, en Jerez, soñó el toreo con un precioso jabonero que embistió con mucha clase.
o Fuente Ymbro Casta de Jandilla
Ricardo Gallardo va a lidiar sólo cuatro toros en Logroño en una temporada algo irregular pero en la que ha lidiado bastantes toros excelentes, como en Castellón, Valencia, Nimes, Pamplona –con algún ejemplar maravilloso–, Bilbao o Valladolid. Es una ganadería larga que ha participado en 19 festejos y 103 reses lidiadas. En Logroño siempre han embestido.
o Torrestrella Mucho motor
El año pasado nadie contaba con ella en San Mateo y se convirtió en una de las triunfadoras del ciclo. Merece repetir en un año en el que las figuras siguen sin quererse apuntar a los toros de Alvarito Domecq. Empezó en Córdoba con una gran corrida y en Sevilla la desaprovecharon los llamados mediáticos. La principal plaza que ha lidiado fue la de San Sebastián donde triunfaron Sergio Aguilar y El Cid. En Carcassone le dieron sendas vueltas al ruedo a dos reses.
o Victoriano del Río Calidad y bravura
Esta divisa está en un momento extraordinario. Con ella se han realizado varias de las mejores faenas de la temporada: Manzanares en Barcelona, Juli en Pamplona o Dax, Castella en Madrid o Morante en Dax. Victoriano ha logrado el perfecto equilibrio entre la calidad y la bravura.
o Murubes para rejones. Pablo Hermoso de Mendoza, que el viernes cortó un rabo en Dax, marca y define el pulso de las ganaderías de los festejos de rejones en Logroño. Para la corrida mixta del miércoles el navarro vuelve a confiar en los toros de Fermín Bohórquez, puro Murube y además, lo de más calidad de este encaste tan especializado en el toreo a caballo. Para la corrida de rejones con la que se remata la feria, este año se confía en la divisa de Luis Terróm, de similar origen, pero de menos calidad que la primera. La corrida más importante la lidió en Madrid y se cortaron cinco orejas en la gran tarde que protagonizó Leonardo Hernández. Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja.
o José Escolar La ración torista
La feria de San Mateo comienza esta tarde con una ración torista, la que protagonizarán los astados de la ganadería de José Escolar, una divisa que debuta en Logroño y que sustituye el hueco de los astados de Victorino Martín. Y es precisamente en este origen donde hunde sus raíces el hierro de Escolar, en un lote de veinte vacas y un semental que vendió Victorino en 1977 a Gabriel Picazo y con el que fundo Escolar su divisa, agregando después animales de origen Santacoloma. Debutó en Madrid en 1984 y el año pasado lidió una de las mejores corridas de la temporada venteña. Este año se quedó fuera de San Isidro por desavenencias con la empresa y ha lidiado varios festejos en cosos de los hermanos Pablo y Óscar ‘Chopera’, como el magnífico del 22 de mayo en Vic Fezensac, donde embistieron muchos astados e incluso al tercero se le dio la vuelta al ruedo. La segunda corrida de la temporada la jugó en Ceret. Salió más dura y el quinto también fue premiado con la vuelta. La última tarde de esta divisa fue en Bilbao, donde lidió un festejo muy bien presentado pero al que le faltó casta en líneas generales.
o El Pilar Aldeanuevas de lujo
La divisa salmantina, propiedad de Moisés Fraile, es una de las ganaderías estrellas de las últimas temporadas tal y como lo demuestra el número de triunfos que ha propiciado a las principales figuras del toreo. El último toro premiado corresponde a un extraordinario ejemplar lidiado hace unos días en Salamanca y que se ha llevado todos los premios de la capital charra. La primera corrida de la temporada la lidió en el Arnedo Arena y quizás ha sido la más floja del año, ya que después arrasó con un maravilloso envío en Sevilla y triunfó plenamente en Pamplona con un lote sensacional. En Almería lidió un toro excelente que propició el triunfo a Morante y en Dax jugó una buena corrida con ocho toros. El último gran triunfo de esta divisa ha sido en Salamanca, donde ha vuelto a demostrarse la calidad de la divisa.
