martes 31 de agosto de 2010

EL CHANTAJE DE FERMÍN VIOQUE

Fermín Vioque protagonizó ayer una rueda de prensa sencillamente esperpéntica en la que dijo, incluso, que él se consideraba un ser humano, padre de familia y con tres hijos. También aseguró que tenía un «compromiso moral» con el Ayuntamiento de Calahorra para que éste le ayudara a soportar las pérdidas de la feria y no aclaró ni si había pagado a los toreros de las corridas anteriores, ni tampoco desmintió que hubiera cobrado 24.000 euros correspondientes a la indemnización del seguro de la suspensión del festejo de marzo. Fermín Vioque, que arrastra una larga historia de incumplimientos en otros cosos como el de Roquetas de Mar (Almería), en el que Morante de la Puebla se marchó del mismísimo patio de caballos por no haber cobrado los honorarios pactados, utilizó la peor de las estratagemas para chantajear -así de claro- al Ayuntamiento de Calahorra, con el que había firmado un contrato público en el que como empresario se comprometía a programar y celebrar tres festejos mayores: dos corridas de toros y una de rejones. El Ayuntamiento también debía haber sido consciente en su momento de la trayectoria de Vioque y de la irrealidad que supone pedir tres festejos mayores en fiestas y que uno sea el día 31, que este año ha caído en martes y que tal y como están de decaídas la afición a los toros y las economías familiares tenían el sórdido final de la ruina como destino. Pero todo en Vioque ha sido un desatino: no anunciar el mano a mano entre Hermoso de Mendoza y Sergio Domínguez mucho antes, cuando se sabía que el rejoneador portugués ni estaba preparado para torear ni iba a venir; el follón de las entradas sin numerar, el no pagar a los toreros los dineros pactados y esa forma de marcharse y dejar a la ciudad sin toros precisamente el día grande de las fiestas. Tengo para mí que Vioque no ha perdido ni medio euro en Calahorra, tengo para mí, y se lo dije a la cara, que se trata de un tramposo y de un verdadero antitaurino que con sus actuaciones e incumplimientos deja a esta fiesta, a la que él pisotea, a la altura del barro.

o Este artículo de opinión lo he publicado en Diario La Rioja.

Fermín Vioque suspende por su cuenta la corrida de hoy en Calahorra

El Ayuntamiento, que ejercitará acciones legales oportunas contra el empresario, trató de organizar una corrida para hoy pero la premura lo hizo imposible

El empresario de la plaza de toros de Calahorra, Fermín Vioque, decidió ayer por su cuenta suspender el último festejo de la feria taurina, en el que con astados de la ganadería de Las Monjas debían actuar Diego Urdiales, Daniel Luque y Rubén Pinar. Vioque llevaba varios días madurando la decisión y a primera hora de ayer se reunió con el alcalde de la ciudad, Javier Pagola, para trasladarle sus intenciones. A medida que avanzaba la mañana toda la ciudad era consciente de la decisión del empresario y el Ayuntamiento emitió una nota en la que anunciaba las acciones legales que correspondan contra Fermín Vioque por incumplimiento de contrato. Es más, en esa misma nota se explicaban las gestiones que realizó la propia corporación para organizar por su cuenta un festejo taurino para hoy, «pero debido a las numerosas dificultades y exigencias que requieren la organización de este tipo de espectáculos y a la premura de tiempo no ha sido posible». A las cinco de la tarde compareció en una multitudinaria rueda de prensa Fermín Vioque, que lamentó la escasa afluencia de público a la primera corrida de la feria y dijo que no había venido a Calahorra «a perder dinero. He hablado varias veces con el alcalde para decirle cómo estaban las cosas y que no podía soportar perder más. He venido con todas mis mejores intenciones, pero el resultado ha sido desolador porque sólo he vendido unos quinientos abonos y unas cincuenta entradas para el día 31», afirmó. Fermín Vioque puso, entonces, la pelota en el tejado municipal: «Yo he sido muy claro con el señor alcalde». Pero dijo más, ya que aseguró que para poner en marcha la feria tuvo que pagar «un dinero» a la mesa del Seguimiento del Convenio Taurino para levantar una deuda anterior de la plaza. Al final de la rueda de prensa reconoció que ese montante era de 2.000 euros. Tampoco fue capaz de asegurar que había pagado los honorarios de los toreros que habían actuado en las dos primeras corridas: «Ésas son cosas interiores de las empresas», repitió una y otra vez. El empresario, que aseguraba que había una «responsabilidad moral» por parte del Ayuntamiento de Calahorra, reconoció que el taquillaje de la plaza no se había realizado por un problema de imprenta: «Las entradas llegaron sin numerar y todo no va a ser culpa mía». Pero hay más, ya que tampoco desmintió el hecho de que cobró 24.000 euros por el seguro de suspensión de la corrida de marzo. Sencillamente no quiso contestar. Otra de las cuestiones más llamativas de la rueda de prensa es que reconoció que se le había olvidado llamar a un apoderado de la corrida de ayer: «Es cierto que llamé a Luis Miguel Villalpando tarde porque con todo este lío se me había pasado». El apoderado de Daniel Luque, José Luis Marca, dijo en Apalusos que «no es serio lo que ha hecho este hombre. Se escuda en que apenas ha vendido entradas y no puede hacer frente a un gasto así. ¡Pues que no sea empresario! Nosotros le hemos dado todas las facilidades del mundo, siempre teniendo en cuenta los mínimos que hay que cumplir, por supuesto, pero ni por ésas ha querido dar la corrida».

o Arantxa Marín: «Este señor se ha reído de nosotros y nos ha dejado una papeleta vergonzosa». La concejala de Festejos del Ayuntamiento de Calahorra, Arantxa Marín, no tuvo reparos en reconocer el daño que ha producido la decisión de Fermín Vioque de suspender la corrida de hoy: «Se ha reído de la ciudad a la cara; él tenía un contrato y no lo ha cumplido. De hecho, ha causado un daño a la ciudad irreparable porque con tan poco tiempo no hemos tenido margen de maniobra. Nos ha dejado una papeleta vergonzosa». Arantxa Marín explicó que el Ayuntamiento va a ejercer «todas las acciones legales que sean oportunas porque ha sido manifiesta su decisión de incumplir el contrato que había suscrito con la ciudad». También dijo que de cara al año que viene se van a tomar todas las medidas oportunas para redactar un nuevo pliego «acorde con la situación de la plaza».

o Fermín Vioque: «Esperaba mucho más del Ayuntamiento, no han querido ayudarme». «Esperaba mucho más del Ayuntamiento, no han querido ayudarme y por eso no me ha quedado más remedio que suspender la corrida. Lo siento mucho pero yo no he venido aquí para arruinarme». Vioque iba más allá: «Yo no creo que haya incumplido nada porque las situaciones en la vida pueden cambiar. Esto es como una boda, tú te casas en principio para siempre, pero si te engañan puedes tomar la decisión de divorciarte». Vioque, que en Roquetas de Mar tuvo que ver hace dos años cómo Morante de la Puebla se fue de la plaza antes de empezar una corrida por no haberle satisfecho sus honorarios -cosa que nunca había sucedido- volvió a responsabilizar a todo el mundo: «Me han dejado solo, las peñas, el Ayuntamiento, la gente... Es imposible continuar porque tonto no soy».

o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja. La foto es de Alfredo Iglesias.

