Dice un buen amigo mío que los mejores gintonis del mundo los sirven en el Monterrey, de Logroño. Un bar situado, casualmente, al lado de la redacción periodística más poblada de La Rioja. Y sus paredes, tras la feria de San Mateo, se ponen toreras, emocionantes, rítmicas y desafían con sus latidos las geniales combinaciones que afloran desde la barra. La idea de esta exposición es de una de esas personas que me escuchan y a la que le rogué que colgara en su flamante blog algunas de las obras expuestas. Pues bien, se pueden disfrutar presionando aquí y aquí. La foto de Diego Urdiales corresponde al inicio de faena al toro 'Molinito' de Victorino Martín y es de Justo Rodríguez y la de Sergio Domínguez, obra de Sergio Espinosa, corresponde al adorno del teléfono que el rejoneador calagurritano realizó en la última corrida de la feria de San Mateo.
lunes 10 de diciembre de 2007
Torerazos en el Monterrey
Dice un buen amigo mío que los mejores gintonis del mundo los sirven en el Monterrey, de Logroño. Un bar situado, casualmente, al lado de la redacción periodística más poblada de La Rioja. Y sus paredes, tras la feria de San Mateo, se ponen toreras, emocionantes, rítmicas y desafían con sus latidos las geniales combinaciones que afloran desde la barra. La idea de esta exposición es de una de esas personas que me escuchan y a la que le rogué que colgara en su flamante blog algunas de las obras expuestas. Pues bien, se pueden disfrutar presionando aquí y aquí. La foto de Diego Urdiales corresponde al inicio de faena al toro 'Molinito' de Victorino Martín y es de Justo Rodríguez y la de Sergio Domínguez, obra de Sergio Espinosa, corresponde al adorno del teléfono que el rejoneador calagurritano realizó en la última corrida de la feria de San Mateo.
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1 comentarios:
Dos grandes fotos, si señor. Enorabuena a los fotografos, como me gustaria a mi hacer fotos tan buenas, ya que las mias son de menor calidad. Gracias por mostrarnoslas en el bar y lo mismo a ti, Pablo, por ponerlas aqui.
La de Diego Urdiales nos demuestra como ese dia marcó un antes y un despues en su vida.
Y la de Sergio, pues que decir, nada que envidiar a Hermoso de Mendoza, es un fenomeno.
un saludo muy grande
Vanessa S.
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