jueves, 28 de agosto de 2008

El accidente y la estupidez

Hace apenas un mes volé con mi familia en un avión de Spanair con destino a Gran Canaria. Partimos desde Bilbao y recuerdo perfectamente el ambiente de alborozo que se respiraba en la cabina: niños por doquier y familias enteras definían el perfil de unos pasajeros que sólo anhelaban tomarse unos días de descanso. Algo parecido al fatídico vuelo JK5022. Apenas unas horas después del accidente comenzó el circo mediático y la terrible espiral de titulares, declaraciones y conjeturas escabrosas y vacías del más mínimo rigor científico e informativo. De esta forma, supuestos periodistas, técnicos y políticos de diferente alcurnia parecían competir para llevarse los titulares. Algunas tertulias televisivas trataron la terrible noticia como si fuera un espectáculo de telerrealidad, introduciéndose en el dolor de las familias de las víctimas sin el más mínimo de los respetos. Debajo de una silla o detrás de una cámara se sobresaltaba un improvisado experto en aeronáutica que trazaba las primeras hipótesis sólo dos horas después y cuando no se sabía absolutamente nada de lo acontecido. Me quedé de piedra cuando Zapatero prometió, en ese tono tan solemne al que nos tiene acostumbrados, que la investigación del accidente «iba a ser exhaustiva». Y más perplejo todavía cuando cierto rotativo madrileño titulaba a cinco columnas que «la crisis de Spanair desemboca en 153 muertos». Increíble. Nadie sabía casi nada porque la investigación de un accidente de esta magnitud puede tardar meses e incluso años en desvelar todas y cada una de las causas de la tragedia. Más todavía, el presidente canario, Paulino Rivero, comentó un vídeo de Aena y dijo a los periodistas que el avión apuró «al máximo la pista y que no se elevó a la altura de esperar en estos casos». ¿Qué casos? ¿Qué altura? ¿De qué habla? Tantas tonterías se han dicho que incluso el subdirector de Spanair ha tenido que llegar a desmentir que el combustible del avión hubiera sido rebajado con agua. Lo que está claro es que ahora toca esperar y que los verdaderos expertos encuentren las causas para que no se repita jamás.

o La foto la he sacado de esta web: www.airplane-pictures.net

o
Este artículo lo he publicado hoy en Diario La Rioja y corresponde a una serie que aparece los jueves bajo el epígrafe de Mira por donde.

4 comentarios:

Itziar Murua dijo...

Totalmente de acuerdo; ustedes, los periodistas, tendrían que criticar mucho más el comportamiento de muchos de sus compañeros.

Saludos

Ramón Arrieta dijo...

Lo peor es que nos estamos acostumbrando a tanta basura

fuentelespino dijo...

Me encantan cada vez más sus artículos. A por ellos oe, a por ellos oe...

loquepasasucede dijo...

A mí también me dan ganas de vomitar

gracias por visitar toroprensa.com

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