Las faenas de Diego Urdiales en Ejea de los Caballeros

lunes 30 de agosto de 2010

Y Diego toreó al ralentí

Diego Urdiales cuaja una tarde redonda y corta tres orejas en Ejea de los Caballeros

El toreo tuvo un acto de justicia ayer con Diego Urdiales: ningún toro le buscó las tripas, es más, a los dos astados que sorteó en la monumental plaza de Ejea de los Caballeros les dio por embestir y el riojano los cuajó al ralentí, toreándolos con las yemas de los dedos al natural, por redondos, en interminables pases de pecho, a la verónica, por chicuelinas en un quite, un delantal de cartel e, incluso, con algunos ayudados por alto y un pase del desprecio interminable. El de Arnedo se rebosó toreando por dentro como hacía tiempo, sin la acuciante presión del triunfo en una tarde repleta de buenas sensaciones en la que demostró su peculiar ambivalencia: generoso en la entrega con los toros más duros de la cabaña brava, y con empaque y alma con torillos como los de ayer, embestidores y nobles, obedientes y un punto azucarados, con los que era necesario una absoluta precisión en el manejo técnico: alturas, toques medidos, y una comedida virtud para no amontonarse y quererlo hacer todo a la vez. Toreó al ralentí, abandonando cualquier premura y sabiendo que era hora de disfrutar. El primero fue un animal comedido en todo, desde el rabo hasta los pitones. Diego construyó una faena sin demasiada profundidad porque no consentía que le bajaran la mano por su escasez de fuerza. Gozó a media altura. El quinto, sin embargo, además de un punto más de presencia, derrochó nobleza, y le permitió al de Arnedo solazarse, tanto con la zurda como en varias series en redondo en las que llevó al morlaco cosidito a los vuelos, totalmente relajado, abandonado y con la moral por las nubes para empresas que van a ser mucho mayores. Dice un amigo mío que Javier Conde es al toreo lo que Corín Tellado a la literatura. No le falta razón. Ayer hizo hasta el pajarito, enroscado; eso sí, entre el toro y Conde cabía un autobús de línea a lo largo. Álvarez, el torero de casa, cortó una oreja a su primero y demostró en todo momento su enorme voluntad.

o Ejea de los Caballeros (Zaragoza). Toros de Vidal Tabernero Orive, terciaditos, nobles y justos de fuerza. Javier Conde, silencio y silencio; Diego Urdiales, oreja y dos orejas; Alberto Álvarez, oreja y ovación. Esta crónica la he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto la he hecho yo (aunque no sé ni cómo).

domingo 29 de agosto de 2010

Una tarde heroica en Bilbao

Diego Urdiales sustituyó a Miguel Ángel Perera a última hora y se jugó la vida ante un gigante del Puerto de San Lorenzo

Tan imponente como seria, tremenda y peligrosa salió la corrida del Puerto de San Lorenzo ayer en Bilbao. Una anchura de pechos descomunal, hondura máxima, pitones hasta decir basta y una suma de malas ideas tal que sólo el sexto toro se las compuso paraenviar a dos toreros a la enfermería: primero el banderillero Mario Romero y después, al matador bilbaíno Iván Fandiño. Diego Urdiales pechó con un lote paradójico que midió milimétricamente su condición de torero. El primero fue noble pero absolutamente inválido; y el sexto, un toro gigantesco, descomunal y repleto de malas ideas. Pero el torero riojano no se lo pensó dos veces, y a pesar de que sabía que el cualquier momento lo podía mandar allí donde huele a cloroformo, se puso con él con esa verdad tan desnuda y profunda que atesora el torero que lleva dentro. Conviene pensar que hacía sólo tres horas estaba dándole un potito a su hija en Arnedo, desconocedor de la lesión de Miguel Ángel Perera y sin imaginar por lo más remoto que una llamada le iba a poner camino de Bilbao, ante el toro de Bilbao y con el rey de Bilbao, ese Enrique Ponce de veinte años de alternativa que celebró ayer su paseíllo cincuenta en el Botxo, que se dice pronto.
Tuvo la suerte el de Chiva de encontrarse con un gran toro, el cuarto, de gran nota por su encastada nobleza y su tranco de porcelana. Ponce lo cuajó, sobre todo por la derecha, en una faena larga en la que abundaron los cambios de mano, los molinetes y varias series en redondo bellísimas. Le dio tiempo hasta para hacer la poncina y no cortó la segunda oreja porque la espada le cayó baja.
El primer toro de Urdiales fue una auténtica pena, con calidad pero con embestida monjil y claudicante. El quinto, de más de 600 kilos, cortaba el hipo por su inverosímil alzada y por las velas con las se que coronaba su rizada testuz. Desde el principio demostró todas sus perversiones, aunque eso sí, matizadas por una movilidad tras la que se escondían hondonadas de asperezas, violencia y brusquedad. El toro exigía el máximo de Diego y el de Arnedo le planteó franca la batalla por ambos pitones. Recibió una espeluznante voltereta y no le importó apurar el vino amargo del astado hasta el final. Lo tapó todo, incluso pretendió echarle los vuelos al hocico como si fuera de carril. Muy bien Diego Urdiales en una plaza que lo respeta al máximo y en una gesta que no puede ni debe pasar desapercibida. El primer toro de Ponce empezó a pronosticar el destino de la tarde y el último, abierto de cuerna como una lira, no perdonó a nadie. El toreo es así de duro, así de bello, así de tremebundo. Dos toreros en la enfermería, graves, y otros dos ilesos, pero con el sabor del deber mucho más que cumplido.

o Toros de El Puerto de San Lorenzo, de imponente lámina y de impresionantes defensas, aunque desiguales de romana. Duros, con peligro y correosos, excepto del cuarto, de gran nota. El primero de Urdiales no tuvo fuerza. Enrique Ponce: silencio y oreja tras petición de la segunda. Diego Urdiales: ovación y saludos tras dos avisos. (Sustituyó a Miguel Ángel Perera). Iván Fandiño: silencio en el único que mató. Plaza de Toros de Vista Alegre (Bilbao), más de tres cuartos de entrada en tarde fresca. Se guardó un minuto de silencio en el 63 aniversario de la muerte de Manolete. Iván Fandiño y Mario Romero, heridos graves por el sexto toro de la corrida, fueron operados en la enfermería de sendas cornadas.

o A las tres de la tarde le ofrecieron la sustitución. A las tres de la tarde le sonó el móvil a Urdiales en Arnedo: Era Pablo ‘Chopera’, el empresario de Bilbao: «¿Vienes a matar la del Puerto para sustituir a Perera?». El riojano no se lo pensó; llamó a ‘El Víctor’, que estaba en un restaurante de Calahorra y con un vestido viejo –porque los nuevos están con su mozo de espadas en en Madrid– y con un banderillero, llegó a Bilbao a eso de las cinco menos cuarto y sin comer. Se cambió en la misma plaza, la cuadrilla estaba desperdigada por toda España y se apañó con los subalternos y picadores de Ponce y Fandiño. De mozo de espadas actuó el matador Rafael de Julia y su apoderado, Luis Miguel Villalpando, llegó desde Madrid justo en su primer toro. Esta crónica la he publicado hoy en Diario La Rioja.

viernes 27 de agosto de 2010

LA CRÍTICA Y DIEGO URDIALES

Los críticos pasan de destacar el valor que imprime a sus faenas a subrayar la calidad técnica y la profundidad que define su toreo

Los principales diarios nacionales alaban la calidad y el toreo caro del riojano

«Qué mérito tuvo este torerazo. (por Diego Urdiales). De oro macizo se antojó el trofeo. Sabía a recompensa grande después de brindarle el toro a Paula, que también tiene el valor tatuado en el alma y se lo planta de cara a la vida. Dejó Urdiales, firmó Diego los naturales más desgarrados de la feria. Largos, profundos, hondos. Atornillados los pies a la tierra, no importó nunca la dirección que tomara el toro, aunque fuera tardo, punto manso, aunque le costara definirse. Claro lo tuvo el diestro, y tragó, y sacó el agua del pozo, con una estética que arrancaba el olé sabiendo que no podías quitar la mirada de lo que estaba pasando en el ruedo. A cámara lenta, incitando al toro, arrancándoselo, muy encajado, asumiendo en cada envite la incertidumbre del futuro. Otro planteamiento hizo por el derecho, como de quien se mete en la cabeza el manual del toro, y se colocó cerquita para que la media arrancada le fuera suficiente para montar el muletazo. La suerte suprema resultó en sí un monumento». Con esta emoción explicaba Patricia Navarro en 'La Razón' el triunfo del diestro riojano el miércoles en Bilbao. Y no es la única, porque la totalidad de la crítica taurina española se rompió ayer con el arnedano después de lograr su tercera oreja consecutiva en Vista Alegre frente a astados de Victorino Martín, «un hito difícilmente repetible», como reconocía el cronista de 'El Correo', Alfredo Casas: «Las cuatro inteligentes y meritorias series de naturales que compusieron el cuerpo argumental del trasteo del riojano, fueron milimétricamente calibradas en la altura, profundidad y número de muletazos. Notable ejercicio de pulso. De culturista. A ritmo lento y constante. Ya saben para afinar cada músculo del cuerpo». Zabala de la Serna en 'El Mundo' tampoco ahorraba adjetivos: «No se puede estar mejor con un toro mansote (...) desde el mismo momento que lo meció la verónica, que no fue una, sino tres, de verdadera sincronización y enganche clásico. Luego le buscó siempre el pitón contrario con la mano izquierda, se cruzó, le extrajo naturales tan meritorios como macizos. (...) Encima entendió el momento en punto de terminar y lo terminó de una estocada recta, delantera y mortal. Supo el pañuelo presidencial interpretar que allí había existido una verdad».

