jueves, 29 de julio de 2010

EL PARLAMENT SE CONVIERTE EN TRENTO

Contaba el periodista Manuel Chaves Nogales en su maravillosa biografía de Juan Belmonte que el torero trianero tomó la íntima resolución de morir el día antes de debutar como novillero en Valencia en la corrida que a la postre le hizo saltar a la fama. El Pasmo había llegado a la ciudad del Turia en un vagón de tercera clase, con un vestido de alquiler y decidido a morir. Ayer, el Parlament de Cataluña -con el cordobés Montilla a la cabeza, “yo no he sido”, mascullaba a hurtadillas en los pasillos de la Cámara catalana- resolvió prohibir las corridas de toros en dicha Comunidad no por una pretendida defensa de los animales, sino como un paso más para soltar cualquier amarra que una a esta región con España. A estas alturas no conviene engañarse: los que prohíben son los mismos que multan a los taxistas por colocar una banderita rojigualda en la antena del coche, los mismos que impiden compartir la lengua de Cervantes con la de Ausias March con la naturalidad de los siglos o los que alientan y miran para otro lado cuando queman una pantalla en cualquier pueblo de Tarragona o Lleida/Lérida para ver el gol de Iniesta en la final del Mundial. 
Cataluña se ha convertido en Trento, en la fiel defensora de la pureza moral de un sentimiento payés mítico e idealizado frente al libertinaje español del toreo, de la literatura de Josep Pla, de los besos de Casillas a Sara Carbonero y finalmente, frente a la sencillez de un mensaje, el de los aficionados, que no postula ninguna superioridad moral sobre los que no lo son ni nada por el estilo: te gustan los toros vas; no te gustan, pues no vas.
Hace pocos meses me dijo Salvador Boix, catalán de Olot y apoderado de José Tomás, que la resolución de Barcelona tendría al final un margen claramente político y que todo iba a depender de la postura de PSOE-PSC: “Si nos traicionan estaremos jodidos”. Y nos han traicionado vilmente, el toreo ha firmado su acta de defunción en Cataluña con un enterrador obvio: el PSC y Montilla, habitual de las corridas en la Monumental con su esposa Anna, hasta que ocupó el cargo de President merced a un tripartito gobernado por Carod Rovira y demás monjes de Trento. Cuando el TC dictó la sentencia contra el Estatut también lo hizo contra las corridas; de rebote los toros han sido facturados a las tinieblas exteriores de la peculiar democracia a la catalana como consecuencia de los ditirambos políticos que vive una región en la que las identidades se utilizan como venablos en los escaños a pesar de que la crisis molture los puestos de trabajo y la sociedad del bienestar. Mientras tanto, corruptos como Millet o Prenafeta continúan sonrojando la cara de unos ciudadanos que asisten atónitos a este tipo de aquelarres parlamentarios en los que se discute el sexo de los ángeles o si es lícito colocarse la barretina en la mano derecha al bailar una sardana, por cierto, una danza codificada por el jienense de Alcalá la Real, José Ventura, Pep Ventura en los libros de Historia.
El PSC ha dado libertad de voto a sus diputados contradiciendo lo que había mantenido a lo largo de todo este proceso; curiosamente la noticia de dicha decisión se hizo pública después de la sentencia del TC. Leire Pajín no quiere prohibir; Montilla y ZP tampoco ¿os sí?; nadie quiere pero todos prohíben. Serafín Marín lloraba en el Parlament; ahora es un apestado, un torero catalán y clandestino, un torero de la ley seca, del burka, de la ablación de clítoris, un torero pernicioso como el teatro de Albert Boadella, como la poesía de Pere Gimferrer, como el Museo Picasso de la ciudad condal que tendrá que retirar de sus anaqueles cualquier referencia artística del genial malagueño a esa salvajada española de la tauromaquia. El toreo no ha muerto, lo han matado unos políticos adosados y alicatados hasta el extremo de lo correcto en un país en que sólo la cultura oficial es cultura, en un territorio que antes, cuando había tres plazas de toros en Barcelona, era sinónimo de rebeldía, de libertad, de tolerancia… Ahora no; ahora, es la ciudad de Trento, la capital del maximalismo que salva a los correbous de las tierras del Delta del Ebro porque estos espectáculos sí son catalanes en esencia. He aquí la contradicción y la verdadera razón de la decisión de ayer: la mentira impostada de este sectarismo nacionalista que se ha empeñado en descolgarse de España a toda costa. Queda un año hasta que se materialice la prohibición: José Tomás volverá a Barcelona y muchos como yo regresaremos a la ciudad condal con él a ver si en el Museo Picasso han dejado alguna tauromaquia o si en el zoo de Barcelona pasta algún toro con el osito Yogui zampándose un bollo de pan integral.

o Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Desolación y rabia. Mucha rabía tuve ayer todo el día.
Esas verdades claras de Albert Rivera de poco sirvieron.
Esa sonrisa de Ernest Benach despues de la votación no indicaba estar conteto por salvar a los toros.

