lunes, 29 de marzo de 2010

El Juli, vuelve el prodigio del toreo

Seis orejas en dos tardes de Fallas colocan al madrileño en la cúspide ¿Habrá duelo con José Tomás?

Julián López ha arrasado en las Fallas: dos tardes y seis orejas hablan por si solas de la capacidad de un torero imprescindible que ha alcanzado una madurez impresionante y que parece haberse impuesto una meta clara para esta temporada: torear como el mejor, ser el número uno. Las dos tardes de Valencia han significado el primer golpe sobre la mesa de este año, pero el mano a mano con Ponce dejó bien a las claras la increíble capacidad que tiene este torero, tanto en lo que se refiere a técnica como a la hundura de sus muletazos para a resolver cualquier clase de problema que se va suscitando durante la lidia. El Juli, niño prodigio, se encaramó a la cima con apenas 16 años rompiendo toda suerte de récords en su carrera: ídolo en América, Francia y España, hace unas cuantas temporadas tomó una decisión drástica: torear mejor, olvidarse de los número y de las estadísticas y profundizar en su estilo para convertirse en un torero de referencia. Muchos no lo comprendieron, otros no lo tomaron en serio, pero en Las Ventas, en 2007, tocó el cielo con un toro de Victoriano del Río llamado 'Cantapájaros'. Había nacido un nuevo Juli, un torero que este año parece inalcanzable por la rotundidad de su toreo, tal y como demostró el domingo en el coso de la calle Xátiva ante un garcigrande con el que se entretuvo en tadas de muletazos al natural inacabables, rotundas, bellísimas. Tal es la maestría que está demostrando el torero de San Blas, que con la mitad de toro que necesita cualquier compañero para realizar una faena, él es capaz de apañarse. Es variado con el capote, hondo y muy largo con la muleta, su espada es un cañón y en ocasiones se emociona tanto toreando que su toreo rompe el corazón. Lo tiene todo, además de una gran maestría y profesionalidad para convertirse en un torero de época.

¿Será posible verlo frente a José Tomás?
Se imaginan ustedes lo que podría significar un mano a mano entre él y José Tomás. Sin duda ambos representan la cumbre del toreo (dejando a un lado a Morante, que se podría decir que juega en otra liga) y asumiendo que Enrique Ponce, con 20 años de alternativa en las espaldas, parece falto de la suficiente fuera interior para pelearse con estos dos toreros. Sin embargo, de lo que se conoce de la temporada de ambos parece imposible e improbable que ambos toreros se vean en un patio de cuadrillas con la montera puesta. Sería un choque de trenes brutal, una verdadera pelea entre los dos toreros más importantes del actual escalafón y, además, poseedores de sendas tauromaquias más parecidas en esencia de lo que parece pero marcadas innegablemente por la personalidad de dos matadores inconmensurables.

o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja y la foto es de Burladero.com (Manolo Moreno)

10 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Tan bueno es? Y como analiza usted que el público que lleva a la plaza aún le pida que banderilleé. Es fácil analizar a un torero viendo quién le sigue. Con lo bien que escribe usted don Pablo...

I. J. del Pino dijo...

No creo yo que debamos definir a un torero por sus seguidores sino por sus hechos. El Juli ha evolucionado de un modo impensable, y de aquel mocete revolucionado queda ya poco. Torea profundo, con independencia de seguidores o detractores. Las cosas son como son, nos guste o no.
Todo es opinable, pero lo que está a la vista, a la vista está.
Saludos.

Anónimo dijo...

Más que sus hechos puntuales –que tendremos que aplaudir cuando merezca- debemos valorar su obra a la hora de hacer un perfil. Carlos Latre no es la Duquesa de Alba, y la imita de maravilla. A Juli le vi en Vista Alegre cuajar un toro en la despedida de Curro Vázquez de manera magistral, con el capote bañó, nada menos que, a Curro Vázquez; en Linares estuvo sensacional una tarde hace algunos años; con el de Victoriano del Río en Las Ventas profundo y roto. ¿Pero esa es la Tauromaquia de “El Juli”? No. ¿Posiblemente tengan la capacidad de la imitación? Puede. En Vista Alegre era Curro Vázquez con la capa; en Las Ventas Talavante metiendo en toro hacia atrás y sintiendo. ¿Y las demás tardes? Enseñado los tirantes y escondiendo la pierna trasera ¿Quién es? Del sartenazo hablaremos otro día. Perdóneme, pero es que yo soy de Pepe Luis: "poquito pero güeno".

Felicidades por el blog.

jose antonio dijo...