o Cruzarse como nadie. José Luis Merino, cronista de 'El País', explicaba así la actuación del riojano: «Tragando lo indecible, cruzándose como hasta lo que llevamos de feria nadie lo ha hecho. Fue impostando pases sólidos, templados, ligados. Se tiró a matar muy decidido. Cortó una oreja ganada a ley». Luis Nieto, en 'El Diario de Sevilla' tampoco tuvo empacho alguno en reconocer la torería del arnedano: «Y el riojano, que se lució en los lances de salida, a la verónica, construyó una faena meritoria. Le dio sitio al toro y brilló con la zurda en un par de series. Dos naturales, de cintura rota y sin afectación, fueron puro almíbar. Su estocada, en la que se tiró a morir, valía por si misma la oreja que solicitó mayoritariamente el público y que otorgó la presidencia». Jon Mujika, en 'Deia', no quiso ahorrarle ni un epíteto al torero arnedano: «El coraje, la audacia y una mano izquierda propia del sabio Salomón, sí; pero también, y sobre todo, la rebelión contra la tiranía de los incrédulos que han de ver para creer. Ayer lo vieron. A sus ojos, a los ojos de cuantos pensaban que era un cristiano arrojado a la arena para mayor gloria de los leones (léase aquí, los vitorinos...), apareció Diego Urdiales junto a un toro bronco y áspero, de embestidas cortas y derrotes de guillotina».

o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Carmelo Bayo.

jueves 26 de agosto de 2010

EL DRAMA DE LOS MINEROS DE CHILE

No puedo ni imaginar lo que estarán pasando en el mismo fondo de la tierra, sepultados en miles de toneladas de cobre, los 33 mineros atrapados en Chile a más de 700 metros de profundidad, hacinados en un pequeño habitáculo de unos cincuenta metros cuadrados y a 35 grados de temperatura. 33 hombres luchando con la misma muerte, asfixiados, desnutridos, sin apenas luz y sin saber si van a ser capaces de sacarles de un agujero negro que podría haber sido su tumba pero que ahora, por ventura, es su único bote salvavidas. La tierra se los tragó en un derrumbe hace casi veinte días y apenas hace unas horas se ha sabido que están vivos, enterrados a una distancia conmovedora, pero vivos, con esperanzas, con tal caudal de miedo en sus entrañas que me recuerdan lo que tuvo que sufrir la tripulación del submarino Kursk cuando atrapó a todos sus hombres en las heladas aguas del mar de Barents. Aquellos infelices soldados murieron hace diez años sin opciones; los mineros de Chile se saben vivos, y las autoridades han anunciado que pueden tardar hasta cuatro meses en sacarles del fondo. ¿Qué se puede hacer para ayudarles?, me pregunto desde este Logroño tórrido de finales de agosto. Cierro los ojos y los veo; me meto en el ascensor y me pregunto por su tragedia. ¿Soportaría un tipo como yo una prueba tan brutal en esta vida? Francamente, lo dudo. Yo me quejo por todo: por la comida, por el trabajo, por si llueve o hace sol, porque me he perdido mi programa favorito de la tele o porque al Madrid le han metido un par de roscos. ¿Lo soportaría usted, amigo lector? Seguro que sí si es que ha tenido la santa paciencia de depositar sus ojos hasta en el punto final de esta columna.


o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja, en una serie que aparece los jueves y que se titula Mira por dónde.

Una faena para el recuerdo

Diego Urdiales corta una oreja de ley en Bilbao en la corrida de Victorino tras una faena memorable con naturales de cartel

El riojano vuelve a marcar diferencias ante un lote muy irregular en una tarde en la que saltaron dos toros de triunfo: tercero y cuarto

En la mayoría de las ocasiones el toreo es una sensación indeleble, un recuerdo que se suele perder en la memoria por la acumulación de faenas, de batallas, de tantos desconsuelos. Pero existen ocasiones, contadas, en las que una obra torera pasa a los anales del recuerdo de los aficionados y se depositan en el corazón. Ocasiones en las que una faena se queda impresa en nuestras neuronas por esa verdad desparramada que supone jugarse la vida sin ambages, colocarse en el filo brutal de una navaja, olvidarse de que tienes una vida que proteger, y dejar que en una plaza, gigantesca y negra como es la de Bilbao, brote ese manantial soñado en tantas horas de soledad, en tantas horas de soñar despierto, en tantas peleas con uno mismo para demostrar al mundo que Diego Urdiales es un torero capaz de desplegar sobre el ruedo una de las tauromaquias más bellas y clásicas que jamás se han dictado. Ayer, sobre el grisáceo albero de Bilbao, un riojano de Arnedo ofreció una lección de tauromaquia auténtica con un toro, el segundo de la tarde, que en cualquier otra mano hubiera pasado desapercibido; un toro soso, noble y pajuno, al que robó materialmente su bravura para imponerle su cánon a base de una quietud y temple que dejó a la plaza boquiabierta e impresionada. El animal fue uno de esos bureles mediocres que tanto abundan, un astado simplón que ni plantea pelea ni vende el peligro que, sin duda, atesoraba. El riojano lo recibió con un fajo de verónicas ajustadas, salpimentadas con uno de esos lances al delantal que tanto prodiga Urdiales y que con tanta emoción dibuja. Tras una pelea gris en varas y un tercio de banderillas que no auguraba nada bueno, salió decidido el torero para pasarlo por alto y sacarlo más allá de las rayas para compensar su inquietante querencia hacia las tablas. Comenzó por la derecha. El toro ni fu ni fa; prosiguió en redondo acariciando al astado pisando un terreno en el que los toros, si tienen algo dentro, no les queda más remedio que dejarse seducir. Y entonces, cuando muchos pensaban que aquello estaba visto, se echó la pañosa a la izquierda y bamboleando los vuelos con la misma dulzura que hizo en Dax, empezaron a brotar naturales inmensos, muletazos inopinadamente largos, lances hasta detrás de la cadera que sorprendieron al principio por la catadura del toro y que emocionaron después por esa forma tan dantescamente bella que tiene este torero al rematarlos donde casi nadie llega. Se montó en la plaza una tremolina por la música. Al fin, arrancó la banda y Diego, en un arrebato de torero, dijo que no, que su toreo tenía su propia música, y así, con el sonido ronco del toreo puro abrochó la última tanda hasta propinar un estoconazo impresionante que mandó al victorino pajuno aquel al otro barrio en un suspiro. A esto le llamó yo una faena memorable, una faena para el recuerdo, una faena sorprendente y desnuda con la que Urdiales volvió a triunfar –y van tres años ya– en Bilbao, hoy por hoy la segunda o tercera plaza más importante de este injusto y alocado planeta de los toros. El segundo de su lote fue un cabrón, en el aire del sexto, pero sin enseñar el peligro. Escondiendo la cabeza entre las manos y arrancándose inopinadamente cuando se hacía el dormido. Lo probó por ambos pitones, intentó endilgar derechazos y naturales, y en un arreón casi lo manda al reloj. Se lo quitó de en medio sabiendas de que todos, Diego el primero, esperábamos que por una vez la suerte se aliara con el torero riojano. Pero no.
La otra oreja de la corrida, en un tono muy menor, se la anotó Padilla ante un toro sensacional. Lo mejor de su actuación fue la estocada y dos derechazos más templados. Manuel Jesús ‘El Cid’ se fue de vacío a pesar de que se encontró con otro toro de bandera, el tercero, de imponente lámina y de gran embestida por el izquierdo. Falló a espadas y no tuvo opción con el sexto, un animal muy peligroso.

o Toros de Victorino Martín, desiguales de presencia; tercero, cuarto y sexto, imponentes. El quinto, una mole y los dos primeros bajaron en cuanto a trapío. Los mejores, de largo, el cuarto, con galope, humillación y recorrido; y el tercero, sensacional por el pitón izquierdo. Dos toros de muy mala nota: el quinto y el sexto. El primero, muy parado y el segundo, noble. Juan José Padilla: silencio y oreja. Diego Urdiales: oreja y silencio. Manuel Jesús ‘El Cid’: saludos y silencio.Plaza de toros de Vista Alegre, casi tres cuartos de entrada en tarde de calor agobiante. 5ª corrida de abono. 25 de agosto de 2010. Esta crónica la he publicado hoy en Diario La Rioja; las fotos son de Carmelo Bayo.

miércoles 25 de agosto de 2010

Duelo de especialistas en Bilbao

Juan José Padilla, Diego Urdiales y Manuel Jesús ‘El Cid’ se citan con los victorinos más impresionantes del año

