jueves 4 de septiembre de 2008

Cayetano, grave y en la UVI

Dentro de un rato en el programa de toros de Punto Radio La Rioja tengo previsto entrevistar a Victorino Martín, Diego Urdiales y Sergio Aguilar y hace un momento me acabo de sobresaltar con la noticia que asegura que Cayetano sufre un traumatismo torácico–abdominal cerrado, contusión hepática con hematoma intrahepático y esguince cervical. Pronóstico grave. Tanto es así que el torero permanece en la UVI del Hospital Río Carrión de Palencia donde se recupera de las lesiones sufridas tras ser volteado y pisoteado por el último toro de la corrida de ayer. Esperemos que se mejore pronto porque los toros le están pegando de lo lindo. En Ronda se quedan sin él y él sin estrenar el traje de Armani.

o El parte de EFE: El diestro Cayetano Rivera, lesionado de carácter "menos grave" ayer en Palencia, será baja en el cartel del próximo sábado en Ronda, en la tradicional corrida goyesca, al confirmarse que "tiene contusionados órganos internos importantes", por lo que deberá permanecer inactivo mucho más tiempo del previsto, según fuentes de su entorno. La corrida de Ronda, que organiza su hermano Francisco, que también está anunciado para estoquear toros de Domingo Hernández y Garcigrande junto a José María Manzanares y Miguel Ángel Perera, se celebrará finalmente con los nombres de los tres espadas citados, sin sustituto de Cayetano, que tampoco hará hoy el paseíllo en Melilla como tenía previsto, donde le sustituirá El Fundi. Fuentes de la empresa de Ronda comunicaron la baja definitiva del menor de los Rivera Ordóñez, que en Palencia fue alcanzado ayer por el sexto toro al tropezar y caer de espaldas al suelo, cuando lidiaba con el capote. En la enfermería fue atendido de "contusión torácico-abdominal y traumatismo craneoencefálico, pendiente de estudio radiológico". Pero esta mañana se ha confirmado que "su estado es más delicado de lo previsto", según ha comunicado el propio Francisco Rivera Ordóñez, al alcalde de Ronda, Antonio María Marín. Cayetano corría hacia atrás, con el capote, cuando pisó mal y se cayó, haciendo por él el astado, de 600 kilos. Y aunque no llevaba herida abierta, fue tremenda la paliza que le propinó el toro con patas y pitones. Al quedar el cartel de Ronda reducido a una terna que se enfrentará a seis toros, en lugar de los inicialmente previstos ocho toros para cuatro toreros, se retrasa también media hora el comienzo del espectáculo, que será a las cinco y media de la tarde. La ausencia final de Cayetano, de la que informa hoy la web del diario La Opinión de Málaga, se produce después de que estuviera previsto que el diestro vistiera en esta corrida el traje goyesco diseñado por el italiano Giorgio Armani. Es un traje de luces completo, con capa, de raso bordado en el conocido tono Greige de Armani, con lentejuelas y pequeños cristales y con un especialísimo hilo de plata que forman sutiles bordados ideados por el diseñador para esta histórica corrida
Related Posts with Thumbnails

Un paseo por Bodegas Ontañón

Sumergirse en Bodegas Ontañón es penetrar en un espacio donde el mundo del vino se da la mano con el arte en una sucesión de sensaciones que tienen que ver tanto con la sensibilidad del fallecido artista Miguel Ángel Sáinz (Riojano Ilustre, 2004), como con su feliz encuentro con Gabriel Pérez, propietario de la bodega y un pionero en la idea de unir vino y arte de una forma tan especial que se consigue fusionar radicalmente las obras de este escultor/pintor/diseñador y arquitecto en un espacio sagrado –la bodega– donde descansa el vino a la vera de seres mitológicos e imaginarios. Porque Miguel Ángel Sáinz no se planteó el diseño estructural de la bodega como una mera galería donde colgar o instalar su obras. Más bien se puede decir todo lo contrario, ya que desde que se entra y sin olvidar la escultura de Ganímedes –el copero de Zeus– que preside la fachada principal del edificio, la sensación en el visitante es sobrecogedora. Ontañón abre sus dos ciclópeas puertas –con barricas grabadas en una especie de bronce verdoso y envejecido que apenas matiza la presencia del ánfora sagrada– y se abandona de súbito la dudosa claridad del día para penetrar en un templo con imágenes matizadas por una luz que perezosamente logra colarse, aunque mitigada, por la textura de las vidrieras del introito. Allí, en medio del silencio, existe una mesa pétrea que apenas se adivina en la penumbra pero que sabe de la condición humana como pocas cosas en este mundo: todos la acarician cuando la conocen y eso invita a pensar que quizás el hombre no sea tan lobo para el hombre como parece al leer cada día los periódicos o al asomarse a la televisión, dicho sea de paso y a pesar de Hobbes. Ontañón es también un laberinto al que interpela un pasillo con las estaciones del Vía Crucis donde descansan miles de botellas en las que se reflejan en un juego de milimétricas aliteraciones decenas de destellos en sus lomos. Además, se pegan a un suelo marrón que se sabe que nos acompaña por la propia ley de la gravedad, pero que pasa desapercibido. Y como apariciones mágicas e inesperadas, de la obra de Miguel Ángel Sáinz se replica de nuevo su ingenio para brotar una tras otra sus esculturas. Dos son las salas en las que óleos y carboncillos se miran a los ojos. Pero en la nave de barricas, donde maceran los caldos, hay un sitio reservado para Oinopión, hijo de Dionisio y Ariadna, criador de vino por excelencia y rey en la isla de Quios, de donde procedían los mejores caldos de la antigua Grecia, singularmente el llamado Prennios. En la bodega está representado trasegando unas ánforas de vino a lomos de un centauro, que por lo común eran criaturas montaraces, violentas y encabronadas, lascivas y amantes de beber el vino con exceso. Aunque hubo unos pocos que destacaron por su inteligencia y generosidad. El centauro Folos, representado en la escultura, fue mentor de Dionisio. Dos causas le encaminaron al sueño eterno, la primera: ser generoso en compartir el vino de los centauros para homenajear a Hércules. Y después, por su curiosidad científica, al querer indagar el poder de las flechas envenenadas de Hércules; una de ellas le rozó, causándole la muerte. El centauro, por combinar en su ser mitológico el genio humano con los instintos primarios del genio animal, es símbolo del enriquecimiento del hombre por el conocimiento y control de los instintos más poderosos de la naturaleza. En la elaboración de los vinos más excelentes está la conjunción de la inteligencia humana que equilibra la fuerza fermentadora de la naturaleza. Este espacio es paradigmático y, a la vez, el centro de gravedad de esta bodega, es como su cerebro. Por eso, y como dejó escrito el propio Miguel Ángel Sáinz, Oinopión es la síntesis de todos los conocimientos de su padre Dionisio respecto de las uvas y del vino, y los del centauro Folos, conocedor profundo del impulso íntimo de la naturaleza, formando un equipo de trabajo sugerente y complementario.