o Núñez del Cuvillo Regularidad
La ganadería de Núñez del Cuvillo es una de las que más lidian en plazas de primera categoría. Este año ha triunfado en cosos como Bilbao, donde en mayo presentó un lote completísimo; dos tardes en Madrid (y otra más en Vistalegre en febrero, además de tres toros el Domingo de Resurrección), Valencia, Nimes, Granada, Málaga, Bayona, Vitoria, Béziers y San Sebastián, hasta completar los 27 festejos, con 130 reses lidiadas, 84 orejas y cuatro rabos, además de un indulto. Ha presentado la friolera de 62 astados en plazas de primera categoría, 51 en cosos de segunda y tan sólo 17 en recintos de tercera. Uno de los mejores momentos del año, la tarde de los quites entre Morante y Luque, se realizó ante uno de sus astados y Morante de la Puebla, en Jerez, soñó el toreo con un precioso jabonero que embistió con mucha clase.
o Fuente Ymbro Casta de Jandilla
Ricardo Gallardo va a lidiar sólo cuatro toros en Logroño en una temporada algo irregular pero en la que ha lidiado bastantes toros excelentes, como en Castellón, Valencia, Nimes, Pamplona –con algún ejemplar maravilloso–, Bilbao o Valladolid. Es una ganadería larga que ha participado en 19 festejos y 103 reses lidiadas. En Logroño siempre han embestido.
o Torrestrella Mucho motor
El año pasado nadie contaba con ella en San Mateo y se convirtió en una de las triunfadoras del ciclo. Merece repetir en un año en el que las figuras siguen sin quererse apuntar a los toros de Alvarito Domecq. Empezó en Córdoba con una gran corrida y en Sevilla la desaprovecharon los llamados mediáticos. La principal plaza que ha lidiado fue la de San Sebastián donde triunfaron Sergio Aguilar y El Cid. En Carcassone le dieron sendas vueltas al ruedo a dos reses.
o Victoriano del Río Calidad y bravura
Esta divisa está en un momento extraordinario. Con ella se han realizado varias de las mejores faenas de la temporada: Manzanares en Barcelona, Juli en Pamplona o Dax, Castella en Madrid o Morante en Dax. Victoriano ha logrado el perfecto equilibrio entre la calidad y la bravura.
o Murubes para rejones. Pablo Hermoso de Mendoza, que el viernes cortó un rabo en Dax, marca y define el pulso de las ganaderías de los festejos de rejones en Logroño. Para la corrida mixta del miércoles el navarro vuelve a confiar en los toros de Fermín Bohórquez, puro Murube y además, lo de más calidad de este encaste tan especializado en el toreo a caballo. Para la corrida de rejones con la que se remata la feria, este año se confía en la divisa de Luis Terróm, de similar origen, pero de menos calidad que la primera. La corrida más importante la lidió en Madrid y se cortaron cinco orejas en la gran tarde que protagonizó Leonardo Hernández. Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja.
«Creo que puede ser una gran feria»
Óscar Martínez ‘Chopera’ Empresario. «Con Pablo Hermoso nunca sobran adjetivos porque es el mejor»
El empresario de la plaza de toros de La Ribera, Óscar Martínez ‘Chopera’, sabe que estamos en un año de crisis, aunque incide especialmente en la económica: «Existe una baraja de toreros realmente importante, el toro por lo general no se cae y embiste, pero el descenso de espectadores lo estamos notando especialmente porque éste es un espectáculo que genera infinidad de gastos y sus precios tienen que estar en relación a los costes. En Logroño los abonados han bajado un 12% respecto al año pasado y estoy convencido de que se debe a la crisis económica tan fuerte que estamos padeciendo».
- Uno de los toreros que definen por su peso específico a la feria es El Juli. ¿En qué momento llega?
- Es extraordinario porque últimamente es noticia si no sale por la puerta grande de cualquier feria. La temporada que está realizando es completísima desde el primer momento. En un principio él no era partidario de venir dos tardes, pero cuando le explicamos cómo estaba la feria y la decisión de algunos otros toreros de no venir, él volvió a demostrar el compromiso que tiene como líder fuera y dentro del ruedo. Es un caso admirable y llega a Logroño en un momento maravilloso. Sobre el papel, y con las dos ganaderías en las que está anunciado, puede pasar algo realmente importante en La Ribera. Me gustaría que hubiera más toreros con su compromiso hacia el toreo.