El torero riojano debutó en Bilbao en 2008 y en las dos corridas en las que ha actuado ha triunfado con los astados de Albaserrada

 
‘Gargantillo’ fue un victorino pavoroso, un saltillo-albaserrada que pesaba 623 kilos y que le tocó el año pasado a Diego Urdiales en sexto lugar del último festejo de las Corridas Generales, que es como en Bilbao denominan a su impresionante feria taurina, quizás la mejor organizada y más decisiva de la temporada veraniega. El torero riojano tragó saliva, apretó los dientes y se jugó la vida ante el inabarcable morlaco –de pelo ceniciento y buidas defensas– llegado de las Tiesas de Santa María: «Creo que hay que destacar la valentía enorme y la decisión de Diego Urdfiales con el sexto, un toro de 623 kilos, al que ha cortado una oreja de ley», escribió el mismísimo ganadero en su página web. Ha pasado un año, y a pesar de que el torero riojano se llevó cuatro de los cinco premios que se ponían en liza en la feria, regresa hoy al ferruginoso albero bilbaíno con la misma necesidad de triunfo y con similar esperanza: «Quiero y necesito que la corrida embista, que dé opciones, al menos, de poderme jugar la vida. En Dax salió un festejo excelente y sueño con que sea así; lo que no quiero es que aparezcan toros tan poco agradecidos como los de Zaragoza o San Sebastián, porque fueron imposibles». Diego Urdiales conoce de sobra la catadura de estos astados y la categoría de los compañeros de terna, dos de los principales especialistas con esta divisa del escalafón. El jerezano los ha lidiado infinidad de veces en el norte pero Manuel Jesús ‘El Cid’ ha logrado triunfos memorables con ellos en los principales escenarios del toreo: Sevilla y Madrid, con la inolvidable guinda de 2007, cuando se encerró en este mismo espacio con seis grises y salió por la Puerta Grande tras una descomunal corrida. «Es un honor compartir paseíllo con dos toreros tan importantes; yo tuve la oportunidad de ver en directo aquella corrida de 2007 y me pareció una obra sublime. Ahora estaré con él sobre el albero y eso me llena de orgullo», dice un torero que sabe que tiene mucho cartel en Bilbao. Y es que el riojano debutó en Vista Alegre en 2008 con esta ganadería y en la primera faena cortó una oreja tras una clamorosa petición de la segunda. El año pasado volvió con este hierro y obtuvo un triunfo inaudito. «Bilbao es una plaza que me encanta como aficionado; he venido muchos años como espectador y ahora puedo disfrutarla en el ruedo. Todo es muy serio, hasta el toro...», bromea.

Un corridón para esta tarde. Victorino Martín ha seleccionado para esta tarde un lote de ejemplares que asusta sólo al contemplarlos en las fotografías. El ganadero que está de cumpleaños –hace cincuenta años que compró su primer lote a los hermanos Escudero Calvo– no atraviesa un gran momento y esta temporada no ha comparecido en Madrid por un problema que tuvo en las parideras de hace cuatro temporadas. Pero más allá de la ausencia de San Isidro, el nivel medio de las corridas lidiadas ha bajado de forma considerable especialmente en los cosos de mayor responsabilidad. Este año volvió a fracasar en Sevilla y Zaragoza, aunque ha triunfado en plazas como Dax o Santander. Por eso, la tarde de hoy es la más decisiva del año para el criador de Galapagar, una tarde para la que ha reseñado una corrida con nombres míticos de la divisa y con astados que provocarán admiración al saltar al ruedo.

o Toros. Victorino Martín, encaste Albaserrada. Desde que debutó en 1975 en Bilbao, ha lidiado 20 corridas a las que le han cortado 19 orejas. o Toreros: Juan José Padilla. Espectacular y heterodoxo torero. Ha lidiado 51 corridas de este hierro, con  53 orejas, un rabo y 18 salidas a hombros. Diego Urdiales. Uno de los triunfadores de las pasadas Corridas Generales. Ha lidiado 19 festejos de esta divisa, con 13 orejas, un rabo y tres salidas a hombros. El Cid. El torero de Salteras (Sevilla) regresa a Bilbao con los victorinos. 46 festejos, 44 orejas y 12 salidas a hombros. Por la televisión. La corrida comienza a las 18 horas y se emite por Canal Plus. Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja.

lunes 23 de agosto de 2010

Jerôme LaVoix (El cantante que no habla, y que sólo sisea)


Nacido en 1965 en Valcebollère (Francia), Jerôme LaVoix (también conocido popularmente como “Le petit oiseaux chanteur des Pyrénées”). Lo podremos definir como uno de los fenómenos artísticos nacidos en el país vecino, aunque se trasladara a partir de los doce años a Camprodón (al otro lado del Pirineo) que es donde realmente forja su madurez artística. Con solo seis años, Jerôme despunta en el mundo de la canción con su gran tema “Dur dur d'être bébé” (Es difícil ser bebé), considerándose como uno de los niños prodigio franceses más superdotados después de Mireille Mathiew por su voz y Zinedine Zidane por su físico. El éxito de su carrera profesional no solamente se lo debe a sus prodigiosas cuerdas vocales, sino también a su sex-apeal, que al llegar la madurez lo convierte en uno de los hombres más deseados del mundo. Su vida, llena de incógnitas y claro-oscuros, ha ayudado a crear toda una leyenda. Se ha generado mucho interés y morbo alrededor de su persona por el hecho de que canta como los ángeles y en cambio no puede mediar palabra.
Cuando sólo cuenta con 10 años de edad y después de ser muy conocido en Francia, se trunca su futuro cinematográfico del que ya tiene firmados varios contratos. Un día de agosto, Jerôme vive un grave contratiempo mientras acompaña a su tío Narcisse con su rebaño de cabras montesas por un valle cercano a Valcebollère. En un descuido inexplicable de su tío (pastor durante toda su vida), Jerôme sufre un fatal percance al ser atacado por una de las cabras (ataque del que nunca se han desvelado los detalles ni el motivo por el cual fue atacado). Sólo se sabe que a partir de ese momento Jerôme padece un trauma psicológico que le provoca la perdida de la voz para poder hablar normalmente, pero que en cambio le potencia la voz para poder cantar adquiriendo una calidad inusitada. Un fenómeno rarísimo que nadie entiende ni ha descifrado hasta ahora. Sus padres dejan Valcebollère y se trasladan a vivir a Camprodón en donde su padre es nombrado encargado de la conocida fábrica de galletas Birba. Después de pasar por las consultas de los mejores logopedas mundiales y de seguir infinidad de tratamientos, Jerôme, aún sin hablar claramente, consigue sisear palabras para poder establecer casi una conversación. Esta nueva característica vocal “tan susurrada” añadida a su mirada penetrante y a su aspecto de galán de película lo convierte en uno de los hombres más deseados del planeta. Ya instalado en Camprodón, su carrera artística continúa, primero cantando en salas de fiestas de la Costa Brava, y luego en night clubs de Barcelona, donde se convierte en el ídolo de las turistas extranjeras. A los 26 años conoce en Lloret de Mar a Anabella Giordani, una riquísima viuda italiana que se encapricha de él y se lo lleva a Italia haciéndole triunfar en la noche romana como maître del restaurante “Il Sole e la Luna”. El atractivo del restaurante es Jerôme, que para comunicarse con los clientes no habla, sino que solamente canta, vende y aconseja a los clientes cantando el menú. Se hace popular como “Il bambino d’Anabella” o “Il maître de Il Sole e la Luna que non parla più”. Debido a su aparición en distintos programas televisivos de la Rai y Tele 5 alcanza rápidamente la fama, no solo como maître, sino también como cantante y playboy. En el año 2003 se separa de Anabella y abandona Roma. En un viaje de relax por Grecia conoce al armador Griego Demeter Gianacopoulos que lo contrata como estrella invitada de su show “Ulises y sus sirenas encantadas” para los cruceros de lujo que éste organiza por el Mediterráneo. Es precisamente en uno de esos viajes donde conoce a la Comisario de la Comunidad Europea, Gretel Weigel y se marcha a vivir con ella a Munich. Allí revoluciona a la jet-set germánica. Jerôme hace el papel de “marido de la Comisario” y, como tal, asiste a infinidad de actos políticos y sociales convirtiéndose en el punto de mira de toda la prensa rosa alemana que saca a la luz gran cantidad de “farras” y escándalos sexuales de la pareja. Ya en el 2008 al volver a Camprodón para descansar un poco y recuperarse de unas “purgaciones” mal curadas es cuando Jerôme LaVoix se reencuentra con su pasado. Decide abandonar a Gretel y quedarse a vivir otra vez en España. Funda junto a sus amigos de adolescencia la formación musical “Jerôme LaVoix y su orquesta” y fija otra vez su residencia en Camprodón, donde compagina la música con una incipiente afición a la escultura. Realiza unas originales obras de arte construidas con cajas metálicas de las galletas Birba. Actualmente presenta su primer disco con su orquesta compuesto por doce de sus mejores éxitos.

o Más información sobre Jerôme LaVoix aquí y quizás aquí.

