miércoles 25 de febrero de 2009

Morante de la Puebla: "Es una vergüenza que le den la Medalla de Oro de las Bellas Artes a Rivera Ordóñez"

Me da la sensación de que Morante de la Puebla es un tipo parco en palabras pero que cuando abre la boca o hace declaraciones dice lo que siente.

Es transparente en el ruedo y en la calles y le han preguntado sobre la concesión de la Medalla de Oro del Mérito a las Bellas Artes a Fran Rivera y ha dicho lo que cree: "Me parece una vergüenza;... creo que es un ejemplo claro y grande del conocimiento que los responsables de conceder este galardón tan supuestamente importante tienen sobre el toreo y sobre el arte y de lo que hacen y deshacen con é. No tiene sentido alguno porque si hablamos de mérito, yo seré siempre el primero que resalte el mérito de todos los toreros, los respeto a todos... Pero hablar de arte y del arte del toreo es otra cosa que va más allá de ciertos méritos. Y ahí está la lista de todos los grandes toreros que tienen esta medalla... que le den la medalla a cualquier mérito, porque todos los toreros lo tienen, pero las Bellas Artes son otra cosa. Claro que no todo el mundo puede percibir el toreo ni sentir el arte"
.

o Lo acabo de leer en Mundotoro, a través de una entrevista que aparece sin firmar que ha concedido en Venezuela.

o Olé tu arte Morante, olé tú mismo, tus declaraciones, tu claridad... Y desde luego, el toreo que atesoras y la sensibilidad que desparramas.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Grande Morante, grande...

Anónimo dijo...

Arte y realidad: Morante de la Puebla

Ramón Arrieta

Anónimo dijo...

Pablo, ese ministro que dimita y Morante al Gobierno

German Andreu

Anónimo dijo...

Lo que dice Morante es justamente el sentir de los aficionados que damos al toreo la categoría de arte. Rivera es la antitesis del arte y su toreo es cualquier cosa menos bello porque entre el toro y él cabe un autobús. Es de una vulgaridad absoluta, es un torero malo hasta decir basta, de los que te encuentras en los carteles y te preguntas qué has hecho tú para tener que padecer tal suplicio. No se puede torear de forma más despegada y por tanto, más ventajista. Más ordinaria.

justo rodríguez dijo...

Olé Morante, olé tú

sentimientos y locuras dijo...

Todos lo pensamos pero lo van a utilizar encontra de MOrante.

Anónimo dijo...

Morante sin tapujos y dice las verdades del Barquero

Anónimo dijo...

¿sabes por qué mundotoro no firma la entrevista? Investiga quién cobra a Morante por llevarle la comunicación. Esto quiere decir que lo que diga Morante es mundotoro SIEMPRE tendrá un fin personal. No me parece ni honrado ni ético, ni por parte de Morante ni por parte de mundotoro.

Pablo G. Mancha dijo...

Hola anónimo, ¿Por que no me lo explicas un poco mejor?

Anónimo dijo...

Pues que desde principios de año uno que también trabaja en TVE le lleva la comunicación a Morante. El yerno de su apoderado, también totero, es íntimo de ese que trabaja en mundotoro y en tendido cero, éste se vende descaradamente y pone a mundotoro como escaparate. No tendría nada que objetar si lo anunciara porque así me parece una estafa al lector, es vergonzoso. Todo lo que leamos en mundotoro de Morante será por algo. Da asco. Más explícito no puedo ser, ¿no?

Pancracio dijo...

Pues qué asco porque es verdad que ahora cualquier cosa que vea en mundotoro de Morante sera por algo y no me parece de recibo. Joder, tan difícil es saber elegir??? O periodista o publicista, pero no ambas cosas, joder, que nos confunden!!

Raúl dijo...

Ésta circunstancia no cambian las palabras de Morante. De todas formas, la figura del PERIODISTA TAURINO-PROFESIONAL TAURINO (ya sea torero,ganadero o empresario)está a la orden del día. Uno de los dueños de Burladero,tiene una empresa de comunicación taurina que tiene cómo clientes a varios taurinos, o en Mundotoro el corresponsal de Andalucía es jefe de prensa de Canorea, del Cid y de Ponce. Mundotoro es propiedad de Juan Pedro, e incluso el Juli tiene acciones.
Al final, uno utiliza mundotoro o Burladero para noticias oficiles, pero muy poco para crearse opinión. Para éso ya está el sentido común, la experiencia, y lo que uno ve con sus propios ojos. Un saludo

Anónimo dijo...