- ¿Piensa que ha presentado el mejor cartel ganadero de los últimos años?
- Siempre queremos traer lo mejor, en ocasiones no es posible la ganadería que más nos gustaría porque a lo mejor no tiene toros para esta plaza y en estas fechas. Pero creo que hierros como Victoriano del Río, Núñez del Cuvillo, El Pilar, Fuente Ymbro, Torrestrella y José Escolar son divisas de mucha calidad y que están embistiendo en la mayoría de las plazas. Con estos toros y los toreros que hay, creo que puede ser una gran feria.
- ¿Sobran los adjetivos con Pablo Hermoso de Mendoza?
- Nunca sobran… es el mejor, el torero más importante de las últimas décadas, el creador del toreo a caballo moderno y un hombre con una afición desmedida. A todo ello hay que sumar que es el más taquillero. Es un caso realmente sorprendente por su capacidad de superación, porque en definitiva ha dignificado el rejoneo desde muchos puntos de vista. En Logroño se le quiere una barbaridad y es un placer verlo en el ruedo. A mí me entusiasma y al público también.
- Otro torero que viene dos tardes es Diego Urdiales ¿Qué opinión le merece?
- Es un matador que se está ganando las cosas que está logrando con una trayectoria muy seria. Creo que por sus merecimientos debería torear más y me hubiera gustado que le dieran más cancha en plazas del sur.
- ¿Hubo un intento por su parte de apoderarlo?
- Mantuvimos conversaciones, pero al final no cuajaron.
- Da la sensación de que el mundo taurino está en permanente sospecha. ¿A qué cree que se debe este fenómeno?
- Es terrible y me parece que hay una corriente instalada en la que lo fácil es hablar mal de la corrida de toros por sistema. Nosotros no lo tenemos sencillo en ese sentido porque carecemos de la infraestructura necesaria para organizarnos. Con el tema de Cataluña se han puesto muchas cosas sobre la mesa y es el momento de que el sector tenga un interlocutor claro. Creo que esa figura podría ser una Secretaría de Estado para Asuntos Taurinos a través de la que se pudiera encauzar todo lo referido a este espectáculo. Además, estamos poniendo en marcha un recurso ante el Tribunal Constitucional con respecto a Cataluña que posiblemente se realice a través del Defensor del Pueblo.
- Se habla mucho de que el toreo está subvencionado…
- Es mentira. Mire, esta feria por sí sola y a través exclusivamente del IVA puede generar unos 300.000 euros; a todo esto hay que sumar otra serie de impuestos, además de puestos de trabajo y riqueza para la ciudad por todo lo que conlleva a su alrededor. Es el espectáculo de pago al que más gente acude en Logroño y el que vertebra las fiestas. (Esta entrevista la he publicado hoy en Diario La Rioja).
- Uno de los toreros que definen por su peso específico a la feria es El Juli. ¿En qué momento llega?
- Es extraordinario porque últimamente es noticia si no sale por la puerta grande de cualquier feria. La temporada que está realizando es completísima desde el primer momento. En un principio él no era partidario de venir dos tardes, pero cuando le explicamos cómo estaba la feria y la decisión de algunos otros toreros de no venir, él volvió a demostrar el compromiso que tiene como líder fuera y dentro del ruedo. Es un caso admirable y llega a Logroño en un momento maravilloso. Sobre el papel, y con las dos ganaderías en las que está anunciado, puede pasar algo realmente importante en La Ribera. Me gustaría que hubiera más toreros con su compromiso hacia el toreo.
- ¿Piensa que ha presentado el mejor cartel ganadero de los últimos años?
- Siempre queremos traer lo mejor, en ocasiones no es posible la ganadería que más nos gustaría porque a lo mejor no tiene toros para esta plaza y en estas fechas. Pero creo que hierros como Victoriano del Río, Núñez del Cuvillo, El Pilar, Fuente Ymbro, Torrestrella y José Escolar son divisas de mucha calidad y que están embistiendo en la mayoría de las plazas. Con estos toros y los toreros que hay, creo que puede ser una gran feria.
- ¿Sobran los adjetivos con Pablo Hermoso de Mendoza?