Molés no tiene problemas con la realidad, cuando no le cuadra se la inventa

Manuel Molés maneja el toreo a su antojo. Decir esto no supone ninguna novedad tal y como quedó demostrado ayer cuando dio “sus” candidatos para la sustitución de Cayetano en Bilbao. Lo maneja porque le hacen caso; le hacen caso porque lo maneja, lo diseña, lo propaga, lo publicita y lo manosea hasta el vómito.

Ayer en Bilbao, un torero, Sergio Aguilar, se jugó la vida y llegó Molés y le censuró por arriesgar: “No debería haber dado esa tanda porque era innecesaria”, repitió como si él supiera que el toro de Alcurrucén le iba a coger. Un torero en el ruedo es algo sagrado y nadie mejor que Sergio Aguilar sabía hasta dónde tenía que arriesgar. Y el toreo es riesgo, es jugársela, se pasar esa raya que Molés –y yo mismo– seríamos incapaces de imaginar aunque mil veces hubiéramos nacido. Incapaces. Pero él con su bigote y su cohorte de consejeros y aduladores ofrece lecciones de dignidad a mil euros por hora, o más, porque ése es su verdadero problema.

Calla Molés lo que quiere callar porque no se atreve a decirlo y habla sin parar de dignidad, de categoría, de Democracia. Vaya, ahora Molés es rojo y digno; ahora Molés se pone chupas guapas y va de progre…. Bilbao vivió en la tarde de ayer una corrida memorable, una corrida de las que hacen afición por la seriedad de unos toros impolutos como alfileres y tres toreros valientes que se la jugaron. Sin embargo, a Molés se le volvió a ver el bigote con Luis Bolívar y sus intereses en el tercero de la tarde, un torazo de Alcurrucén que, sencillamente, se fue sin torear. Era uno de esos típicos toros de Núñez de cara o cruz, de cite en corto, de colocación cruzada. Bolívar no pudo. Empezó muy bien por abajo pero el toro se lo merendó a pesar de todo lo que decían Caballero, Antoñete y Molés. Un toro de apuesta que pasó sin pena ni gloria y una oreja más que tenue del colombiano en una tarde que tenía que haber sido para él. Pero Molés, con su verborrea, con sus adjetivos, con onomatopeyas… acabó salvando y colocándolo en el pedestal de los héroes.


Molés no tiene problemas con la realidad, cuando no le cuadra se la inventa.

domingo 22 de agosto de 2010

SOPORÍFERA VICTORINADA

Diego Urdiales se va de vacío de Illumbe tras pechar con un lote desalentador en la última corrida de la Semana Grande donostiarra

Fracaso rotundo de Victorino Martín ayer en una de sus plazas talismán, en un coso que no falta desde que fue inaugurado y en el que la última feria se llevó todos los premios. Fracaso y gordo porque la corrida no tuvo el trapío ni el cuidado en su selección que demostró en Dax hace sólo una semana, donde lidió un festejo completísimo tanto por fuera como por dentro. Ayer, en esa olla a presión en la que se ha convertido el otrora funcional coso de Illumbe, el legendario ganadero de Galapagar se dio de bruces con la realidad de los toros vagos y reservones, de los astados vacíos de casta que con un peligro sordo hacen mohines en vez de embestir a pesar de que se les cuide en el caballo como si fueran unos juampedros cualquiera. Por si todo esto fuera poco, Diego Urdiales tuvo la desgracia de sortear los dos peores: un tercero que no tuvo un pase por ningún pitón, y el sexto, feo de toda fealdad –impropio de una plaza de esta categoría– que a pesar de ser levemente picado y trasteado con todas las voluntades que atesora el diestro de Arnedo, no tuvo el fondo necesario para agradecer que el torero se fuera una y otra vez al pitón contrario para lanzar los vuelos de su muleta por naturales para intentar convencer al pupilo de Albaserrada que el paraíso de los bravos se encuentra exactamente detrás de la cadera. Comenzó Urdiales la faena por alto, consintiendo la embestida y ayudando al toro a desplazarse. Lo sacó al platillo y empezó por la derecha a sabiendas de que lo único faenable estaba por el otro pitón. Sobar y sobar para tomar la distancia oportuna hasta que, convencido el torero de que por ahí no había mucho más, porfíó por la izquierda para lograr –en medio de una auténtica pelea por la sañuda condición del animal– algún natural de trazo corto y sin la profundidad anhelada porque el toro no lo permitía. No le importó a Diego jugársela, pero el empeño iba a ser a todas luces baldío. Media estocada tendida y un descabello fue suficiente para que el animalillo rodara por el albero. Diego logró buenos momentos con el capote en un quite por verónicas al segundo de la corrida y en el recibo de ambos morlacos. Pero todo en un tono menor, dictado por el compás de los victorinos sin alma de ayer. Los compañeros de terna torearon a gritos: ¡Vaaaaamos, bonito!, ¡jú, toro jú! ¡Mira, mira, miramé! Así cuatro faenas vulgares de trazo corto, sin salir de la mata. Padilla no quiso, o no pudo, ligar naturales al cuarto, el mejor del festejo, y Ferrera puso un par de banderillas al quiebro al quinto que sólo es capaz de colocar un rehiletero privilegiado como él. Lo demás, al desván. Lo demás al olvido. ¿Y Victorino qué? Pues nada, a esperar a Bilbao el miércoles, donde se la juega.


o Toros de Victorino Martín, muy desiguales de hechuras, poco ofensivos de cara, escasos de casta y de muy pobre juego en conjunto. La corrida no dio la sensación en el ruedo de los pesos aunciados en la tablilla y en algunos casos fueron pitados por su debilidad. El cuarto, muy protestado por sus escasas fuerzas, tuvo un pitón izquierdo muy faenable. También destacó el quinto, con mucha nobleza pero sin la emoción que suele distinguir a esta ganadería. El lote de Diego Urdiales fue, de lejos, el peor del envío. El primero, mirón y muy reservón, se revolvía en un palmo y se quedaba muy corto por ambos pitones; no tuvo un pase. El sexto, un toro muy feo, apenas fue picado, pero ni humilló ni se desplazó. Por el pitón derecho no tenía un muletazo y por el izquierdo sólo propinaba medias arrancadas que se empeñó el riojano en aprovechar. La mayoría de los toros fueron pitados en el arrastre y al finalizar la corrida, Victorino Martín escuchó una sonora bronca por parte del respetable. Juan José Padilla: silencio en su lote. Antonio Ferrera: saludos y saludos con aviso. Diego Urdiales: saludos y palmas tras aviso. Plaza de toros de San Sebastián, algo más de media entrada cubierta en la última de feria. El coso de Illumbe, simililar y hermano del de Logroño, permaneció toda la corrida con la cubierta móvil cerrada y el calor del recinto era por momentos insoportable. o Esta crónica la he publicado hoy en Diario La Rioja.

