domingo, 11 de mayo de 2008

Los lamentables toros de Doña Dolores, la entrega de Joselillo y la pureza de Sergio Aguilar

Lamentable corrida la que ha mandado Doña Dolores Aguirre Ybarra a Madrid; lamentable por mansa, pesada y descastada. Por salvar a uno, se libra el primero, pero todos de muy mala nota en varas y de muy flojo comportamiento en la muleta: de hecho ha habido alguno con intención de echarse durante la faena de muleta o varios con un absoluto aquerenciamiento. Doña Dolores ha pegado un petardo y si el torismo era esto, yo me voy a Benidorm... Y quizás, temiendo el percal, Rafaelillo se fue a Nimes a despachar Miuras y se trajeron a Joselillo –illo por illo– que dejó su estandarte por todo lo alto el día de su confirmación. Se encontró en el primero con el único de Doña Dolores que tuvo cierta fiereza y se fajó con especial entrega, aunque ofreció esa lógica sensación de algo de falta de oficio. Se libró por los pelos de una cornada cuando el toro le hizo hilo e intentó matar por arriba. En el sexto estuvo firme y decidido y logró correr la mano al más noble de los mansos y descastados atanasiones. Una oreja justa que premia el valor y la entrega. Enhorabuena Joselillo. Sin embargo, lo que más me gustó de la corrida fue la pureza y el valor seco de Sergio Aguilar: lleva una muletita sin demasiado aliño; se queda más quieto que nadie y la puso por derecho una y otra vez, sin importarle tarascadas y parones. Sí, es cierto que se la engancharon varias veces, pero tiene valor para dar y tomar y no hace ni uno solo de esos ademanes que tanto eco tienen en determinadas galerías cuando se planta en el platillo para torear al natural. Lo suyo es valor de verdad y no entiendo que se le pite tanto en Madrid. Fernando Robleño estuvo en tono menor, sin comprometerse y me recuerda en su actual estado a la monotonía que emana de toreros como él o López Chaves cuando les quitan el argumento del valor.

o Diego Urdiales
supo ayer, al doblar el quinto de la tarde, que el martes estará en Madrid. La empresa esperó a conceder la sustitución al resultado de estos últimos festejos y como Joselillo torea ese mismo día en su Valladolid natal, la sustitución recae en Diego Urdiales, lo que le convertirá en el primer matador riojano que actúe en San Isidro; otros, incluso él, lo han hecho en Madrid, pero ninguno en su feria más importante. Si no me equivoco, estos han sido los toreros nacidos en La Rioja que han sido matadores de toros (exceptuando, obviamente a don Juanito Apiñani, que fue retratado por Goya en la serie La Tauromaquia): Víctor Ruiz de la Torre El Satélite (Calahorra); Antonio León (Arnedo); Blas Fernández Sesma Gallito, de Alfaro, Pedro Carra, José Antonio Pérez Vitoria y Víctor García El Víctor, (Calahorra) éste último enrolado ahora como banderillero en la cuadrilla de Urdiales y el propio Diego Urdiales, de Arnedo, que tomo la alternativa en Dax, de manos de Paco Ojeda, en 1999.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Coincido contigo en tu apreciación de la corrida, a mi también me gustó Sergio Aguilar y me gustaría verlo más veces con otro material. También en lo de Joselillo, aunque no me gustó su defecto de guardar la muleta detrás de la cadera cuando el toro le apretaba, generalmente haciendo hilo y a favor de querencia,pero eso es, como bien dices, falta de oficio.
La corrida muy mala, muy mansa y descastada.
Saludos.
Puntillero.

gracias por visitar toroprensa.com

Blog de ideas de Pablo G. Mancha. (Copyleft) –año 2005/06/07/08–

Queda permitida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta bitácora, en cualquier forma o modalidad (Siempre y cuando se cite al autor)