Desde mi visión de aficionado y, teniendo en cuenta que sólo he visto corridas en vivo en la Plaza de Logroño, la casualidad o no, es que siempre que he visto a El Juli me ha gustado en unas faenas muy aplaudidas. Me ha sorprendido que Pablo lo pusiera a la altura de José Tomás (no sé si es tal, pues no he tenido la suerte de ver esa magia que dicen de éste), pero me alegra leer este artículo y ver que esa pasión que me transmitía El Juli es valorada por este crítico de mi tierra

I. J. del Pino dijo...

Ok, la puntualización de "torear como otro" es buena y además es cierta, pero entiendo que no por ello, ahora, y recalco ahora porque en otras épocas para mí no existía como torero, debemos dejar de saborear lo que es bueno.
Hace bien porquito, y salvando evidentemente distancias, vi a Diego Urdiales dedicarle algunos homenajes a José Tomás en la corrida de Arnedo. No es él, no torea como él, ni creo que lo haga, pero ese día "personalizó" algo que no era suyo, y a mí no me parece mal, al contrario, lo alabo.
Que Juli ahora bebe de otras fuentes, pues claro que lo acepto, pero eso no es malo, únicamente se le puede achacar que no es original (propio)y por tanto, nunca será Morante, ni Curro ni Paula, pero no por ello deja de ser bueno.
En el ámbito musical, a mí personalmente, me parece que existen versiones que superan la original.
Saludos
(interesante punto de vista)

entradas jose tomas cordoba dijo...

Yo creo que no habrá duelo. Yo la verdad prefiero al Juli.

Anónimo dijo...

Si magníficos aficionados como Pablo G.Mancha o Rafael Cabrera están entusiasmados con El Juli, está claro que algo debe de tener. Está claro también que el problema entonces lo tenemos los que, por más que lo intentamos, no logramos ver en este torero su supuesta maestría.
Ahora bien: ¿es de maestros torear semitumbado, con la pata atrás la mayoría de las veces, excesivamente despatarrado, embarcando con el pico... a toros que, como en Valencia, no recibieron ni un puyazo en condiciones? Pregunto.

Un saludo y enhorabuena por el blog.

Mosquete

I. J. del Pino dijo...

El problema lo tenemos nosotros. Me explico: Si leemos el blog de malaka taurina, por poner un ejemplo, todos, al menos la mayoría, estaremos conformes con las críticas y los resúmenes de las corridas que allí se describen. Es verdad que no hay toros y es verdad que existen todos los defectos que tú comentas, no ya en este torero en concreto, sino en la gran mayoría e incluso, hasta en los chavales que empiezan porque precisamente lo están mamando de las figuras.
Cada uno tiene su manera de ver toros y creo sinceramente, que si nos limitamos escrupulósamente analizar colocación y características de lo que sale por chiqueros, dejaríamos de interesarnos por esto, al menos yo.
Me commueve una verónica y me conmueve un natural trazado con sentimiento porque quizá, como ya he escrito alguna que otra vez, me atrae menos la ética que la estética. Respeto a quien opina como tú, porque gracias a vosotros, a vuestra razonada y razonable intransigencia, esto no se convertirá en un circo de payasos, pero mis pensamientos, cuando veo torear, no están en vuestra línea. Digamos que me aprovecho un poco, cierto, pero soy así y así pienso.
Disfruto tanto de una buena media a una becerra desmochada en el campo, como de un buen trasteo a un toro imposible de Escolar en las Ventas.
Saludos
(y disculpas a Pablo por "usar" tanto su blog)

Pablo G. Mancha dijo...

A mí a lo largo de su historia El Juli me ha provocado muchos desencuentros emocionales; desde que lo entrevisté por primera vez cuando apenas tenía 15 años y removió los cimientos del toreo hasta cuando en la radio, el año pasado, le pedí que como gran figura encabezara la necesaria regeneración de la fiesta.

Cualquier otro, en su tesitura, se hubiera dedicado sólo a hacer caja; pero su mérito reside en que ha sido capaz de reinventarse como torero. No hace muchos años se miró en el espejo de JT -no hay más que ver los vídeos- impostando su personalidad con la verticalidad del de Galapagar; luego se ha ido mirando en otros espejos, en diferentes alientos. Ha buscado, se ha preparado, ha mejorado y con la faena a Cantapájaros, en la que le robaron la segunda oreja en Madrid descaradamente, afloró en él algo inconcebible hasta el momento: el desgarro, El Juli se había roto por dentro toreando; se había sentido, que es algo mucho más importante que la perfección técnica.

Mosquete, sinceramente, no creo que Juli embarque con el pico. En la faena al Garcigrande torea al natural con una profundidad y una largura desusada. De hecho, esa profundidad y esa largura pasándose el toro tan cerca sólo se la he visto a JT.

Yo no voy con un cartabón y una escuadra a las plazas de toros, jamás he ido porque el que torea por la periferia se ve muy pronto, y no quiero decir nombres porque no viene a cuento.

Ya me gustaría a mí que hubiera tres o cuatro toreros con la raza de El Juli.

Saludos a todos y es un placer charlar de toros con esta seriedad.

Anónimo dijo...

Independientemente de todo, veo al Juli con un carácter increíble. No le gusta que le "coman la tostada" en ningún sitio.
No es ni mucho menos mi torero de referencia, no me ha puesto nunca la "piel de gallina", pero reconozco que ha cambiado para bien y escuchando tales alabanzas de Pablo, voy a seguirlo más a menudo.
Ramón Martínez Galán

gracias por visitar toroprensa.com

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