EL TORO HUMANO (LA PELA NUNCA SE LA PELA A PRISA)

Diario El País prosigue su campaña antitaurina. Ahora se va al Guggenheim con los activistas contrarios a los toros y les dan bola. Hay toros en media España y los ignora. Mientras tanto, en el Plus siguen ofreciendo las corridas de Bilbao y ya me ha llegado publicidad de San Miguel de Sevilla. La pela es la pela y la pena es la pena. Además, la pela nunca se la pela a Prisa. Y por si faltaba algo, han puesto una galería de fotos de la protesta e imágenes del encierro del Pilón de Falces. Ah, se me olvidaba, la plaza de toros de Bilbao se ha llenado. Pero eso a nadie le importa, y menos a El País, diario independiente (sólo) de la mañana, que ha obviado, por ejemplo, la exposición Taura del Museo de Bellas Artes de Bilbao, que está en el Parque de Doña Casilda. (Digo esto por si no lo saben, aunque lo sepan, pero eso no mola ni vende).

sábado 21 de agosto de 2010

Urdiales actúa hoy en San Sebastián ante toros de Victorino Martín

El torero riojano regresa a una plaza en la que cuenta sus paseíllos por triunfos y en la que aspira reeditar el toreo al natural de Dax

Diego Urdiales vuelve hoy a Sebastián, una plaza en la que en las dos ocasiones que ha realizado el paseíllo ha sido capaz de triunfar y de convencer a los aficionados donostiarras por su forma de interpretar el toreo. Y vuelve con los astados de Victorino Martín, la misma divisa de las dos ocasiones anteriores y la ganadería que de una u otra manera se ha convertido en su más preciado talismán, ya que varios de los momentos más decisivos de su carrera los ha materializado con estos astados, el último de ellos el sábado pasado en el coso de Dax, donde cortó dos orejas, salió a hombros y toreó al natural como muy pocos son capaces de hacerlo.
El jueves estuvo Victorino Martín en el programa 'Sol y Sombra' de Punto Radio La Rioja, y valoró así el toreo del arnedano: «Urdiales tiene un mérito extraordinario y es uno de los diestros que mejor entiende a nuestros toros y que con más profundidad los torea». Y es curioso, pero esta semana se cumple el cincuenta aniversario de la primera compra del ganado de origen Albaserrada con el que Victorino Martín hizo su legendaria ganadería: «Nuestra casa significa la defensa del toro por encima de todas las cosas. Creo que decir Victorino es referirse al toro bravo», aseguró el ganadero, que dijo esperar con mucha confianza las corridas de San Sebastián de hoy y la de Bilbao del próximo miércoles: «Hemos seleccionado dos lotes muy buenos, cada uno correspondiente al trapío que se pide en cada plaza y tengo mucha confianza en los toros».
Por su parte, Diego Urdiales proseguía ayer su preparación para la corrida: «Estoy con mucha moral por lo de Dax aunque el trago de Alfaro fue muy decepcionante. San Sebastián y Bilbao son dos plazas importantísimas en las que siempre me he entregado al máximo y en las que, además, he podido demostrar gran parte de mis sentimientos y de mis aspiraciones como torero». El matador arnedano también se muestra confiado con el juego de los toros del ganadero de Galapagar: «A Victorino le admiro profundamente y mi carrera está muy unida a él. Es lógico que las ganaderías tengan altibajos, pero en Dax lidió toros extraordinarios; espero que continúe la racha». o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Miguel Pérez-Aradros y corresponde a un natural de los de la semana pasada en Dax.

o Crónica de la corrida de 2008
o Crónica de la corrida de 2009

jueves 19 de agosto de 2010

EL CASO TALAVANTE

El pasado lunes Alejandro Talavante estaba anunciado para actuar en Alfaro junto a Miguel Abellán y Diego Urdiales ante una corrida de la ganadería madrileña de Baltasar Ibán (aunque ponía Iván en los programas de mano). Unos días antes del festejo, el veedor del diestro fue al Cortijo Wellington para ver cómo eran los seis toros seleccionados para el evento. La corrida, según ha podido saber este cronista, era un ejemplo de presentación por sus hechuras y la limpieza de los pitones. Dicho veedor al comprobar el percal, llamó asustado al apoderado de Alejandro Talavante y este apoderado –Manuel Martínez Erice– hizo lo mismo con Manolo Martín, a la sazón empresario de Alfaro. O se cambian los toros o no va Talavante. Manolo Martín cedió a las presiones de Manuel Martínez Erice y sin comunicar nada a los aficionados, reemplazó la corrida de Baltasar Ibán por una de dos hierros: Martín Lorca y Martín Escribano. Los toros de Ibán (con b) siguen pastando en el campo, los bóvidos acornes de Martín Lorca y Martín Escribano –alguno con los pitones más romos que el pomo de una puerta– se lidiaron en el ruedo alfareño entre las protestas de un sector de aficionados y la inoperancia del presidente y del veterinario de la corrida, que no hicieron nada ni en los reconocimientos ni durante el festejo, y la sonrisa perpetua de Alejandro Talavante, que encima se llevó los dos toros de mejor condición de la corrida y no paró de dar respingos mientras el primero de su lote sangraba clamorosamente por un cuerno, o lo que habían dejado de él. ¿Quién defiende a los aficionados?, me preguntó un señor cuando acabó la corrida. No sé, le dije mascullando para mí que con toreros como Talavante, apoderados como Manuel Martínez Erice, ganaderos como Martín Lorca y empresarios como Manolo Martín, el toreo, al que tanto amo, está muerto.

o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja en una serie que aparece los jueves y que se titula Mira por dónde.

miércoles 18 de agosto de 2010

EL TOREO ES GRANDEZA

El toreo es grandeza, así se titula una deliciosa novelita de Joaquín Vidal en la que relataba con su incomparable estilo la urdimbre de la corrida de toros; los personajes y los protagonistas que pululan por un mundo fascinante en el que las miserias y la enjundia se multiplicaban por mil a través de vericuetos imaginados, de hazañas mil veces repetidas, de faenas fantásticas, de embustes, de la muerte misma -para nada inventada- de ese suceso trágico que supone el sacrificio de un toro en una tarde de sol y la inaudita gallardía de un intérprete, el torero, que es capaz de olvidarse de su vida por ser capaz de tirar con la zurda de la arrancada de un animal glorioso para llevarla al infinito.
El toreo es grandeza, con sus pequeñeces, con la cobardía de tantos profesionales y la incapacidad de otros tantos para poner las cosas en su sitio, para no consentir que se arrumbe en una estantería de libros huérfanos de aliento la vida de tantos hombres justos que han derramado su sangre, sus esperanzas, su ser más íntimo, por sentir exactamente eso que se llama torear.
Siempre había pensado que existían muchas clases de toreros: los medrosos, los valientes, los artistas, toreros poderosos, los frágiles, los indecisos, los largos, los que presumían en los cafés de llevar coleta natural, los enchufados, los hijos de los señoritos, los toreros señoritos, los rudos, los estilistas, las figuras, los veteranos, los que estaban de vuelta, los inmarcesibles, los inconmensurables.
Pero estaba en un error porque a estas alturas de mi vida sólo creo que existen dos tipos de toreros: los que sienten lo que hacen y los que no. Los que en cada lance empeñan su corazón y los que torean con ese aire vagamente inexpresivo que mostraron toda la tarde de ayer Miguel Abellán o 'El Fandi'. Y tantos otros que hacen el paseíllo como quien se toma un café. El toreo es grandeza escribía Joaquín Vidal y suscribe el arriba firmante a pesar del dolor que me ha causado esta feria desvanecida en la que ni Pablo Hermoso de Mendoza -ese genio- nos ha rescatado del sopor.


o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto corresponde a la escandalosa corrida del pasado lunes en Alfaro y es obra de Miguel Herreros.

martes 17 de agosto de 2010

LOS ANTITAURINOS ESTÁN EN CASA

Los antitaurinos están dentro de casa, clamaban los aficionados alfareños con el discurrir de la tristísima corrida de ayer. Los antitaurinos, es decir, los que mutilan los cuernos de los toros sin compasión y exigen ponerse delante de animalillos de corazón impreciso que ni vagamente recuerdan el espíritu indómito de este maravilloso animal, consumaron ayer en la bella plaza de Alfaro un atentado de lesa tauromaquia. Toda la corrida estaba afeitada, desde el primero al último, pasando por el sobrero, y especialmente clamorosa la aniquilación de las defensas del tercero, un animalito al que daba grima contemplar con sus cuernos sangrantes por el ruedo de las cigüeñas.
Vale que Alfaro es una plaza de tercera categoría y que nadie pide el toro de Madrid o de Bilbao, ni el de Logroño, ni siquiera el del Puerto de Santa María, pero lo de ayer fue un abuso, una vergüenza, un sinsentido que sólo carga de razones a los enemigos de la fiesta, pero puestos todos y cada uno de los argumentos por las criaturas humanas que exigen y dirigen este cotarro de la fiesta.
Es inconcebible que en la situación que vive el toreo, con una subvención de por medio, se permita un espectáculo tan lamentable como el de ayer, un espectáculo propiciado por buscar el máximo rendimiento sin exponer lo más mínimo.
Decoro, no sólo decoro, hace falta ya una profunda reflexión para que nos demos cuenta de una vez por todas de que este espectáculo tiene que basar su grandeza en la integridad, en el respeto, en la confianza, en el contrato que firma cada espectador con el empresario a la hora de comprar la entrada. A partir de ese momento todo debería ser sagrado. Pero no, corazón.
Ayer había anunciada una corrida de Baltasar Ibán y no se sabe muy bien por qué cuando los toros estaban ya en el camión una llamada paralizó el viaje. Los toros de Ibán suelen embestir con nobleza, los toros del Cortijo Wellington tienen fama de serios, incluso de sensatos...
Al final, por los chiqueros de Alfaro compareció un batiburrillo de astados -es un decir- de Martín Lorca y Martín Escribano impresentable, toros regordíos, alguno como hinchado, toros con corpachón de corcho y alma de alhelí que se derrumbaban sin solución de continuidad, que no eran capaces de aguantar tres muletazos seguidos por abajo y que cuando les intentaban obligar caían rendidos como ositos de peluche sin alma.
A pesar de todo, me gustó el lote de Talavante y el segundo de Miguel Abellán, con más ritmo en sus embestidas pero que cuando les obligaban tres veces, quizás dos, soltaban la cabeza desentendiéndose de los engaños.
Diego Urdiales pechó con un lote realmente infame, con un primero sin alma y un segundo sin espíritu. Con el desalmado dibujó preciosos muletazos al ralentí en un final de faena elegantísimo. Con el capote paró dos toros con ese reposo tan personal que luce en las verónicas y en los delantales. Con el quinto, el toro que carecía de espíritu, no pudo dar ni un solo muletazo.
Y su cara era un poema, en su gesto se reflejaban todas las impotencias; quizás las mismas que siento yo al escribir de los antitaurinos que tenemos en casa.


