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Hace 2 horas
Sumergirse en Bodegas Ontañón es penetrar en un espacio donde el mundo del vino se da la mano con el arte en una sucesión de sensaciones que tienen que ver tanto con la sensibilidad del fallecido artista Miguel Ángel Sáinz (Riojano Ilustre, 2004), como con su feliz encuentro con Gabriel Pérez, propietario de la bodega y un pionero en la idea de unir vino y arte de una forma tan especial que se consigue fusionar radicalmente las obras de este escultor/pintor/diseñador y arquitecto en un espacio sagrado –la bodega– donde descansa el vino a la vera de seres mitológicos e imaginarios. Porque Miguel Ángel Sáinz no se planteó el diseño estructural de la bodega como una mera galería donde colgar o instalar su obras. Más bien se puede decir todo lo contrario, ya que desde que se entra y sin olvidar la escultura de Ganímedes –el copero de Zeus– que preside la fachada principal del edificio, la sensación en el visitante es sobrecogedora. Ontañón abre sus dos ciclópeas puertas –con barricas grabadas en una especie de bronce verdoso y envejecido que apenas matiza la presencia del ánfora sagrada– y se abandona de súbito la dudosa claridad del día para penetrar en un templo con imágenes matizadas por una luz que perezosamente logra colarse, aunque mitigada, por la textura de las vidrieras del introito. Allí, en medio del silencio, existe una mesa pétrea que apenas se adivina en la penumbra pero que sabe de la condición humana como pocas cosas en este mundo: todos la acarician cuando la conocen y eso invita a pensar que quizás el hombre no sea tan lobo para el hombre como parece al leer cada día los periódicos o al asomarse a la televisión, dicho sea de paso y a pesar de Hobbes. Ontañón es también un laberinto al que interpela un pasillo con las estaciones del Vía Crucis donde descansan miles de botellas en las que se reflejan en un juego de milimétricas aliteraciones decenas de destellos en sus lomos. Además, se pegan a un suelo marrón que se sabe que nos acompaña por la propia ley de la gravedad, pero que pasa desapercibido. Y como apariciones mágicas e inesperadas, de la obra de Miguel Ángel Sáinz se replica de nuevo su ingenio para brotar una tras otra sus esculturas. Dos son las salas en las que óleos y carboncillos se miran a los ojos. Pero en la nave de barricas, donde maceran los caldos, hay un sitio reservado para Oinopión, hijo de Dionisio y Ariadna, criador de vino por excelencia y rey en la isla de Quios, de donde procedían los mejores caldos de la antigua Grecia, singularmente el llamado Prennios. En la bodega está representado trasegando unas ánforas de vino a lomos de un centauro, que por lo común eran criaturas montaraces, violentas y encabronadas, lascivas y amantes de beber el vino con exceso. Aunque hubo unos pocos que destacaron por su inteligencia y generosidad. El centauro Folos, representado en la escultura, fue mentor de Dionisio. Dos causas le encaminaron al sueño eterno, la primera: ser generoso en compartir el vino de los centauros para homenajear a Hércules. Y después, por su curiosidad científica, al querer indagar el poder de las flechas envenenadas de Hércules; una de ellas le rozó, causándole la muerte. El centauro, por combinar en su ser mitológico el genio humano con los instintos primarios del genio animal, es símbolo del enriquecimiento del hombre por el conocimiento y control de los instintos más poderosos de la naturaleza. En la elaboración de los vinos más excelentes está la conjunción de la inteligencia humana que equilibra la fuerza fermentadora de la naturaleza. Este espacio es paradigmático y, a la vez, el centro de gravedad de esta bodega, es como su cerebro. Por eso, y como dejó escrito el propio Miguel Ángel Sáinz, Oinopión es la síntesis de todos los conocimientos de su padre Dionisio respecto de las uvas y del vino, y los del centauro Folos, conocedor profundo del impulso íntimo de la naturaleza, formando un equipo de trabajo sugerente y complementario.