Raúl, estaría de acuerdo si no fuera por un detalle: entiendo que uno pueda ser propietario de un medio si no escribe o habla en ese medio, el componente ético varía mucho en ese caso. Lo que es inaudito es lo que dices, que el jefe de prensa de Ponce publique las crónicas de sus actuaciones en mundotoro. Es flipante.

Raúl dijo...

Efectivamente el dueño del medio no habla con nombre y apellidos. Pero escriben por él, sus socios o compañeros del medio.

Y también es flipante, que en una rueda de prensa, un periodista vaya como informador y al mismo tiempo, jefe de prensa. Es todo muy flipante.

Anónimo dijo...

Es como si un apoderado fuera también el empresario. ¡Huy!

Related Posts with Thumbnails

Un paseo por Bodegas Ontañón

Sumergirse en Bodegas Ontañón es penetrar en un espacio donde el mundo del vino se da la mano con el arte en una sucesión de sensaciones que tienen que ver tanto con la sensibilidad del fallecido artista Miguel Ángel Sáinz (Riojano Ilustre, 2004), como con su feliz encuentro con Gabriel Pérez, propietario de la bodega y un pionero en la idea de unir vino y arte de una forma tan especial que se consigue fusionar radicalmente las obras de este escultor/pintor/diseñador y arquitecto en un espacio sagrado –la bodega– donde descansa el vino a la vera de seres mitológicos e imaginarios. Porque Miguel Ángel Sáinz no se planteó el diseño estructural de la bodega como una mera galería donde colgar o instalar su obras. Más bien se puede decir todo lo contrario, ya que desde que se entra y sin olvidar la escultura de Ganímedes –el copero de Zeus– que preside la fachada principal del edificio, la sensación en el visitante es sobrecogedora. Ontañón abre sus dos ciclópeas puertas –con barricas grabadas en una especie de bronce verdoso y envejecido que apenas matiza la presencia del ánfora sagrada– y se abandona de súbito la dudosa claridad del día para penetrar en un templo con imágenes matizadas por una luz que perezosamente logra colarse, aunque mitigada, por la textura de las vidrieras del introito. Allí, en medio del silencio, existe una mesa pétrea que apenas se adivina en la penumbra pero que sabe de la condición humana como pocas cosas en este mundo: todos la acarician cuando la conocen y eso invita a pensar que quizás el hombre no sea tan lobo para el hombre como parece al leer cada día los periódicos o al asomarse a la televisión, dicho sea de paso y a pesar de Hobbes. Ontañón es también un laberinto al que interpela un pasillo con las estaciones del Vía Crucis donde descansan miles de botellas en las que se reflejan en un juego de milimétricas aliteraciones decenas de destellos en sus lomos. Además, se pegan a un suelo marrón que se sabe que nos acompaña por la propia ley de la gravedad, pero que pasa desapercibido. Y como apariciones mágicas e inesperadas, de la obra de Miguel Ángel Sáinz se replica de nuevo su ingenio para brotar una tras otra sus esculturas. Dos son las salas en las que óleos y carboncillos se miran a los ojos. Pero en la nave de barricas, donde maceran los caldos, hay un sitio reservado para Oinopión, hijo de Dionisio y Ariadna, criador de vino por excelencia y rey en la isla de Quios, de donde procedían los mejores caldos de la antigua Grecia, singularmente el llamado Prennios. En la bodega está representado trasegando unas ánforas de vino a lomos de un centauro, que por lo común eran criaturas montaraces, violentas y encabronadas, lascivas y amantes de beber el vino con exceso. Aunque hubo unos pocos que destacaron por su inteligencia y generosidad. El centauro Folos, representado en la escultura, fue mentor de Dionisio. Dos causas le encaminaron al sueño eterno, la primera: ser generoso en compartir el vino de los centauros para homenajear a Hércules. Y después, por su curiosidad científica, al querer indagar el poder de las flechas envenenadas de Hércules; una de ellas le rozó, causándole la muerte. El centauro, por combinar en su ser mitológico el genio humano con los instintos primarios del genio animal, es símbolo del enriquecimiento del hombre por el conocimiento y control de los instintos más poderosos de la naturaleza. En la elaboración de los vinos más excelentes está la conjunción de la inteligencia humana que equilibra la fuerza fermentadora de la naturaleza. Este espacio es paradigmático y, a la vez, el centro de gravedad de esta bodega, es como su cerebro. Por eso, y como dejó escrito el propio Miguel Ángel Sáinz, Oinopión es la síntesis de todos los conocimientos de su padre Dionisio respecto de las uvas y del vino, y los del centauro Folos, conocedor profundo del impulso íntimo de la naturaleza, formando un equipo de trabajo sugerente y complementario.