o Esta crónica la he escrito hoy en Diario La Rioja.

domingo 15 de agosto de 2010

DIEGO URDIALES EN DAX (POR ANDRÉ VIARD)

o Pinchar aquí para acceder a esta bellísima galería de fotos de la corrida obra de André Viard en Terres Taurinas.








MONUMENTO AL NATURAL

Diego Urdiales sale por la Puerta Grande de Dax tras cuajar dos sensacionales faenas a una brava corrida de Victorino Martín

o Pinchar aquí para acceder a una bellísima galería de fotos de la corrida obra de André Viard en Terres Taurinas.

Diego Urdiales logró ayer en la rebosante plaza de toros de Dax un triunfo sonado, una inapelable Puerta Grande ante una brava, encastada y emocionante corrida de Victorino Martín; sin duda, el lote más importante que ha lidiado el ganadero de Galapagar en lo que va de temporada. Pero más allá de las orejas y del gran triunfo –dos y aclamadas por la respetabilísima afición gala– lo más importante de la actuación del matador riojano residió en la clarividencia con la que planteó sus faenas, el clasicismo de ambas, y el monumento al toreo al natural que hizo en el quinto de la tarde, un astado al que cuajó de principio a fin en una faena que comenzó con donosura por bajo, que labró en redondos y que estalló con la mano izquierda con series largas, hondas y sentidas que hicieron ponerse al público en pie por la profundidad de su sentido del toreo. Y es que lo mejor de la actuación del diestro arnedano hay que buscarlo en ese clasicismo limpio de cualquier ornamento, en una torería absolutamente desnuda de artificios y bellísima en su plasmación ante un victorino hondo y bravo que le cupo en suerte y que agradeció su toreo con la prestancia de los morlacos encastados. Sonaba el pasodoble, y una vez más, la liviana figura del torero riojano se iba creciendo ante una afición que lo había recibido en el periódico Sud Ouest como «el oro de La Rioja» a toda página. Y no defraudó. De hecho este triunfo le va a servir para entrar en un buen número de ferias en un país que paga las orejas con contratos.
La faena, que la había culminado con preciosos ayudados por bajo, era de dos orejas, pero antes de cobrar una estocada en el mismísimo hoyo de las agujas, pinchó en lo alto privándole en el último momento de lo que hubiera significado su tercer trofeo de la tarde. El primer astado del riojano fue otro astado interesante de Victorino, un animal terciado y reservón al que entendió desde que se abrió de capote en una lidia medida y perfecta merced a la que recibió la primera ovación del festejo. Lo cuidó en varas y en la muleta hizo aflorar inmensas dosis de técnica para cuajar otra gran faena, esta vez basada en el pitón derecho, que emocionó a la concurrencia por ese clasicismo rotundo y hermoso con el que Diego Urdiales desparrama su buen toreo. Toreó al natural como los ángeles en el quinto, impresionó por su valor en el primero de su lote y al segundo toro de José Luis Morenó dibujó dos verónicas y una media de cartel de toros en un quite de los que no se olvidan. El mejor astado correspondió a Alberto Aguilar, el tercero, premiado con la vuelta al ruedo. El joven torero de Madrid estuvo sensacional con la mano derecha en una faena repleta de emociones por la calidad del toro y la disposición del joven espada. Sin ambargo, no anduvo fino con los aceros y perdió un gran triunfo. Moreno anduvo desdibujado y falto de confianza durante toda la corrida. Fue despedido con pitos.

o FERIA DE DAX (FRANCIA) Toros de Victorino Martín, bien presentados, en el tipo más ibarreño de la ganadería. Un lote muy igualado de hechuras –excepto el segundo de Urdiales, más hondo– y de muy buen juego en líneas generales, con embestidas humilladas, profundas y yendo siempre a más. El mejor de la corrida fue el tercero, premiado con la vuelta al ruedo. El lote de Diego fue el más desigual, con un primero reservón, aunque noble, y un segundo menos agresivo pero que tuvo la virtud de humillar. José Luis Moreno: silencio tras aviso y pitos. Diego Urdiales: oreja tras aviso y oreja (salió por la puerta grande). Alberto Aguilar: oreja y vuelta tras aviso. Plaza de toros de Dax (Francia), lleno de no hay billetes. Gran ovación a Victorino Martín y al mayoral de la ganadería, que salió a saludar cuando el torero riojano era paseado a hombros. Esta crónica la he publicado hoy en Diario La Rioja; la foto es de Burladero.

sábado 14 de agosto de 2010

Diego Urdiales, primera de las tres victorinadas de agosto

Diego Urdiales actúa hoy en Dax ante toros de la ganadería de Victorino Martín

El matador arnedano Diego Urdiales comienza hoy su particular ‘verano victorino’ en la plaza de toros de Dax. Y es que al riojano le esperan, además de la corrida de esta tarde, otros dos serísimos compromisos con esta legendaria ganadería en dos plazas de primera categoría: San Sebastián, el sábado 21; y Bilbao, el día 25. Diego Urdiales, que actuará esta tarde en segundo lugar del cartel, hará el paseíllo con el cordobés José Luis Moreno y con la nueva sensación de la temporada, Alberto Aguilar, que se presentará en San Mateo el día 19 con la corrida de José Escolar. El torero riojano llega con mucha moral a este festejo después de sus dos últimos triunfos, la oreja de Vitoria a un toro de Bañuelos y las dos que cortó al primero de su lote de la corrida de Victorino Martín en la feria de Tudela: «Tengo muchas esperanzas depositadas en estas corridas ya que en las ocasiones en las que he toreado tanto en Bilbao como en San Sebastián he podido triunfar. Para mí son claves en mi temporada», subraya. Pero con los vínculos de Urdiales con Dax también son muy emotivos: «Tuve la oportunidad de tomar la alternativa en esta plaza hace once años. Volví el año pasado y me salió una corrida malísima. No pude hacer nada en el ruedo y este año vengo con la de Victorino Martín. La verdad es que han demostrado tener sensibilidad hacia los toreros». La corrida que ha seleccionado el ganadero de Galapagar es realmente preciosa, quizás la de hechuras más sevillanas de cuantas ha tenido que lidiar el diestro riojano en su carrera. El propio criador así lo reconocía en el programa Sol y Sombra de Punto Radio: «Es una corrida muy igualada, con remate y seriedad, pero sin salirse del tipo de toro de nuestra casa. Creo que tiene muchos argumentos para embestir». Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Terres Taurines y corresponde a uno de los victorinos de la corrida de hoy.
 

viernes 13 de agosto de 2010

Hermoso de Mendoza, El Juli, Perera y Urdiales doblan en un San Mateo al que no quiere venir Manzanares

Debutan en Logroño Alberto Aguilar y Cayetano, reaparece El Tato y regresa Enrique Ponce tras un año de ausencia voluntaria