- Nunca sobran… es el mejor, el torero más importante de las últimas décadas, el creador del toreo a caballo moderno y un hombre con una afición desmedida. A todo ello hay que sumar que es el más taquillero. Es un caso realmente sorprendente por su capacidad de superación, porque en definitiva ha dignificado el rejoneo desde muchos puntos de vista. En Logroño se le quiere una barbaridad y es un placer verlo en el ruedo. A mí me entusiasma y al público también.
- Otro torero que viene dos tardes es Diego Urdiales ¿Qué opinión le merece?
- Es un matador que se está ganando las cosas que está logrando con una trayectoria muy seria. Creo que por sus merecimientos debería torear más y me hubiera gustado que le dieran más cancha en plazas del sur.
- ¿Hubo un intento por su parte de apoderarlo?
- Mantuvimos conversaciones, pero al final no cuajaron.
- Da la sensación de que el mundo taurino está en permanente sospecha. ¿A qué cree que se debe este fenómeno?
- Es terrible y me parece que hay una corriente instalada en la que lo fácil es hablar mal de la corrida de toros por sistema. Nosotros no lo tenemos sencillo en ese sentido porque carecemos de la infraestructura necesaria para organizarnos. Con el tema de Cataluña se han puesto muchas cosas sobre la mesa y es el momento de que el sector tenga un interlocutor claro. Creo que esa figura podría ser una Secretaría de Estado para Asuntos Taurinos a través de la que se pudiera encauzar todo lo referido a este espectáculo. Además, estamos poniendo en marcha un recurso ante el Tribunal Constitucional con respecto a Cataluña que posiblemente se realice a través del Defensor del Pueblo.
- Se habla mucho de que el toreo está subvencionado…
- Es mentira. Mire, esta feria por sí sola y a través exclusivamente del IVA puede generar unos 300.000 euros; a todo esto hay que sumar otra serie de impuestos, además de puestos de trabajo y riqueza para la ciudad por todo lo que conlleva a su alrededor. Es el espectáculo de pago al que más gente acude en Logroño y el que vertebra las fiestas. (Esta entrevista la he publicado hoy en Diario La Rioja).
sábado 18 de septiembre de 2010
André Viard, el arqueólogo del toro de lidia
Definir a André Viard, pregonero taurino de San Mateo, se antoja como una verdadera misión imposible por la diversidad de campos que abarca y por lo amplio de una biografía que se puede resumir por su infinito respeto al toro, al toreo y a la cultura que desprende la tauromaquia. Matador de toros –le concedió la alternativa José María Manzanares en Dax en 1985–, estudió derecho, es un increíble fotógrafo y es el responsable editorial de ‘Terres Taurines’, sin duda una de las mejores publicaciones que se han hecho y se hacen sobre tauromaquia en el mundo. André también pinta y escribe en castellano con una enorme ductilidad y desde que lanzó su publicación en castellano, se ha revelado para los aficionados más estudiosos como un auténtico arqueólogo del toro de lidia, ya que en ‘Terres Taurinas’ está realizando un trabajo de divulgación de los encastes y las ganaderías que sobreviven a la brutal extensión del encaste ‘Juan Pedro Domecq’, a las divisas que mantienen su estirpe a pesar de las modas y a esos encastes que guardan en cercados remotos alucinantes manantiales de bravura desde tiempos inmemoriales. En España ha publicado ya cuatro números: Veragua-Prieto de la Cal, Saltillo, Santa Coloma, y el dedicado a la legendaria divisa de Victorino Martín, en el que los toreros desvelan reacciones y sentimientos que han sorprendido, incluso, al propio ganadero de Galapagar. Pero André Viard, que reconoce que desea sacar más tiempo para pintar, también es el presidente del Observatorio Observatorio Nacional Francés de las Culturas Taurinas, desde la que sostiene la siguiente teoría: «Paradójicamente, la crisis mundial nos ofrece una oportunidad quizás única de cambiar para bien el rumbo desastroso que lleva la Fiesta desde hace años. Por culpa de la deriva mercantilista del mundo del toro, estamos a punto de perder lo que siempre ha sido la fuerza de la cultura taurina : su profundo arraigamiento dentro del pueblo. Un colmo cuando sabemos que el espectáculo taurino es el único que sobrevive gracias a su propia riqueza».
o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja.