Natalia Pastor dijo...

La deriva nazionalista en Cataluña ha llegado a una de sus cotas máximas.
La prohibición de los toros - que nada tiene que ver con un supuesto maltrato a los animales, sino con un intento de desespañolización de cualquier nexo que forme parte del acervo cultural común - supone una declaración de guerra formal, un puente de playa de la cada vez más cercana proclamación independentista al modo y manera de Companys en 1934.

Ya no es el simple acoso y persecución contra los castellanos parlantes, a los que dentro de poco les impondrán un brazalete amarillo con una "ñ" bordada, sino que estamos ante una demostración de estalinismo propiciado por ese Zapatero que ha dado alas a los nazis con barretina, hasta el punto que la prohibición es el método elegido para cercar la cada vez más menguada libertad de los ciudadanos.

El zapaterismo no sólo ha hundido economicamente este pais y ha llenado las oficinas del INEM con 5.000.000 de parados,los comedores de Cáritas con un millón doscientos mil dramas diarios y nuestras calles con 9.000.000 de pobres, sino que además ha demolido la Constitución y volado por los aires la unidad nacional.
Acabaremos mal.
Muy mal.

Anónimo dijo...

Extraordinario artículo. No puedo estar más de acuerdo.

Ramón Arrieta

Anónimo dijo...

El PSOE ¿DONDE ESTA EL PSOE?

Germán Jimenez

Sr. Fonseca dijo...

que van hacer con la plaza? un campo de futbol?

saludos de portugal

Salerito dijo...

¿Que donde está el PSOE...? ¡Donde va a estar hombre!, mamándosela a los del calcetín en la cabeza.

Anónimo dijo...

Con el respeto que me merece Doña Natalia y coincidiendo con ella en el fondo de su argumento, quiero decirle lo siguiente: Hay que tratar de emplear la objetividad en los comentarios, porque de lo contrario, caemos en un fanatismo de colores políticos, usted dice y yo soy de la misma opinión, (que la prohibición de los toros en Cataluña nada tiene que ver con un supuesto maltrato a los animales, sino con un intento de desespañolización), y usted ¿no aprovecha esto para hablar de los 5.000.000 de parados, los comedores de Cáritas con un millón doscientos mil dramas diarios y nuestras calles con 9.000.000 de pobres.
Usted no está defendiendo la Fiesta NACIONAL, que quizás lo mismo no le gusta, usted está aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid para atacar al presidente de su NACIÓN, es como si yo le echara la culpabilidad del descenso del Castellón a la Segunda División B, al honradísimo presidente de su Diputación Don Carlos Fabra que caprichosamente Anticorrupción le reclama el pago de una multa de 2,33 millones de euros por sus desfalcos al Tesoro entre 1999 y 2003 y la devolución al fisco de los más de 886.475,89 euros que supuestamente defraudó.
Y es que por lo que usted cuenta, y lo que cuento yo, el que este libre de pecado que tire la primera piedra, mire Doña Natalia, en la derecha, como en la izquierda hay muy buena gente y otros que son muy golfos, y eso lamentablemente es así.

Un respetuoso saludo
Cristóbal Marín

Anónimo dijo...

Soy español, de Madrid y aborrezco los toros

Xavier KLEIN dijo...

Muy bien dicho Pablo.
Barcelona, capital de la mundalisacion sosa y anglosajóna!
El mudo nuevo viene...

Anónimo dijo...

bARCelona Aburre

Viva la diferencia.

Genoveva

Xavier González Fisher dijo...

Pablo: Una visión interesante y acertada del problema. Me hizo recordar una película mexicana que ví hace años ("El Castillo de la Pureza"), en el que un padre de familia demente, segrega a su mujer y a sus hijos del mundo, "para protegerlos del mal que éste genera".

Espero que todo este asunto tenga el fin que esa película tuvo, el padre loco en la cárcel y la mujer y los hijos liberados de la opresión y la prisión a la que sin causa estaban sometidos.

Dejo una liga a una regular sinopsis de la cinta.

Un abrazo desde Aguascalientes, México.

http://naranja-y-verde.blogspot.com/2008/10/el-castillo-de-la-pureza.html

Anónimo dijo...

Doña Natalia, como he visto que su comentario sobre la deriva nacionalista en Cataluña la tiene también en el blog "Y DIGO YO", le voy a dar una idea, por si la considera oportuna realizarla, y es que haga usted, la cantidad de fotocopias, como viviendas pueda tener su ciudad, para depositarlas en los buzones, como pienso que puede ser un trabajo pesado para usted, tiene la hermosa oportunidad de coger a un POBRE, le paga el dinero que usted considere, y por lo pronto tendremos 8.999.999 pobres y la conciencia de haber colaborado en una gran obra humana y social.

Mi saludo más respetuoso para usted
Cristóbal Marín

berrendita dijo...

¡¡Qué bueno eres!! Una vez más, al doscientos por cien contigo. Un abrazo.

gracias por visitar toroprensa.com

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