La Feria de San Mateo ya está en la calle –ayer la presentó el empresario del coso Óscar Martínez ‘Chopera’ en una multitudinaria rueda de prensa– y con muy pocas novedades con respecto a las combinaciones que anunció este periódico hace una semana: la principal de ellas es que no viene Francisco Rivera Ordóñez, muy resentido de una lesión de abductores, lo que ocasionará la reaparición en Logroño del veterano Raúl Gracia ‘El Tato’. Otro que vuelve es Enrique Ponce y lo hará con los toros de Victoriano del Río, una de las apuestas ganaderas del empresario donostiarra.
Doblan cuatro toreros: Pablo Hermoso de Mendoza, Julián López ‘El Juli’, Miguel Ángel Perera y Diego Urdiales y se presentarán en el albero de ‘La Ribera’ otros dos, aunque con trayectorias muy dispares. El primero de ellos es Alberto Aguilar, un joven de Madrid que el año pasado sólo tenía una corrida de Victorino Martín en Beaucaire (Francia) y que gracias a su descomunal entrega ha triunfado con fuerza en varios cosos del país vecino y ha logrado abrirse hueco en España con triunfos en Azpeitia y ahora con su entrada en San Mateo en la corrida de José Escolar, la única ración torista del abono. El otro debut es de Cayetano, un torero que ya estuvo como novillero en Logroño pero que todavía no había debutado como matador. Irá en la corrida de El Pilar, con Morante de la Puebla y Diego Urdiales. En el capítulo de ausencias sobresalen dos: Castella y Manzanares. El francés corta su temporada antes de San Mateo y «aunque le insistimos para que torease en Logroño, al final no hubo manera». Por su parte, el torero de Alicante no ha querido venir a Logroño «por motivos personales, creo que extrataurinos», tal y como aseguró ‘Chopera’.
Uno de los principales atractivos de la feria es Morante de la Puebla y tal y como recordó el empresario, «creo que hemos realizado un esfuerzo importante porque vienen los hierros que mejor están embistiendo desde hace unos años. Estoy muy contento con el plantel ganadero». Con respecto a la baja de Victorino Martín, ‘Chopera’ destacó la categoría de esta divisa: «No tenemos ningún problema con él y vendrá otros años; lo que pasa es que hemos querido dar paso en esta ocasión a José Escolar –de similar procedencia– y que está realizando varias temporadas excelentes».

o 19 de septiembre (Domingo). Toros de José Escolar para El Fundi, Sergio Aguilar y Alberto Aguilar.
o 20 de sept. Astados de El Pilar para Morante, Diego Urdiales y Cayetano.
o 21 de sept. Toros de Núñez del Cuvillo para El Tato, El Juli y Perera.
o 22 de sept. Reses de Fuente Ymbro para Pablo Hermoso de Mendoza (Bohórquez), Perera y Daniel Luque.
o 23 de sept. Toros de Torrestrella para Diego Urdiales, El Cid y El Fandi.
o 24 de sept. Toros de Victoriano del Río para Enrique Ponce, El Juli y Rubén Pinar.
o 25 de sept. Toros de Luis Terrón para Joao Moura, Pablo Hermoso de Mendoza, Sergio Domínguez.
o 24 de sept. Toros de Victoriano del Río para Enrique Ponce, El Juli y Rubén Pinar.
o 18. Concurso de recortes
o Venta de entradas. Abonados (4,5,6, 7 y 8 de sept.); nuevos abonados (9, 10 y 11 –este día sólo por la mañana–). Entradas sueltas desde el 13 de septiembre. Horarios de taquilla (10 a 13 h. y de 16 a 10 h.). Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja y la foto es de Justo Rodríguez.

jueves 12 de agosto de 2010

LADYSCHENSKI, PREMIO DARWIN

El hombre es una sauna para el hombre, diría Thomas Hobbes si hubiera asistido a ese campeonato mundial de saunas que se llevó por delante el fin de semana pasado a ese ruso canoso y enjuto que ha pasado a la historia por protagonizar una de las muertes más ridículas de las que se tienen noticia. De hecho, pido formalmente desde esta humilde tribuna que a Vladimir Ladyschenski, que así se llamaba el saunista muerto al vapor, lo consideren candidato especial a los Premios Darwin, ese maravilloso certamen que se basa en el supuesto de que la humanidad mejora genéticamente cuando ciertas personas sufren accidentes, muertes o esterilizaciones por un error absurdo, un descuido o una fatalidad. Para poder llevarse el premio, tal y como ha establecido Wendy Northcutt, una de las organizadoras del evento, existen cinco requisitos cruciales para merecerse la estatuilla a título póstumo: morirse o quedarse incapaz para la reproducción, demostrar una asombrosa falta de sensatez, no causar daño a nadie más que a uno mismo, estar en su sano juicio y que el fatal acontecimiento sea verificable. Creo que Vladimir Ladyschenski cumple de sobra con todos los merecimientos y su hazaña es comparable o mejor que la de ese tipo que intentó suicidarse tragando píldoras de nitroglicerina y después las hizo detonar chocándose contra una pared. De todas formas, me quedo de largo con la de este ruso cocido a fuego lento en la sauna, aunque no me llevarán la contraria si les cuento que me fascina como pocas la del sujeto que falleció por intoxicación etílica después de haberse introducido dos botellas de litro y medio de Jerez por vía anal, que fue el gran ganador de 2007. El ruso se quedó tieso en la olla, sin moverse un ápice y en calzoncillos, por eso creo que su hazaña no tiene parangón. Oiga. o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja en una serie que aparece los jueves y que se titula Mira por dónde.

domingo 8 de agosto de 2010

Victorino confía en Diego Urdiales

El torero de Arnedo afronta un mes con corridas de esta divisa en Dax, San Sebastián y Bilbao

Tras no haber lidiado en Madrid y fracasar en Sevilla, Victorino se juega la temporada en Bilbao

Diego Urdiales es uno de esos tipos que sabe lo dura que puede llegar a ser la vida tanto fuera como dentro del ruedo. Agosto suele ser su mes y Bilbao su plaza, y asomarse a la página web de Victorino Martín victorinomartin.com–, en concreto donde aparecen las fotos de los toros que tiene reseñados para las Corridas Generales, sencillamente quita el hipo. Mucho más allá de lo que puedan llegar a pesar, de su evengardura y de la seriedad de sus cornamentas, hacía tiempo que el ganadero de Galapagar no reseñaba una corrida de tan ampuloso trapío como a la que se enfrentarán Juan José Padilla, el diestro riojano y Manuel Jesús ‘El Cid’ el próximo miércoles 25 de agosto. Y no es de extrañar, porque en un año en el que ha fracasado clamorosamente en Sevilla y en el que no ha ido a Madrid –donde lidiaba dos corridas entre San Isidro y la Feria de Otoño–, la plaza vizcaína es el máximo escaparate de la temporada y el coso donde más se espera de la ganadería del mejor criador de toros bravos de los últimos cincuenta años. Diego Urdiales ha estoqueado dos corridas de este hierro en Bilbao y en las dos ha conseguido triunfar. En 2008 rozó las dos orejas en la faena al bravo ‘Planetario’ y el año pasado se jugó literalmente la vida con el último toro de la feria, arrancó una trofeo que parecía inaudito y se llevó cuatro de los cinco premios de la feria. Y regresa este año en un cartel con dos toreros muy queridos en aquella plaza: Juan José Padilla y ‘El Cid’, que vuelve a anunciarse con esta ganadería tras la encerrona que protagonizó en 2007 con tantísimo éxito. Pero antes del atragantón de Bilbao a Diego Urdiales le esperan otras dos corridas de esta mítica divisa: el sábado actúa en Dax (Francia), plaza en la que tomó la alternativa hace once años, en un cartel en el que figuran José Luis Moreno y una de las nuevas sensaciones de la temporada, el madrileño Sergio Aguila. Y tras pasar por Alfaro (día 16) y antes de Calahorra (día 31), el riojano volverá a otra de sus plazas talismán, el coso de Illumbe (día 21), con otra corrida de Victorino Martín y con Juan José Padilla y Antonio Ferrera en el cartel. Lo dicho, Victorino debe de confiar en Diego Urdiales.

o Sábado 14 de agosto (Dax). Toros de Victorino Martín para José Luis Moreno, Diego Urdiales y Alberto Aguilar.
o Sábado 21 de agosto (San Sebastián). Toros de Victorino Martín para Juan José Padilla, Antonio Ferrera y Diego Urdiales.
o Miércoles 25 de agosto (Bilbao). Toros de Victorino Martín para Juan José Padilla, Diego Urdiales y Manuel Jesús El Cid.
o Otras corridas. En Alfaro, Diego Urdiales actuará en una corrida de Baltasar Ibán con astados de Baltasar Ibán y en Calahorra le espera una corrida de Las Monjas. (Esta información la he publicado hoy en Diario La Rioja).

gracias por visitar toroprensa.com

Blog de ideas de Pablo G. Mancha. (Copyleft) –año 2005/06/07/08–

Queda permitida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta bitácora, en cualquier forma o modalidad (Siempre y cuando se cite al autor)