La Academia de las Artes y de las Ciencias Radiofónicas de España ha distinguido al periodista Pablo García Mancha (Logroño, 1968) por su programa Sol y Sombra, que se emite en Punto Radio La Rioja, al que reconoce como mejor espacio radiofónico taurino de España. Un galardón que hace justicia a un profesional que siente el periodismo como una pasión, de la que deja generosas raciones en cuantos proyectos participa y de lo que son testigos quienes siguen sus colaboraciones en estas páginas, en Punto Radio o en su programa de TVR. Una recompensa, en fin, a la excelencia del trabajo honesto y bien hecho que cada día nace 'en provincias'.
El programa taurino que tengo el privilegio de dirigir y presentar en TVR (Televisión de La Rioja). Se emite los viernes a las 22,00 h. pero pinchando aquí se puede ver durante toda la semana
«El periodista se debe a los lectores y tiene la obligación de ejercer con honestidad absoluta la libertad de expresión, ha de estar preparado para la tarea, informado sobre la materia que trata, ser veraz y comportarse con modestia. Una vez dicho (y comprobado) lo que tiene que decir, con asunción inequívoca de lo publicado, deja de ser protagonista de nada. Y hasta la próxima».
Reconozco que la razón se confunde frente al prodigio del amor, frente a esa extraña obsesión por la cual la carne, que tan poco nos preocupa cuando compone nuestro propio cuerpo, y que sólo nos mueve a lavarla, a alimentarla y llegado el caso, a evitar que sufra, puede llegar a inspirarnos un deseo tan apasionado de caricias, simplemente porque está animada por una individualidad diferente de la nuestra y porque presenta ciertos lineamientos de belleza sobre los cuales, por lo demás, los mejores jueces no se han puesto de acuerdo. Fragmento de Memorias de Adriano, obra de Marguerite Yourcenar, traducido por Julio Cortázar
Ya finalizaba la faena, una eralilla cárdena salió a la placita, y con mucho brío y mucho coraje se arrancó varias veces al caballo de la tienta. Manó la sangre de los puyazos y como una sierpe se deslizó hasta la pezuña. Se iba el día: unas nubes negras y otras rosadas parecían caminar por los lomos de Sierra Carbonera. El monte bajo está cuajado de flores amarillas, la casa blanca de la vega y los verdes pinares tienen un color raro e indefinido. Belmonte sale de un burladero y con un capotillo engaña una y otra vez a la becerra. Juntas las manos lleva el capote en semicírculo por debajo de la cadera, con ese ritmo suyo que tan claramente se manifiesta en la media verónica. Los últimos destellos del sol se reflejan como un símbolo sobre la seda roja de su capa. Es la hora de Belmonte, cuando la luz se marcha de las plazas de toros y todo queda en el bravo espectáculo saturado de un color raro e indefinido que sólo acertara a describir Ignacio Zuloaga.
Autor: Ignacio Sánchez Mejías
«Las definiciones dictatoriales, dogmáticas, me cansan. Me gusta la verdad, me gusta la raíz, no me gustan los que se dicen puros». Así piensa Enrique Morente, (Granada, 1942), el gran renovador del cante flamenco, el máximo y el más arriesgado de los creadores
Y ser flamenco es cosa. Es tener otra carne, alma, pasiones, piel, instintos y deseos; es otro ver el mundo, con el sentido grande; El sino en la conciencia, la música en los nervios, fiereza independiente, alegría con lágrimas, y la pena, la vida y el amor sombreciendo; odiar lo rutinario, el método que castra; embeberse en el cante, en el vino y los besos;convertir en un arte sutil, y de capricho y libertad, la vida; sin aceptar el hierro de la mediocridad; poner todo a un envite; saborearse, darse, sentirse, ¡vivir! Eso.