Sin Manzanares ni Miguel Ángel Perera parece complicado que nadie haga sombra a El Juli en San Mateo
La Feria de San Mateo es uno de los puertos duros de la temporada. Apenas genera réditos para el Futuro, el toro de Logroño sigue siendo importante, la autoridad no se anda con medias tintas y el público –a veces desnortado– sigue imprimiendo rigor y seriedad a los triunfos. Logroño, a pesar de los pesares, continúa siendo hosco para muchos y algunos toreros, como ha hecho sin ir más lejos José María Manzanres, se borran para no aguantar el atragantón. Pero hay otros que no se quitan, que asumen su responsabilidad de máxima figura y viene dos tardes, como Julián López ‘El Juli’, que en el año más increíble de su alucinante carrera, actuará en dos eventos de máxima responsabilidad: el primero el 21, ante astados de Núñez de Cuvillo, una ganadería que ya estuvo en Logroño en una corrida mixta y que está en un momento extraordinario, y la del 24, con el mismísmo Enrique Ponce, y frente a los toros de Victoriano del Río, quizás la divisa con más toros profundamente bravos de los últimos años. Esta es la apuesta de El Juli, el toreo mismo: llegar a Logroño, anunciarse con dos de las ganaderías más importantes del momento, y torear con una profundidad increíble y con un temple que raya lo infinito. Hablar de San Mateo es hacerlo también de un navarro, de Pablo Hermoso de Mendoza: el más taquillero a pesar de que la crisis haga mella en las entradas. Pero Hermoso tiene la costumbre de hacerlo bello en Logroño y tirará una vez más de sus mejores recursos para hacer caligrafía torera subido a un caballo. No fallarán clásicos como ‘Chenel’, que es pura magia, pero merece la pena mirar detenidamente a dos caballos que llegan con una madurez increíble: ‘Silveti’ e ‘Ícaro’, un animal bellísimo que habla de tú a tú a los toros cuando coloca la cabeza en su misma cara como si quisiera convencerles de algo. El tercer torero que dobla es Diego Urdiales, que llegará a La Ribera en el mejor momento de su carrera en un año que comenzó muy bien en Arnedo y en Sevilla pero que se frenó tras sortear varios lotes infames en mayo en Las Ventas. Sin embargo, lejos de desanimarse, el arnedano ha firmado un verano excelente con triunfos en Tudela, Vitoria, Arles, Ejea y tres tardes en las que rayó un nivel memorable: los victorinos en Dax (con salida a hombros incluida), y las dos de Bilbao: la oreja ante los grises de Albaserrada y sus naturales de almíbar, y el atragantón de la sustitución de Miguel Ángel Perera de sopetón ante una de las corridas más exigentes de la temporada, tal y como se designó al monumental envío del Puerto de San Lorenzo de las Corridas Generales. Diego fue uno de los triunfadores de la pasada feria y se acartela dos tardes: la primera con Morante y un posible sustituto de Cayetano (muchos aficionados estarían encantados si el festejo quedara en un mano a mano ente los dos) y el jueves, con los asatados de Torrestrella y con El Cid y El Fandi como compañeros de terna. De los que vienen a un festejo sobresale José Antonio Morante de la Puebla, quizás el torero más esperado por los aficionados. Morante dejó el año pasado las dos mejores tandas con la derecha de la feria y no se percató casi nadie. Quizás nuestra plaza no se encuentre entre las que más se siente, pero conviene tener paciencia con él. Si lo ve claro puede poner en cuestión hasta los mismísimos cimientos del funcional coso logroñés. Y regresa Enrique Ponce a una plaza en la que ha tenido sus más y sus menos y de la única que nunca ha salido aupado a hombros. Su temporada está siendo muy extraña: muy desdibujado en Valencia y Sevilla, desapareció en mayo y en Bilbao dio un nivel colosal. En los carteles ya no hay más figuras, acaso El Cid, que anda tomado con alfileres pero que le han tocado con una varita de la suerte en los lotes. El albaceteño Rubén Pinar tiene que confirmar lo del año pasado y Talavante, Leandro, y Luque tienen la obligación de comerse el mundo. La corrida del domingo está en otra onda porque los taurinos tienen la manía de encasillarlo todo: vuelve la maestría de El Fundi con dos jóvenes (Sergio y Alberto Aguilar) con mucho apetito.
o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Justo Rodríguez.
o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Justo Rodríguez.
El Juli: «Me identifico con Joselito El Gallo»
Julián López El Juli Matador de toros. «Lo que persigo es que lo que hago en la plaza fluya lo más natural posible»
Julián López El Juli está realizando una temporada sencillamente inmensa desde que comenzó en Valencia o en Sevilla dictando un toreo tan profundo como sentido. Lleva un mes de septiembre incomparable con triunfos incontestables en todas las ferias: Valladolid, Dax, Arles, Albacete, Salamanca,Nimes.... Ahora toca Logroño
-¿Habita en usted ese sentimiento de gran triunfador del año?
-Soy consciente de que estoy realizando una de las mejores temporadas de mi vida, me he encontrado con mi toreo, el público lo está viendo, la prensa también y yo, personalmente, estoy disfrutando mucho.
-¿Qué es lo que busca con su tauromaquia?
- Lo que persigo es que lo que hago en la plaza fluya de la manera más natural posible. La técnica la tengo asimilada muy dentro de mí y quiero que esos momentos vayan surgiendo en el ruedo de la forma más intuitiva posible, que el corazón te marque como tienes que torear, con cabeza, pero con el corazón por delante. De hecho, cuando uno está a gusto no piensa en la técnica; es el sentimiento el que te dicta cómo has de torear.
-Hace poco tiempo manifestaba en una entrevista que el toreo de salón es capital para pulirse como torero.
-Cuando empiezas te crees que lo sabes todo y que eres muy poderoso. Hasta que te das cuenta de lo contrario, por eso el toreo de salón es clave para que el cuerpo te coja la forma y, sobre todo, para que todo sea más natural. A mí el cuerpo me pide torear de salón porque lo asimilas, lo disfrutas y logras que los lances nunca broten de manera mecánica.
-¿Le cuesta ahora más al público entender el toreo profundo?
-La espectacularidad es más vistosa, sin duda. A veces el toreo despacioso y lento no cala tanto entre la gente. Sin embargo, al final ése es el toreo que buscamos. Afortunadamente, hay una ola entre aficionados y profesionales por la que se valora cada vez más el toreo más pulseado.
- ¿En qué plaza ha disfrutado más este año?
- Sevilla. Llegué en un estado perfecto de preparación y de seguridad y la Puerta del Príncipe y todo lo que viví en su feria fueron momentos realmente inolvidables. También me siento muy orgulloso de mi paso por Las Ventas, con tres tardes muy importantes a pesar de que no pudiera salir con un triunfo redondo como me hubiera gustado.
- ¿Llegó su cumbre con el toro ‘Cantapájaros’ de Victoriano del Río?
- Fue el que me sirvió para cerrar esa etapa de lucha entre la gente, la prensa y yo sobre si mi toreo tenía posibilidades de evolucionar. Aquella faena convenció a todo el mundo de que era posible y a mí me dio una seguridad tremenda de que era capaz de demostrarlo en Las Ventas y ante un toro bueno; fue la gran consolidación de mi toreo.
- ¿Se ha sentido minusvalorado por algunas presidencias?
- Ha habido varios días muy significativos tras faenas muy rotundas: Sevilla, Madrid y Pamplona. Los presidentes tienen una fuerza muy grande y tienen que ser conscientes de que su papel no es ser protagonistas sino dirigir el espectáculo. Al final los triunfos toman su importancia más allá de las orejas, tanto en un sentido como el otro.
- ¿Cómo es su relación con el toro?
- Muy profunda, gasto mucho tiempo en torear, en ver vídeos, en hablar con ganaderos. A mí conocer al toro es lo que más me enriquece porque siempre hay una sorpresa, un punto que no imaginabas o un animal que te descubre algo distinto.
- En la biografía sobre Joselito de Paco Aguado se descubre esa preocupación por el toro y el toreo de Gallit0. ¿Se siente cercano a él?
- Joselito El Gallo, junto con Belmonte, es una referencia para los toreros. Al leer el libro de Paco Aguado me identifiqué en muchas cosas con él. Cuando llegó al toreo había muchas cosas por hacer, desde las plazas de toros hasta la organización de cuadrillas, los apoderados, los veedores. Todo le interesaba y la gran estructura moderna del toreo se la debemos a él y en lo que se refiere a la relación con el toro me identifico mucho con su persona, con ese afán que tuvo de perseguir un toro cada vez más bravo con embestidas mejores.
o «Tengo la sensación de que para mucha gente la fiesta de los toros es algo absolutamente desconocido»
-¿Se siente dueño de su carrera?