De que Juan Belmonte torea, ¿cómo quién diremos?, como Belmonte –no tiene otro término comparativo– no hay duda; pero de que Belmonte es un matador de estilo fino, sÍi hay duda, y para desvanecerla vamos a destacar esta nueva fase de este gran torero. Se había apretado en unas verónicas de las suyas; nos entusiasmaron, pero no nos sorprendieron; con la muleta estuvo valiente, pero sin destacar su personalidad. (...) Belmonte lucha contra el propio recuerdo, es el rival de sí mismo y le va a ser muy difícil vencerle. Belmonte, sobre todos los adversarios, tiene su propia personalidad, el Belmonte de las tardes gloriosas, imborrables, que no puede olvidar el más desmemoriado, porque son algo más que un recuerdo, son algo íntimo, algo que vivimos con todas las fibras de nuestra sensibilidad. Pero llegó la hora de matar, y Belmonte, que se inició a principio de temporada como un aventajado matador, valiente y seguro, por quien parecía que en vez de un invierno había pasado toda una etapa taurina. (...) El resto de la tarde no tuvo fortuna; sus toros no eran sus toros. Le tocó en segundo lugar un buey, de lo más buey que se cría –y se crían bueyes, lector– (...). En el último, que tenía unos pitones de respeto, estuvo valentísimo, y, deslucido y precipitado por la lluvia, le entró cuatro veces, pinchando tres y agarrando una estocada final. Crónica: Belmonte, matador Autor: Gregorio Corrochano
Luis Francisco Esplá es un torero diferente, un hombre singular dentro del erial en el que los tiempos actuales han convertido la fiesta. Decía el maestro Joaquín Vidal en el prólogo de un libro de Parmeno que quien se juega la vida gallardamente vestido de fulgurantes alamares debería ser un valor esencial e indiscutido con proyección galáctica, aunque sólo fuera por su naturaleza. Pero la decadencia en que ha caído la personalidad del torero es culpa del propio torero, que ignora la grandeza de su oficio. Por eso Esplá es diferente, porque se sabe y se siente torero, porque él mismo dice que lo importante es el toro, desvelar todos sus secretos y exponerlos correctamente con el fin de no desperdiciarlo. Es más, Esplá mantiene que el torero se convierte en una especie de médium dentro de el espectáculo, que lo concibe como una relación triangular entre el espectador, el toro y el propio torero. Hacer asequibles al espectador las actitudes y posibilidades del toro es para él la clave de este arte. Y va más allá, ya que mantiene –para mayor pasmo del noventa por ciento de sus compañeros de profesión (e infinidad de periodistas que-yo-me sé)– que todo lo que sea eclipsar los valores del toro, no sólo va en contra del espectáculo, sino en detrimento incluso del propio torero. Foto: Patxi Cascante
Es sabido que Chano Lobato es un genio del flamenco, un prodigio de conocimiento, una enciclopedia de palabras mayores que no necesita apurarse para rematar un tercio con uno de esos sabores que ya no se llevan. Es igualmente sabido que en el escenario no se da ni un segundo de tregua, que es capaz de arrancarse por siguiriyas a palo seco, como si tal cosa, e inundar el teatro entero con una sutil magia gracias a los vericuetos hasta donde es capaz de trasladar su cante, cada día más redondo, más añejo, más encorajinando o repleto de ternura, según se tercie. Lo que no era sabido es que Chano, –descendiente directo de los Tartesos (genuinos inventores de la siesta tras dos ‘pelotacitos’ de buen vino macerado en las barricas del mismísimo Dionisios), tiene un corazón sobrehumano y un talante sobrenatural. Porque donde ha llegado Chano, en las cotas de belleza y sentimiento donde se ha instalado, sólo viven los dioses, los fenicios, los que pescan en el malecón de Cádiz rodaballos de 78 kilos o faros de la antigüedad encendidos y tó. Ése es el mundo del flamenco, de los flamenquitos honrados que estuvieron en las ventas y en los tablaos aguantado señoritos a cambio de whiskys y que ahora, con tantos años –borracheras dice Chano– han encontrado su vedadero lugar en el mundo: el de los maestros ante los cuales no sirve más que la rendida admiración, el respeto, el cariño y el amor, ése con el que suele dialogar por el norte con la hermosa guitarra de Fernando Moreno.
Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir."
2 comentarios:
http://www.facebook.com/album.php?aid=148014&id=791322345&comments#!/group.php?gid=126620290436&ref=ts
EN ESTE ENLACE PODREIS VER TODO SOBRE MIGUEL, ACTAULIZADO
KRIS HUELVA
http://www.cosasdeandalucia.com/web/index.php?option=com_content&task=view&id=615&Itemid=50
ESTE ES OTRO ENLACE DE COSASDEANDALUCIA.COM
DONDE TAMBIEN ENCONTRARS COSAS DE MIGUEL Y DE ANDALUCIA EN GENERAL
KRIS HUELVA
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