-Ahora mismo sí. Reconozco que he vivido una época que fui consciente de la oportunidad que me había ofrecido la vida y la aproveché. Pero no fue una cosa que elegí en ese momento. Ahora mismo sí me siento dueño total y absoluto de mi trayectoria.
-¿Cómo ve todo lo que está sucediendo en torno a la fiesta? ¿Cree que los protagonistas están haciendo todo lo que se espera?
-Creo que vamos a tener una reunión con el Ministerio de Cultura y otras más para pedir que no se nos coarte la libertad. El mudo del toro no tiene nada que ver con la política y, paradójicamente, estamos en manos de unos políticos para que pongan a la fiesta en su sitio. Tal y como ha sucedido en Colombia, que lo han declarado como un bien cultural al que hay que proteger. Sinceramente pienso que tenemos una gran oportunidad para reclamar lo que nos corresponde y este invierno va a ser muy importante en ese aspecto.
-¿Cree que la sociedad conoce en que consiste el toreo?
-En cierto modo y para mucha gente es un espectáculo desconocido. Cualquier antitaurino debe tener muy claro que el que más cuida al toro y que este animal existe porque hay corridas. Hay gente vive día y noche para criar y cuidar ese animal. Todo eso sin hablar del aspecto cultural y económico que se desprende de un espectáculo que, además, carece de la calidad informativa que se merece. En los telediarios sólo aparecen las cornadas, casi nunca las grandes faenas.
-En la exposición de motivos de la ley que prohibe los toros en Cataluña se dice que los toros es una mala influencia para los niños...
-En este país existe una doble moral enorme. Se dice esa barbaridad y yo que he ido desde que tengo uso de razón a las corridas me considero una persona completamente normal. Se prohíbe a los niños que vayan a los toros y en cualquier televisión a las dos de la tarde se emiten programas violentos o de cuestiones del corazón que son indignantes.
o Esta entrevista lo he publicado hoy en Diario La Rioja.
Julián López El Juli está realizando una temporada sencillamente inmensa desde que comenzó en Valencia o en Sevilla dictando un toreo tan profundo como sentido. Lleva un mes de septiembre incomparable con triunfos incontestables en todas las ferias: Valladolid, Dax, Arles, Albacete, Salamanca,Nimes.... Ahora toca Logroño
-¿Habita en usted ese sentimiento de gran triunfador del año?
-Soy consciente de que estoy realizando una de las mejores temporadas de mi vida, me he encontrado con mi toreo, el público lo está viendo, la prensa también y yo, personalmente, estoy disfrutando mucho.
-¿Qué es lo que busca con su tauromaquia?
- Lo que persigo es que lo que hago en la plaza fluya de la manera más natural posible. La técnica la tengo asimilada muy dentro de mí y quiero que esos momentos vayan surgiendo en el ruedo de la forma más intuitiva posible, que el corazón te marque como tienes que torear, con cabeza, pero con el corazón por delante. De hecho, cuando uno está a gusto no piensa en la técnica; es el sentimiento el que te dicta cómo has de torear.
-Hace poco tiempo manifestaba en una entrevista que el toreo de salón es capital para pulirse como torero.
-Cuando empiezas te crees que lo sabes todo y que eres muy poderoso. Hasta que te das cuenta de lo contrario, por eso el toreo de salón es clave para que el cuerpo te coja la forma y, sobre todo, para que todo sea más natural. A mí el cuerpo me pide torear de salón porque lo asimilas, lo disfrutas y logras que los lances nunca broten de manera mecánica.
-¿Le cuesta ahora más al público entender el toreo profundo?
-La espectacularidad es más vistosa, sin duda. A veces el toreo despacioso y lento no cala tanto entre la gente. Sin embargo, al final ése es el toreo que buscamos. Afortunadamente, hay una ola entre aficionados y profesionales por la que se valora cada vez más el toreo más pulseado.
- ¿En qué plaza ha disfrutado más este año?
- Sevilla. Llegué en un estado perfecto de preparación y de seguridad y la Puerta del Príncipe y todo lo que viví en su feria fueron momentos realmente inolvidables. También me siento muy orgulloso de mi paso por Las Ventas, con tres tardes muy importantes a pesar de que no pudiera salir con un triunfo redondo como me hubiera gustado.
- ¿Llegó su cumbre con el toro ‘Cantapájaros’ de Victoriano del Río?
- Fue el que me sirvió para cerrar esa etapa de lucha entre la gente, la prensa y yo sobre si mi toreo tenía posibilidades de evolucionar. Aquella faena convenció a todo el mundo de que era posible y a mí me dio una seguridad tremenda de que era capaz de demostrarlo en Las Ventas y ante un toro bueno; fue la gran consolidación de mi toreo.
- ¿Se ha sentido minusvalorado por algunas presidencias?
- Ha habido varios días muy significativos tras faenas muy rotundas: Sevilla, Madrid y Pamplona. Los presidentes tienen una fuerza muy grande y tienen que ser conscientes de que su papel no es ser protagonistas sino dirigir el espectáculo. Al final los triunfos toman su importancia más allá de las orejas, tanto en un sentido como el otro.
- ¿Cómo es su relación con el toro?
- Muy profunda, gasto mucho tiempo en torear, en ver vídeos, en hablar con ganaderos. A mí conocer al toro es lo que más me enriquece porque siempre hay una sorpresa, un punto que no imaginabas o un animal que te descubre algo distinto.
- En la biografía sobre Joselito de Paco Aguado se descubre esa preocupación por el toro y el toreo de Gallit0. ¿Se siente cercano a él?
- Joselito El Gallo, junto con Belmonte, es una referencia para los toreros. Al leer el libro de Paco Aguado me identifiqué en muchas cosas con él. Cuando llegó al toreo había muchas cosas por hacer, desde las plazas de toros hasta la organización de cuadrillas, los apoderados, los veedores. Todo le interesaba y la gran estructura moderna del toreo se la debemos a él y en lo que se refiere a la relación con el toro me identifico mucho con su persona, con ese afán que tuvo de perseguir un toro cada vez más bravo con embestidas mejores.
o «Tengo la sensación de que para mucha gente la fiesta de los toros es algo absolutamente desconocido»
-¿Se siente dueño de su carrera?
-Ahora mismo sí. Reconozco que he vivido una época que fui consciente de la oportunidad que me había ofrecido la vida y la aproveché. Pero no fue una cosa que elegí en ese momento. Ahora mismo sí me siento dueño total y absoluto de mi trayectoria.
-¿Cómo ve todo lo que está sucediendo en torno a la fiesta? ¿Cree que los protagonistas están haciendo todo lo que se espera?
-Creo que vamos a tener una reunión con el Ministerio de Cultura y otras más para pedir que no se nos coarte la libertad. El mudo del toro no tiene nada que ver con la política y, paradójicamente, estamos en manos de unos políticos para que pongan a la fiesta en su sitio. Tal y como ha sucedido en Colombia, que lo han declarado como un bien cultural al que hay que proteger. Sinceramente pienso que tenemos una gran oportunidad para reclamar lo que nos corresponde y este invierno va a ser muy importante en ese aspecto.
-¿Cree que la sociedad conoce en que consiste el toreo?
-En cierto modo y para mucha gente es un espectáculo desconocido. Cualquier antitaurino debe tener muy claro que el que más cuida al toro y que este animal existe porque hay corridas. Hay gente vive día y noche para criar y cuidar ese animal. Todo eso sin hablar del aspecto cultural y económico que se desprende de un espectáculo que, además, carece de la calidad informativa que se merece. En los telediarios sólo aparecen las cornadas, casi nunca las grandes faenas.
-En la exposición de motivos de la ley que prohibe los toros en Cataluña se dice que los toros es una mala influencia para los niños...
-En este país existe una doble moral enorme. Se dice esa barbaridad y yo que he ido desde que tengo uso de razón a las corridas me considero una persona completamente normal. Se prohíbe a los niños que vayan a los toros y en cualquier televisión a las dos de la tarde se emiten programas violentos o de cuestiones del corazón que son indignantes.
o Esta entrevista lo he publicado hoy en Diario La Rioja.
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